Tuesday, November 11, 2014

Astronautas



Fueron

amarillos soles

que
ahora

navegan

en

canoas espaciales

que

parecen
 astronautas

cargando

sus
últimos
destinos

de

pajas
moribundas

que

serán semillas.

Nieves.

Wednesday, November 5, 2014

Placer, Deseo y Consumo.


El placer y el deseo siempre estan en conflicto.  Uno debe  sacrificarse en beneficio del otro. El placer, a diferencia del deseo que intenta  apropiarse del objeto,  busca establecer una relacion empatética o anti-patética con el. Si presumimos que el placer es un tipo de sentimiento...  ¿Cuál seria su  diferencia con el deseo?

El deseo, digamos, construye un futuro en el que ve su propia destrucción, un futuro satisfecho que aniquilara el deseo. El placer, en cambio, esta contenido dentro del presente y detendría el tiempo, si así pudiera, para prolongarse. Puede surgir espontáneamente sin ser deseado previamente. Es un estado harmónico, en tanto que el deseo es disonante. Es cierto que el placer, en algunas ocasiones, surge con la satisfacción del deseo. Pero, con mayor frecuencia, el deseo solo engendra mas deseo. En principio, cualquier objeto  nos  puede proporcionar placer de acuerdo con nuestra naturaleza,  carácter y circunstancias. Las obras de arte, los juegos, los deportes, los entretenimientos... en cambio, solo algo que potencialmente puede ser apropiado se transforma en objeto del deseo. Lo irónico, en todo esto, es que la posesión del objeto no lo extingue. No hay objeto que sea capaz de extinguir al deseo como tal... porque  lo que el deseo busca, en última instancia, es algo que siempre lo elude.

Y es aquí, justamente, donde nos encontramos con la metafísica tacita del consumerismo. El placer, contenido solamente en el presente, no motiva al sujeto a trabajar ni a gastar.  Es enemigo de la sociedad de consumo. Su relacion con el objeto no es posesiva y su existencia se basa en un escape provisional de lo económico, mientras que el deseo es la fuerza económica del consumerismo y el motor de su conciencia. El placer que puede ser encontrado en el propio cuerpo, en objetos que ya poseemos o en objetos que se encuentran dentro del ambito de nuestra percepción  opera en oposición al deseo, privando al consumerismo de su fuerza motivante…  aquí uno podría preguntarse... no será esta, tal vez, una de las razones de la demonizacion norteamericana de la marihuana? Esta le permite al usuario sentir placer en objetos que ya están dentro de su radio perceptivo lo que priva al mercado de su ganancia.

El Dharma, que constituye la enseñanza budista,  habla de cuatro Verdades. La primera es el reconocimiento de que la vida es sufrimiento. A pesar de todas las apariencias en su contra y de toda tentación a pensar que la vida contiene una felicidad permanente, lo cierto es que ella, fundamentalmente, es un valle de lágrimas. La segunda, es la conciencia de que la causa del sufrimiento es el deseo. Sufrimos porque deseamos cosas interminablemente. La tercera Verdad es comprender que la posibilidad de extinguir el deseo es la posibilidad de abolir el sufrimiento que lo acompaña. Y,  finalmente, la cuarta Verdad se refiere a los caminos que guían a la cesación del deseo y, por tanto, a la superación del sufrimiento...

Vista las cosas desde esta perspectiva oriental radical, la última realidad es la del Vacío, la “Vacuidad Positiva”, en contraste con la cual toda realidad finita o determinada es, inherentemente, “ilusoria”. El único camino autentico hacia una verdad ético-epistemológica, de acuerdo con el Buda, es renunciar al deseo como la condición que nos encadena a la finitud de las cosas y al dolor causado por ellas, renuncia que permite la entrada impasible a la dicha del Nirvana.

¿Cual es el problema con este cuadro? Su versión occidental, popularmente representada por el movimiento “New Age”, diluye la posibilidad de transformación social al separar las experiencias místicas de la acción política. Es una composición en donde el poder y sus aparatos de captura abandonan la escena en favor de ese otro mundo representado por el  reino espiritual de las almas puras. El supuesto implícito es que al cambiarnos a nosotros mismos cambiamos la sociedad. Lo cierto, sin embargo, es que al re-dirigir nuestra mirada hacia nuestro interior dejamos  intacto el velo ideológico que nos ata al campo oculto de las estructuras de poder que capitalizan nuestros deseos. Las consecuencias son el fracaso en subvertir las fuerzas del capital que controlan el consumo y nuestra complicidad en su reproducción. Si pensamos que el mundo no es una realidad completamente cerrada, entonces, a la manipulación consumerista del deseo o a su extinción a través de las prácticas budistas, podemos agregar otras alternativas. Así, por ejemplo, podríamos re-ensamblar el deseo de manera diferente. Las teorías clásicas del deseo lo definen en términos negativos. Es la menesterosidad o carencia de algo en el sujeto lo que origina el deseo y produce esa "particular agitación del alma" de la cual hablaba Descartes. En el "Simposium" de Platón,  Sócrates afirmaba que el amor solo existe en relacion a un objeto ausente. Y al otro extremo de nuestra historia occidental, Lacan expresa que el deseo persiste, incluso cuando las necesidades han sido satisfechas, porque este no es causado por el anhelo de poseer el objeto, sino  por "la menesterosidad ontológica"  que expresa una división o partición en el corazón mismo del sujeto  que impide que  logre coincidir consigo mismo. Los teoricos contemporáneos del deseo, especialmente Deleuze y Guattari, rompen con esta larga tradición histórica y producen la idea de que el deseo crea su objeto y que, por el contrario, en lugar de implicar una relacion determinada por la carencia, el deseo abre nuevas posibilidades. Cuando alguien se enamora, por ejemplo,   el deseo abra nuevas e infinitas posibilidades en un universo que aparentemente se presentaba como algo cerrado. El deseo no es el producto del encuentro con un objeto, por fugaz que este encuentro sea, sino, una fuerza o flujo universal que existe antes de la representación, el establecimiento  y la distinción entre objeto y sujeto. Cuando esta energía no logra ser domesticada por la maquina consumerista la podemos encontrar como una fuerza marginal asociada con los excluidos.  Y es a este lado del deseo, concebido como flujo que escapa a los aparatos comerciales de captura, al que el sistema tanto le teme porque siente que pone en peligro su existencia misma.

Esta “economía libidinal”, como la llama Freud, implícitamente representa una fuerza anti-autoritaria y potencialmente desestabilizadora, por lo que no es difícil entender la atracción  que esta noción ha venido ejerciendo en la crítica política post-modernista. Re-ensamblar el deseo de manera diferente  significa desconectarlo de la máquina consumerista y re-conectarlo con nuevas aspiraciones.

La pregunta que uno podría plantearse  frente a la construcción de esta nueva subjetividad,  caracterizada  por el deseo y las motivaciones libidinales inconscientes, es… ¿como una intervención radical en el estatus quo, que exige por sobre todo una política conciente y racional, puede ser sustituida por la “irracionalidad” del deseo?

Nieves y Miro Fuenzalida.
Ottawa. 


Saturday, October 25, 2014

En la tecnica confiamos.


En el Internet circula la “pesadilla  de Einstein”. Después de mostrar seis escenarios con gente distraída, gentes inmersas en sus aparatos electrónicos, tomando café con amigos, disfrutando en la playa, avivando al equipo en el estadio, en compañía intima de la novia, en  un viaje en auto y comiendo juntos, se lee la frase...  “Temo que la tecnología sobrepasara  nuestra interacción humana. El mundo tendrá una generación de idiotas”. Einteins ( http://www.dullmensclub.com/ensteins-worst-nightmare-its-coming-true-now/)... Las imágenes indican que no seria nada de raro que  ya estemos en medio de esa generación... ¿Cierto? La cuestión es que...  hay un problema con la cita.  ¿Pertenece  realmente a Einstein? El nunca escribió o  dijo esto a alguien.  Ni siquiera aparece en “Las ultimas citas de Einstein”, de Alice Calaprice.

Pero... ¿A alguien le importa que sea o no de Einteins? La frase de todas maneras vale. No es la primera vez que la técnica tiene mala fama. Platón decía que la memoria tecnológica o la escritura era esencialmente sofistería y no es confiable.  Creencia que luego encontramos en  Derrida, Baudrillar, McLuhan  y muchos otros. La idea contenida en la pesadilla es que los medios de comunicación tecnológicos han empezado a funcionar en contra de su propósito original que era la creación de relaciones sociales sostenidas por una  cualidad corporal que, según creíamos,  era  indispensable para  su mantencion. Las imágenes que allí vemos muestran todo lo contrario. En ellas estamos en  el puro éxtasis de la comunicación, la total adicción al acto digital  que aísla de la vecindad inmediata. Solo la  técnica en aras de la técnica.  Nos conectamos para desempeñar nuestro papel en la colmena tecnológica.

En psicoanálisis un objeto transicional, como la frazadita o el osito de peluche, es una fijación a la que el niño puede asirse para sentirse  seguro. Es un objeto que permite o ayuda  a movernos del espacio parental del amor incondicional  al espacio  social en donde tenemos que negociar  nuestras relaciones sin sentirnos abandonados. Simboliza todo el sistema de  atención y cuidados más allá de la mama y el papa...

 ¿No es el teléfono móvil el sucedáneo del osito de peluche para las nuevas generaciones? La imagen pareciera ser adecuada. Pero... ¿Qué pasa si el sucedanio  ya no quiere jugar este papel? ¿Si en lugar de  proporcionarnos  seguridad nos transforma en adictos en virtud de su propia hiperfuncionalidad? Siempre hemos dependido del objeto tecnológico. Lo nuevo es que ahora este objeto esta planeado alrededor de su obsolescencia.  El destino del osito es quedarse atrás. El destino del nuevo  objeto transicional es dejarnos atrás. Crece más rápido que nosotros... El IPhone 3 se reemplaza por el G3, que luego se cambia por el 4 y el 4 por el 4S y, más rápido que  un suspiro, por el 5, el5S, el 5C y... siempre otro más.

El efecto es que el objeto no solo nos deja atrás, sino que también pierde  su aura al haber  siempre otro modelo esperándonos  en el futuro inmediato. Lo irónico  es que  la infidelidad del objeto lo hace más importante que nunca. Al transformarnos en adictos a la conectividad su posesión,  por un breve tiempo, nos permite  escapar a la ansiedad de estar desconectados, al miedo  de que el artefacto  nos abandone cuando mas lo necesitamos dejando nuestra identidad en una situación bien precaria.

¿Cómo  llegamos a este escenario? La historia de la tecnología es la historia de la humanidad. Es la técnica  la que ha posibilitado  la evolución e individualización del animal humano. En un sentido radical la técnica es la que crea nuestra humanidad, la que provee el marco de nuestro  destino sin el cual  no existiríamos como humanos. Después de haber llegado tarde al reparto de habilidades la técnica se nos presenta como una prótesis  inescapable. No se trata  de tuercas, tornillos, palancas o circuitos, sino de la construcción del entorno humano que nos hace ser lo que somos. Antes de la técnica no encontramos al ser humano por ninguna parte...  Después de la técnica  encontramos la tendencia al orden, la organización, la racionalización y la humanización.

Por miles de años la  coevolución de la técnica y el ser humano había sido la norma. Hoy día la tecnología ha empezado a dejar atrás a la especie humana. Esta desconexión, diceel francés Stiegler, ya no nos permite desarrollarnos o humanizarnos a nosotros mismos al producirse  un choque  entre la imposibilidad de predecir la futura orientación de la humanidad  y el determinismo de la máquina que ya no trabaja para  la gente, sino que la transforma en sus sirvientes.  La maquina deja de ser medio y empieza a funcionar  para  si misma. Es la era de la maquina autónoma.

La técnica opera como un pharmakon...  Crea y  destruye.  Según Platón  el pharmakon  es remedio y veneno, daño y beneficio. Después del entusiasmo tecnológico modernista  esta sospecha empieza a asomarse  en  el arte, la literatura y la teoría critica (Marx, Weber, Heidegger, Horkheimer, Ellul...) La tecnología moderna, dice Heidegger, brutaliza el ambiente a través del proceso de extracción que en nada se asemeja a  la técnica artesanal antigua. La materia ahora es  algo que debe  ser martillada, maltratada y destrozada  para imponerle una forma ajena diseñada por el ser humano. En este proceso  la humanidad se transforma en el ejército de reserva de la naturaleza que, al igual que esta, también  es  remodelada en nombre de la razón instrumental. Siguiendo a Heidegger, Stiegler sostiene que la alta tecnología posmoderna ha empezado a dejar a la humanidad atrás... ¿Qué significa esto?

Parte de  la responsabilidad del determinismo tecnológico es nuestra. La técnica no se desarrolla en el vacío, sino en circunstancias definidas por tensiones   políticas. La visión del mundo en donde cada cosa tenía su valor llega  a su límite en el capitalismo tardío. Tardío porque es obsoleto y en camino a la destrucción de la especie humana (eco catástrofes, quiebras  económicas,  guerra nuclear...) Tener  confianza   en el capitalismo se hace cada vez mas difícil. En el la única  posible es la que esta basada en el calculo. La racionalidad instrumental neoliberal no cree en ninguna cosa porque creer algo requiere confianza y la confianza  no tiene cabida en un mundo en donde el cálculo económico es todo. Lo  único que uno puede decir acerca del valor de una persona o cosa es si esta arriba o abajo, si cuesta más o cuesta menos que otra  con la que pueda compararse sin ninguna referencia  a la  cualidad que puedan poseer. En la sociedad neoliberal el único principio ético es la sobrevivencia,  que representa  la regresión a una sociedad mínima de mera auto preservación.

A principios del siglo XX el capitalismo respondió al problema de la acumulación con  la introducción del consumerismo. El pacto entre los medios de comunicación de masas y el capital, factor clave en el proceso, se organizo alrededor de la necesidad de manipular el deseo y transformar al ciudadano en consumidor. Es esta innovación la  que crea la idiótica mentalidad de masas  que permite el paso de la significación al valor de cambio en donde todo se transforma en  mercancía. A finales de 1970,  con  el triunfo del capitalismo neoliberal, el deseo se libera de la suspensión de la gratificación inmediata  y se pone al  servicio directo del consumo y la acumulación. El objeto obtenido y consumido se posee hoy para ser rápidamente desechado mañana  y reemplazado por otro.  Ayer IPad 1, hoy IPad 2, mañana IPad 3. Este es  un ambiente tecnológico que degrada las cosas y los seres humanos y amenaza con  transformar la  tierra  en un mundo desolado, salpicado de basura tecnológico, en donde nada realmente importa.

¿Cómo podríamos escapar  a esta distopia tecnológica?  ¿Como  volver a creer en los objetos que importan? ¿Cómo crear nuevas razones para vivir mas allá del  mezquino calculo digital? ¿Cómo escapar a la idiotez del mundo contemporáneo? 
¿Y... quienes serán los que lucharan  para un  futuro diferente?    

Somos seres tecnológicos. La técnica es la que nos coloca en una posición singular en el mundo. No podemos  cancelarla  para  retornar a un mundo pastoril que, de todas maneras, nadie quiere. Lo que eventualmente puede ocurrir en el próximo futuro es que se abra una línea de fuga que  lleve a la invención de una nueva relacion con la tecnología. El hecho de que la tecnología continuamente esta siendo desarrollada por el capitalismo sugiere que la tecnología resiste la osificación de los sistemas políticos, resistencia que abre la posibilidad de nuevas conexiones  y fuerzas sociales. A pesar de  toda su entropía nihilista, el desarrollo tecnológico crea las condiciones para su propia descontextualización.  La técnica contiene el potencial para la emancipación social y para su  recaptura por el Estado. Pero, la recaptura nunca  es completa. El sistema empieza a gotear y nuevos cauces  se abren.

 La revolución informática, por ejemplo, al  transformar la  producción  ha creado  un estado común. Un mundo productivo definido por la comunicación, los servicios inter-activos y los lenguajes comunes.  En esta nueva situación la propiedad privada, el derecho exclusivo a su uso, beneficio y control, pierde sentido. Es la comunidad la que los produce y al producirlos  se reproduce y redefine a si misma.

El problema es que  la revolución informática rápidamente ha sido recapturada por el sistema debido a que  la crisis conceptual de la propiedad privada no se tradujo en una crisis práctica. Pero, a pesar de ello... el sistema empieza a debilitarse.  La propiedad privada, con todo su actual poder jurídico, ha empezado a separarse cada vez más de la realidad social trasformándose en una grotesca contradicción.  La  propiedad y control Corporativo total de la red comunicacional y  el lenguaje genético  del que estamos hechos  abre  la perspectiva de múltiples escenarios paranoicos…

 ¿No es la absurdidad misma de la posibilidad del control privado de la fibra misma de nuestro ser social la que impone algún tipo de socialización como única salida?

Nieves y Miro Fuenzalida.
Ottawa







Monday, October 20, 2014

La risa del tiempo.


Me puse
un cucurucho
de
papel crema
en
la oreja izquierda
para
escuchar
la risa
del
viento
que
jugaba
entre
los arboles
de
mi infancia.

Nieves.

Friday, October 17, 2014

La nueva poesia Mapuche-Huilliche.


Según el rumor que llega  desde el centro  de la tradición oral mapuche y sus instituciones  empieza a surgir  una poesía que lucha y afirma una forma de vida pluricultural y compleja que  expresa una nueva  literatura híbrida y critica que ya ha logrado captar la atención de la academia, la critica literaria, la cultura popular e, incluso, el Estado que le ha permitido captar posiciones significantes en los círculos literarios chilenos tan elitistas y xenofobicos. En un artículo académico del 2007, de la Universidad de los Lagos, el profesor  James Park explora el trabajo de un grupo de estos poetas con el afán de  delinear las diferencias que hay entre ellos y las formas mas tradicionales, diferencias  que, dice, parecieran indicar que importantes cambios culturales se avecinan en el sur de Chile.
Como creadores artísticos, continua, este grupo de poetas mapuches ha abierto una variante poética y política y la construcción de  una nueva identidad basada en  prácticas discursivas que son producto de sus exclusivas experiencias políticas y estéticas. A pesar de sus diferencias todos ellos se ubican en la periferia lingüística y étnica y sufrido el racismo y la intolerancia. Lo que los distingue de las generaciones más viejas es la  adopción de  una perspectiva diferente.
Lorenzo Aillapan Cayuleo, nacido en 1940 en la comunidad de Rukatraro cerca de Puerto Saavedra, es ampliamente conocido y frecuente invitado a eventos culturales dentro  y fuera del país. Ha publicado dos colecciones de poesía (Hombre Pájaro 1995 y Unumche: Hombre Pájaro 2003) Con el primero obtiene el Premio Casa de las Américas: literatura indígena, en 1994 que exponen evidencias lingüísticas del nexo histórico entre  los Mapuches y la tierra usurpada al final del siglo XIX. La insistencia en la geografía, en las prácticas comunales y las instituciones y  figuras  culturales (machi, longko, weupife, werken) predominan en su poesía que son  factores  claves en la identificación  de todos los poetas de esta región. Elicura Chihuailaf, nacido en 1952 al sur de Temuco, es uno de los más prolíficos autores de esta generación y sus trabajos han sido traducidos a múltiples lenguas y aparecidos en antologías nacionales e internacionales.

Tus palabras son como el sonido del kultrún
me están diciendo mis antepasados
pues se sujetan en el misterio de la sabiduría
Por eso con tu lenguaje florido conversarás
con los amigos
e irás a parlamentar con los winka
Montado sobre un arcoiris viajo por el mundo
los cuatro dueños del viento me acompañan
Tal vez en las nubes deba combatir
contra nuestros enemigos – voy pensando
tal vez un día con sangre pintaré
los caminos de mi pueblo

 Su poesía y posición política consistentemente han defendido la autonomía cultural  basada en conceptos y símbolos de proporciones místicas. Su misión personal es comunicarse con la cultura dominante  que ha maltratado y mal interpretado la propia. Su aceptación entre los escritores chilenos, la academia y el creciente  número de  seguidores internacionales lo ha transformado en una figura bastante popular  entre las generaciones artísticas mas jóvenes que se han beneficiado  al abrirles un pequeño sendero que les hace la jornada un poco mas fácil en torno a los obstáculos del elitismo cultural, el esnobismo literario y la política sexista propia de la sociedad chilena. Maria Isabel Lara Millapan es el ejemplo de una joven  poeta nacida al sur de Temuco en la comunidad indígena de Chihuimpilli, que desafía abiertamente esta tradición literaria sexista. En “Sueños de un Amanecer” (2002) ella explora los mismos conceptos tradicionales con versos enraizados profundamente en la cultura mapuche como los dos poetas anteriores, pero como dice James Park, en una forma notablemente diferente al  colocar muchos de ellos  primero en español y  luego en Mapuzugun lo que expresa una diferencia generacional más que de estilo. Sueños, dichos ancestrales y recuerdos pasan a ser claves en la preservación de la identidad cultural.

He salido a caminar por las montañas
y preguntado al viento
si guarda su voz entre los árboles,
entenderé cuando florezcan sus raíces
y no se marchiten los sueños,
cuando se unan nuestras palabras
y no nos distancie la tarde.
Hemos de retornar entonces con nuestros cantos,
cuando salga el sol,
hemos de permitir germinar el bosque
y anidar en la tierra nuestro espíritu,
para volver a vivir cerca de los ríos
hablar con las aves
palpar las hojas que sanan el dolor del tiempo
cuando queremos ser nosotros mismos.

¿No es esta  una identidad que se sumerge en el medio natural y que se sostiene con  la enseñanza del significado del silencio de los árboles, del canto de los pájaros, de las colinas y los esteros? Nuestro mundo ancestral, dice el autor del libro “Mundo Mapuche” Armando Marileo Lefio, fue concebido y estructurado por nuestros antecesores de una manera holística e integral, en que la naturaleza, el cosmos y las energías que sustentan la existencia forman un solo cuerpo y son transversales. Esta invocación  de la naturaleza y la topografía local, tan  común en estos poetas, es la continuación de un conocimiento cultural y geográficamente rico, vibrante y complejo característico de este grupo, como dice Park   
Las similitudes temáticas terminan cuando se exploran las expresiones literarias de los poetas mas sureños que se auto describen como Huilliche. Aquí encontramos una actitud menos reverente hacia las prácticas tradicionales y las identidades definidas por el territorio ancestral. Sus escritos van más allá de los referentes culturales de los poetas mencionados al incorporar análisis estilísticos y criticas estéticas de figuras literarias y políticas mundiales.
Bernardo Javier Colipan Filgueira, profesor de Historia y Geografía, nace en 1966 en la provincia de Osorno. Su poesía ha parecido en varias antologías y en el 2005 publica  su primera colección de poemas que se enfocan en la difícil y ambivalente negociación entre la vida rural y urbana, entre la cultura indígena y el estilo de vida occidental.  Como nota Park, el lenguaje indígena se asoma en medio del poema  no como una versión separada, sino como parte de el.

Una manta de castilla mojada de rocío.
Un pasaje de micro, un frasco con semillas.
Alas de ganso colgadas en la ventana.
Junto a la foto de un candidato a diputado, un poster
De Leo Dan.
En el brasero hierve un tarro
Con hojas de eucaliptus.
La radio toca una ranchera que habla de nosotros.
En un rincón el silencio juega un solitario.
Escribo "Kuifi rupai, kuifi rupai", en los vidrios
Empañados de la casa:
          (Mucho tiempo ha pasado
          mucho tiempo ha pasado).
Sólo quedan algunas migas esparcidas
En la mesa.
Te necesito.
Esta noche la soledad se niega
Dibujar una mujer a mi lado.

La lista de componentes occidentales, mestizos y rurales entregan una escena poética de la experiencia híbrida con la que el poeta trabaja. La exploración de la propia identidad y el cuestionamiento de su profesión es el tema de “Ese difícil oficio de leer a Encina”

 Por años estuvo en boca de muchos
      maestros de escuela,
Puzzles
      y varias calles aún
Llevan hoy su nombre.
      Todo lo aprendido
          Con buena razón fue olvidado.
      La historia es un ojo,
Sumergido en las noche,
                palabras
                para no ser dichas
Sino para mirarnos en ellas
                como si fueran
                un espejo roto.
Y fue difícil leer el lenguaje
                oculto
      detrás de lo nombrado.
      Hoy,
Bailamos purrún al mediodía
      sobre nosotros
Vuelo circular de gaviotas.
                Mañana
      tendremos respuesta
De cartas enviadas a parientes lejanos.
      Nuevamente
Se hablará del Séptimo de Línea.
                El silencio
      será lo más mano que se tenga.
También en los territorios del vacío
Se juega su sentido la palabra.


El famoso historiador oficial del país  es aquí disminuido como autoridad y cuestionado como fuente de conocimiento y significado. La tradición Huilliche  continúa estando  presente, pero queda relegada al trasfondo. La ironía  que el poeta despliega  lo separa de la poesía enraizada en la geografía y cultura tradicional de los poetas anteriores y se constituye en un importante  factor poético en la determinación de la identidad y la visión del mundo, como lo vemos también en Juan Paulo Wirimilla Oyarzo. Nacido en Calbuco en 1973 estudia en la Universidad de Los Lagos y se recibe de profesor de español y educación intercultural bilingüe. Enseña en la Universidad de Los Lagos  en Puerto Montt (campos Chinquihue) y en escuelas rurales. Con  “Ojo de vidrio” gana el premio de poesía regional en el 2002. El cinismo con que mira su propia profesión impregna su obra  al igual que Filgueira. Los estereotipos de cultura popular se transforman en el tema central de su crítica cultural, como podemos apreciarlo aquí.

Oh! Lector! Mi objeto de estudio
El más occidental del laberinto
Corrige esta baba tan espumosa
Porque poesía es un largometraje verde
De películas de Cowboy
Y tú eres el indio que nunca alcanzará
La diligencia
Porque John Wayne te ha puesto el rifle
Entre dientes
Y el cuchillo del cara pálida está
Muy escondido en esta escritura
Oh mi lector! Enemigo
Corre el reloj a tu izquierda
Las entrañas se te llenan de sangre.


Roxana Carolina Miranda Rupailaf,  la más joven de estos poetas, se recibe de la universidad  de Los Lagos de profesora de lengua castellana y comunicaciones. Gana el premio de poesía Luis Oyarzun con “Las tentaciones de Eva” publicado en el 2003. El mismo ano recibe una beca para estudiar en Alemania. En el 2006 gana la publicación de su segunda colección de poemas.  No es difícil notar el eroticismo y la actitud iconoclasta en este poema
Quiero sentir el calor de su boca
y el animal desatado de su lengua
y caminar sobre sus dientes,
desnuda.
Encontraré su aliento y volaré
siguiendo la paloma que cruza las palabras,
me tentará la manzana que cuelga en su garganta
y la ignoraré porque 2000 años
me han dado la experiencia.
Un suspiro me arrastrará por todo su pecho
y al fin, entre lágrimas rojas, encontraré a dios palpitando
                en su trono.

En “Julieta”, en cambio,  la actitud es de sarcasmo y  desprendimiento emocional  

¿Me traes flores del cielo Romeo?
                No las quiero,
                la luz se marchita y muere en las sombras.
¿Me traes bombones?
                Bonito, pero estoy a dieta.
¿Me traes canciones y versos Romeo?
                Tengo sueño y me duele un tanto la cabeza.
¿Me traes champaña para celebrar?
                No tengo sed.
Hay cascadas y olas en mi boca.
No quiero nada Romeo.
Sólo decirte una cosa:
                Se acabó.
Me cansé de esta pareja perfecta.


A pesar de que su poesía carece de referencias indígenas, dice Park, ella reclama su origen Huilliche y afirma que el discurso poético no tiene necesariamente que proyectar la identidad, porque esta puede ser mantenida independientemente. Su aparición en antologías Huilliches  indica la negociación de la identidad cultural y el cuestionamiento entre identidad y literatura.
La mayor parte, si no todos, los poetas urbanos de esta generación, segun James Park, exploran los lados más obscuros del yo en lugar del “azul” romantizado de los poetas del norte. Pluriculturales y  en continuo conflicto con la modernidad asumen una identidad mestiza  y a través de sus escritos proponen otra perspectiva de la sociedad fracturada en que viven con clara conciencia de sus propias contradicciones que ellos aceptan. Sus trabajos reflejan amplio conocimiento y excelente uso de la cultura académica y popular que expresan la relacion de amor –odio con la herencia  cultural española. Sus experiencias son diferentes a la de los poetas tradicionales  y pareciera que su entrelazamiento con la cultura nacional empieza a dar origen a la emergencia de una nueva identidad basada en tradiciones ancestrales, pero una que esta permanentente   renovándose y adoptando otras características  incongruentes con el mundo indígena de las Ameritas.  

Nieves y Miro Fuenzalida.
Ottawa