Sunday, March 21, 2021

El viento y el tiempo

 

Muerden,


el tiempo


y


el viento.


Sus mordidas


son


profundas

 
y


dolorosas.

 

Nieves.


Sunday, March 14, 2021

De mundos y epistemologias

 

La historia social de los últimos siglos, como dice Boaventura, ha sido la historia de los poderosos y sus sirvientes, de la injusticia disfrazada de justicia, de la violación de los derechos humanos en nombre de los derechos humanos, de la democracia al servicio del poder corporativo, de la libertad que encubre la explotación, de la invasión y el robo colonial en aras del progreso, de la destrucción ecológica en beneficio del consumismo, de las guerras interminables para mantener la paz y de la pseudo igualdad sexual que encubre el patriarcalismo. Sin lugar a dudas, una pesada carga en los hombros del pobre animal humano.

 

A pesar de los signos de agotamiento que empiezan a notarse en la hegemonía epistemológica del centro euroamericano todavía no ha sido posible construir teorías que den origen a practicas mas profundas y transformadoras. Sin la concepción de una sociedad alternativa, el estado actual de cosas, por muy injusto y moralmente repugnante que sea, no va a generar rebelión ni oposición radical. La política al servicio de la alta burguesía seguirá gobernando el mundo, no porque tenga consenso social, sino por resignación política a falta de nuevos modelos sociales. Por harto tiempo las luchas sociales en contra de los viejos dogmas se han dado en nombre de nuevos dogmas. La consecuencia es que la emancipación social se convierte en una nueva regulación, la vieja ortodoxia se reemplaza por otra y lo que era rebelión termina en conformidad  y repetición de lo mismo.

 

La crisis económica y sanitaria que hoy vivimos, dice Boaventura, es la culminación de la crisis de la Euro-modernidad en donde ya no son posibles las soluciones modernistas. Este es el mundo que se ha arrogado para si mismo el derecho a ser “el” mundo que somete a todos los otros a su propio termino. Si la crisis es causada por este supuesto único mundo se sigue, entonces, que la salida seria la transición a su opuesto, vale decir, al plurimundo. La diversidad del mundo, dice el filosofo portugués,  es en realidad infinita. El mundo esta hecho de mundos y ontologías múltiples que están muy lejos de ser agotadas por la experiencia eurocéntrica o reducible solo a sus términos. La invisibilidad de este Multimundo es parte de lo que podríamos llamar sociología de la ausencia... lo que no existe es activamente producido como no existente o como una alternativa no creíble frente a lo que existe. La alternativa al eurocentrismo es una teoría critica basada en las experiencias de las bastas mayorías marginalizadas que luchan  por su emancipación en la foresta, en  los campos y en las calles y plazas del planeta. Frente a las condiciones hostiles del capitalismo global, del colonialismo y patriarcalismo, que solo promueven la reproducción y repetición de la servidumbre, habría que imaginar, dice Boaventura, no solo nuevas teorías y practicas, sino nuevas formas de teorizar y generar acciones de transformación colectivas. Si las practicas sociales y los actores colectivos recurren a diferentes tipos de conocimiento, una adecuada evaluación de su valor para la emancipación social debe basarse en una nueva epistemología que parta de la idea de que el pensamiento hegemónico de la izquierda y su tradición critica implícitamente es eurocéntrica, colonialista, imperialista, racista y sexista. Para descolonizar la practica y el pensamiento izquierdista es imperativo ir al Sur anti imperialista que no esta regido por la lógica del Norte. La lucha global por la justicia social incluye también la lucha por la justicia cognitiva global.

 

La humanidad moderna no es concebible sin la sub humanidad. La negación de una parte de los seres humanos es la condición de la afirmación de la otra parte de la humanidad que se considera a si misma como universal. Las colonias proveyeron el modelo de la exclusión radical  y este es el que ha prevalecido en el pensamiento imperialista  Occidental hasta hoy. Guantánamo es una de sus manifestaciones contemporáneas mas grotescas.

 

Una cuidadosa observación indica que la comprensión del mundo de lejos excede la comprensión que el occidental ofrece. Esta es importante, pero parcial. La racionalidad que la define, dice Boaventura, es un tipo de razón que proclama ser la única forma de racionalidad y por ello no se esfuerza por descubrir otros tipos de racionalidad o, si lo hace es para convertirlos en materia prima. Su obsesión primaria es la idea de totalidad en la forma de orden. No hay comprensión u acción sin referencia al todo que tiene primacía sobre cada una de sus partes que, a su vez, no tienen existencia fuera de su relación con el todo. La dicotomía jerárquica, que oculta una relación vertical, es la forma mas completa de esta racionalidad... cultura científica/cultura literaria, conocimiento científico/conocimiento tradicional, hombre/mujer, cultura/naturaleza, civilizado/primitivo, capital/trabajo, blanco/negro, Norte/Sur... etc. etc. Ninguna de esta partes puede ser comprendida fuera de su relación con su opuesta. Es inconcebible que cada una de ellas pueda tener una vida propia mas allá de la relación dicotómica. La consecuencia es que debido a que supuestamente nada inteligible existe fuera de la totalidad  esta razón reclama ser exclusiva, completa y universal, a pesar de que es meramente una de las lógicas de la racionalidad que existen en el mundo y que prevalece solo en los estratos del mundo comprendido por la modernidad occidental. La totalidad, que nunca puede ser total, impone su primacía a sus partes y las homogeniza para mantenerlas bajo control. La democracia liberal y el estado de derecho se imponen en todo el mundo mediante las condicionalidades del Fondo Monetario Internacional  y el Banco Mundial  y, cuando sea conveniente, mediante la intervención militar. Violencia, apropiación, explotación, destrucción y silencio para todos los que  están sujetos a esta razón fuera del occidente.  Alienación, malestar y descontento para los que están dentro. Esta racionalidad eurocéntrica, a pesar de estar bastante desacreditada por la mayoría de los teóricos contemporáneos, todavía es dominante.  

 

El surgimiento de los movimientos sociales libres de estas premisas occidentales ha empezado a mostrar la crisis del progreso y la idea de totalidad en la que se basa. En la balanza esta la expansión del mundo a través de la expansión y diversificación del presente en donde  un nuevo tipo de razón juega un papel fundamental. La cuestión no es expandir la actual totalidad, sino hacerla coexistir con otras. En el hecho cualquier totalidad esta hecha de heterogeneidades que también tienen una vida fuera de ella. Ser parte de una cierta totalidad siempre es precario porque, al menos en principio, cualquier parte puede emigrar de una totalidad a otra, lo que permite imaginar los términos de una dicotomía independientemente de las articulaciones y relaciones de poder que los unen como un primer paso para liberarlos de ellas y revelar otras relaciones alternativas obscurecidas por la dicotomía dominante... concebir el sur como si no existiera el norte, la mujer como si no existiera el hombre, el indígena como si no existiera el colono. El supuesto es que la razón eurocéntrica no es del todo exitosa al encajar la realidad en estas dicotomías porque siempre algunos fragmentos no socializados por el orden de la totalidad  quedan afuera. Son estos los que escapan al control del orden y los que los movimientos sociales pueden convertir en recursos en la lucha en contra de la dominación.

 

¿Qué hay en el sur que escapa a la dicotomía Norte/Sur? ¿Es posible que los países considerados menos desarrollados sean mas desarrollados en campos que escapan a los términos hegemónicos de la dicotomía? Para la mono cultura racional lo que escapa a la lógica dicotómica es descalificado y considerado invisible, ininteligible o descartable. Los dos modos mas poderosos, entre otros, en la producción de lo no existente, por ejemplo, son los de transformar la ciencia moderna y la alta cultura en el único criterio de verdad y cualidad estética. Todo lo que queda afuera de esto es ignorancia y falta de cultura. El otro modo es la mono cultura del tiempo lineal, la idea de que la historia tiene una dirección y significado único que se define como progreso, revolución, modernización, desarrollo o globalización, su ultima expresión. Lo común a todas estas expresiones es la idea de que el tiempo es algo así como una flecha dirigida hacia un blanco y que los países centrales son los que guían hacia esa meta futura gracias a sus conocimientos, instituciones y formas de sociabilidad que, en ultima instancia, no son distribuidos equitativamente.

 

La injusticia social, últimamente, se basa en la injusticia cognitiva. La lucha por la justicia cognitiva, sin embargo, nunca tendrá éxito si se basa solo en la idea de una distribución mas equitativa del conocimiento científico. El problema es que, mas allá del hecho de que tal distribución es imposible en las condiciones del capitalismo global, el conocimiento científico, como las experiencias del ultimo siglo muestran, tiene limitaciones y peligros intrínsecos en su intervención practica con el mundo real. La idea no es la de desacreditar la ciencia, que como instrumento cognitivo es el mas avanzado y exacto, sino de usarlo en un contexto mas amplio en dialogo con otros conocimientos. La idea, por un lado, es la de explorar concepciones alternativas  que son internas al mismo conocimiento científico y que solo se han hecho visibles a través de las epistemologías pluralistas, como la feminista por ejemplo, y, por otro, avanzar la interdependencia entre los conocimientos científicos producidos por la modernidad y los otros conocimientos no científicos producidos en el resto del mundo.  El principio de la incompletitud de todo conocimiento es la precondición para el dialogo y debate entre los diferentes conocimientos.

 

A diferencia de la mono cultura la sociología de la ausencia, la considerada invisible, debe operar en base a los valores de la diversidad, complejidad y relacionalidad. Algo o alguien existe porque algo otro o alguien otro existe. Nada existe por si mismo. Los criterios que definen  la diversidad son también diversos y su elección, porque es política, debe estar basada en un proceso radical y democráticamente intercultural. En contra de la exclusividad del tiempo lineal la sociología de la ausencia parte de la idea de que las sociedades están hechas de diferentes tiempos y temporalidades y que diferentes culturas generan diferentes reglas temporales. Esta sociología, según Boaventura, se produce a través de la confrontación con el sentido científico convencional. La imaginación epistemológica permite el reconocimiento de diferentes conocimientos, perspectivas, análisis y practicas evaluativas. La imaginación democrática, a su vez, permite el reconocimiento de diferentes prácticas y agentes sociales. En buenas cuentas ambas tienen una dimensión deconstructiva y constructiva. 

 

Las expectativas modernista fueron grandiosas, universales y falsamente infinitas. Lo trágico es que en la practica  sirvieron para justificar la muerte, la destrucción y el desastre en nombre de la redención por venir. La sociología de la ausencia ofrece hoy  una nueva semántica de expectativas.

 

Nieves y Miro Fuenzalida.


Sunday, March 7, 2021

La seduccion

 

El viento huracanado

que venia

entremedio

de

los arboles

del

bosque

se detuvo.

Una suave sonrisa

de

un arbol

lo sedujo.

 

Nieves.


Sunday, February 28, 2021

De lo real a lo virtual

 En una película muda alemana de 1913, “El estudiante de Praga”, la imagen de un ser humano reflejada en el espejo  sale del marco y se introduce en el mundo como un demonio fatal. El estudiante después de un tiempo, cansado de las  acciones intolerables de su imagen, le dispara, solo para descubrir que al hacerlo… se ha disparado a si mismo.

           

Da la impresión de que desde hace bastante tiempo lo virtual ha tenido una reputación bien mala. En 1556 un sujeto llamado Thomas Cranmer fue ejecutado porque afirmo la virtualidad de la Eucaristía. Acusaciones similares fueron dirigidas  en contra de los teólogos Lucero y Zwingli… Si antes la tuvo entre los defensores del statu quo ahora la tiene en algunos sectores críticos. El mundo Pos-Moderno, según una opinión ampliamente generalizada,  ha perdido toda relacion con el mundo actual al estar completamente dominado por copias e imágenes. Estamos  definidos, se dice,  principalmente por la televisión,  You Tube,  la propaganda, las copias de diseños, la repetición sin sentido de marcas comerciales y la simulación computacional. Lo cierto es que, cualquiera  sean nuestras preferencias, nuestra actitud es la de describir  el mundo a través de la distinción entre lo actual y lo virtual... hubo un tiempo en que estábamos mas cerca de la realidad (lo actual) y ahora, en cambio, todo lo que tenemos son solo imágenes (lo virtual)...  solo simulacro. Esto, según la convención contemporánea, es una situación profundamente lamentable porque hemos quedado atrapados en un mundo en que solo valoramos algo en la medida en que ha sido copiado. La copia de la copia elevada a criterio normativo. La copia suplantando el original.

 

Según  Jean Baudrillard  los medios culturales han reducido todo a imágenes superficiales sin referencia a lo real... la guerra, las elecciones presidenciales, la "vida real" en televisión son  eventos periodísticos sin tener actualmente sustancia real. El dominio del simulacrum en la cultura post-moderna es el indicio de la perdida de lo real. Ya no tenemos la habilidad para distinguir entre este y sus imágenes. Lo que hoy el mundo comercial nos vende son imágenes en lugar de cosas... compramos la etiqueta de Chanel, Calvin Klein o Nike y no tanto la cualidad o el valor que ellas representan. El logo es la mercancía. Este  mundo al ser dominado por la copia ha perdido todo poder critico. Ya no podemos medir la imagen virtual en contra del mundo actual, porque hemos perdido todo sentido de lo actual ¿Cómo hemos llegado a esta nueva situación?  Según Baudrillard… en una primera instancia la imagen virtual es la reflexión de una realidad básica. Luego, en un segundo momento, ella enmascara y pervierte una realidad esencial.  En su  tercera etapa la imagen enmascara la ausencia de una realidad primaria que  lleva como por un tubo a la fase actual en donde la imagen  virtual ya no tiene ninguna relacion con ninguna realidad. Finalmente, ella deviene en  un puro simulacrum… ¿Cómo vivir en un mundo en donde  la imagen ha logrado ocupar el lugar de la realidad? Uno puede vivir  con la conciencia de una verdad distorsionada. Pero… ¿como vivir con la idea de que la imagen no enmascara ni esconde nada, porque no hay nada que esconder? En realidad, dice Baudrillard, la imagen  no es la imagen de un modelo original, sino por siempre,  un simulacro perfecto. En la nueva logica de la sociedad de consumo ya no hay duplicación demoníaca, solo una interminable proliferación. En lugar  del sujeto y la imagen diabólica, encontramos  la banalidad de la pura imagen. No el acto místico medieval con el diablo, como en la literatura clásica, sino la fría conspiración de la tarjeta de crédito.  El espejo con el cual el ser humano confronta su imagen para mejor o peor se transforma en  la vitrina  que, en lugar de  reflejarlo, lo absorbe y anula.  

 

¿No es esta distinción entre lo actual y lo virtual demasiado rígida?  ¿No será que la copia  virtual podría tener, también, otras dimensiones?  ¿Qué pasa, por ejemplo, si  oponemos la noción filosófica de lo virtual al omnipresente tópico de la Realidad Virtual? La Realidad Virtual, la verdad de las cosas, es una idea bastante patética… imitar la realidad, reproducir interminablemente la experiencia en un medio artificial.

 

Filosóficamente lo virtual captura la naturaleza de actividades y objetos que existen, pero que no son tangibles o concretos como los sueños, recuerdos, fantasías, los eventos  pasados o los efectos futuros. Para el filósofo francés Deleuze lo real  es siempre “actual – virtual”, no solo en el sentido de que el mundo actual es el efecto de un potencial virtual, sino  en el sentido de que cada cosa actual mantiene su propio poder virtual. Lo que una cosa es lo es también en su poder de llegar a ser o devenir  algo distinto. El viejo caserón vacío que todavía sobrevive en el centro de la ciudad puede transformarse en una atracción turística, en una fotografía, en un lugar de trabajo, en un obstáculo para el avance de los súper mercados, en una demolición y en un sinnúmero de otras posibilidades.

 

Nuestro pensamiento común es el de  creer que hay un mundo actual que precede la simulación o la copia. Con lo que nos encontramos en realidad, si queremos ser  pos-platónico, es con un proceso original de simulación. Los seres o las cosas emergen a partir de procesos de copia, doblaje, imaginación o simulación.  Adquieren su identidad actual a través de la repetición.  Es la repetición la que permite explicar la relacion entre el evento virtual y el evento actual y vise versa. Es a través de la repetición que  las cosas adquieren la  fijeza y los limites que nos permiten verlas como miembros de una clase o especie. Cada ser humano o cada artefacto  es, por tanto, una simulación. Los genes copian y repiten con desviaciones y la obra de arte se hace única, no siendo el mundo, sino transformándolo a través de imágenes que son simultáneamente actuales y virtuales. Es cierto que lo que vemos es solo aquello que ha sido actualizado y no las potencialidades virtuales. No vemos lo virtual o el poder de simulación en si mismo. Solo vemos seres o cosas creadas,  no el proceso de devenir por el cual son  creadas. Pero, el hecho de no verlo no debiera ser  obstáculo para imaginar las creaciones del futuro. La genética por ejemplo, además de ser producto de la observación de organismos ya constituidos, también es capaz de imaginar el potencial de las mutaciones genéticas y sus nuevas creaciones. Si hoy estamos rodeados de seres actuales es por el poder virtual del devenir.  El peyote que crece junto a la ventana no es solo materia. Es, también, necesidad de  agua y luz. No hay una célula original  que de pronto aparece y que sirve de modelo a todas las otras. No hay una vida original que luego es copiada y multiplicada en diferentes versiones. Cada evento vital ya es otro que el mismo. Una simulación… y no el original.

 

Si nos fijamos un poco en la historia, nuestro pensamiento, sin que nos demos mucha cuenta de ello, ha estado dominado  por la figura de la copia que presupone la creencia de que hay modelos originales que pueden ser usados para medir y juzgar nuestras afirmaciones ¿Quién no habla y aprecia el original por encima de todo lo otro? Esta creencia, que tiene su origen en  Grecia, es la que ha servido de marco y ha hecho  posible el preguntar si esto es realmente Belleza, Democracia, Libertad o Justicia, por ejemplo, imaginando que en alguna parte hay algún modelo del cual estas instancias son copias o repeticiones. Igualmente, hablamos de ciertas características que una persona tiene como si estas fueran peculiaridades o variaciones que forman un estilo y que es agregado a algo que permanece constante y que constituye la identidad humana básica. Afirmar que la vida es simulación, como lo hace Deleuze, es afirmar que solo somos los caracteres o las mascaras que portamos y nada más. Es declarar que no hay un modelo de justicia o literatura fuera de cada invención o creación de un evento justo o literario. No se trata de que primero poseamos una si mismidad que luego perdemos, encubrimos o expresamos a través de la simulación, como tampoco es el caso de que primero hay una esencia literaria que luego podemos usar para juzgar creaciones futuras. La creencia en un original, en una si mismidad básica, en una esencia permanente es el efecto producido por la mascara y la copia. El simulacro produce el efecto de un original, creando nuevas si mismidades con cada actuación.

 

El lamentar o celebrar la perdida post-modernista de lo real es presuponer que el simulacro no es real, que es  una mera copia. Para Deleuze este no es un evento reciente, ni tampoco un evento puramente cultural. El simulacrum no es la perdida ni el abandono de lo real... es lo real. La fuerza de la vida deviene como tal afirmando su poder de variación y su poder para ser afectada. Toma formas distintas a lo que ya es. Imagina o proyecta lo que aun no es. Simula haciéndose otra cosa a través del poder de una vida que siempre es más de ella misma. Si el arte posee el poder del simulacrum no es porque repite o parodia lo real. Es porque produce nuevas simulaciones, nuevas expresiones de lo real. Esta es la afirmación de la variación sin base, de la repetición de la diferencia sin fin o razón fuera de ella misma.

 

Esta es la entrada al mundo del Filosofo-Virtual. Un mundo sin identidad previa y carente de similitud interior... Un mundo lleno de paradojas y devenires… El mundo de la diferencia.

 

Nieves y Miro  Fuenzalida


Sunday, February 21, 2021

Olores bellos

 

El amanecer

me trae

el perfume

de

la madrugada.

El atardecer

el 

de

la noche.

 

Nieves


Sunday, February 14, 2021

De animales y humanos

 

A través de gran parte de la historia la mayoría de las religiones, las filosofías y  parte de las ciencias  han tenido la preocupación casi desesperada de la salvación humana. Hoy día la acción política pasa a ser el sustituto de esta salvación. Un error y una ilusión producto de la auto consciencia.

 

El escandalo de Darwin, en aquellos días, fue la revelación de que el humano es parte del reino animal, conclusión a la que, con un poco de observación, no es tan difícil de llegar. Digamos, no una creación divina, sino el producto de un arreglo de genes interactuando al azar entre si y su cambiante contorno en el que nadie es amo de su destino. Si esta nueva provoco tanto escandalo y controversia es porque surgió en una tradición cristiana que coloca al humano mas allá de todo ser viviente. Expulsado del Paraíso se encuentra  ahora arrojado en un mundo extraño del que no es parte.

 

El conflicto entre cristianos y no creyentes de la época se repite hoy entre humanistas y los que comprenden que el animal humano no puede ser mas dueño de su destino que el perro o el gato con el que vive.

 

El humanismo puede ser diferentes cosas para diferentes personas, pero lo común es la creencia en el progreso, la idea de que usando los nuevos poderes que el avance  científico nos da podemos liberarnos de los limites que marcan la existencia. Si Darwin mostro que los humanos son como los otros animales, los humanistas insisten en que somos diferentes. Con nuestros conocimientos podemos controlar el ambiente y florecer como nunca. Lo que los humanistas traen de vuelta con la fe en el progreso, como nota el filosofo ingles John Gray, es la versión secular de la dudosa promesa del Cristianismo de que la salvación esta disponible para todos. Para el Cristianismo los humanos son creados por Dios y poseen libre albedrio. Para los humanistas los humanos son seres auto determinantes. Lo que aquí perdemos es el hecho de que somos uno con los otros animales en nuestra esencia mas intima. La ciencia puede que nos capacite para satisfacer nuestras necesidades. Pero no las cambia. Ellas no son diferentes hoy día de lo que siempre han sido.

 

En los últimos dos siglos la filosofía ciertamente se ha desprendido de la fe Cristiana, pero no de la creencia de que los humanos son radicalmente diferentes de los animales. Las imágenes religiosas de la humanidad son renovadas en el humanismo

con las ideas del progreso y destino final. Ni siquiera Nietzsche, con la absurda idea del Superhombre, se escapa de la promesa cristiana de la redención, y lo mismo Heidegger que todavía mantiene el prejuicio humanista de que los humanos somos necesarios en el esquema de las cosas, en tanto que los animales no. Ratones y conejos, chimpancés y gallinas no son diferentes de los gusanos o mosquitos. Todos ellos son “pobres de mundo”, ninguno tiene el poder de revelar el Ser... ¿no es esta la vieja creencia bíblica del poder humano para nombrar las cosas, expresada ahora en el idioma secular? ¿Ultimos eslabones de una larga cadena de pensadores para quienes el mundo solo adquiere sentido cuando la conciencia humana aparece en el?    

 

Desde Platón hasta el presente ha sido una verdad axiomática que el conocimiento presupone la conciencia. Pero, si volvemos a pensar, la sensación y la percepción no dependen realmente  de la consciencia y menos aun de la autoconciencia. Ellas existen a través de todo el mundo animal y vegetal. Los sentidos de las plantas, por ejemplo, son sofisticados y pueden detectar el toque mas ligero. Los microbios mas antiguos y simples tienen sentidos que se asemejan a los humanos. Pueden detectar y responder a la luz gracias a la rodopsina, el mismo compuesto que esta presente en los ojos humanos. El viejo dualismo de la materia y mente dice que hay conocimiento solo cuando hay mente. Pero, lo que los biólogos han encontrado es que el conocimiento no necesita de la mente o, incluso, del sistema nervioso. Se encuentra en todos los seres vivos. Los sistemas vivos son sistemas cognitivos. Vivir es un proceso de cognición, con o sin sistema nervioso. Según Margulis los “pequeños mamíferos comunican el próximo terremoto o tormenta. Los arboles liberan volátiles, sustancias que advierten a sus vecinos que las larvas de la polilla gitana están atacando sus hojas”. En los seres vivos altamente desarrollados como  los humanos la percepción consciente es solo una fracción de lo que conocemos a través de los sentidos.  En su mayor parte lo que recibimos es percepción subliminal. Lo que aparece en la conciencia “son sombras que se desvanecen de cosas que ya conocemos”. El mejor artesano, por ejemplo, puede que no sepa como trabaja y el pianista mas virtuoso no es el que mas consciente esta de sus movimientos.

 

A pesar de que el conocimiento,  la tecnología, la capacidad creativa y el poder humano continúan creciendo a pasos agigantados no ha ocurrido lo mismo con nuestro sentido moral. Somos la única especie que practica el genocidio en la misma forma en que practicamos el arte mural o los ritos a los dioses. El crimen masivo es el efecto colateral del progreso tecnológico que procura un tremendo poder toxico. Desde el comienzo de la edad de piedra, los humanos hemos venido perfeccionando las armas para matarnos unos a otros. Las guerras de la antigüedad procedían con un fin común... la matanza o esclavitud de los derrotados, independientemente de su sexo o edad. En los tiempos modernos el genocidio, al igual que en el pasado, continua con la misma crueldad. Entre 1492 y 1990 han habido por lo menos treinta y seis  genocidios que cobraron decenas de millones de vidas. Desde 1950 contamos cerca de veinte genocidios y al menos los últimos tres, Bangladesh, Cambodia y Ruanda, con sobre un millón de victimas cada uno. Progreso y crimen masivo van uno al lado del otro. A medida que la ciencia y la tecnología avanzan, también lo hace la competencia para el asesinato. Puede que ambas disminuyan la pobreza y alivien las enfermedades, pero, sin lugar a dudas, seguiremos usándolas  para refinar las tiranías y perfeccionar el arte de la guerra. La historia, en el fondo, no es progreso ni declive, sino continuas ganancias y perdidas. 

 

Por debajo del avance del conocimiento, las mejoras en el gobierno y la sociedad y las sutilezas del pensamiento ético seguimos siendo el animal mas depredador y destructivo que ha existido en la historia de la naturaleza, capaz de disturbar el equilibrio de Gaia. Las especies están desapareciendo a un promedio que sobrepasa la ultima gran extinción y la causa no es una catástrofe cósmica, como la que hizo desaparecer a los dinosaurios, sino la plaga humana dirigida por imbéciles con propósitos insanos. La destrucción del mundo natural, en verdad, va mas allá del capitalismo, la industrialización y el globalismo. Es la consecuencia del suceso evolucionario de un primate excepcionalmente rapaz. Basta mirar la historia y la prehistoria para descubrir que el avance y la expansión humana siempre han coincidido con la devastación ecológica.

 

Una utopía verde de alta tecnología en la que unos pocos humanos vivan felices y en equilibrio con el resto del planeta es científicamente posible, pero humanamente inimaginable. Si ocurre no será por nuestra voluntad. 

 

¿Con que nos quedamos, entonces, si renunciamos a las esperanzas vacías del Cristianismo, el humanismo y las utopías tecnológicas verdes? ¿si renunciamos a la ilusión de que podemos liberarnos de nuestra dimensión animal? Una vez que dejamos atrás el parloteo acerca de Dios, la inmortalidad y el progreso, una vez que dejamos atrás la idea de que la historia humana tiene un significado trascendente, en breve, una vez que renunciamos a la escatología ... ¿qué sentido le podemos dar a nuestras vidas?

 

Al igual que otros animales, algunas vidas son felices, otras miserables. Ninguna tiene un significado que vaya mas allá de si misma.

 

Si recordamos, los primeros filósofos buscaban la tranquilidad y la paz interior bajo el disfraz de la búsqueda de la verdad. Tal vez la búsqueda de hoy día sea la de descubrir que ilusiones podemos abandonar y de cuales  nunca podremos prescindir. La búsqueda de la verdad continuara, pero sabiendo que no podemos renunciar a una vida sin ilusiones. La cuestión es, entonces,  ¿con que falsedades nos quedamos?

 

Por largo tiempo en el pasado los humanos no se vieron a si mismos como seres diferentes de los otros animales con los que vivía. En la época de la caza y la recolección el humano era tan rapaz como lo es ahora, pero, como dicen los antropólogos, con una diferencia... ellos veían la presa como su igual. El sentimiento de ser parte de la naturaleza era la norma. Tenue como pueda ser hoy, el sentimiento de compartir un destino común con los otros seres vivos es parte de la psique humana. La lucha por la defensa de la naturaleza esta inspirada en el amor a los seres vivos, un sentimiento frágil que nos une nuevamente con la Tierra. Esta fugitiva empatía con los otros seres es la última fuente de la ética.

 

Nieves y Miro Fuenzalida.


Sunday, February 7, 2021

Besos

 

La lluvia

de

tus besos,

gotas

de

rocios

en

mis labios,

no

me dejaron

tiempo

para

abrir

el paraguas

de

mi corazon.

 

Nieves.