Sunday, March 8, 2020

El argumento del libre albedrio


¿Dónde ubicamos el mal en el orden de las cosas? ¿Cómo comprender su existencia y al mismo tiempo  creer en un  Dios benevolente y todo poderoso?  ¿Por qué Dios ha creado un ser capaz de causar el horror del siglo XX y de los siglos pasados? ¿Por qué no interviene para impedirlo? Desde Lactantius y Epicuro el argumento del mal ha servido para negar la existencia de Dios. En la versión de Pierre Bayle…

"Dios desea eliminar el  Mal y no puede.
 O él puede o no quiere hacerlo.
O él no quiere y no  puede.
O él quiere y puede.
Si él quiere y no puede,  es débil, lo que no puede ser afirmado de Dios.
Si él puede y no quiere, entonces, es  envidioso, lo que es contrario a la naturaleza de Dios.
Si él no quiere y no puede,  es envidioso y débil y, por tanto, no puede ser Dios.
Pero, si él quiere y puede, la única posibilidad que concuerda con la naturaleza de Dios, de donde, entonces, proviene el Mal?

 Aquí hay tres proposiciones que no pueden co-existir simultáneamente...

 El Mal existe.
Dios es benevolente.
Dios es omnipotente.

De cualquier forma que  las ordenemos, es imposible mantenerlas unidas. Una de ellas tiene que desaparecer. Pero, si desaparece terminamos  con una u otra forma de herejía.

La respuesta de la Teodicea es  que la existencia del mal es compatible con la existencia de un Dios benevolente y justo.  Dios es responsable de todo lo que hacemos, pero el no es el autor del mal moral.  Según San Agustín el mal surge del mal uso de la libertad de elección.  Dios nos creo con una teleología racional, incluyendo el potencial para conocer y actuar correctamente.  La capacidad  de pensar y actuar, de afirmar la propia existencia y si mismidad,  nos hace  responsables de nuestras acciones. Sin Dios, no existiríamos. Pero,  tampoco existiríamos  si Dios no nos hubiese creado libres y responsables. El nos da la libertad para dirigir nuestras vidas hacia la perfección moral, pero es lógicamente imposible  pensar que El debiera  obligarnos  a dirigirnos hacia ese fin.  Si lo hiciera seriamos semejantes a marionetas manejadas  por el  titiritero.

Mantener hoy día esta noción de libre albedrio a la luz de la evidencia de la  fenomenología, psiquiatría y neurología científica, es problemático.  Bajo condiciones normales, por ejemplo, muchos actos los realizamos sin la debida atención o conciencia, como en  las conductas automáticas de  andar en bicicleta o manejar un automóvil. En el ámbito de la actividad creadora muchos individuos describen el proceso como un estado de volición alterada, procesos no conscientes que producen  respuestas a problemas creativos que subsecuentemente acceden a la conciencia…

 “A veces, cuando estoy  cantando, no tengo ninguna sensación en mi garganta. Se siente como si una influencia externa hubiese tomado control”, dice la cantante Sheila Chandra. 

Según el pianista Thelenious Monk… “Solo toco lo que viene a mi mente”.

 Einstein hablando de la teoría de la relatividad cuenta que …“Estaba en la oficina de patentes de Berne cuando de pronto se me vino un pensamiento: si una persona cae libremente  no sentirá su propio peso. Me sorprendió. Este simple pensamiento produjo una gran impresión en mi.  Me llevo hacia la teoría de la gravitación”.   

En estos pocos testimonios  de  una basta literatura la experiencia subjetiva de acción voluntaria  es disminuida o ausente.  A pesar de que todos son físicamente responsables de sus respectivos actos ellos no los experimentan   como acciones  libremente  elegidas. En los casos patológicos las enfermedades mentales pueden disturbar profundamente las acciones voluntarias. En depresiones con ilusiones nihilistas y retardación sicomotora  el ámbito de elección voluntaria se restringe al máximo…

 “Estoy muerto. No tengo sentimientos ni voluntad”, según la expresión de un paciente. En la esquizofrenia el sujeto experimenta sus pensamientos, acciones, sentimientos e impulsos, no como suyos, sino como fenómenos determinados por agencias externas…

 “Yo nunca grito, fueron las cuerdas vocales las que gritaron por mi. Las manos se mueven para allá y para acá, pero yo tampoco las guio y no puedo pararlas”, según otro paciente.  

Un ingeniero de 26 años vació el contenido del urinal  en el carro de la comida. El dijo… “de pronto tuve el impulso de que debía hacerlo. No fui yo, el impulso vino del departamento de rayos X que fue donde tuve los implantes ayer. El no tuvo nada que ver conmigo” (Mellor 1970)

  La importancia de estos síntomas en relación al libre albedrio es que ellos  revelan  un trastorno en la experiencia de la si mismidad y en la acción voluntaria.  Aquí no podemos hablar de libre albedrio. 

La cosa es esta… ¿La libre elección, para ser libre, requiere ser consciente?  Si es así… ¿qué relación temporal  debe existir  entre la intención consciente y la iniciación de la acción?   Para que la elección sea real la decisión para actuar tiene que ser anterior a la iniciación del acto… ¿Cierto?

En los años  80’s del siglo pasado el neurólogo Benjamin Libet condujo un experimento en el que  le pidió a cada sujeto elegir un momento al azar  para mover la muñeca mientras el media la actividad cerebral. Para determinar cuando el sujeto sentía la intención de mover la muñeca  el le pidió mirar el segundero de un reloj y reportar su posición cuando  sintiera la  voluntad  para moverla. Libet encontró que la actividad neurológica inconsciente que lleva a la decisión consciente del sujeto para mover su muñeca empieza aproximadamente medio segundo antes que el sujeto  sintiera que el había decidido moverla. Es decir, la decisión para actuar  es posterior a la iniciación del acto.

El experimento, a pesar de que  ha estado sujeto durante todos estos años a una variedad de criticas, ha sido replicado por estudios recientes que han encontrado que las neuronas del individuo se disparan  dos segundos antes  de que la voluntad para actuar fuera reportada.   Itzhak  Fried replico los resultados de Libet en el 2011 a la escala de una sola neurona con la ayuda de un voluntario que sufría de epilepsia  y que, para evaluación y tratamiento,  se le  implantaban  electrodos  en el cerebro. Otro equipo de investigadores (Chun Siong Soon,  Anna Hanxi He, Stefan Bode Y John-Dylan Haynes)  condujo un estudio  en el 2013 que fue  capaz de predecir la elección de suma o resta antes que el sujeto reportara la elección. El uso de MIR machine ha permitido predecir hasta con 7 segundos de anticipación  si el sujeto va a presionar el botón de la izquierda o el de la derecha, con un 60% de  exactitud.

Libet concluye que la actividad voluntaria se inicia independientemente  de la conciencia. La evidencia esta en que toma medio segundo de actividad neuronal para producirla. Medio segundo en términos cerebrales es bastante tiempo si pensamos que un estimulo proveniente de un brazo toma mas o menos una centésima de segundo  para alcanzar el cerebro.  Pero, a pesar de ello,  el retiene el libre albedrio porque el sujeto todavía tiene el poder de vito  sobre la acción. Un acto puede iniciarse sin la conciencia, pero puede ser rechazado una vez que entra en la conciencia.

El asunto, sin embargo, es que…  si consideramos que el evento neuronal precede al fenómeno subjetivo, la retención del libre albedrio se hace difícil de mantener  porque la decisión consciente de actuar o no actuar es ella misma  el resultado una actividad neuronal previa. De acuerdo con la literatura concerniente con  los procesos de información humana y la evidencia del cognitivismo neurocientifico  “uno es consciente de un estimulo solamente después que uno lo ha analizado  y seleccionado y uno es consciente de la propia respuesta solo después que uno la ha ejecutado” (Velmans, 1991) Lo que esto pone en duda es la compatibilidad del libre albedrio con la ciencia neurológica.  Si creemos  que para el libre albedrio es fundamental   que la consciencia  de elección  sea anterior a la actividad neuronal, entonces,  la evidencia refuta el libre albedrio. Las investigaciones citadas  indican que la experiencia  de la libre elección ocurre después que la actividad neuronal ha iniciado la actividad. Según Sean A. Spence  la evidencia demuestra que el ser humano puede perder la experiencia de control sobre aspectos de su conducta o que su experiencia de control puede ser alterada en los procesos  normales de creación y en la pasividad de fenómenos esquizofrénicos.  Cuando consideramos la correlación neuronal de fenómenos encontramos que la experiencia consciente es siempre temporalmente  posterior a la actividad  neuronal y, según el entendimiento corriente, significa que es causada y no causal.  El sicólogo Daniel Wegner, después de una serie de experimentos,  concluye que la libertad de elecciones  es una ilusión que ocurre en tres etapas. Primero, nuestro cerebro empieza a planear una acción. Segundo,  esta actividad cerebral da lugar a pensamientos acerca de esta acción. Tercero, la acción ocurre y concluimos que nuestros pensamientos consientes causaron la acción…  ¿No equivale todo esto a decir que mis decisiones son hechas antes que yo las haga? Si yo no fui el ultimo autor de mis acciones  ¿como  podría ser moralmente responsable de ellas?  Y si yo no lo soy  ¿quién o que es responsable?

Con lo que nos quedamos al final es con un enigma. Si excluimos la conciencia  de la libre elección, si relegamos cualquier  libertad  al ámbito de lo no consciente…  ¿tenemos que concluir que los actos humanos  son previstos por eventos neuronales, que nuestra consciencia  no es necesaria para una conducta  intencional? ¿Es el ego individual mas que el yo consciente?  Cuando Einstein experimenta el pensamiento de  “ si una persona tiene una caída libre no sentirá su propio peso”… ¿cuál es la causa de ese pensamiento? Según Spence,  si  no es  el concepto  o la razón  que tiene  en la conciencia en ese momento, entonces es un proceso  que ocurre fuera y antes de la conciencia, en la parte no consciente de el… ¿es, entonces, la libertad de elección una ilusión común útil  que el paciente  esquizofrénico ha perdido?  Desde un punto de vista evolutivo no importa que el centro de la voluntad  sea una ficción, en tanto sea una ficción útil.

Hasta ahora la mayoría de los investigadores aceptan  los resultados del experimento de Libet. Donde no concuerdan es en la “correcta interpretación”.  Cualquiera sea el sentido que se le de al libre albedrio lo cierto es que no se puede  desconocer que es una noción  problemática y que estamos bien lejos de resolver las paradojas que presenta.  Si, técnicamente el libre albedrio es una ilusión, hay que reconocer que es una ilusión bien poderosa  ya que  el sentimiento de libertad continua incluso para quienes teóricamente ya no creen que es verdad.


Nieves y Miro Fuenzalida.

Sunday, March 1, 2020

Los brazos de viento


Se acunan
Arboles
En
Los brazos
Del
Viento
Cansados
De
Ser
Bosques.

Nieves.

Sunday, February 23, 2020

Anarquismo y Estado


Cuando se habla de anarquismo inmediatamente pensamos en la crítica del Estado. Si los marxistas en un tiempo querían tomar  el Estado y establecer la dictadura del proletariado hasta el momento en que se extinguiera, los anarquistas querían abolirlo. Ser gobernado, decía Proudhon, es ser observado, inspeccionado, regulado, adoctrinado, clasificado, evaluado, censurado y controlado  por individuos que no tienen el derecho ni la virtud para hacerlo. Y, por su parte, Bakunin acostumbraba a repetir que  los revolucionarios marxistas nunca han sido ni serán enemigos del Estado  porque su  objetivo es derribarlo solo  para crear  otro sobre sus ruinas. Al centro del pensamiento marxista se ubica el problema de la  opresión que surge de la explotación, de la extracción de la plusvalía. Si este es el problema, dicen, no hay razón para desmantelarlo porque puede usarse como poderosa fuente de poder para transformar las relaciones de producción. Una vez desaparecida la explotación el Estado ya no será necesario.  Los anarquistas, en cambio, encuentran que el problema no radica primariamente en la explotación, sino en el poder mismo. Cualquier institución que ejerza poder debe ser resistida y el Estado, que concentra el máximo poder, debe ser, por sobre todo, resistido. El reemplazo del Estado burgués por el Estado proletario no elimina el problema del poder. Es el mismo poder  bajo nueva administración.

¿Es el ver la opresión como resultado de la acción del  Estado o  como resultado de la acción de la economía lo que, realmente, diferencia el anarquismo del marxismo?  Según el teórico Todd May esta no es una comprensión correcta de la diferencia  entre uno y otro. Seria mejor decir que la dominación proviene del poder que opera perniciosamente. Es cierto que esto ocurre cuando el burgués controla los medios de subsistencia del obrero o cuando los medios de información ocultan los intereses de las elites económicas que proveen su financiamiento. Pero, también la dominación ocurre en múltiples otras  formas de las que no siempre estamos concientes como las prácticas disciplinarias, sicológicas, siquiátricas o sexuales, por ejemplo, que nos transforman en sujetos sociales que reproducen el sistema  que beneficia particularmente a las elites económicas y políticas sin que estas necesiten comprometerse directamente en la dominación.  La dominación sexual, que ha venido desarrollándose en el curso de muchos siglos, no es la historia de cómo unos individuos  dominan a otros, sino de cómo la categoría sexual se ha transformado en una forma de dominación. El anarquismo puede ser mejor comprendido como una critica de la dominación mas que como una critica del Estado. A diferencia del marxismo, dice May,  no se concentra en un tipo particular de opresión, como  la explotación que surge en el modo capitalista de producción, sino que su preocupación se dirige a las diferentes formas de dominación que ocurren en el ambito social. El Estado con su concentración de poder burocrático y militar puede ser una de ellas. Pero no es la única fuente de dominación y en ciertas condiciones puede ser la fuente de menor opresión. Para Bakunin el Estado es un instigador del poder, pero por si mismo no es la fuente de toda dominación. La posición política del anarquismo es la crítica y erradicación, hasta donde sea posible, de toda forma de dominación.

Entendido de esta manera el anarquismo se nos presenta como una posición puramente negativa que de alguna manera no ofrece ninguna solución particular en contra de la dominación. No dibuja un mapa de cómo podríamos lograr un mejor arreglo social que trataríamos de imponer  en otros. Este intento, según el anarquismo, solo resultaría en la repetición de una nueva forma de dominación que completaría el círculo… ¿Deberíamos, por tanto, conformarnos con una visión puramente negativa de lo político o enmarcarlo positivamente evitando repetir los errores del pasado inmediato asociados con el socialismo?

Lo que mayormente pasa hoy día por política se centra en elecciones, burocracia,  procedimientos en la  rotación de las relaciones de poder  para controlar el Estado y la economía y las justificaciones ideológicas para mantener elementos particulares del sistema o el sistema como tal. La mayor parte de la sociedad no participa, a excepción de las votaciones, en su creación o mantenimiento. Y en los Estados autoritarios o dictatoriales ni siquiera esto se da. La  práctica política solo compromete a unos pocos por lo que no es de extrañar la despolitización creciente que observamos  hoy día.  ¿Cuál es el problema con este orden social?... Su profunda desigualdad. El presuponer que ciertos individuos saben cual es el bien publico y que es lo mejor para los otros, porque los otros no son capaces de lograrlo por si mismos sin su intervención. Es la negación a reconocer la capacidad del pueblo para controlar sus propios asuntos. 

¿Cuál seria una acción política diferente y antagónica a este orden capaz de socavarlo?

El filosofo francés Ranciere, no extraño a las ideas anarquistas, sostiene que la afirmación de la igualdad destruye la clasificación del orden vigente que presume la autoridad sobre otros basada en la división de clases, el control económico,  la raza, el sexo o el estatus social. El objetivo de la política de la igualdad  no es unificar, sino desclasificar, dividir el orden social para introducir la disensión dentro de el. Los que son considerados menos que iguales, los que no son parte  del sistema, eventualmente  se separan de el debido a la tensión creada por la desigualdad introduciendo la división dentro del orden. Son los que basan su participación en la presuposición mutua de igualdad lo que le da el carácter auténticamente  político a su acción. Si la crítica de la dominación es un lado del anarquismo, la presuposición de la igualdad es  su lado positivo que le permite ver el concepto de dominación como algo  plástico, aplicable a una variedad de situaciones.  Su defensa y afirmación, dice Ranciere, no presupone una esencia profunda ni el retorno a la visión  romántica del ser humano como inherentemente bueno. Su alcance es mucho mas modesto y solo se refiere al hecho basado en observaciones empíricas que la gente posee suficiente inteligencia para dirigir sus vidas y emprender acciones políticas a nombre propio. Según Ranciere sin esta  presuposición básica no seria posible  imaginar una política progresista ni la critica de las jerarquías y dominaciones.

Las democracias capitalistas, que se definen a si mismas como sociedades igualitarias y libres, se ven confrontadas con profundas contradicciones en el seno mismo de su clase dirigente que la luz de la acción política pone de manifiesto. Su narrativa gira en torno a la creencia  de que  la  igualdad  es parte de la estructura social mientras que en la práctica esa misma estructura social sostiene la jerarquía y dominación que niega la igualdad. El compromiso a la igualdad de la sociedad capitalista, como la tradición marxista mostró, no es más que un compromiso formal, un compromiso legal que sirve para velar las reales relaciones de desigualdad que en el existen. Hasta el día de hoy el antagonismo crucial, el punto de referencia de todos los otros es el antagonismo entre excluidos e incluidos.  Es una división que atraviesa todas las otras.

Para Ranciere la acción política debe tomar esta contradicción seriamente y traerla a la luz del día. No la contradicción entre nuestras acciones y supuestos principios transcendentales que, por el mero hecho de ser seres humanos o seres racionales o hijos de Dios, deberíamos seguir, sino la contradicción en uno mismo, la contradicción que consiste en el fracaso en mantener la consistencia. No hay inconsistencia si uno apoya la desigualdad. Pero si la hay si uno la rechaza y luego la practica. Y esta es la contradicción de la democracia capitalista. Cuando esta proclama la libertad e igualdad la acción política del momento es tomar esta declaración literalmente y afirmar la libertad e igualdad   para pluralizar, expandir y participar  en los lugares en que se adoptan las decisiones económicas, para  multiplicar y democratizar  los espacios de representación y radicalizar y reconfigurar  los ya existentes con el interés de desarrollar efectivamente  los mecanismos de participación.

 No hay un sujeto político que primero existe y luego decide actuar. Es la acción política la que  crea lo que antes no existía. Un sujeto político colectivo surge o se crea a si mismo como un actor social en el momento en que su acción rechaza la clasificación y el lugar que el sistema le asigna. El proletariado es el nombre de un grupo que surge cuando asume el nombre de proletariado junto con la unidad interna y la igualdad que el nombre implica. Antes de esa acción solo había trabajadores. No basta que haya ricos y pobres para que su contradicción transforme el sistema. Es la acción política la que causa que el pobre exista como un sujeto activo. Cuando se confronta a un adversario, cuando los que no son parte del sistema actúan políticamente en contra de los que son parte se crean obligaciones y deberes, conexiones internas solidarias cuya presuposición es la igualdad. Hoy día uno de los fenómenos más impresionantes en las megas ciudades del mundo son las poblaciones marginales que, por constituir  la parte que no es parte, tienen el potencial de transformarse en el próximo sujeto político. Libres de amarras sustanciales, sin inversiones en el sistema y fuera del control policial estatal las poblaciones marginales constituyen  espacios que, a pesar de estar dentro del territorio  nacional,  se ubican fuera de la ley. Es esta masa, privada de todo y situada en los márgenes de los centros industriales la que puede transformarse en el núcleo de la fuerza política futura, en agentes de cambio, capaces  de romper la inercia política.

Si consideramos que cualquier transformación histórica llevada a cabo por una  voluntad colectiva  requiere de una acción política capaz de articular la multiplicidad de posiciones en juego, de una dirección que en ultima instancia suspenda la discusión y tome una decisión… ¿como la fusión de experiencias en contra del sistema va a operar en una relacion igualitaria, horizontal, carente de partidos, sin correr el peligro de la fragmentación? Es aquí, justamente en el momento en que necesitamos  referirnos a las formas concretas y especificas de la articulación política, cuando el anarquismo no puede decirnos  nada.


Nieves y Miro  Fuenzalida

Sunday, February 16, 2020

2 kilos de esperanza


Nade
Entremedio
De
Olores
Multiculturales
En
El supermercado
Ya
Que
Quería
Comprar
2 kilos
De
Esperanzas.
Ya
No
Habían.
Se
Agotaron.

Nieves.

Sunday, February 9, 2020

Psicopolitica


Desde el siglo pasado el occidente, digamos Europa y Norteamérica, se autodenomina mundo libre a pesar de que esta libertad de la que hablan es bien elusiva... ¿cuándo realmente hemos sido libres? Solo en esos momentos de interludio cuando pasamos de una forma de vida a otra, de un sistema social  a otro hasta el momento en que este también resulta ser otra forma de coerción. La liberación tristemente da paso a la subyugación y hasta el momento, este ha sido nuestro destino. Hoy día  el capitalismo industrial  se ha transformado en capitalismo  inmaterial, la dictadura del Capital ha reemplazado la dictadura del Proletariado y la política se ha convertido en la sirvienta del Capital.

Lo irónico es que los que viven en las economías desarrolladas no se ven a si mismos como sujetos subyugados, sino como proyectos, seres siempre remodelándose y recreándose, libres de limitaciones y restricciones externas. El problema sin embargo es que esta nueva forma de libertad trae otra vez compulsiones y obligaciones que ahora no vienen de afuera, sino del propio sujeto. Según el teórico cultural coreano-alemán Byung-Chul Han la explosión de la depresión y el agotamiento en las sociedades contemporáneas son un síntoma de la crisis de la libertad. Sin lugar a dudas, dice, el neoliberalismo representa un sistema de explotación altamente inteligente y extremadamente eficaz. Todo lo que pertenece a las practicas y las formas expresivas de la libertad, tales como la emoción, el juego y la comunicación pasan ahora a ser objetos de explotación. Explotar a la gente en contra de su voluntad es ineficiente. Explotar la libertad, en cambio, incrementa el retorno.  

En sus inicios el internet se celebro como el medio que traía libertad y comunicación ilimitada. La euforia, después de todo, fue prematura. En lugar de libertad y  comunicación sin limites tenemos control y vigilancia total. Justo en el momento en que creíamos habernos liberado del panóptico disciplinario caemos en un nuevo y mas eficiente panóptico... ahora la auto exposición es voluntaria. Sin ningún problema ponemos toda posible información acerca de nosotros en el internet, sin tener la mas mínima idea de quien la va a usar y para que. La edad de la psicopolítica digital pone en peligro la poca libertad que queda porque el Big Data es un instrumento psicopolítico altamente eficiente en el conocimiento de la dinámica de la comunicación social. Un conocimiento que facilita el dominio, el control y la intervención en la psique a nivel pre-reflexivo.

El poder puede manifestarse en forma directa e inmediata como negación de la libertad, como la imposición de la voluntad del opresor en contra de la voluntad del oprimido, incluyendo la violencia si es necesario como en las dictaduras de Pinochet y Stalin o la monarquía de Arabia Saudita o, por el contrario, puede manifestarse, como un poder que no excluye, prohíbe o censura. Este es, por ejemplo, el poder del régimen neoliberal que escapa a toda visibilidad al adoptar una forma altamente permisiva que hace que el sujeto subyugado ni siquiera tenga consciencia de su subyugación. La dominación permanece completamente oculta y consecuentemente el sujeto cree que es libre. El poder disciplinario con sus ordenes y prohibiciones es un poder normativo que elimina desviaciones y anomalías  que con el tiempo se  vuelve en un poder ineficiente. Una mejor tecnología es la que se asegura  que la gente se subordine por si misma a las relaciones de poder. En lugar de imponer silencio invita constantemente a confiar, compartir y participar. A comunicar nuestras  opiniones, necesidades, deseos y preferencias, a contar interminablemente todo acerca de nuestras vidas. Un poder que adopta formas mas sutiles al convencer a los individuos que ellos actúan por si mismos sin percatarse que lo que hoy llaman libertad es la interiorización de las relaciones de poder. La libertad de elección se reemplaza por la libre selección entre los diferentes  artículos que se ofrecen. Es la libre elección del Me Gusta o No Me Gusta. Dentro de este contexto la auto optimización y la sumisión, la libertad y la explotación  son una y la misma cosa que sirve perfectamente bien para promover el funcionamiento optimo del sistema.

Según Byung-Chul Han, al igual que otros críticos teóricos, la biopolitica de la que hablaba Foucault  es un análisis inadecuado para caracterizar el régimen neoliberal. La estadística poblacional que usa la biopolitica es insuficiente para dibujar un psicograma de la población al no tener acceso al ámbito psíquico. La demografía no es lo mismo que la psicografia. La estadística y el Big Data son dos realidades completamente separadas. El Big Data provee los medios para establecer  un psicograma colectivo y, eventualmente, del mismo inconsciente con sus deseos, necesidades y esperanzas ocultas listo para ser explotado. Un medio de control mucho mas eficaz que el panóptico de la sociedad industrial. Cada clic que hacemos y cada palabra que tipiamos crea una completa descripción de nuestras vidas gravada permanentemente en el internet. Incluso los objetos han empezado a vigilarnos y transmitir información acerca de nosotros. Con la expansión del Web 2.0, el internet de las personas, y ahora el Web 3.0, el internet de las cosas, el control digital de la sociedad se completa. Queramos o no estamos atrapados en la memoria digital que nada olvida.

El datismo, la nueva fe del mundo contemporáneo, es la habilidad de reunir y almacenar una inmensa cantidad de datos. La suposición implícita es que todo puede ser medido y todo debe ser medido. La fe es que el Big Data  permitirá hacer cosas extraordinarias, como predecir el futuro y comprender el presente y el pasado, libre de toda ideología y arbitrariedad subjetiva. En este contexto la intuición no representa una forma mas alta de conocimiento y la teoría, sea la ligústica, la sociología, la taxonomía, la ontología o la psicología es solo otra forma de ideología de la que fácilmente podemos prescindir. Con suficientes datos, los números hablan por si mismos. Lo curioso es que el mismo intento de contraponerse a la ideología es también una forma de ideología. El datismo depende del sistema de operación, es decir, de elecciones que se dan  solo dentro de ese sistema. La inteligencia en la que se basa no le permite ejercer la libertad de elección. Solo puede seleccionar  aquello que el sistema le ofrece. Es un sistema cerrado. Por tanto la inteligencia digital, el datismo, no tiene acceso a lo Otro, a lo que pueda existir fuera del sistema.

En el mundo occidental se dice que  la democracia adquiere su expresión a través del proceso electoral en donde el ciudadano libremente elige a sus gobernantes... ¿Realmente?... si miramos las cosas mas de cerca, nos encontramos con que el Big Data le permite ahora a los candidatos obtener una visión de 360 grados de los votantes. Inmensas cantidades de datos provenientes de diferentes fuentes se reúnen  y conectan  unos con otros para producir un perfil exacto de los que van a las urnas. A través de esta micro-focalización mensajes personalizados son creados para influir en los votantes. Algoritmos inteligentes hacen posible predecir la conducta del electorado y calibrar los mensajes al elector a través de los medios de publicidad corporativos, nada diferente de los comerciales personalizados que vemos en el mercado. El votar y comprar, el ciudadano y el consumidor ahora se asemejan cada vez mas uno a otro. Esta micro-focalización es ahora la practica estándar de la psicopolítica, a diferencia del censo que es la practica de la biopolitica de la sociedad industrial incapaz de intervenir en la psique. Con el Big Data, en cambio, es posible poder leer deseos que ni siquiera nosotros sabemos que tenemos. Bajo ciertas circunstancias, por ejemplo,  desarrollamos inclinaciones e impulsos que se encuentran mas cerca del Id freudiano que del yo o la conciencia.  Cuando el Big Data tenga acceso a este ámbito inconsciente será posible construir una psicopolítica que alcanzara las capas mas profundas del inconsciente junto con los patrones colectivos de conducta que escapan al individuo. En ese momento la psicopolítica digital estará en condiciones de tomar control de la conducta de masas a un nivel que eludiría su detección.

Por ahora, nota Byung-Chul Han, el Big Data es una gigantesca empresa comercial que convierte los datos personales en dinero y la gente en mercancía. Es la fusión del estado de vigilancia con el mercado. Acxiom, por ejemplo, es una compañía comercial que opera con los datos personales de aproximadamente 300 millones de ciudadanos estado unidenses, prácticamente la totalidad de la población del país y, lo mas interesante, es que la compañía sabe mas acerca de los americanos que el mismo FBI.  La mercancía se ordena en tres grupos... los consumidores con bajo ingreso son designados  como  perdedores. Los con un alto valor económico son estrellas y el grupo entre 36 a 45 años de edad son los dinámicos. Esta es la nueva clase digital. Los perdedores son la clase baja a la que se le niega el crédito y se le deja fuera del sistema. El viejo panóptico servía para disciplinar. El panóptico digital elimina del juego a los que no tienen valor económico.

Frente a la comunicación compulsiva y la vigilancia total de este nuevo panóptico ... ¿qué nos queda?... Tal vez el silencio frente a la colección voluntaria de datos.  Ya en 1995 Deleuze hablaba de una política del silencio... No es problema, decía, hacer que la gente se exprese, pero si es encontrar esos momentos de solitud y silencio en donde eventualmente uno podría encontrar algo que decir. Las fuerzas represivas no le impiden a la gente expresarse a si mismas, sino que, por el contrario, las fuerzan a expresarse. Que alivio no decir nada, el derecho a no decir ninguna cosa, porque solo entonces hay alguna posibilidad de encontrar algo que valga la pena decir.


Nieves y Miro Fuenzalida.

Sunday, February 2, 2020

La casa de las palabras


Construyo
Casas
De
Palabras
Con
El lápiz
Y
El cuaderno
Que
Me presto
El tiempo.
Pinto
Sus murallas
Azules
Y
sus ventanas
abiertas
de
libertad.

Nieves