Sunday, July 9, 2017

Mariposas.


Cultivo

semillas

de

mariposas

que

me sonrien

cuando

las riego.


Nieves.


Sunday, July 2, 2017

Un ejercicio en nihilismo.


 ¿Vale la pena tener conciencia? ¿Saber que sabemos?  ¿Qué la muerte nos persigue? ¿Qué nuestro fin es inevitable? Para la mayoría esto no constituye una gran obsesión, a diferencia de los sicólogos, filósofos de la mente o neurocientíficos, cuya preocupación es preguntar ¿qué es, como funciona y porque otros animales no tienen conciencia? A pesar de los cientos de libros e investigaciones llevadas a cabo hasta ahora todavía no hay solidas   respuestas a estas preguntas. Pero, algo sabemos por cierto... los humanos somos la única especie que tiene conciencia de estar viva y que sabe que eventualmente morirá.  Entremedio habrán momentos en que sufriremos  inevitablemente y sabemos que nuestro próximo fin será lento o rápido y con dolor. Este es el precio que pagamos por ser la especie que sabe demasiado. Y, a pesar de este  precio,  decimos que es bueno vivir, especialmente si consideramos la alternativa.  Lo cierto es que preferimos permanecer tan ignorante como sea posible acerca de esta situación...  “Hoy estamos vivos, mañana muertos. Que le vamos  hacer...  pásame  la tortilla de papas, por favor, antes que se acabe”.

Vivir es bueno si tejemos una red de ilusiones que nos haga creer que somos lo que no somos.  Para ello tenemos que suprimir la conciencia  e ignorar el hecho de que vivimos en un universo sin dirección, sentido  o fundamento. Sin este doble compromiso la vida seria una farsa patética en lugar del  magnifico libreto del que creemos ser parte. Cualquiera creencia sin base o entretención barata es mejor que la cruda realidad. La conciencia permanente de la brutalidad de la vida haría insostenible la existencia ¿No es por eso que necesitamos las fabulas de la religión y las utopías políticas? Valores basados en arenas movedizas no son buenos, pero sin ellos no hay valores.

Pocos filósofos se han atrevido a mirar directamente en el  abismo de la vida, en lugar de instalarse en creencias  mas confortables.   Y uno que otro ha promovido el suicidio colectivo. En la practica, sin embargo, la mayoría termina solo disparándose en el pie. En todo caso los pesimistas son rechazados, no por esta inconsecuencia, sino porque sus lamentos no resuelven el sufrimiento humano. No ofrecen una solución realista que supere todas las otras soluciones.  Según el pesimista, lo que no existe nunca ha herido a nadie. Es solo la existencia de la conciencia lo que hiere a cada uno. Un error que lleva a la humanidad al agujero negro de la lógica. Para escapar a este error lo mejor seria dejar de procrear. La idea no es tan descabellada si consideramos   que no seria la primera vez que una especie  termina  en la papelera del reciclaje. Hasta el universo tiene fecha de caducidad... ¿no será un error, en todo caso,  calificar de error a nuestra existencia?  Si pensamos nuevamente,  la naturaleza no comete errores. Solo crea lo que crea.

La voluntad de vivir es una idea bien popular. La ironía  es que por miles de años  los humanos se han unido y sacrificado para crear comunidades, naciones e  imperios en servicio del bien común, para luego, sin perdida de tiempo, dar paso a la sanguinaria voluntad de destrucción.  Incontables seres humanos asesinados  en una historia rotativa de horror... el hombre persiguiendo al hombre.  El poderoso sometiendo al débil hasta que el débil se hace mas fuerte y hace papillas al poderoso. Para mantener el juego el poderoso  tiene que seguir luchando para hacerse mas poderoso. Lo curioso es que no usamos el poder para hacer nuestras vidas fantásticamente mejor, sino fantásticamente  peor. Creamos un mundo de dolor para producir mas dolor...¿cuál es el objetivo?  No es sorprendente que el filosofo austriaco Wittgenstein en alguna ocasión dijera... “Yo no se porque estamos aquí, pero estoy seguro que no es para disfrutar”.

Para mantener la ilusión optimista necesitamos  un cierto grado de hipocresía. Si queremos tolerar a nuestros semejantes o usarlos en nuestro beneficio tenemos que  tragarnos gran  parte de sus fantasías  para que ellos se traguen  las nuestras. La hipocresía ecuménica, sin lugar a dudas,  juega un importante papel en nuestra cultura y es lo que nos ayuda a abrirnos camino en el mundo cultural, laboral o político.  Imaginemos solo  que nos ocurriría si  un día decidiéramos  contarles a todos los que nos rodean lo que realmente pensamos. Muy luego perderíamos a nuestros amigos, nuestro trabajo y nuestro lugar en la comunidad. Y mucho peor seria actuar nuestros sentimientos.  Terminaríamos muertos o en la cárcel como el Unabomber. La mentira y la hipocresía es la materia de la que esta hecha la sociedad. Una tremenda armazón de sueños febriles que  persiste por  miles de años y que continuaremos alimentando hasta el fin de nuestros días... ¿no destruimos una sociedad para luego reconstruirla con una diferente mentira? Por cientos de años hemos admirado las pirámides ¿pero, que son, sino un gigantesco monumento a nuestra estupidez?  Según la ilusión colectiva, el futuro, que esta sometido a una  permanente reconstrucción, será mejor que el presente.  Esta es la “audacia de la esperanza”. Pero, otra vez, si miramos el pasado... ¿qué razón tendríamos para creer que será diferente? 

Si preguntamos si se es feliz o no la mayoría responde que si, en contra de todo lo que puedan decir los filósofos. Lo contrario no es parte del programa. Incluso,  la gente que uno espera que sea infeliz, no lo es, o no por mucho tiempo. Según las estadísticas un gran porcentaje de la población se cuenta entre la gente feliz. Son los que aun no han confrontado el dolor y la pena que eventualmente les espera. Una tragedia inesperada puede borrar para siempre todos los momentos de felicidad que uno pueda haber tenido. Por cierto, unos pocos continuaran viviendo el evangelio de la felicidad hasta el mismo instante  en que la cortina se cierre. En hora buena. Necesitamos creer en la felicidad porque ella justifica nuestra vida. No es suficiente vivir porque si. Tenemos que, de alguna manera, vindicarla. No nos gusta la idea de que la vida  simplemente se viva gratuitamente. No seria correcto. El sentido común dice que todo tiene su razón de ser.  Desde un punto de vista cósmico, sin embargo, cualquier cosa que hagamos  es inútil y sin justificación. Si la especie humana desapareciera mañana, aquí no habría  pasado nada. Un pequeño chispazo en la obscuridad insondable del tiempo.

Cuando la intrincada red de fantasías que nos  protege del patetismo que la conciencia revela  deja de funcionar caemos en la depresión, ese estado emocional que nos pone en contacto directo con el drama existencial. Cualquiera sea su forma o nombre siquiátrico lo común  es que socava el complejo de emociones que nos identifica con un si mismo. Es  descubrir que el viejo yo y el resto de la realidad no es algo sustancial como creíamos. La depresión  disuelve  la  laborioso red de fantasías que sostiene nuestra vida y abre el espacio al suicidio. Un panorama bien deprimente y, obviamente, no queremos eso. Preferimos sentirnos bien antes que mal. Y cuando nos sentimos lo suficientemente bien imaginamos que algún día nos vamos a sentir  bien todo el tiempo. Y si no, actuamos como si  fuéramos felices. Si pretendemos sentirnos felices por bastante  tiempo, llegaremos a sentirnos felices siempre.  Pensemos como la sociedad  quiere que pensemos. El mundo fue creado para nosotros y nuestro país y nuestra religión y nuestro partido y nuestro trabajo son  bienes que debemos amar. Gracias a ellos somos alguien. Si esto no es suficientemente bueno para nosotros,  no hay muchos otros lugares donde ir.  Uno de los mas atractivos a través de la historia  ha sido el escape de la realidad de la conciencia. Plantas y drogas han sido los medios mas efectivos para alterar el balance químico cerebral, a pesar del horror que hoy suscita entre los puritanos y la gente normal que crea las reglas.  Es lo mas cercano a estar muerto sin estar actualmente muerto.  La atracción esta en que  satisfacen una necesidad mucho mejor que la industria del entretenimiento. El Nirvana es un espacio solitario, solo para uno  a cada momento, sin lugar para familia, sociedad, amigos o industria. Aquí no hay peligro para el Estado. La guerra en contra de las drogas no se dirige a ellos. Se dirige a los que existen, a los que cuentan en la sociedad, a los que mantienen la maquina funcionando. Hay que evitar que los sicodélicos  cambien los carriles “normales” de la mente .   

 Promulgamos  el derecho a la diversidad y a diferentes visiones del mundo... siempre y cuando  sean positivas.  De que mantengan la fantasía de que somos  mucho mas que un montón de órganos dentro de una bolsa de piel... Por eso constantemente nos contamos historias de amor, de héroes, de magos, de reyes, de plebeyos, de revolucionarios, del bien en contra del mal.  Ellas nunca pierden popularidad. Son la sustancia  de nuestras practicas cuotidianas y necesitamos mantenerlas vivas, por trágicas que sean, porque  nos salvan el día del sin sentido.  Los autores que califican de genios literarios son inmortalizados con el premio Nobel y  sus obras llenan las librerías, bibliotecas y universidades.  Ideas  pesimistas  o  nihilistas no califican de la misma manera. Son políticamente incorrectas.

¿En que momento dejamos de ser la persona que creíamos ser?... Exactamente  cuando el mundo ficticio se desgrana y deja de sostener las mentiras que le daban sentido.   Como todo buen  existencialista sabe no tenemos mas sustancia ni valor que la montaña, el arcoíris o el gato de la vecina. Lo que creemos ser,  alma inmortal, espíritu, la cúspide de la naturaleza o lo que sea,  es tan real solo en tanto  imaginamos que es real.  Si un extraño  se parara en la esquina del mercado con un letrero que dijera... “El fin esta cerca. Nada podemos hacer”... ¿Quien le haría caso?  Un loco mas en la calle. Bien diferente es  la historia cuando el sacerdote dice desde el pulpito... “Reza por tu alma. Estamos al final de nuestros días. Muy pronto estaremos  para siempre en el Paraíso junto al Señor. Tenemos el espíritu en nosotros”...  Podemos soportar muchas cosas, pero no que seamos nada.

¿Estamos mas cerca de la realidad si  vivimos con la conciencia de  que desde el momento en que nacemos el reloj empieza a correr?  ¿Que después de todo no hay sentido y todo nuestro drama es simplemente un ejercicio banal? Esta es la cosa... vivimos con el velo de la fantasía o con la conciencia del vacío de la vida... sea una o la otra... seguimos viviendo, porque la alternativa es letal.


Nieves y Miro Fuenzalida.

Sunday, June 25, 2017

La trapera de las palabras.


Compro palabras

 añejas y nuevas
en  
las tiendas

de

mi mente.

Abren temprano.


Nieves.

Sunday, June 18, 2017

La via Eco Socialista.


El neoliberalismo es la nueva religión  cívica del occidente  y el crecimiento económico es su  dogma sagrado. Su cuestionamiento equivale a un acto de sacrilegio. Si el crecimiento falla el pánico se apodera de la bolsa de comercio, de los políticos, de los negocios y, mucho peor, la gente pierde sus trabajos. Este es el ciclo recesivo que caracteriza al capitalismo. El dogma sagrado funciona en contra de nosotros, los seres comunes que no pertenecemos al 1% y en contra de los sistemas ecológicos del que  depende la vida del planeta.

¿Hay alternativa? ¿Nos quedamos con  el capitalismo hasta el fin de la historia? Desde el momento en que el socialismo y el comunismo empezaron  a desaparecer del ámbito social  no ha sido fácil encontrar una nueva alternativa. Algunos sectores de la izquierda se han sentido atraídos por el sistema cooperativista ¿Pero, es este un sistema  realmente  diferente del capitalismo, un sistema cuyo fundamento no sea el crecimiento y competencia económica, un sistema que no conserve la maquina capitalista? En las ultimas décadas otros sectores izquierdistas han venido creando e impulsando un vasto movimientos compuesto de fuerzas provenientes de diferentes sectores sociales y políticos conocido como eco socialismo, socialismo verde o socialismo ecológico que presenta un programa que  fusiona  aspectos del marxismo, socialismo, política verde, ecología y alter –globalización.  La expansión del sistema capitalista, según el programa, es la causa de la exclusión social, la pobreza y la degradación ambiental agravados por la globalización y el imperialismo occidental, sostenidos por el Estado y las estructuras internacionales. El objetivo del eco socialismo es el desmantelamiento del capitalismo  y del Estado, la propiedad colectiva de los medios de producción  y la restauración  del espacio común.

A pesar de que el cambio climático es la amenaza letal mas inmediata al ambiente global las acciones para confrontar sus efectos destructivos han sido, hasta el momento,  altamente inefectivas porque la reducción del combustible fósil, que es su mayor causa, afecta los intereses de la industria del petróleo y del carbón.  El actual marco internacional para confrontar el cambio climático llevado a cabo en las conferencias de Rio en 92,  Kioto, Copenhague y Paris han sido un fracaso. Las emisiones de CO2 y otros gases continúan aumentando junto con las ganancias del poder corporativo.  Una de las medidas globales para reducir la emisión de gases ha sido el “cap and trade” (tapa y canje) que tiene la aprobación y cooperación de la mayoría de los países y el impuesto a la gasolina. Las medidas, hasta hoy,  no han logrado reducir la emisión, pero si han sido una ganancia para las  instituciones bancarias. Frecuentemente se dice que dada la naturaleza global del problema soluciones globales, mas que locales, son necesarias. El problema es que el marco global de las conferencias es controlado, no por científicos o representantes elegidos, sino por intereses corporativos. En el 2005, la mesa redonda del cambio climático del G8 incluyo BP, British Airway, HSBC, Petrobras, Rio Tinto, Toyota y Volkswagen.  El objetivo ha sido, no el desarrollo sostenible, sino el mantenimiento de las ganancias. El documento de Rio sugiere que la adaptación del mercado puede resolver los problemas ambientales.   En este marco, el crecimiento económico es la justificación oficial para disminuir la pobreza que, junto con el crecimiento y la temperatura,  han continuado aumentado.  

Mantener el aumento de temperatura por debajo de 1.5 grados C requiere rápidos y significantes cortes en la emisión de dióxido de carbono, lo que es improbable.  El limite de los 2 grados C es el punto de no retorno, según la comunidad científica. De acuerdo al Banco Mundial avanzamos hacia un incremento de 4 grados C antes que termine el siglo lo que provocara la perdida de los ecosistemas y biodiversidad y la elevación del nivel de los océano. En este escenario no hay seguridad alguna que sea posible la adaptación. El año 2016 marco el record en el aumento de temperatura mundial. Y cada año la temperatura mundial ha continuado  aumentando. Estos números son la única evidencia que tenemos para determinar si los programas funcionan o no. El resto es pura fantasía.

Todo esto indica que la idea de que las fuerzas del mercado pueda ser la solución al problema climático han sido un fracaso porque hay una contradicción fundamental entre los sistemas ecológicos y el capitalismo.   En tanto el sistema más se desarrolla, más y más deberá introducir los recursos naturales y la población humana del planeta dentro del ciclo de la mercancía, producción y consumo. El problema es que estos recursos  no son infinitos y su continua reproducción de ninguna manera esta garantizada. La conclusión paradójica  es  que la crisis ecológica ocurre, no tanto porque el Capitalismo gasta y derrocha demasiado, sino porque gasta muy poco mientras acumula demasiado. Su economía se enfoca primariamente en desarrollar fuerzas productivas capaces de generar ganancias en detrimento de las fuerzas productivas de la biosfera lo que lo convierte  en una fuerza opuesta a las capacidades del planeta… El desarrollo continuo, eventualmente, se vuelve imposible de sostener.

El ecosocialismo no busca soluciones dentro de este marco. El marco mismo es el  problema. La solucion es un sistema alternativo... ¿pero, cual? No hay un modelo convincente para la sobrevivencia  y ningun comité lo puede construir. Entonces... ¿con que nos quedamos? Con lo mas obvio, es decir, con lo que funciona, no para el sistema capitalista, sino para la salud de la ecologia. El principio ecologico demanda atencion a la idea del usufructo... dejar el ambiente, como minimo, en tan buenas condiciones como lo encontramos al principio. La agricultura es un ejemplo. La industrializacion del mono cultivo y pesticida  con todo su poder ecologico destructivo tiene que ser reemplazada por la diversidad,  el cultivo organico local y la cualidad de la tierra  conservada como en la agricultura tradicional.  Los derechos de propiedad socialistas es el elemento esencial  del ecosocialismo que determina programas que promueven  la igualdad y mantienen la ecologia mucho mejor que la propiedad privada. Si el cooperativismo tiene un futuro anticapitalista, es solo dentro del ecosocialismo. Las  politicas tradicionales necesitan ser discutidas y desarrolladas y diferentes programas especificos tienen que  ser creados y adaptados para  diferentes partes del mundo.

 ¿Cuáles serian las estrategias para implementar estos principios? No hay simple formula para la transformacion social. La idea de que un partido politico pueda ganar votos y trasformar la sociedad solo ha producido  la vuelta de lo mismo. Los partidos verdes de Europa, por ejemplo, han elegido miembros al parlamento y participado en los gobiernos. Gobiernos con partidos verdes y social democratas como en Belgica, Suecia y Alemania han logrado avances bien limitados. El partido verde de Alemania abandono toda su critica capitalista y apoyo a NATO y la invacion de Afganistan. En Noruega el partido socialista ha formado parte de gobiernos de coalicion y, sin embargo, el pais continua siendo uno de los mayores productores de petroleo,  una de las mas importante causas del cambio climatico. En Australia, Pete Garret, lider  y miembro del Partido por el Desarmamento Nuclear formo parte del gabinete del gobierno laboral en el 2008. Como ministro del ambiente aprobo la mina de uranio que es justamente la que crea polucion toxica y alimenta la industria nuclear.   En America del Sur el ex presidente de Ecuador Rafael Correa llego al poder con el apoyo  del movimiento social indigena y fue capaz de introducir protecciones ecologicas en la constitucion y derechos de tierra a los indigenas  y la fauna. A pesar de estas medidas en el 2009 el gobierno de Correa ataco a los indigenas y ambientalistas que protestaban en contra de las minas. En el 2010 un ministro critico de las perforaciones en la Amazonia fue despedido junto con los intentos de cerrar una radio indigena. Este es un buen ejemplo de las contradicciones ambientales  de los gobiernos de izquierda en el continente. El problema, mas que personal, es estructural. Paises como Bolivia, Venezuela y Ecuador dependen fundmentalmente de la extraccion de recursos naturales. Sin petroleo en Venezuela y Ecuador y sin gas natural en Bolivia estos paises tendrian bien poco que exportar. Esta es la paradoja con la que se encuentran los politicos que intentan introducir reformas ecosocialistas. La presion para mantener politicas basadas en el crecimiento capitalista siempre gana el dia. No basta con tomar el Estado capitalista  para luego hacerlo funcionar de la misma manera. Se necesita quebrarlo y reemplazarlo radicalmente por uno diferente, un poder democratico,  no estatal. Y lo mismo para el aparato productivo. Por su misma naturaleza, su estructura no es neutral, sino al servicio de la acumulacion capitalista y la expansión ilimitada del mercado, en contradiccion con la sobrevivencia de los ecosistemas y la salud de la poblacion. Las fuerzas productivas, y no solo las relaciones de produccion, tienen que cambiar radicalmente. Los logros de la modernidad  son impresionantes, pero todo el sistema productivo debe transformarse si queremos preservar el ambiente natural que hace posible nuestra existencia.

Dada esta realidad las ideas y programas ecosocialistas solo pueden venir de las organizaciones de base, indigenas, campesinas y trabajadores urbanos, como lo vemos a traves del mundo, mas bien que del Estado. El problema es que el cambio climatico puede que ya haya alcanzado su punto de inflexion. El aumento de oxido de carbono ha empezado a acidificar los oceanos y destruir la cadena alimenticia marina y el derretimiento de las capas de hielo de los polos va a liberar el metano que existe debajo d ellas. Cuando esto ocurra nuestras posibilidades de existencia van a desaparecer. Walter Benjamin, el filosofo de la escuela crtica de Frankford, una vez remarco... “tal vez el motor de la historia no sean los cambios revolucionarios, sino la humanidad  aplicando los frenos de emergencia antes que el tren caiga  al abismo”.  A esta altura... ¿podemos seguir creyendo en los frenos?


Nieves y Miro Fuenzalida.