Sunday, November 1, 2020

Jugando a las escondidas

 

Se subio

a

un arbol.

Se escondio

detras

de

una hoja

para

ver

pasar

la vida.

Esta

no paso.

Estaba

jugando

a

las escondidas

con

la muerte.

 

Nieves

Sunday, October 25, 2020

La historia y sus monumentos


Si miramos la historia con paciencia descubrimos que no nos muestra ninguna verdad primordial, ningún fin trascendente, ningún sentido oculto. Solo una sobria visión de nuestra realidad... luchas y sufrimientos, glorias breves, largas miserias, guerras y cortos periodos de paz. Este es el material con el que  los historiadores crean una narración que luego llaman historia. Una disciplina que hoy es altamente controversial después de la aparición del constructivismo y el descontructivismo.  

 

¿Como la realidad del pasado puede ser conocida? o mejor aun ¿con que precisión las narrativas pueden representarla?  

 

Tradicionalmente la mayoría de los historiadores creen que racional y objetivamente es posible tomar contacto con un pasado que es potencialmente comprensible y causalmente analizable. Implícita en esta creencia reconstructiva de la historia esta la teoría empírica de la correspondencia, es decir, la creencia de que el verdadero significado de lo que ocurrió en el pasado puede ser directamente inferido de las fuentes primarias. Esto, según esta tradición, es suficiente para constituir el objeto de la historia como algo separado e independiente de cualquier epistemología. El trabajo del historiador es acercarse cada vez mas al conocimiento objetivo de lo que actualmente ocurrió a través de una investigación racional e imparcial, libre de las infecciones ideológicas y los estándares morales y metodológicos del presente. La disciplina histórica, por tanto, es independiente de cualquier teoría social o filosófica y sus conclusiones solo se derivan de los hechos que el historiador encuentra en documentos, inscripciones, literatura, reliquias, arte, diarios  y monumentos. Los hechos son los hechos y ellos hablan por si mismos.

 

La convicción de que la verdad  transcendente y absoluta  puede ser conocida es el legado de la modernidad. El éxito del modelo de las ciencias naturales y su método experimental, desinteresado, autónomo e imparcial, paso a ser la medida de toda verdad humana que, muy pronto, se transfiere a todas las otras investigaciones, incluyendo la historia que deviene en la búsqueda de las leyes del desarrollo humano. La fe en la razón científica, entendida como la fuente de vastos poderes y guía autorizada sobre como usarlos, le permite afirmar al occidente, no solo la verdad, sino también la superioridad de sus valores.

 

Después de dos guerras mundiales, con todos sus horrores y destrucciones y una guerra fría que trajo  la constante amenaza de la aniquilación nuclear, el modelo científico modernista pierde su inocencia. Ya no es posible percibirlo como una investigación totalmente libre de valores. El gusano escéptico entra en la escena plantando todo tipo de dudas, incluyendo la posibilidad  de obtener un  genuino, real y ultimo conocimiento del pasado.   

 

El sentido común indica que hay ciertos hechos básicos que son los mismos para todos los historiadores y ellos forman el esqueleto de la historia. Que Cristóbal Colon descubrió el nuevo mundo el 12 de Octubre de 1492 o que la guerra del pacifico se inicio el 5 de Abril de 1879 son hechos que primariamente no le conciernen al historiador. Son condiciones necesarias de su trabajo, pero no su función esencial. Estos hechos, que son los mismos para todos los historiadores, pertenecen a la categoría de la materia prima del historiador, mas que a la historia misma. Pero, estos hechos, en contra de la opinión común, no hablan por si mismos. Solo lo hacen cuando el historiador apela a ellos. Es el quien decide que hechos van a ocupar la atención, en que orden y contexto y cuales son sus significados, lo que hace a la historia necesariamente selectiva. No hay objetividad en la selección del material y todos los juicios sobre que incluir o excluir son ideológicos, basados en estructuras narrativas preferidas. Los hechos, como dice un personaje de Pirandello, son como un saco. Solo se para cuando lo llenamos con algo.

 

La simple narrativa descriptiva de eventos singulares, según los construccionistas al estilo de Marx, Auguste Comte o Herbert Spencer, no es suficiente  para explicar el pasado. Esto solo es posible cuando la evidencia se coloca dentro de un marco explicativo preexistente que permita ver a los eventos singulares como expresiones de un patrón o reglas generales de acción discernible. Pero, al igual que los re-construccionistas,  también creen en la existencia de un conocimiento factible derivado de la evidencia observable. La interpretación narrativa corresponde a lo que realmente ocurrió porque ella se deriva de la cuidadosa  investigación de las fuentes. Cuando ellos escriben historia vuelven a contar y narrar las vidas, intenciones y eventos del pasado, pero, a diferencia de los re-construccionistas, con modelos de explicación que ya están en sus mentes... genero, raza, relaciones de clase, cambios ecológicos, colonización, descolonización, industrialismo o tecnología. Sus modelos son cadenas de conceptos, construcciones altamente complejas, que emergen de la evidencia y actúan como una ayuda para su comprensión.

 

Hoy día la mayoría de los historiadores presuponen el uso de narrativas como vehículo para comunicar o crear  conocimiento histórico. Para algunos de ellos la historia es simplemente narrativa o contiene algunos elementos narrativos.  Para otros, la historia es esencialmente narrativa. Como nota Paul Ricoeur, la historia posee un “carácter narrativo irreducible” en la misma forma que lo posee la existencia humana.

 

Lo que complica esta historia, sin embargo, es la incomoda noción pos modernista de que no hay acceso al conocimiento si no es a través de las turbias corrientes del lenguaje. Los historiadores generalmente se rehúsan a explorar sus implicaciones, lo que hace difícil ver estas narrativas por lo que son... explicaciones históricas significativas en ellas mismas, en lugar de simples vehículos con los que explicamos o recuperamos el pasado tal como ocurrió. Según Foucault el historiador no puede efectivamente dar un paso fuera del flujo histórico, capturar el contexto y ser completamente objetivo. Toda la historia escrita, dice, es un acto de creación a través de la imposición narrativa del historiador que, hasta cierto punto, es el producto ideológico de la época en que vive. Según la visión deconstructiva de la historia  la única realidad  que encontramos es el significado que produce el lenguaje. Ciertamente usamos el lenguaje, pero el lenguaje también nos usa. Consecuentemente, dice Foucault, la narrativa es un discurso cuya moneda es el poder que puede servir  para crear un pasado utilizable para la nación. La narrativa, entonces, puede ser vista como una formación discursiva que existe en el presente, un aparato para la producción de significado, en lugar de ser vista solo como una simple referencia al pasado. El “conocimiento del pasado” frecuentemente justifica el presente, o alguna versión preferida de el, razón por la cual el historiador, sea re-construccionista o construccionista, tiene un interés ideológico en mantener la importancia del mito de la búsqueda objetiva de la verdad.

 

La critica posmodernista de la historia oficial no reclama tener mejor acceso al pasado que el positivismo. Su intención es la de dirigir la atención a las ocultas agendas de poder y a las limitaciones y  potencial de las narrativas históricas como medio de explicación. Su función es describir los procesos con los que la gente se construye a si misma y su cultura a través de la producción del lenguaje. El énfasis constructivista en el valor cognitivo de la narrativa histórica no significa que de pronto tenemos acceso al pasado tal y como fue. Lo que tenemos es una versión del pasado. La narrativa puede explicarlo, pero no puede garantizar que su versión sea verdadera como lo ilustran la variedad de narrativas que tratan de descifrar las complicadas relaciones de raza, genero y clases.

 

Una vez que una narrativa adquiere una mayor o menor aceptación universal, como la revolución industrial, por ejemplo, se concretiza como una realidad histórica. En la practica, esto hace imposible distinguir entre el uso del lenguaje y la realidad pasada.

 

Según el historiador Hayden White el lenguaje, sea el de la supuesta objetividad histórica o el del poeta, es relativista. Cuando el historiador interpreta el pasado no es que este inventando o produciendo ficciones que juegan con hechos y vidas. Lo que hace, mas bien, es imponer una estructura narrativa que tiene coherencia y unidad. Su recuento es un ejercicio figurativo, un producto de la imaginación literaria  en donde el relativismo esta limitado por la naturaleza de la evidencia. Lo que esta en cuestión es la naturaleza de la representación, no la investigación del proceso empírico como tal.

 

Obviamente nadie discute la existencia de la realidad del pasado. Pero, es razonable argumentar que no podemos tener acceso a el solamente a través del método empírico. El pasado ciertamente habita “ahí afuera” independientemente del historiador y del lenguaje que usa. El problema es como accedemos a el y cuan confiable es la historia que leemos. Lo que los críticos cuestionan es la creencia  modernista de que es posible distinguir entre una buena o mala historia  apelando simplemente a “la referencia transcendente del empirismo, los anclajes del factualismo y el estudio forense de la evidencia”, sin los cuales, se dice, inevitablemente naufragamos en las obscuras y turbulentas  aguas del relativismo.

 

La cosa, sin embargo, es que es bien difícil demarcar donde el empirismo termina y  donde las hipótesis comienzan, por lo que  es razonable tomar en cuenta el hecho de que los historiadores ejercen un activo papel en la creación del pasado  a través de sus modelos, sus narrativas prefiguradas y sus ideologías. El hecho de que la historia escrita no este libre de argumentos, implicaciones ideológicas o posturas morales, obliga a ver al historiador como un autor, mas bien que como un reportero. La exploración de cómo representamos la relación entre nosotros y el pasado permite vernos, no como distantes observadores de lo que fue, sino como participantes en su creación. Y esto porque el único acceso que tenemos a su significado  es a través de la imaginación narrativa que coloca eventos dispares en un orden comprensible que explica porque ellos ocurrieron.

 

La destrucción de las estatuas de los “héroes” de la nación que ha ocurrido en varias ciudades del mundo es evidencia de que el pasado siempre es controversial y nunca puede ser fijado.

 

Nieves y Miro Fuenzalida.

Sunday, October 18, 2020

El arriendo de un planeta

 

 

El mono,

Ya

Parado

Por

Su evolución

Caminando

Entremedio

De

La Via Lactea

Encontró

Un Planeta.

Le gusto.

Lo arrendo.

 

Nieves


Sunday, October 11, 2020

El cerebro digital

 

El Buda es un personaje bien extraño. Cuando meditamos, dice, lo que encontramos no es la si mismidad, sino el puro vacío. Y es este  vacío el que, en ultima instancia, constituye nuestro verdadero hogar. No hay ego, no hay si mismidad, no hay identidad. Todas ellas son solo una ilusión, una copia al carbón.

 

¿De donde viene, entonces, esta ilusión?  ¿Cómo llegamos a tener eso que llamamos identidad? En verdad, todo lo que creemos que somos no viene de las   profundidades de nuestro ser, sino de afuera, de las historias y mitos que heredamos de la cultura en la que vivimos. Es en la realidad social en la que nos toca vivir desde donde esta ilusión viene y en donde ella funciona como un conjunto de creencias, practicas, disciplinas y rutinas. En el ambiente del capitalismo mercantil y burocrático, por ejemplo, el individuo se adapta a las demandas impersonales determinadas por los fines de la organización. El mercado, la burocracia, las corporaciones, el periodismo, la fabrica, la escuela, la iglesia, las redes sociales  son los constituyentes actuales del sujeto, los dispositivos desde los cuales las disciplinas y las normas son internalizadas. 

 

Con las nuevas tecnologías digitales y biogenéticas la creación de un nuevo ser humano, la transformación de lo que tradicionalmente se ha llamado naturaleza humana,  ha llegado a ser una posibilidad real. Un enlace directo entre nuestro cerebro y las maquinas digitales, entre cerebro y cerebro, que abre nuevas posibilidades absolutas de control que hasta ahora solo existían en la imaginación de la ciencia ficción. Compartir nuestras experiencias con los seres que amamos es una buena cosa. Compartirlas con la agencia de servicios secretos es otra muy distinta.

 

En los últimos años la idea de que la humanidad se esta aproximando a la “singularidad” se ha movido del ámbito de la imaginación al ámbito de la discusión practica. “Singularidad” en física es un punto en el espacio y tiempo, como el centro de un agujero negro o el instante del Big Bang, donde la matemática se descompone junto con la capacidad de comprensión. Por analogía la singularidad en la historia humana ocurriría cuando el progreso tecnológico produzca tales cambios que los asuntos humanos, tales como los conocemos hasta ahora, llegarían a su fin. El conocimiento humano y la habilidad para diseminarlo han venido aumentando por milenios  a través de la historia gracias a la escritura, la imprenta y el Internet en contraste con el órgano que lo produce que ha permanecido fundamentalmente fijo todo este tiempo, lo que limita el alcance y ritmo tecnológico. Todo esto, dice Murray Shanaham profesor de robótica cognitiva, podría cambiar si el campo de la inteligencia artificial y la neuro tecnologia cumplen su promesa, si el intelecto llegara a ser, no solo el productor, sino también el producto de la tecnologia. Este seria el instante en que un ciclo de realimentación abriría el campo a consecuencias impredecibles con resultados potencialmente explosivos. Cuando el diseñador diseña la inteligencia lo mas probable que ocurra es que lo diseñado va a empezar a perfeccionarse a si mismo superando al diseñador. Ese seria, de acuerdo a la hipótesis de la Singularidad, el momento en que las maquinas con inteligencia artificial tomarían el control, desplazando al ser humano.

 

¿Se puede tomar en serio todo esto o es solo una pura ficción gratuita? La mera posibilidad, por remota que pareciera ser, merece discusión, aunque sea desde un punto de vista  puramente pragmático, porque de ocurrir, las consecuencias serian sísmicas. 

 

En 1950 Alan Turing anticipo que para el año 2000 las “maquinas pensantes” serian un lugar común. Hasta ahora la predicción no se ha cumplido. Ninguna maquina ha sido capaz de pasar el test de Turing.  En 1997, sin embargo,  un gran avance se logro con la creación de “Deep Blue”, una computadora desarrollada por IBM que derroto al campeón de ajedrez Garry Kasparov. Según se dice, Kasparov comento que el sintió que una inteligencia alienígena estaba al otro lado del tablero cuando jugo con  “Deep Blue”. Aquí, por primera vez en la historia, la IA logro superar a la inteligencia humana. Es cierto que las maquinas superan muchas de la habilidades humanas, pero es la capacidad intelectual lo que nos separa del resto del mundo animal y el ajedrez es una actividad intelectual por excelencia. El problema, sin embargo, es que “Deep Blue” es un especialista. Todo lo que puede hacer es jugar ajedrez y la inteligencia humana, en contraste, es generalista y adaptativa, es decir, puede hacer una infinidad de otras cosas, además de jugar ajedrez. Puede también, por ejemplo, aprender y adquirir diferentes habilidades según el tiempo y las circunstancias. En este sentido los extraordinarios logros actuales de la IA en diferentes campos contrasta  notoriamente con el fracaso, hasta ahora, de producir una maquina con una inteligencia adaptativa. Dada  este fracaso... ¿hay alguna razón para suponer que la IA es posible? Tal vez, en el próximo futuro, dicen algunos, una tecnologia revolucionaria se desarrollara capaz de crear una IA general que malamente hoy día podemos imaginar. Por ahora, los intentos  van desde diseñar la IA desde cero, con principios bien diferentes de los que gobiernan la inteligencia biológica, a los que la imitan o tratan de mejorarla. En todo caso, la transición de la IA a nivel humano a la súper inteligencia parece inevitable y puede ser bien rápida. Si esto ocurre y si los futurólogos no se equivocan esta explosión de la inteligencia, gracias a la función recursiva  del auto mejoramiento, resultaría en sistemas inmensamente poderosos frente a los cuales nuestra propia inteligencia quedaría bien atrás. Nuestro lugar privilegiado en la escala animal llegaría a su fin.

 

Una solución para evitar este escenario y mantener nuestro nivel intelectual a la par con el de las maquinas súper inteligentes seria, según los trans humanistas, no solo usar la tecnologia, sino que también fundirse con ella. La sofisticada tecnologia que produce la IA pasaría  a ser parte de la mente, lo que le proporcionaría acceso inmediato a su proceso computacional. Este cruce entre biología y maquina daría origen a una especie hibrida con una capacidad intelectual  tremendamente superior a la que hoy poseemos.  Y, por supuesto, con una identidad bien diferente... ¿Cómo esto seria posible?

 

Supongamos, dice Shanaham, que una neurona del cerebro de un individuo es reemplazada con un sustituto digital funcionalmente equivalente. Esto, de lograrse, no tendría una influencia notoria en la conducta del sujeto, incluyendo lo que el dice y  siente. Este sujeto seguiría siendo el mismo que era antes. Ahora, supongamos que mil neuronas son reemplazadas, una por una. El resultado debería ser el mismo que se tuvo después de la sustitución de una sola. En verdad, después de que todas las neuronas del cerebro del sujeto hayan sido reemplazadas, el seguirá actuando como si nada, insistiendo que es la misma persona y apareciendo como tal, incluso, para sus seres mas cercanos.

 

¿Pero, es realmente la misma persona? ¿Su identidad persistiría a través de esta sustitución? Al  parecer hay tres posibilidades... el sujeto original desaparece tan pronto como una cierta cantidad de neuronas son reemplazadas. O, el sujeto original lentamente se transforma en una nueva persona, como el niño en adulto, sin perder su identidad. Pero, si la transformación es acompañada por cambios dramáticos en la conducta ya no podríamos hablar de la misma identidad.

 

A través del tiempo, los filósofos han venido discutiendo la cuestión de la identidad  concebida  como aquel conjunto de propiedades que hacen que una cosa sea lo que es a través del tiempo, a pesar de los cambios que pueda sufrir. En este sentido, la identidad personal seria ese algo que el niño tiene en común con el adulto y que lo hacen ser la misma persona ¿Pero, que es ese algo? ¿Su cuerpo, su cerebro, sus recuerdos, su personalidad, su continuidad histórica? Cualquiera que sea, siempre tenemos la poderosa convicción de que el niño y el adulto son la misma persona. Sin embargo, si cambiamos parte del cuerpo, si cada neurona cerebral es reemplazada por un sustituto digital con un potencial inmensamente superior, el cerebro no será el mismo cerebro... en tal caso ¿podemos seguir hablando de la misma identidad?

 

La Singularidad tal como la concibe el transhumanismo, dice Shanaham, invita a repensar bajo una nueva luz esas cuestiones tremebundas... ¿como vivir? ¿qué significa ser humano? ¿qué es la mente? ¿qué es la conciencia? ¿cuál es el sentido de la vida? ¿hacia donde vamos? Según una cierta visión optimista  la humanidad juega un papel central en la creación de una cierta forma de IA que se extenderá a través de las estrellas y  que eventualmente llenara la galaxia con inteligencia y consciencia... ¿realmente?

 

En 1950 el físico Enrico Fermi expreso un pensamiento conocido como la paradoja de Fermi. Dado el gigantesco numero de estrellas que llenan nuestra galaxia, dice, seguramente hay un gran numero de planetas capaces de producir vida. En algunos de ellos, la inteligencia esta destinada a evolucionar y con ella el surgimiento de una civilización tecnológicamente avanzada. Es posible suponer que la actual tecnologia humana esta bastante lejos de lo que científicamente es posible. Algunas de estas civilizaciones desarrollaran los medios para viajar de una estrella a otra, a pesar del problema de la velocidad de la luz. Algunas de ellas iniciaran la exploración y colonización de las estrellas cercanas. De acuerdo a la dimensión de nuestra galaxia le llevaría a una civilización unos pocos millones de años  para visitar cada estrella que el sistema contiene. Y, sin embargo, no hay evidencia convincente de que la Tierra haya sido visitada por exploradores extraterrestres... ¿dónde están, entonces, todas estas civilizaciones?   

 

Según una respuesta bien inquietante  la razón de que no hayamos tenido un encuentro con una inteligencia extraterrestre es que cada civilización avanzada  se destruye a si misma cuando su tecnologia alcanza un cierto nivel. Si esto fuera cierto implicaría que esta catástrofe eventualmente yace delante de nosotros. La cuestión es en que forma vendrá... ¿guerra nuclear? ¿el abuso de la biotecnología? ¿un accidente con la nanotecnología? ¿la creación de una IA hostil a la humanidad? ¿o, el ecocidio?

 

Nieves y Miro Fuenzalida.


Sunday, October 4, 2020

El salario de las estrellas

 

La noche le bajo el salario a las estrellas

 No pudieron reclamar…

No tenian sindicato.

 

Nieves.


Sunday, September 27, 2020

El saqueo

 

La palabra saqueo tiene una larga historia y en el contexto político se usa mayormente para indicar que estos son la expresión de la critica enfurecida en contra de las relaciones sociales desiguales. La destrucción y el robo, especialmente a pequeños comerciantes, a menudo impide reconocer que tales acciones representan la revuelta de los oprimidos. Según algunos comentaristas, por ejemplo, la expropiación de bienes y la destrucción de la propiedad son estrategias directas, inmediatas y pragmáticas de redistribución de la riqueza. Incluso unos pocos afirman que dicha distribución puede mejorar, aunque solo sea temporalmente, la vida de los pobres. En el fondo, tales actos de protesta, dicen, son un ataque frontal a la creencia común de que la propiedad privada es sacrosanta. El saqueo y la violencia destructiva, dice el escritor David Rosen, le han ayudado a la gente a ganar una voz política y recuperar su humanidad y, en algunos casos, construir organizaciones políticas viables.

 

Participar en elecciones, sindicatos, partidos políticos, concentraciones, marchas pacificas y acciones que promuevan políticas de identidad son expresiones políticas tolerables en las llamadas sociedades democráticas. Muestra disgusto, pero mantenlo regular, modesto y contenido. La revuelta es permisible mientras opere dentro de los limites aceptables y el régimen pueda seguir al mismo ritmo con cambios modestos suficientes para disminuir la presión. Un juego político recurrente que asegura la continuación del estatus qou. Un principio que adoptan los estados de todos los matices políticos. Los disturbios y saqueos no tiene defensores y, en mayor o menor medida, son condenados universalmente y ninguna fuerza política quiere estar asociado con ellos. Conductas moralmente aborrecidas, conceptualmente despolitizadas y legalmente perseguidas. Una amenaza al bienestar de pequeños comerciantes y la vida publica. Es por esto que los que participan en ellas raramente argumentan públicamente en su favor. Y  los medios informativos, los intelectuales, las  iglesias y universidades prefieren no analizarlas críticamente con amplitud y rigurosidad teórica ni tampoco registrarlas como formas de lucha por temor a que se difundan o inspiren a otros.    

 

Lo mas inquietante y peligroso de estos actos incontrolables es que son un ataque directo a las creencias centrales de la sociedad capitalista, una violación de la legitimidad de la ley y el orden y un desafío a la ideología que los presenta  como si fueran una realidad natural. Según la controversial escritora y agitadora política Vicky Osterweil el saqueo es un exceso destructivo dirigido a la naturaleza misma de la mercancía cuando se la saca del ciclo del intercambio y beneficio al apropiarse de ella gratuitamente, destrucción que continua con las estructuras físicas de los negocios y la propiedad publica. Este saqueo no es el robo común, sino una practica y táctica comunal que no puede realizarse sola. Un robo masivo durante un periodo de agitación y protesta diferente del robo por la fuerza o la invasión de una casa. Estos disturbios crean un espacio en el que la masa  produce una situación en donde las leyes generales que gobiernan la sociedad  ya no funcionan. Es la suspensión del orden, pero no lo suficiente para transformar la sociedad. El saqueo rápidamente es controlado por las fuerzas del estado.

 

Uno de los mitos recurrentes es el de los “agitadores externos” utilizado ampliamente en diferentes países no solo por la elite dirigente, sino también por sectores de los mismos protestantes. La lógica de este mito es que las experiencias, la vida y los deseos de quienes protestan no bastan para inspirar y explicar estos actos. La idea implícita es que no hay razón para destruir y saquear en un mundo en donde todo esta relativamente bien. Estas tienen que ser las acciones de fuerzas externas que se infiltran en las protestas pacificas. Los saqueadores no son parte de estas manifestaciones. Pero la cosa es que, si no son parte de las protestas... ¿por qué aparecen una y otra vez  en todos los levantamientos sociales, no solo ahora, sino que en gran parte de la historia? Al canto de “Evadir y no pagar es otra forma de luchar” se inicio en Santiago de Chile, en Octubre del 2019, una serie de protestas por la subida de la tarifa del metro que muy pronto se extendió a todo el país provocando incendios, saqueos y destrucción de Súper Mercados e infraestructura publica, acompañada de muertes y heridos. En EU  saqueos y revueltas se han producido en las siguientes ciudades en un solo día de Mayo de este año en protesta por el asesinato de afro-americanos... Atlanta, Bakersfield, Boston, Chicago, Columbus, Dallas, Des Moines, Denver, Detroit, District of Columbia, Houston, Los Angeles, Louisville, Memphis, Minneapolis, Phoenix, Portland, Sacramento y San Jose. En Europa las revueltas y destrucciones continuaron en Alemania y otras ciudades del continente.

 

Una serie de estudios sociológicos llevados a cabo en los años 70s en EU sugieren, en contra de la narrativa común, que los que participan en estos destrozos y saqueos tienden a ser mas informados políticamente y socialmente comprometidos en los asuntos de la comunidad, en tanto que los mas a patéticos y desconectados participan en un numero mucho menor. Esto indica, según Osterweil, es que los saqueadores y destructores entienden el significado de la lucha y usan estas acciones para escalar las posibilidades.  

 

Si los disturbios se ven como erupciones de iras y resentimientos sin sentido, también es un lugar común el hecho de que los famosos disturbios históricos  también “dan a luz” a movimientos sociales... “los disturbios de Stonewell dieron nacimiento al movimiento de la liberación homosexual. El asalto a la Bastilla dio a luz a los franceses la Revolución y la destrucción y saqueo del cargamento de te en Boston en Diciembre 16 en 1773 dio a luz la “Revolución Americana”. Las revueltas son violentas, extremas y destructivas. Razgan, quiebran, queman y destruyen y, con o sin intención, crean un nuevo mundo. Una táctica radical y poderosa para llegar a las raíces del sistema contra el que lucha el movimiento. No se trata ciertamente de que todos los casos de saqueo aumenten la libertad, sean justos o políticamente anti-propietarios. En la  mayoría de los casos no llevan a ninguna parte. Pero, si las protestas no hubieran quemado y destruido... ¿hubieran tenido la atención y las concesiones que tuvieron recientemente, por ejemplo, en Chile o en EU? No lo sabemos.

 

A diferencia de las luchas organizadas con una clara dirección política, estas revueltas no están motivadas por la argumentación racional o el dialogo político, sino por el deseo, el afecto, la rabia, el dolor y la perdida. Actos desordenados, emocionales, caóticos y nihilistas. Según Osterweil estos disturbios se experimentan como una celebración y liberación de emociones catarquicas   violentas y sangrientas capaces de aterrorizar a la burguesía, la policía y a los políticos.

 

Y, sin embargo, a pesar de ello, no podemos considerarlos solo como actos totalmente apolíticos, caóticos o sin sentido. Son, de alguna manera, insurrecciones puntuales que ciertamente  tienen poca interacción con las formas cotidianas de transformación social  pero que, paradójicamente, pueden dar origen a experiencias transformadoras para todos los involucrados.

 

¿Y porque necesitaríamos transformaciones? Por que, como dijo el Papa el 26 de Agosto del 2020 en la Biblioteca del Palacio Apostólico del Vaticano, la desigualdad es el fruto de un crecimiento económico injusto que prescinde de los valores fundamentales. “Es un virus que viene de una economía enferma”. El Vaticano tradicionalmente ha apoyado el sistema capitalista. Para que el Papa reconozca que ya no es posible seguir viviendo así es porque el sistema, a todas luces, esta destruyendo las posibilidades futuras de la humanidad.

 

La rebelión que viene existiendo desde hace tanto tiempo, y que en ocasiones adquiere formas tremebundas, es en contra de esto. Vivimos en una sociedad capitalista totalmente estructurada alrededor de la producción y circulación de la mercancía. Es un sistema cruel construido para la creación de cosas y no para el florecimiento del ser humano. La mercancía no es cualquier cosa. Es, en verdad, un tipo especial de cosas. Son bienes y servicios que producen valor en la forma de ganancias. En el capitalismo estas ganancias van al propietario de los medios de producción, a los grandes accionista y a los jefes de corporaciones... ¿Donde esta la justicia de esta repartición?

 

Si miramos bien, la realidad es que estos no pueden fabricar productos básicos por si solos. Ellos deben tener  trabajadores que dirijan sus fabricas, cultiven sus tierras o excaven sus minas. Pero, en lugar de compartir las ganancias con los  que producen los bienes, estos se quedan con todo lo que puedan y pagan el salario mas bajo que les sea permitido, lo suficiente  para que los trabajadores no mueran de hambre. En buenas cuentas, explotan mientras ellos viven generosamente.  

 

Para proteger el sistema de la propiedad y la mercancía la clase dirigente ha  organizado y desarrollado un estado capaz de imponer su voluntad donde las leyes del mercado no puedan hacerlo. Su innovación particularmente novedosa para cumplir esta tarea fue la creación de la policía, una burocracia destinada a proteger la gran propiedad privada, controlar las multitudes urbanas y reprimir las revueltas. La actual militarización de esta fuerza es el ultimo intento de responder a las crecientes rebeliones de los pueblos.

 

El saqueo y el levantamiento en contra de la policía y el estado va dirigido al corazón mismo de esta historia. Y por eso, según las “almas hermosas”, es un crimen que merece la cárcel y la muerte.

 

Nieves y Miro Fuenzalida.

Sunday, September 20, 2020

Dios se perdio


Se busco en los confesonarios de las iglesias
En los bolsillos de los ateos
En los burojones de la historia
En la sotana del cura.
No se encontro.

Nieves.