Sunday, June 18, 2017

La via Eco Socialista.


El neoliberalismo es la nueva religión  cívica del occidente  y el crecimiento económico es su  dogma sagrado. Su cuestionamiento equivale a un acto de sacrilegio. Si el crecimiento falla el pánico se apodera de la bolsa de comercio, de los políticos, de los negocios y, mucho peor, la gente pierde sus trabajos. Este es el ciclo recesivo que caracteriza al capitalismo. El dogma sagrado funciona en contra de nosotros, los seres comunes que no pertenecemos al 1% y en contra de los sistemas ecológicos del que  depende la vida del planeta.

¿Hay alternativa? ¿Nos quedamos con  el capitalismo hasta el fin de la historia? Desde el momento en que el socialismo y el comunismo empezaron  a desaparecer del ámbito social  no ha sido fácil encontrar una nueva alternativa. Algunos sectores de la izquierda se han sentido atraídos por el sistema cooperativista ¿Pero, es este un sistema  realmente  diferente del capitalismo, un sistema cuyo fundamento no sea el crecimiento y competencia económica, un sistema que no conserve la maquina capitalista? En las ultimas décadas otros sectores izquierdistas han venido creando e impulsando un vasto movimientos compuesto de fuerzas provenientes de diferentes sectores sociales y políticos conocido como eco socialismo, socialismo verde o socialismo ecológico que presenta un programa que  fusiona  aspectos del marxismo, socialismo, política verde, ecología y alter –globalización.  La expansión del sistema capitalista, según el programa, es la causa de la exclusión social, la pobreza y la degradación ambiental agravados por la globalización y el imperialismo occidental, sostenidos por el Estado y las estructuras internacionales. El objetivo del eco socialismo es el desmantelamiento del capitalismo  y del Estado, la propiedad colectiva de los medios de producción  y la restauración  del espacio común.

A pesar de que el cambio climático es la amenaza letal mas inmediata al ambiente global las acciones para confrontar sus efectos destructivos han sido, hasta el momento,  altamente inefectivas porque la reducción del combustible fósil, que es su mayor causa, afecta los intereses de la industria del petróleo y del carbón.  El actual marco internacional para confrontar el cambio climático llevado a cabo en las conferencias de Rio en 92,  Kioto, Copenhague y Paris han sido un fracaso. Las emisiones de CO2 y otros gases continúan aumentando junto con las ganancias del poder corporativo.  Una de las medidas globales para reducir la emisión de gases ha sido el “cap and trade” (tapa y canje) que tiene la aprobación y cooperación de la mayoría de los países y el impuesto a la gasolina. Las medidas, hasta hoy,  no han logrado reducir la emisión, pero si han sido una ganancia para las  instituciones bancarias. Frecuentemente se dice que dada la naturaleza global del problema soluciones globales, mas que locales, son necesarias. El problema es que el marco global de las conferencias es controlado, no por científicos o representantes elegidos, sino por intereses corporativos. En el 2005, la mesa redonda del cambio climático del G8 incluyo BP, British Airway, HSBC, Petrobras, Rio Tinto, Toyota y Volkswagen.  El objetivo ha sido, no el desarrollo sostenible, sino el mantenimiento de las ganancias. El documento de Rio sugiere que la adaptación del mercado puede resolver los problemas ambientales.   En este marco, el crecimiento económico es la justificación oficial para disminuir la pobreza que, junto con el crecimiento y la temperatura,  han continuado aumentado.  

Mantener el aumento de temperatura por debajo de 1.5 grados C requiere rápidos y significantes cortes en la emisión de dióxido de carbono, lo que es improbable.  El limite de los 2 grados C es el punto de no retorno, según la comunidad científica. De acuerdo al Banco Mundial avanzamos hacia un incremento de 4 grados C antes que termine el siglo lo que provocara la perdida de los ecosistemas y biodiversidad y la elevación del nivel de los océano. En este escenario no hay seguridad alguna que sea posible la adaptación. El año 2016 marco el record en el aumento de temperatura mundial. Y cada año la temperatura mundial ha continuado  aumentando. Estos números son la única evidencia que tenemos para determinar si los programas funcionan o no. El resto es pura fantasía.

Todo esto indica que la idea de que las fuerzas del mercado pueda ser la solución al problema climático han sido un fracaso porque hay una contradicción fundamental entre los sistemas ecológicos y el capitalismo.   En tanto el sistema más se desarrolla, más y más deberá introducir los recursos naturales y la población humana del planeta dentro del ciclo de la mercancía, producción y consumo. El problema es que estos recursos  no son infinitos y su continua reproducción de ninguna manera esta garantizada. La conclusión paradójica  es  que la crisis ecológica ocurre, no tanto porque el Capitalismo gasta y derrocha demasiado, sino porque gasta muy poco mientras acumula demasiado. Su economía se enfoca primariamente en desarrollar fuerzas productivas capaces de generar ganancias en detrimento de las fuerzas productivas de la biosfera lo que lo convierte  en una fuerza opuesta a las capacidades del planeta… El desarrollo continuo, eventualmente, se vuelve imposible de sostener.

El ecosocialismo no busca soluciones dentro de este marco. El marco mismo es el  problema. La solucion es un sistema alternativo... ¿pero, cual? No hay un modelo convincente para la sobrevivencia  y ningun comité lo puede construir. Entonces... ¿con que nos quedamos? Con lo mas obvio, es decir, con lo que funciona, no para el sistema capitalista, sino para la salud de la ecologia. El principio ecologico demanda atencion a la idea del usufructo... dejar el ambiente, como minimo, en tan buenas condiciones como lo encontramos al principio. La agricultura es un ejemplo. La industrializacion del mono cultivo y pesticida  con todo su poder ecologico destructivo tiene que ser reemplazada por la diversidad,  el cultivo organico local y la cualidad de la tierra  conservada como en la agricultura tradicional.  Los derechos de propiedad socialistas es el elemento esencial  del ecosocialismo que determina programas que promueven  la igualdad y mantienen la ecologia mucho mejor que la propiedad privada. Si el cooperativismo tiene un futuro anticapitalista, es solo dentro del ecosocialismo. Las  politicas tradicionales necesitan ser discutidas y desarrolladas y diferentes programas especificos tienen que  ser creados y adaptados para  diferentes partes del mundo.

 ¿Cuáles serian las estrategias para implementar estos principios? No hay simple formula para la transformacion social. La idea de que un partido politico pueda ganar votos y trasformar la sociedad solo ha producido  la vuelta de lo mismo. Los partidos verdes de Europa, por ejemplo, han elegido miembros al parlamento y participado en los gobiernos. Gobiernos con partidos verdes y social democratas como en Belgica, Suecia y Alemania han logrado avances bien limitados. El partido verde de Alemania abandono toda su critica capitalista y apoyo a NATO y la invacion de Afganistan. En Noruega el partido socialista ha formado parte de gobiernos de coalicion y, sin embargo, el pais continua siendo uno de los mayores productores de petroleo,  una de las mas importante causas del cambio climatico. En Australia, Pete Garret, lider  y miembro del Partido por el Desarmamento Nuclear formo parte del gabinete del gobierno laboral en el 2008. Como ministro del ambiente aprobo la mina de uranio que es justamente la que crea polucion toxica y alimenta la industria nuclear.   En America del Sur el ex presidente de Ecuador Rafael Correa llego al poder con el apoyo  del movimiento social indigena y fue capaz de introducir protecciones ecologicas en la constitucion y derechos de tierra a los indigenas  y la fauna. A pesar de estas medidas en el 2009 el gobierno de Correa ataco a los indigenas y ambientalistas que protestaban en contra de las minas. En el 2010 un ministro critico de las perforaciones en la Amazonia fue despedido junto con los intentos de cerrar una radio indigena. Este es un buen ejemplo de las contradicciones ambientales  de los gobiernos de izquierda en el continente. El problema, mas que personal, es estructural. Paises como Bolivia, Venezuela y Ecuador dependen fundmentalmente de la extraccion de recursos naturales. Sin petroleo en Venezuela y Ecuador y sin gas natural en Bolivia estos paises tendrian bien poco que exportar. Esta es la paradoja con la que se encuentran los politicos que intentan introducir reformas ecosocialistas. La presion para mantener politicas basadas en el crecimiento capitalista siempre gana el dia. No basta con tomar el Estado capitalista  para luego hacerlo funcionar de la misma manera. Se necesita quebrarlo y reemplazarlo radicalmente por uno diferente, un poder democratico,  no estatal. Y lo mismo para el aparato productivo. Por su misma naturaleza, su estructura no es neutral, sino al servicio de la acumulacion capitalista y la expansión ilimitada del mercado, en contradiccion con la sobrevivencia de los ecosistemas y la salud de la poblacion. Las fuerzas productivas, y no solo las relaciones de produccion, tienen que cambiar radicalmente. Los logros de la modernidad  son impresionantes, pero todo el sistema productivo debe transformarse si queremos preservar el ambiente natural que hace posible nuestra existencia.

Dada esta realidad las ideas y programas ecosocialistas solo pueden venir de las organizaciones de base, indigenas, campesinas y trabajadores urbanos, como lo vemos a traves del mundo, mas bien que del Estado. El problema es que el cambio climatico puede que ya haya alcanzado su punto de inflexion. El aumento de oxido de carbono ha empezado a acidificar los oceanos y destruir la cadena alimenticia marina y el derretimiento de las capas de hielo de los polos va a liberar el metano que existe debajo d ellas. Cuando esto ocurra nuestras posibilidades de existencia van a desaparecer. Walter Benjamin, el filosofo de la escuela crtica de Frankford, una vez remarco... “tal vez el motor de la historia no sean los cambios revolucionarios, sino la humanidad  aplicando los frenos de emergencia antes que el tren caiga  al abismo”.  A esta altura... ¿podemos seguir creyendo en los frenos?


Nieves y Miro Fuenzalida.

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