Sunday, June 27, 2021

Algo extraño en el cielo

 

Lo que es cierto, afirmo el ex presidente Obama a comienzos de Mayo, es que hay imágenes y registros de objetos en el cielo que no sabemos exactamente que son. No podemos explicar su trayectoria, ni tampoco sus movimientos.

 

La BBC de Londres ya había sugerido que la revisión de 120 incidentes concluiría que la tecnología estado unidense no ha estado involucrada en ninguno de ellos, lo que descarta efectivamente cualquier operación secreta llevada a cabo por este gobierno. El New York Times y el Washington Post, por su parte, reportaron que altos funcionarios de la administración indicaron que, de acuerdo con el informe del Pentágono, no se había  encontrado ninguna evidencia de que los objetos vistos durante la ultima década por pilotos de la Marina no fueran de este planeta. Pero, estos mismos funcionarios no pueden explicar los movimientos inusuales que han desconcertado a los científicos y al ejercito. En el informe no se encuentran pruebas de actividad extra terrestre, pero el mismo no puede proporcionar una explicación definitiva de decenas de incidentes  en los que se han detectado objetos extraños en el cielo que aparentemente desconciertan por su aparente desafío a las leyes conocidas de vuelo y de la gravedad. 

 

La mayoría de los objetos vistos, dice el escritor científico Mick West, se pueden atribuir a distorsiones en la imagen o problemas en los propios instrumentos. A pesar de esto, sin embargo, admitió que la aparición de objetos no identificados  “en un espacio restringido”  presenta un problema real que necesita solución. 

 

Así, de una desprestigiada y marginal teoría de la conspiración, los OVNI ahora han pasado a formar parte de la atención de los legisladores, los científicos  y los medios informativos... ¿es este interés por parte del Pentágono simplemente una excusa para demandar mas dinero? ¿o una táctica del gobierno para que la gente no se enfoque en los problemas económicos y políticos que amenazan su estabilidad?  ¿o, tal vez, hay algo mas aquí?  

 

Para los escépticos la búsqueda perenne del humano de un significado en el mundo, junto con su fértil imaginación y un posible sentimiento religioso, siempre le impulsara a  hilar nuevos arquetipos comunitarios con los que pueda expresarse. En otros tiempos estos fueron los iconos de la virgen María, las visiones de Jesús o la llamada sónica de Dios, como en Juana de Arco. Tiempos diferentes, visiones diferentes. Los arquetipos contemporáneos son ahora naves espaciales interplanetarias supersónicas en forma de platillos, triángulos o pirámides. Cuando vemos OVNI lo que vemos es una proyección hipertrófica de nosotros mismos y el mundo en que actualmente vivimos. Los platillos voladores ahora reemplazan a Jesús o a los ángeles voladores o a los carros de fuego de la antigüedad. La disposición mental es la misma.

 

Y hay, sin embargo, un objeto volador que no puede ser explicado por la proyección hipertrófica. El 19 de Octubre del 2017 el astrónomo Robert Weryk del observatorio Haleakala en Hawái descubrió la trayectoria de un objeto interestelar, de la dimensión de una cancha de futbol, al que se le dio el nombre de Oumuamua, con la designación oficial de 1I/2017/U1, y que los científicos hasta ahora no han podido establecer con certeza si es un cometa o un asteroide. Visitantes interestelares son mucho mas raros que los asteroides o cometas y, hasta el momento del descubrimiento de Oumuamua, nunca habíamos visto un objeto interestelar pasar a través de nuestro sistema solar. En principio su trayectoria, su velocidad y su dimensión aproximada de ninguna manera sugirieron algo inusual, a excepción  del hecho de que proviniera desde fuera de nuestro sistema planetario.

 

Pero, en poco tiempo los científicos que examinaron los datos comenzaron a señalar que las peculiaridades y detalles  de Oumuamua cuestionan la suposición de que este objeto sea un cometa o asteroide interestelar. A menudo lo que lleva a un astrofísico a nuevos descubrimientos es una anomalía en los datos proporcionados por la observación o el experimento, algo que no sigue las expectativas y que no se puede explicar por lo que sabemos. Este es el caso de Oumuamua. La evidencia no se ajusta perfectamente a la hipótesis de que este objeto sea un cometa o un asteroide interestelar.

 

Para los astrofísicos el brillo cambiante de un objeto espacial proporciona un valor incalculable. En el caso de este misterioso objeto su brillo variaba diez veces cada ocho horas, que es la cantidad de tiempo que toma para completar una rotación completa. Esta dramática variabilidad en su brillo indica que la forma de Oumuamua era extrema, o al menos de cinco a diez veces mas larga que ancha lo que indica que este visitante interestelar era alargado, como un puro, o plano, como un panqueque. De una u otra manera, el visitante era una rareza. Además de ser pequeño y de forma inusual, era también, al menos, diez veces mas reflectante que los típicos asteroides o cometas del sistema solar, nivel de brillo similar al de un metal, algo que un asteroide o cometa no puede reflejar con tal intensidad.

 

Y esto no es todo. La anomalía mas llamativa  es que su trayectoria se desvió de lo que se esperaba basado en la fuerza gravitacional del sol. Según la primera ley del movimiento de Newton cada objeto persiste en su estado de reposo o movimiento uniforme en línea recta a menos que este obligado a cambiar ese estado por otras fuerzas impresas en el. Oumuamua entro en el sistema solar con una trayectoria aproximadamente perpendicular al plano orbital de la Tierra. Así como el Sol ejerce su fuerza gravitacional sobre todo lo que orbita alrededor de el, obviamente también lo hizo sobre Oumuamua. El 9 de septiembre del 2017 el objeto estelar acelero alrededor del Sol a casi 200 000 millas por hora, ganando impulso gracias a la gravitación del Sol y luego giro en una dirección diferente. A partir de entonces continuo su viaje a través y mas allá del sistema solar. Las leyes de la física permiten predecir con certeza que la trayectoria de un objeto dado debe ser la misma que su velocidad alrededor del Sol. Oumuamua no se comporto como se esperaba. En Junio del 2018, los investigadores reportaron que la trayectoria de Oumuamua se desvió ligeramente, pero en un grado estadísticamente significativo. La aceleración que lo alejo del Sol indica que fue empujado por una fuerza adicional que se opone a la fuerza gravitacional ejercida por el Sol y que disminuyo en proporción inversa al cuadrado de la distancia del Sol. Las observaciones del espacio alrededor de Oumuamua no revelaron rastros de agua, gases  a base de carbono o polvo, descartando la posibilidad de que estuviera siendo empujado por vapor cometario.

 

Es esta anomalía, dice el astrofísico Avi Loeb, profesor y director del departamento de astro física de la Universidad de Harvard, la que me llevo a formular la hipótesis acerca de ese objeto que me puso en desacuerdo con la mayor parte del establecimiento científico. Por ahora, la comunidad científica se ha unido en torno a la hipótesis de que Oumuamua era un cometa, aunque uno bien peculiar. La virtud de esta hipótesis es su familiaridad, algo que minimiza el numero de errores que el científico pueda cometer durante su carrera.   

 

 Y, sin embargo, su orbita inusual, su forma extrema y su luminosidad lo hace estadísticamente diferente de todo otro objeto catalogado hasta ahora por la humanidad. En contra de la actitud conservadora de la mayoría de los científicos Avi Loeb considera la posibilidad de que este objeto podría ser evidencia de una avanzada civilización. Si dejamos de lado la presuntuosa idea de nuestra excepcionalidad y asumimos la creencia de que nosotros no somos la única inteligencia en la inmensidad del cosmos tendríamos entonces dos posibles explicaciones. Una es que los creadores de Oumuamua apuntaron intencionalmente a nuestro sistema solar, algo que nosotros mismos hemos hecho al enviar cinco cohetes interestelares en trayectorias aleatorias, dirigidos hacia ciertas estrellas, lo que permite anticipar que otras civilizaciones podrían hacer lo mismo. La otra es que Oumuamua es un pedazo de basura espacial que paso sobre nosotros. Cualquiera de estas interpretaciones podrían ser exactas independientemente de si la civilización que lo creo todavía existe.  

 

Lo que nosotros hacemos aquí en la Tierra nos ayuda a predecir lo que es probable que hagan otras civilizaciones. Así como nosotros abandonamos materiales tecnológicos que consideramos obsoletos, de la misma manera es posible suponer que Oumuamua pueda ser  una tecnología difunta o descartada de otra civilización que termina como basura espacial.

 

El  físico Enrico Fermi en el siglo pasado, casi al final de su carrera, planteo una pregunta bien provocativa... Como explicamos la paradoja de que, dada la inmensidad del universo, la probabilidad de vida extraterrestre parece alta y, sin embargo, no tenemos evidencia segura de su existencia. Si la vida es común en el universo... ¿dónde, entonces, están todos?

 

La respuesta pareciera ser esta. En 1998, el economista Robin Hanson  publico un ensayo titulado “El Gran Filtro”. Lo paradójico, dice, es que en todo el universo el avance tecnológico predice abrumadoramente su destrucción. El mismo momento en que una civilización alcanza nuestra etapa de avance tecnológico, la ventana donde puede señalar su existencia al resto del universo y comenzar a enviar naves a otras estrellas, es también el momento cuando su madurez tecnológica es suficiente para provocar su propia destrucción, ya sea a través del cambio climático debido al uso energético o a guerras nucleares, biológicas o químicas.

 

Imagina, aunque sea por un momento, dice Avi Loeb, la hipotética idea de que Oumuamua hubiese sido descubierto antes de Octubre del 2017 y que hubiésemos tenido la oportunidad de lanzar una nave espacial con una cámara que hubiese tomado una foto de primer plano de Oumuamua que demostraba mas allá de toda duda que este objeto era un escombro tecnológico de una civilización extra terrestre... ¿Qué habría seguido? Encontrar evidencia de vida en otro planeta probablemente tendría un profundo impacto no solo en la astronomía, sino también en la filosofía, la sicología, la religión e, incluso, la educación.

 

Oumuamua es un equipo tecnológico extraterrestre. Esta es una hipótesis, no una declaración de hecho. Como toda hipótesis científica, aguarda confrontación con los datos. Y como sucede a menudo en la ciencia, dice Loeb, los datos que tenemos no son concluyentes, pero si sustanciales. Hasta que obtengamos evidencia adicional, tenemos que trabajar con lo que tenemos. Según la mayoría de la comunidad científica Oumuamua es un objeto natural, peculiar, incluso exótico, pero sigue siendo solo una roca interestelar.

 

 Y, sin embargo, se desvía.

 

Nieves y Miro Fuenzalida.

Sunday, June 20, 2021

La calle de las letras


El viejo poeta
con
su viejo baston
de
perfumada
madera
camina
la calle
de
las letras
recordando
sus versos
de
amor.

Nieves.

Sunday, June 13, 2021

La fuga del virus

 

La idea de que el virus covid19 se escapo del laboratorio  Wuhan, en la provincia China, que fue propagada ampliamente por Donald Trump, QAnon y los halcones de  la ultraderecha con el obvio interés de escalar peligrosamente las tensiones con el país competidor, fue desechada como una  teoría conspirativa por la elite liberal. Ahora, después de un año del efectivo silencio de la teoría de la fuga del laboratorio por parte de los medios corporativos y el establecimiento científico, Joe Biden ha anunciado una investigación para evaluar su credibilidad.

 

Lo curioso es que hasta hace poco todo esto fue tratado como una conspiración  y ahora, de repente, ha empezado a ser ampliamente difundida y considerada por los gobiernos del occidente... ¿qué ha pasado aquí? ¿es realmente este el intento de descubrir la verdad de lo que ha pasado o, por el contrario, el intento desesperado de esas mismas elites para controlar nuestra comprensión de lo ocurrido?

 

Según el periodista estado unidense Jonathan Cook, ninguno en posición de responder estas preguntas parece tener el mas mínimo interés en averiguar la verdad, o al menos, no interés en que el resto de nosotros sepa la verdad... no China, no los políticos norteamericanos, no la Organización Mundial de la Salud y no los medios corporativos. Por los últimos 15 meses nuestra comprensión del origen del Covid ha sido narrativamente manejada. Nuestra sospecha es que se nos ha dicho solo lo que le conviene a los poderosos intereses políticos, científicos y comerciales, a pesar de que la historia ha girado 180 grados. El riesgo de descubrir lo que realmente ha ocurrido potencialmente podría, no solo desprestigiarlos enormemente, sino también debilitar la base ideológica sobre la que descansa su poder.

 

Según la historia va el establecimiento científico y político promovió la idea de que un murciélago introdujo el Covid19 en la población humana. Si esto fue así, aquí nadie es culpable. La alternativa era culpar a China por la fuga del virus del laboratorio de Wuhan, como Trump lo hizo.

 

Pero, y aquí la historia se vuelve bien interesante, hay buenas razones para que los políticos norteamericanos no quisieran seguir esta ultima ruta y esto tiene poco que ver, como dice Cook, con la preocupación de abstenerse de teorías de conspiración o evitar tensiones innecesarias con una China que posee un respetable arsenal nuclear. La razón probablemente es otra.

 

Nicolás Wade, un ex escritor científico del periódico New York Times que ahora publica en una revista de ciencia relativamente oscura, escribió en Mayo, basado en una profunda investigación, porque el caso de la fuga de laboratorio era científicamente solida de acuerdo a los principales virólogos del mundo. Lo que el resalta en su investigación es un problema mucho mas grave para las elites norteamericanas. Antes del surgimiento del Covid el laboratorio de Wuhan, al parecer, estaba cooperando con el establecimiento científico estadounidense y los funcionarios de la Organización Mundial de la Salud en sus experimentos con el virus. Durante la administración de Obama  esta cooperación se había detenido debido a las preocupaciones sobre el peligro de que una mutación del virus creada por humanos se escapara y creara una pandemia.

 

Pero, durante el gobierno de Trump los funcionarios de EU reiniciaron el programa y, según los informes, financiaron el trabajo en el laboratorio de Wuhan a través de una organización medica con sede en Estados Unidos llamada EcoHealth Alliance. Y es aquí donde las cosas se tornan aun mas interesantes. Uno de los funcionarios que impulso esta agenda con mas fuerza, según Wade, fue el doctor Fauci, el principal asesor medico del presidente de Estados Unidos, ampliamente reconocido y admirado por oponerse a las  desastrosas políticas  del manejo de la pandemia por parte del gobierno de Trump. Lo irónico, entonces, es que si la teoría de la fuga de laboratorio llegara a ser correcta, el salvador de la pandemia en EU podría haber sido uno de sus principales instigadores. Algo bien difícil de tragar.

 

Y esto no es todo. Para colmo, altos funcionarios de la organización Mundial de la Salud también se han visto implicados al estar estrechamente ligados con las investigaciones del laboratorio de Wuhan a través de grupos como EcoHealth. Y, en el fondo, esta pareciera ser la verdadera razón por la que la teoría de la fuga del laboratorio fuera tan agresivamente rechazada al comienzo por el establecimiento político, medico y los medios occidentales sin el intento de investigarla seriamente. Si hay alguna duda, pensemos solo esto... la Organización Mundial de la Salud designo a Peter Daszak, presidente de EcoHealth Alliance, el mismo grupo que, según Wade, posiblemente financio la investigación del laboratorio de Wuhan en nombre de Estados Unidos. Lo menos que uno podría decir es que Daszak tenia un conflicto de interés... ¿no será esta la razón de que el ha descartado cualquier posibilidad de la existencia de una fuga del virus y continua dirigiendo la atención de los medios hacia el mercado de animales salvajes de Wuhan?   

 

Ahora bien... ¿por que Biden, los medios corporativos y el establecimiento científico han empezado a hacer publica la posibilidad de una fuga del laboratorio? La respuesta pareciera ser obvia. El articulo de Nicolás Wade, por sobre todo, abrió las puertas, que habían permanecido herméticamente cerradas, a la hipótesis de la fuga. Ahora el genio esta fuera de la botella. Lo que le queda, entonces, a las autoridades de turno es desplegar un plan B. En otras palabras, controlar el daño. Los medios corporativos, al compas del establecimiento político y medico, plantean la posibilidad de una fuga del laboratorio, pero excluyen cualquier evidencia desenterrada por Wade que podría implicar a Fauci y a la elite política estadounidense, en el caso de que la fuga resultara real. Enfocarse solamente en la teoría de la fuga del virus, dice Cook, desplaza la historia mas interesante de una potencial complicidad de EU y la OMS en tal fuga y disminuye la presión de los medios de información al proporcionarles algo y así evitar el que ellos desentierren por si mismos la verdad. El gobierno sabe que los medios corporativos occidentales lealmente reportaran las acusaciones en contra de China como hechos, en la misma forma que silenciaron cualquier consideración de una fuga del virus hasta que ellos se han vistos obligados a hacerlo. Su tarea es manejar cuidadosamente esta transición y asegurar que no hay ninguna disonancia cognitiva entre lo que era imposible solo unos meses atrás y lo que ahora se vuelve posible, a pesar de que nada ha cambiado materialmente. Lo importante es que nadie reflexione demasiado profundo sobre estas cuestiones.

 

 Los medios corporativos que dominan la información mundial no tienen ningún interés en la verdad de las cosas o en asegurar el bienestar común después que han mentido repetidamente, como en el caso de las armas de destrucción masiva que poseía Saddam Husein o han guardado silencio sobre asuntos aun mas graves y durante mucho mas tiempo, como son las diversas catástrofes ecológicas que se avecinan desde el siglo pasado.

 

Sabemos que los medios corporativos trabajan para un puñado de billonarios y el interés de los periodistas es mantener su empleo y salario. Pero... ¿que pasa con los científicos? Se supone que ellos son nuestra ultima fuente de objetividad. Después de guardar silencio durante el año pasado, solo ahora han firmado un documento presionando para abrir una investigación con el objeto de determinar realmente si el virus se fugo del laboratorio o si su origen proviene de un animal salvaje... ¿por que el silencio y luego su cambio? Los científicos, como nota Cook, se someten servilmente al establecimiento científico porque es este el que regula un sistema en el que los científicos son recompensados con fondos para la investigación, oportunidades de empleo y promociones. Dada esta situación, entonces, los científicos tienen  bien pocos incentivos para cuestionar o exponer las fallas de su actividad profesional o aumentar el escepticismo hacia las ciencias o los científicos.   

 

 En la consideración de las elites occidentales, como lo hemos visto una y otra vez, la cosa no es acerca de la verdad, sino la ilusión de la verdad, el hacernos creer  que los gobernantes hacen lo que hacen en nuestro interés y que el sistema político y económico que promulgan es el mejor de todos los posibles.  En el caso del virus, que tanta miseria humana ha causado encima de las que ya teníamos, es bien probable que nunca sepamos la completa verdad.

 

Nieves Y Miro Fuenzalida.



Sunday, June 6, 2021

Vagabundeo


Vagabundiaba
en
el bosque azul
de
mis recuerdos
cuando
encontre uno
que
no era mio.
Era tuyo.

Nieves.

Sunday, May 30, 2021

La inevitabilidad del nihilismo

 

 Si pensamos lo suficiente, lo que no es tan  fácil, llegamos a la desconcertante conclusión de que esencialmente la vida carece de sentido. Siempre podemos encontrarle sentido, por ejemplo, al Sacramento de la Eucaristía dentro del contexto de la teología cristiana y a la teología cristiana dentro del contexto de la vida y a la vida dentro del contexto del universo físico... ¿cierto? Si, pero, y esta es la cosa, si seguimos, mas temprano que tarde nos topamos con el desconcertante hecho de que las cosas solo tienen sentido en tanto no las empujemos demasiado.

 

 Según la ciencia la razón de nuestra existencia se debe a una reacción química azarosa ocurrida en la Tierra aproximadamente 3.5 billones de años atrás que condujo a una cadena biológica evolutiva cuyo resultado final  ha sido el homo sapien. Si damos un paso mas atrás, tendríamos entonces que preguntar por que estas condiciones existieron, lo que lleva últimamente a la cuestión de por que la realidad en si misma existe. Pregunta que, en todo caso, no es banal. Somos parte de la realidad y si la realidad tiene alguna razón de ser, entonces, por extensión sabremos cual es la razón y el sentido de nuestro propio ser.

 

Como decía Ortega y Gasset “yo soy yo y mi circunstancia”. Nacemos en una situación especifica, dentro de una familia y lugar determinado y en una época histórica particular que no elegimos y con los que tenemos que existir hasta que se nos acabe el tiempo. Es este marco de referencia el que determina nuestro mutuo entendimiento, nuestra interpretación del mundo y las diversas opciones que tenemos en el. Es esta estructura social la que provee reglas, normas, valores, principios, estructuras económicas y sendas de vida, mas o menos trilladas, por las cuales transitamos. Todos los propósitos que encontramos dentro de este espacio son imposiciones socialmente construidas y no constitutivos de la vida. Todas nuestras acciones, producciones, creaciones y fines deseables que nos ocupan  adquieren su sentido solo dentro de un determinado marco de referencia. Inmersos en la circunstancia social sabemos exactamente lo que tenemos que hacer con nosotros mismos y lo único que nos queda es decidir cual es la mejor forma de lograr los objetivos presupuestos.  

 

Si comparamos el marco social humano con el marco biológico del animal veremos que ambos restringen los parámetros de las conductas, al mismo tiempo que posibilitan la persecución de un fin especifico. Pero, a diferencia de la inmersión biológica animal, los humanos poseemos la habilidad de separarnos de nuestro marco y verlo por lo que realmente es. Es esta distancia la que nos permite descubrir que todos los diferentes fines que nos preocupan a través de nuestra existencia son opcionales y que ellos no contribuyen a lograr un objetivo general o destino final.

 

Esta noción de dar un paso atrás para distanciarnos del marco social tiene, en verdad, una larga historia que presumiblemente empieza con el budismo y se hace familiar en el occidente con la filosofía existencialista del siglo XX de Heidegger y Sartre y continua con los teóricos del pos modernismo. En todos ellos la distancia es positiva y deseable, una fuente de liberación de los regímenes opresivos y un paso necesario para encontrarse a “si mismo”.

 

Visto desde otra perspectiva, sin embargo, esta suspensión del marco carece en realidad de cualquiera connotación de liberación positiva o descubrimiento de una supuesta autenticidad y, en el fondo, solo lleva a una suspensión mental de la comprensión ordinaria y cuotidiana de las acciones y metas que le dan sentido a nuestras vidas.

 

Cuando estamos completamente sumergidos en nuestras tareas cuotidianas, enfocados en la solución de nuestros problemas, en los dolores del cuerpo, en las fluctuaciones de nuestras emociones, en el trabajo diario, en la ceremonia religiosa, en el pago de nuestras deudas económicas o en las intrigas de nuestras relaciones interpersonales, estamos viviendo dentro de un marco significativo y pensamientos acerca del ultimo sin sentido de la vida no tienen mucho lugar. Puedo estar, por ejemplo, totalmente absorbido con el objetivo de comprar el ultimo teléfono inteligente y esta absorción, por ahora, le da sentido a lo que hago. En este caso, separarme del marco es no permitir que este objetivo guie mis pensamientos y acciones  y, en su lugar, empezar a cuestionarlo. La importancia de esto es que permite ver a todos nuestros fines y metas objetivamente al considerarlos solo como diferentes aspectos de nuestra vida que podemos observar y someter a descripción.

 

El valor de esto es que nos permite comprender que son nuestras acciones colectivas las que crean el contexto en el cual la vida individual se llena de sentido. Pero, y esta es la cosa, para que este contexto como tal tenga sentido requiere de un contexto mas amplio, digamos uno que este mas allá de la vida y del mundo físico, desde el cual la vida en “si misma” pudiera tener un propósito que le diera sentido.

 

Una de las formas mas tradicionales de refutar el nihilismo, como nota el filosofo ingles James Tartaglia, es demostrar que hay un  contexto de significado mas amplio que trasciende el universo espacio-temporal  que provee un nivel de comprensión y significado adicional similar al contexto que el marco de referencia ofrece. Es este contexto el que le permite al mundo natural asumir el carácter de un artefacto humano que ha sido creado con un propósito, en lugar de algo que simplemente existe sin razón. En la aparente contingencia de la realidad hay un propósito subyacente que trasciende el mundo que conocemos.  Según el filosofo austriaco Wittgenstein eso que hace que el mundo no exista solo por accidente no puede ser parte del mundo, porque si así fuera también sería algo accidental. Por tanto, ese algo tiene que trascender el mundo.

 

El problema, como dice Tartaglia, es que todo lo que conocemos por experiencia existe dentro del universo físico y la posible existencia de un contexto mas amplio es nada mas que una posibilidad abstracta a la que se llega mediante un proceso de razonamiento acerca de que es lo que se requeriría para que la vida tuviera sentido. Que algo se requiera para que la vida tenga sentido no implica que lo que se requiere  existe.

 

El concepto de la trascendencia, de una u otra manera, ha estado presente en el pensamiento oriental y en la filosofía occidental, a lo menos, desde Parménides con diferentes connotaciones. Pero, es en la religión en donde el concepto ha adquirido un lugar central, lo que indica que, mas que una mera curiosidad intelectual, estamos tratando con algo profundamente enraizado en nuestra historia intelectual. El mensaje religioso, a todas luces, cambia el significado de la muerte, uno de nuestros  temores mas grandes, porque al final de nuestras vidas despertaremos a una nueva realidad que es el verdadera fundamento que le da sentido a nuestra existencia.

 

Pero, como dice Santayana,  este nuevo fundamento requiere a su vez ser fundado y así ad infinitum. La existencia es esencialmente infundada, porque nunca llegamos a un fundamento ultimo. Con lo que nos quedamos, entonces, es con que la demanda por propósitos adicionales, por muy atractiva que sea, termina con el hecho bruto de que la vida no tiene un ultimo propósito.

 

Y, finalmente, si no fuera posible descartar totalmente un propósito general de la realidad, si presumimos que el universo físico existe dentro de un contexto trascendente, no hay razón para creer que este sea un contexto de significado, es decir, uno en el cual la vida humana tuviera un propósito general.

 

Si rechazamos toda concepción supernatural y llegamos a la conclusión de que el significado es un producto, como el humanismo afirma, entonces, en lugar de negar que la vida tenga un significado, lo que quedaría es ver si la noción se puede aplicar dentro de la vida en donde podríamos encontrar contrastes significativos entre las vidas que lo poseen y las que no lo tienen. Un Che Guevara, por ejemplo, comparado con el sujeto que pasa su vida frente al monitor obsesionado con los juegos electrónicos. Esto sugiere que los logros, especialmente los morales, le darían sentido a la vida. La idea básica en la noción de autenticidad en el existencialismo del siglo XX es la de que es posible tomar control de la vida imponiendo en ella una narrativa con un propósito general. La vida, por tanto, tiene sentido, pero somos nosotros los que se lo damos. 

 

Esta narrativa, que hoy día es predominante en el mundo teórico, no refuta, sin embargo, el nihilismo. En ella el sentido de la vida es algo que nosotros creamos y no algo que descubrimos. Así, a pesar de que las vidas individuales son significativas en virtud de los compromisos sociales, el hecho de que la vida social carece en si de sentido permanece. Y, cualquier sentido que nuestras vidas adquieran dentro de la sociedad, siempre será algo de lo que podemos desvincularnos y transformarnos, por ejemplo, en reclusos o ermitaños, lo que indica que ellos no son constitutivos de la existencia.

 

La significancia del nihilismo no es practica, sino teórica. El error de todos los intentos de escapar al nihilismo es la de equiparar el “sin sentido” con la “ausencia de valor social”. Obviamente, nadie quiere considerar a la vida como algo sin valor, porque eso fácilmente llevaría a la misantropía y el anti natalismo.

 

La cuestión, entonces, es esta...  el juicio de que “la vida socialmente no tiene  valor” es una evaluación, en tanto que el juicio la “vida no tiene sentido” no lo es. Según la concepción religiosa debemos valorar solo las cosas que Dios valora. Pero, si no sostenemos tal creencia, no tiene importancia que nuestros proyectos no sean valorados por un ser  trascendente, en tanto que nosotros mismos los valoremos. En contra de Nietzsche, los valores y la verdad no van a colapsar y, por lo tanto, no tenemos que revalorizar el mundo. Lo único que necesitamos es el marco y el mundo objetivo para buscar la verdad y producir los valores. Y, en contra de Cioran, no hay razón para desesperar. El nihilismo solo yace al borde del marco.

 

Una vez liberados de la creencia en fines absolutos quedamos libres para perseguir lo que creemos que es mejor, libres para formular nuevos ideales y libres para tratar de lograrlos sin la imposición de una obligación divina. Y no hay razón para pensar que no podamos comprometernos con nuestras metas solo porque ellas no se imponen desde lo alto.

 

Nieves y Miro Fuenzalida.


Sunday, May 23, 2021

Arrendar


Habito
una
de
las casas
de
la fantasia.
Arriendo
una pieza
con
derecho
a
pensar.

Nieves.

Sunday, May 16, 2021

Uno es demasiado

 

En la novela  “Los Hermanos Karamazov”, de Fyodor Dostoevsky Iván desafía a su hermano Alyosha... “Imagina  que estas creando una trama del destino humano con el objetivo de hacer felices  a los hombres, dándole paz y descanso. Pero, para ello es esencial e inevitable torturar hasta la muerte a una sola creatura diminuta... a ese bebe sonriente lleno de energía moviendo sus brazos y piernas en el aire ¿consentirías en ser el arquitecto en estas condiciones?"  

 

Una amiga personal de una saludable mujer de 52 años que murió de una trombosis cerebral a los pocos días de haber recibido la vacuna AstraZeneca en la provincia de British Columbia en Canadá expreso que... “incluso si solo hay una posibilidad entre 55 mil de que alguien desarrolle un raro coagulo cerebral de sangre con la vacuna AstraZeneca que la lleva a la muerte, personalmente creo que es demasiado”.

 

Según las ultimas estadísticas de Canadá una persona de cada 55 mil sufre de trombosis cerebral causada por AstraZeneca Los oficiales de la salud publica han identificado 28 casos .con la condición llamada “vaccine-induced thrombotic”  y cuatro muertes  después de recibir la vacuna AstraZeneca. El riesgo es real, como también los beneficios. En opinión del Primer Ministro “los impactos de contraer Covid son mucho mas letales, como hemos visto en todo el país, que los posibles efectos secundarios. Permítanme recordarles a todos que cada vacuna administrada en Canadá es segura y efectiva, según la evaluación de Health Canadá”. Cierto... solo que un posible efecto secundario podría ser la muerte. Posibilidad remota, pero posibilidad después de todo.

 

El problema, a pesar de ello, es que cuando las autoridades no tienen el privilegio de elección porque la pandemia esta fuera de control, cuando la muerte de los afectados aumenta cada semana y cuando los cuidados intensivos y la ventilación mecánica  están al borde del colapso, los números muestran que el uso de la AstroZeneca en ese momento fue el mal menor y su uso ayudo, en el momento en que faltaban otras vacunas, a volver a controlar la infección.

 

Son este tipo de decisiones con las que tienen que enfrentarse todas las autoridades políticas y sanitarias alrededor del mundo. Decisiones difíciles de tomar que nadie envidia. Y cuando deciden... ¿cual es el principio ético que los guía? Por lo menos, los países que han decidido seguir usando AstraZeneca, a pesar de sus riesgos, conscientemente o no, siguen la moral utilitaria. 

 

La pregunta fundamental de la ética es ¿qué debería hacer? Y la cuestión fundamental para la filosofía política es ¿qué deberíamos, como sociedad, hacer?

 

El utilitarismo, fundado por Bentham y luego desarrollado por John Stuart Mill y Henry Sidwick, entre otros, da una respuesta simple y directa. En breve, dice que lo correcto es producir las mejores consecuencias y aumento de felicidad para el mayor numero posible de individuos... ¿significa esto que si se logra la felicidad del 70% seria correcto, incluso si hacemos al 30% restante miserable? 

 

No exactamente. El utilitarismo concibe lo bueno como lo útil para los demás, independientemente de que coincida  o no con nuestro propio bienestar personal. Lo bueno es lo útil para los otros, aunque esta utilidad entrara en contradicción con los intereses personales. El interés personal exige, por un lado, conservar la propia vida, pero el interés general reclama, por el contrario, renunciar al interés puramente personal e, incluso, arriesgar la vida en el campo de batalla, por ejemplo. El utilitarismo acepta el sacrificio de la felicidad y la vida en beneficio de la comunidad. El sacrificio no es útil o bueno en si mismo, sino solo en cuanto contribuye a aumentar la cantidad de bien para el mayor número de individuos. Incluso el arriesgar la vida en este caso es útil o provechoso porque, de lo contrario, las consecuencias serian peores que cualquier otro acto que se realizara en lugar de el. Lo útil, entonces, depende de las consecuencias. Independientemente de que el individuo se haya propuesto o no que su acto sea ventajoso para el, para los demás o para toda la comunidad, si el acto es beneficioso por sus consecuencia, entonces será útil y, por tanto, bueno... Pero, estas consecuencias solo podemos conocerlas y evaluarlas después de realizada la elección. Para el que muere la evaluación llega demasiado tarde.

  

A diferencia de la ética egoísta, el utilitarismo  pretende ser una ética altruista. El principio de hacer lo que producirá el mayor bien tiene obviamente un poder explicativo que ninguna otra teoría moral posee y, en este momento, ofrece un claro criterio practico a las  políticas sanitarias. El objetivo es el bien de todos, el bien de cualquier individuo como también  el de uno.

  

Sin embargo hay situaciones en donde el bien de todos excluye el bien de uno o de unos pocos.

  

Imaginemos, por ejemplo, que viene el tren y vemos a cinco personas en la línea que no tienen tiempo para escapar. La única manera de evitar la muerte de estas cinco personas es desviar el tren a la otra línea. Pero, en medio de ella, también hay una persona que tampoco tiene tiempo para escapar. Ahora imaginemos que nosotros estamos al lado de la palanca de cambio de línea y que debemos elegir entre hacer nada, que lleva a la muerte de cinco personas o desviar el tren a la otra línea que lleva a la muerte de una sola persona.

 

La pregunta, entonces, es… ¿estamos moralmente obligados a desviar el tren a la segunda línea o no? Si fuéramos utilitaristas estaríamos llamados a desviarlo para salvar más vidas. Si fuéramos kantianos, en cambio, tendríamos problemas con esta elección. Según el utilitarismo todos tenemos la obligación de maximizar el bienestar social, sin excusas. Para el kantiano, en cambio, “evitar la muerte”, una vez que se transforma en imperativo categórico, significa literalmente “evitar la muerte”, incluso si hay razones que indican que seria una buena idea. Es la diferencia entre lo que es bueno y lo que es correcto. Tirar la palanca para desviar el tren y matar a uno en lugar de cinco puede ser un mejor resultado, pero no uno correcto. Cualquiera que sea la decision alguien va a morir. En este caso la eleccion es forzada y de poco nos ayuda el imperativo categorico.

 

¿No es esta la situación en que se encuentran los dirigentes políticos y las autoridades sanitarias? Cuando el doctor en la sala de cuidados intensivos tiene dos pacientes que necesitan un ventilador y solo hay uno... ¿a quien se lo da? ¿qué criterio va a definir su decisión? Aquí no hay espacio para discusiones interminables  acerca de que principios éticos son verdaderos o no. El utilitarismo ofrece  un criterio practico... debería recibirlo el que tiene mas probabilidades de sobrevivir.

 

A diferencia del  imperativo categórico de Kant algunos utilitaristas sostienen que las decisiones  morales  implícitas en las políticas sanitarias son prescripciones basadas en propiedades universales y no en referencia a individuos.

 

En las estadísticas los individuos son solo números. Detrás de cada numero, sin embargo, hay seres humanos concretos de carne y hueso. Si el Primer Ministro de Canadá hubiera conocido de antemano que esa madre llena de vida y sueños iba a morir como consecuencia de la administración de la vacuna AstraZeneca, si hubiese conocido personalmente su historia... ¿hubiera tomado la decisión de usar colectivamente la vacuna?   

 

Nieves y Miro Fuenzalida.