Monday, June 8, 2015

Corrales de palabras.



La magia
abrio
las puertas
de
los corrales
de
las palabras
y
ellas
cabalgaron
hacia
las hojas
de
petalos blancos
que
las conviertieron
en
libros
de
tapas largas
y

azules.

Nieves

Thursday, June 4, 2015

Las drogas y la economia esquizo.


Franco Berardi,  una de las figuras mas  relevantes de los movimientos de protesta italiana de los años 70s, trabaja hoy en temas de cultura cibernética (“La fabbrica dell'infelicità: new economy e movimento del cognitariato”). Según una de sus tesis el encuentro entre economía, semiótica y sicoquimica, que encontramos en el centro  del capitalismo contemporáneo, han transformado los procesos de individualización  a tal punto que las categorías de la critica  de la economía política del marxismo clásico ya no son   suficientes para comprender los fenómenos que han emergido en la esfera de la producción social. La actividad cognitiva, por ejemplo, que  siempre  ha estado a la base de la producción humana, incluyendo la variedad productiva mecánica, se ha transformado hoy  en la  fuente  productiva esencial. La mente ahora trabaja como fuerza innovativa, como lenguaje y como relacion comunicativa  en  el sistema capitalista contemporáneo.  Lo que esto implica  es nada menos que una verdadera mutación en nuestras vidas  al someternos a  nuevas presiones competitivas, a la aceleración de los estímulos y al stress constante  que transforman  el ambiente mental, es decir, la infoesfera en la que la mente entra en relacion con otras mentes, en un ambiente sicopatogenico.
Los procesos de producción digital, dice Berardi, tratan de imitar las  formas biológicas. Si observamos el sistema nervioso de una organización social, por ejemplo, vemos que  tiende a funcionar como el sistema nervioso del ser humano.  Lo que faltaba en las organizaciones del pasado era la conexión entre las diferentes piezas de información.  Ahora, en cambio,  la red digital comercial al  funcionar como un  sistema nervioso artificial  es capaz de conectar las diferentes partes igual que la  interconexión de las neuronas cerebrales. Así la información fluye rápida y naturalmente  permitiendo  utilizar esta nueva tecnología  en la coordinación de  grupos de gente con la misma velocidad con la que nos concentramos en un problema específico.  Como dice Bill Gates hemos entrado a la era de los “negocios a la velocidad del pensamiento”.  En un mundo conectado la carne y la mente humana entran a formar parte del circuito digital. Un modelo productivo de “bio-info” ha emergido capaz de producir artefactos semióticos que pueden replicar   sistemas vivos automáticamente de acuerdo a las leyes de la economía capitalista. Una vez en completa operación, el sistema nervioso digital puede instalarse por si mismo en cualquier tipo de organización.
¿Qué significa esto?  Que solo en apariencia  Microsoft se preocupa únicamente  de los discos blandos, productos y servicios. El objetivo real es conectar la mente  a la red cibernética que es la que estructura las corrientes de información digital a través de la vía del sistema nervioso de las instituciones claves de la vida contemporánea. Microsoft debe ser considerado como una  memoria virtual  global que puede bajarse e instalarse en cualquier momento. Un panóptico cibernético instalado en el corazón de la subjetividad.  El sistema nervioso digital progresivamente se va incorporando en el sistema nervioso orgánico, en el circuito de la comunicación humana,  en la psyque social, en nuestra imaginación y nuestros miedos, en nuestros deseos y esperanzas recodificandolos de acuerdo con los nuevos  parámetros operativos.
Para que esta transformación sea posible la mente corporal tiene que someterse a una transformación infernal, una que ahora vemos desplegarse en  nuestra propia historia contemporánea. Si queremos  analizar estas transformaciones   ya no es posible evitar el tener que tratar con la producción semiótica,  la lingüística y las mutaciones cognitivas que  ocurren a través de la diseminación de patologías.
La evolución de la infoesfera, esa región inmaterial en donde los flujos semióticos interactúan con los receptores mentales esparcidos a través de la tierra, ha experimentado un salto, dice Berardi, no solo en poder y velocidad, sino en su formato mismo. El problema es que este mismo salto no se ha repetido en el mundo de la recepción. El ensamble de cerebros humanos, de seres de carne y hueso dotados con órganos sensoriales, no se ha reconfigurado de acuerdo a los mismos estándares con que lo ha hecho el sistema digital trasmisor. El paradigma funcional del universo trasmisor no corresponde al universo de los receptores. En otras palabras, el aparato biológico humano no ha sido capaz  de evolucionar con la misma rapidez que el sistema digital por la simple razón de que esta basado en un soporte estructural orgánico que evoluciona a un paso diferente al de la maquina. Es la discrepancia entre “cyberspace” y “cybertime”. Entre una red que incluye componentes mecánicos y orgánicos cuyo poder para procesar datos puede ser acelerado interminablemente y una realidad esencialmente vivida, ligada a un soporte orgánico cuya capacidad para procesar estímulos no puede ser acelerada más allá de ciertos límites relativamente rígidos, de ir mas rápido de lo que la sustancia física del cerebro y  la lentitud propia del cuerpo permiten.  
Según Virilio la velocidad es un factor decisivo en la historia moderna que determina como las guerras  militares y económicas se ganan. Desde el momento en que ha sido posible sustituir los objetos, las mercancías y la gente por signos, por fantasmas transferibles virtual y electrónicamente, los límites de la velocidad  han alcanzado  una aceleración nunca vista en la historia humana.  Se podría decir que el espacio deja de existir cuando la información puede cruzarlo instantáneamente y los eventos pueden ser compartidos en tiempo real en diferentes puntos del planeta…  ¿podríamos darnos el lujo de creer que esta aceleración  no tiene consecuencias para el cuerpo y la mente humana?
 No seria arriesgado afirmar que la combinación de la competencia económica, típica del capitalismo, con la intensificación digital de los estímulos informáticos ha empezado ha  inducir un estado de electrocución permanente que guía a una difusa condición patológica que se manifiesta en el aumento de los desordenes de la atención y los estados de pánico. Por primera vez en la historia humana, por ejemplo,  existe una generación que ha aprendido más palabras y escuchado mas historias que vienen de la televisión que de los labios de su madre… ¿ha tenido esto algún impacto?  De acuerdo a recientes estudios millones de niños en Norte América y Europa han venido siendo tratados por síntomas que se manifiestan por la incapacidad de concentrarse en un objeto por más de unos pocos segundos, por  la sensación física de no poder gobernar el propio cuerpo y la aceleración de los latidos del corazón y la respiración  que indican un estado casi permanente de pánico.
El aumento de la velocidad en el cambio de información, dice Berardi, ha empezado  a producir  efectos patológicos en la mente individual y colectiva. El individuo ya no es capaz de procesar concientemente la inmensa cantidad de información  que entra en sus computadoras, teléfonos celulares, televisión o diarios electrónicos. Y sin embargo, es perentorio seguir, conocer, evaluar, asimilar y procesar esta información  si se quiere ser eficiente, competitivo y victorioso. La presión y la secuela de enfermedades mentales que la siguen se evidencian en el florecimiento de la industria sicofarmaceutica.  La practica de tareas múltiples, de abrir ventanas hipertextuales y el constante paso de un contexto a otro tienden a deformar la modalidad secuencial de los procesos mentales ¿Qué consecuencias tiene esto?...  La incapacidad de leer una pagina de comienzo a fin de acuerdo a procedimientos secuenciales y la inhabilidad de concentrarse en un objeto por un prolongado periodo de tiempo que se revelan en  el aumento de la dislexia en los nuevos agentes económicos.  No hay suficiente tiempo para poner atención a los flujos de información  a los que estamos expuestos y que necesariamente deberíamos considerar en nuestras decisiones.  El resultado no es de extrañar… las decisiones políticas y económicas que se toman ya no responden a la racionalidad de una estrategia a largo plazo.  Solo a intereses inmediatos.
Señoras y señores… hemos  entrado al mundo de la aceleración maquinista. A la aceleración  del ritmo de la propia existencia hasta el punto de hacerse maquina. Pero, el asunto es este… como esta aceleración no viene naturalmente, necesitamos ayuda. Y es aquí en donde l uso de la cocaína, la heroína,  los esteroides o la cafeína  nos permite desconectarnos del ritmo del ambiente. La epidemia adictiva ilegal de la década de los 70s ha sido reemplazada ahora por sustancias legales  que la industria provee a sus victimas. Es la época de las sustancias que regulan el ánimo. La sicopatología contemporánea del mundo capitalista desarrollado revela, con claridad meridiana, la existencia de una epidemia social. Depresión, ansiedad, pánico, agotamiento, insomnio, sensación de soledad, miseria existencial ¿Pueden estos síntomas individuales aislarse indefinidamente como lo hace la sicopatología y el poder económico? El problema es que  cada vez se hace mas difícil verlos como fenómenos aislados porque los afectados ya no son una pequeña minoría de locos o un número marginal de depresivos. Solo los desordenes de ansiedad  en EEUU, por ejemplo,  de acuerdo a un estudio de 1999, alcanzaban a un 18% de la población, con un costo de 42 billones al año, según  la “Anxiety and Depresión Association of America” ¿Hay alguna razón para creer que esta masa creciente  de miseria existencial no se transformara en una  amenaza  capaz de  explotar en el centro mismo  del sistema social?
Mientras  el capital pudo explotar la energía física del trabajador  la cuestión de la sicopatología podía permanecer relativamente marginal ¿Cierto? El sufrimiento síquico no le importa mucho al capital cuando el trabajador solo esta pasivamente sujeto a la línea de ensamblaje y no interfiere con la producción. Es otra cosa bien distinta, sin embargo, cuando el capital necesita la energía síquica o mental, mas que la física. La infelicidad, en general, puede funcionar como un estimulo para el consumismo. Comprar algo es suspender momentáneamente nuestra ansiedad y soledad. Pero, solo hasta cierto punto. Más allá de ese punto el sufrimiento tiene un efecto negativo en el  deseo de consumir. Y la falta de consumo es  esencialmente mala para el capital.
¿Hay alguna estrategia de desaceleración, alguna posibilidad de reducción de la creciente  complejidad tecnológica? La historia de la sociedad humana  muestra que lo que es posible no puede ser cancelado definitivamente,  incluso cuando se presenta como una amenaza letal. Se puede regular y mantener bajo control por algún tiempo, pero, inevitablemente, lo que es posible será actualizado, como ha ocurrido con la bomba atómica o con la propiedad privada del diseño genético de semillas.
 Frente a esta realidad lo que queda, según el pos humanismo, es mejorar el organismo humano, modernizar el ajustamiento mecánico del cuerpo y el cerebro a la ultra rapidez de la infoesfera. Es decir, transformarnos en Cyborgs.  Otra estrategia  es la sustracción, el distanciamiento del vortex. Pero, solo pequeñas comunidades serian capaces de hacerlo, de  constituir  esferas de autonomía existencial independientes de la economía mundial… ¿Hay alguna otra alternativa?  Probablemente.  Solo que para crearla, necesitaremos de toda nuestra imaginación.

Monday, June 1, 2015

De puntillas



Camine
de
puntillas
para no
despertar
al
rocio
que
dormia
en
la almohada
de 
una hoja.    

Nieves

Monday, May 25, 2015

La mujer en el discurso pornográfico


"...En ese momento la dama abrió sus ojos y la primera cosa que cogió su atención fue la tremenda maquina preparada para penetrarla. Una vigorosa batalla se inicia, el resultado de la cual nunca estuvo en duda. Al momento en que ella encorva su cintura tratando de evitar el ataque, Brandon dio un poderoso empuje hacia adelante y como la cabeza de su instrumento estaba ya dentro de sus labios, la doble fuerza envió dos tercios de su inmensa columna dentro de su vulva. Ella supo entonces que él había ganado el juego y como buena mujer estallo en un tormento de lágrimas. Una vez completada la violación, Brandon se excusa, culpando su conducta en la extraordinaria belleza que ella poseía. La dama al escuchar esto, se siente halagada y lo disculpa, reconociendo que ella también había gozado de la experiencia."  ("Raped on the railway", citado por Peter Webb en “Victorian Erotica")

 De todos los discursos,  el pornográfico es el más obvio en la manipulación de los deseos y  la construcción de la conducta social del hombre y la mujer.

La interpretación estándar del machismo social ha  girado en torno a la idea de que, a nivel sexual,  ser "femenina" o ser 'masculino" depende de que se hace y a quien se le hace. En las determinaciones del código pornográfico lo que constantemente se ve es que la construcción masculina requiere dominación y habilidad agresiva para penetrar. La construcción "femenina", en cambio, requiere sumisión y  disponibilidad de sitios para la penetración. La estructura representativa pornográfica, por tanto, se centra en la objetivación sistemática de la mujer en interés de la subjetividad  del hombre.  El es un sujeto puro que no entra en un compromiso de intercambio o comunicación con la persona objetivada que, por definición, no puede tomar el papel de sujeto.

Pero, tambien  hay otra manera de verlo. Si nos centramos en los motivos claves  del aparato pornográfico,  dice el sicologo lacaniano Mark Bracher, veremos algo distinto. Sus efectos no derivan tanto de como representa  ciertas acciones, de quien hace algo a quien, sino de como representa el deseo del otro. Lo que este  discurso le ofrece al hombre no es simplemente la mujer como objeto, sino, más bien, una gama multifacética de deseos  en la que el deseo del otro, en sus varias formas, es clave y  tanto el hombre como la mujer figuran como objeto o sujeto. Mas aun, es la mujer la que invariablemente se representa como deseando ser el objeto del deseo masculino. De acuerdo con Lacan, deseo es siempre  el deseo del otro (deseo que el otro me desee) Y es esta representación del deseo del otro, de la mujer en este caso, el factor crucial en la excitación y goce sexual pornográfico de la audiencia masculina. En este sentido,  es el deseo de la mujer el objeto real del deseo heterosexual masculino.

La relevancia de la representación del deseo del otro podemos discernirla claramente en la tendencia masculina a fantasear cuando esta representacion falla. Algunas de las instancias más patéticas de esta fantasía la encontramos en algunos clichés sociales. El violador se disculpa respondiendo “ella lo andaba buscando”. A la mujer que rechaza en vano los avances sexuales del hombre, este responde… “tu sabes que en el fondo realmente lo quieres”. El “no”siempre significa “si” para el narcisista.  En la fantasía del  “hombre macho”  existe la idea de que si una lesbiana tuviera sexo con un “hombre de verdad” esta  se transformaría en una mujer “normal”. Lo triste y discriminatorio en esta representación  es que la mujer siempre se construye como deseando lo que se le hace... Toda mujer desea la penetración, la fuerza sexual, la violación, la transgresión y el miedo y  peligro que acompaña a la anarquía romántica del deseo sexual, según el aparato pornográfico, y es el único secreto acerca de la mujer que vale la pena exponer. Toda cuestión relacionada con la voluntad, el deseo o consentimiento que pudiera existir es irrelevante frente a la naturaleza biológica del orgasmo construido como “voluntad del sexo”. La representación del deseo de la mujer como deseo del hombre es una característica central en este  aparato. El escenario típico de la película pornográfica de corto metraje, por ejemplo, es el de la mujer que inicia el sexo o es persuadida fácilmente porque “es lo que ella realmente quiere”. La toma fotográfica mas preciada es la captura y confesión involuntaria de placer por parte de la mujer y donde mas notoria y obviamente se da esto es en la pornografía victoriana en donde el deseo de la mujer es expresado por ella a través del disfrute subsecuente de haber sido violada.

Las imágenes, sean pictóricas o verbales juegan un papel central en la excitación del deseo y,  últimamente, son ellas las que lo gobiernan.  En el  sujeto masculino esto es posible apreciarlo en un doble sentido. Por un lado,  revelan el deseo narcisista pasivo del sujeto masculino. Dentro del marco pornográfico este deseo, implícitamente, esta expresado y aprobado por la autoridad  de escritores, periodistas, cinematógrafos y fotógrafos. Y, por otro lado, este deseo de ser aprobado  se traduce en un deseo narcisista activo, el deseo de identificarse e incorporar aquello que es valorado por los otros y que portan su reconocimiento… ser fuerte, viril, autoritario.  Esta operación es central en el complejo pornográfico  que ofrece numerosos ejemplos con los cuales la audiencia puede identificarse y numerosos objetos para cada deseo.  Es el ofrecimiento de cuerpos femeninos y deseos masculinos lo que le permite al aparato porno ejercer una influencia  poderosa en la producción de subjetividades.

Los efectos de esta influencia  la podemos encontrar en la audiencia porno y, también, en la sociedad en general. La  intensificación del deseo y la representación que proyecta le permite al hombre experimentar su propio deseo y el deseo del otro sexo como fuerzas naturales complementarias que existen en una armonía pre-establecida que transciende la artificialidad y contingencia del orden cultural. Toda mujer, se le asegura al hombre,  en el fondo desea lo que se le hace, en la misma forma en que el hombre desea aquello que se les hace a ellas. Al garantizar la convicción masculina de que tal encaje es el orden natural de las cosas, la industria porno, en todas sus dimensiones, produce una subjetividad masculina que busca y demanda en la mujer aquel deseo que es la imagen del suyo propio. El costo social de tal ilusión es la frustración y el resentimiento en el hombre y la alienación y  sufrimiento en la mujer. Si el deseo de ella no conforma con los deseo falicos del hombre es frecuentemente abusada física, psicológica o socialmente por el hombre que demanda que el deseo de la mujer sea complementario del deseo falico masculino.

 Parafraseando a la serie televisiva "X File", cuya consigna era… “The truth is out there”… podríamos decir…“la subjetividad esta allí afuera”. Es decir, la producción, fabricación o constitución de lo que llamamos “femenino” y “masculino” es el resultado  de las  relaciones de poder inherente en toda relacion social.
 

Wednesday, May 20, 2015

Hombres... no Dioses.


                                                             El universo está aburrido
... no necesita de dioses
 griegos... ni cristianos
... ni judíos... ni musulmanes
... ni shamanes... ni sacerdotes
... ¿no será el instante de empezar
otro juego ?... ¿trabajar con el hombre
... para seguir tejiendo con los palillos
del tiempo otra fantasía creadora?
... ya es hora de seguir adelante...
... ya jugamos con nuestra infancia...
¿quién sostendrá el nuevo centro?

Saturday, May 16, 2015

A quien le importa Lenin?

                                                               
 El lugar común hoy día es afirmar que  dentro del marxismo el discurso leninista se caracteriza por la tendencia a construir horizontes políticos dentro de los cuales las prácticas autoritarias adquieren legitimación en desmedro de la diferencia y el pluralismo. La noción leninista de coalición política es un ejemplo de ello en donde el Partido debe jugar el papel de vanguardia.

Esta posición privilegiada se basa, según va la historia, en una  interpretación esencialista  que  permite convertir a la clase en la esencia de la identidad que se  construye exclusivamente a nivel económico. El trabajador se transforma en sujeto  a través de su posición dentro de las relaciones de producción. Todo otro aspecto de su identidad -nacionalidad, etnicidad, raza, genero, religión, etc.- es secundario en relacion a su “autentica” subjetividad. Estos aspectos son “accidentales” y deben permanecer fuera de la formación de los verdaderos intereses del sujeto. Para el proletario estos están representados por la caída revolucionaria del capitalismo y para el burgués, por su perpetuación. Toda desviación en esta correspondencia es considerada ilegitima y -si se ejercita la correcta guía partidaria- corregible.

Los teoricos de la Segunda Internacional se vieron confrontados con el hecho de que esta desviación parecía ser la regla más que la norma. Los trabajadores actuaban de tal manera que sus acciones contradecían sus auténticos intereses revolucionarios. Siguiendo el propio elitismo de Marx, Kautsky argumento que los trabajadores necesitaban ser guiados en la consecución de la conciencia revolucionaria por una fuerza originada fuera de la clase, una “inteligencia burguesa”, que poseía el conocimiento científico de la dialéctica histórica. Lenin fue aun más pesimista. Pensó que si los trabajadores fueran dejados a si mismos fracasarían en desarrollar la conciencia revolucionaria y caerían presas del sindicalismo burgués y de las fuerzas anti-revolucionarias.

El Partido revolucionario, por tanto,  se transforma en vanguardia cuando sus decisiones políticas provienen exclusivamente del Conocimiento Objetivo y la Teoría Científica. Solo aquellos intelectuales que correctamente entienden las leyes marxistas de la Historia constituían la encarnación de la conciencia proletaria, independientemente de su condición de clase. Es el Partido el único que tiene acceso a los verdaderos intereses del trabajador, a pesar de lo que estos puedan pensar. Lejos de entrar en un dialogo, la dirección partidaria consideraba al trabajador   carente de madurez política que era necesario desarrollar. Claramente esta noción leninista postula una separación dentro de las masas entre el sector dirigente y aquellos que son dirigidos. De acuerdo con esta línea de razonamiento cualquier consideración de perspectivas pluralistas no tiene cabida. El debate abierto es reemplazado por una doctrina única. El desarrollo de facciones no es saludable ya que solo un grupo puede estar en posesión de la verdad en cada momento dado. El desarrollo del Partido concebido como un ensamble de grupos autónomos fue considerado altamente improductivo y solamente una autoridad jerarquizada podía dirigir las tareas del momento histórico.

¿Es  esta concepción autoritaria y elitista de la lucha popular la que proporciono la base al terrorismo estalinista?  ¿Se podría decir que los peores excesos del estalinismo (la fusión del Partido y el Estado, la supresión legal del pluralismo en la sociedad civil, la prohibición de la oposición dentro del partido, etc.) son solo la extensión de los principios leninistas? ¿O, el Estalinismo, por el contrario, fue la aberración de estos principios?

 La demanda leninista de total lealtad partidaria Stalin la extendió a cada ciudadano. El ideal del Partido disciplinado se transformo en el ideal de una sociedad disciplinada y la supresión de toda disensión partidaria se extendió terroristicamente en contra de toda oposición actual o potencial. Todo régimen socialista surgido después de la  Revolución de Octubre esta marcado por este modelo… una economía dominada por el control y propiedad estatal y un sistema político en el cual el Partido monopoliza la autoridad.  

El ciclo de eventos que se abrió con la Revolución Rusa ha llegado definitivamente a su término junto con la imaginación colectiva que el movimiento de izquierda una vez fue capaz de generar.  La esperanza que  hoy  queda es la de deshacernos de aquellos  que creen saber algo acerca de las “Fuerzas Profundas” que determinan los destinos de las comunidades humanas y de la convicción común, que se inicia con Platón, de que debe haber una explicación teorética universal, un esquema conceptual trascendente a través del cual es posible saber como terminar con la injusticia, opuesta a la posibilidad de que pudieran existir otras formas experimentales, menos grandiosas,  que inventamos en lugar de descubrir.

Antes de olvidar a Lenin… ¿no valdría la pena  recordar la oposición que el hace entre libertad formal y libertad actual? La obsesión permanente de Lenin en contra de las libertades formales es algo que podríamos reafirmar en nuestro contexto contemporáneo. Cuando el enfatiza el hecho de que no hay democracia pura y de que siempre deberíamos preguntar a quien le sirve la libertad de la que hablamos, lo hace para mantener la posibilidad  de una verdadera elección. La libertad formal es la libertad de elegir dentro de las coordenadas  de las relaciones de poder existentes, en tanto que la libertad actual designa el sitio de una intervención que socava estas coordinadas.

Zizek, el filosofo lacaniano que intenta rescatar el chispazo revolucionario de Lenin, comentaba no hace mucho que la sola idea de actualizar a Lenin es recibida con sarcasmo. Con Marx no hay problema. Incluso, los mandarines de Wall Street lo aman. El poeta de la mercancía, de la dinámica capitalista, de los estudios culturales que retrata la alienación y reificacion de nuestra vida diaria. Pero Lenin…  es otra cosa ¿Quien quiere traer de vuelta al movimiento de la clase obrera, al partido revolucionario, a la dictadura del proletariado y a otras nociones fallidas del pasado? Lenin representa el fracaso de poner al marxismo en practica, el fracaso de la izquierda y el fracaso del experimento socialista que termino en una dictadura ineficiente. Hay una sola forma de tratar a Lenin según la democracia liberal… en forma objetiva, crítica y científica, firmemente enraizada en el orden de la democracia política y de los derechos humanos para evitar las experiencias de los totalitarianismos del siglo XX.

¿Cómo se puede responder a esto? Lenin hubiese dicho… con el análisis concreto de la situación concreta. La defensa del consenso significa la aceptación del actual liberalismo parlamentario que evita cualquier cuestionamiento serio de cómo este orden democrático  liberal es cómplice de fenómenos sociales que oficialmente condena y, por sobre todo, de cualquier intento serio de imaginar una sociedad cuyo orden político social pudiera ser diferente.

Democracia capitalista significa decir y escribir lo que uno quiera  a condición de que no disturbe o amenace el consenso político predominante. Todo esta permitido, incluso se alientan como tópicos críticos la posibilidad de una catástrofe ecológica, la violación de derechos humanos, el sexismo, la homofobia, el patriarcalismo, el incremento de la violencia, la diferencia entre países pobres y ricos, el impacto dramático de la digitalización en nuestras vidas. Incluso, es posible obtener financiamiento estatal o corporativo para investigaciones destinadas a disminuir injusticias étnicas, religiosas o sexistas. Solo que todo ello ocurre en contra del trasfondo de una censura, no escrita, a pensar. Desde el momento que mostramos una mínima  señal de compromiso con una posición política que desafíe el orden capitalista la respuesta es…  por malo que sea el capitalismo liberal cualquier otro orden terminara con un nuevo Gulag. Todo cuestionamiento al consenso liberal existente equivale al abandono de la objetividad científica y la caída en posiciones ideológicas pasadas de modas.

La respuesta leninista a esto seria la de que no debe haber concesiones. La libertad actual de pensar es la  libertad de cuestionar el consenso pos ideológico liberal o no hay libertad. El frances Claude LeFort recordó un punto crucial en relacion a esto… el consenso liberal de hoy es el resultado de 150 anos de la lucha de los trabajadores de la izquierda marxista y de la presión que ejercieron sobre el Estado liberal que incorporo las demandas que unos pocos años atrás  descartaba  con  horror. La prueba esta en la lista de demandas al final del manifiesto comunista. A excepción de tres o cuatro (que son claves) todas las otras son hoy día parte del consenso democrático (por lo menos hasta el momento en que el Estado de Bienestar empieza a desintegrarse) como sufragio universal, el derecho a la educación y salud, la previsión para los jubilados, la limitación del trabajo infantil, etc. En un tiempo caracterizado por cambios rápidos, de la revolución digital y del abandono de viejas formas sociales deberíamos repetir la pregunta de Pascal ¿como podemos permanecer fieles a lo viejo en las nuevas condiciones? Solo así podemos generar algo efectivamente nuevo.

Recrear el legado de Lenin en las circunstancias actuales, dice Zizek, es reinventar la política de la verdad. Lo que hoy día tenemos,  en lugar de la verdad universal, es una multitud de perspectivas, narraciones o historias que contamos acerca de nosotros y el fin de la ética es garantizar el espacio neutral en el que esta multitud de narraciones puedan coexistir pacíficamente, en el que cada uno tenga el derecho y la posibilidad  de contar su historia y en donde todas estas historias  adquieran la misma validez. ¿No es aquí donde justamente perdemos la dimensión de la verdad?  No la verdad objetiva como la noción de la realidad que se obtiene desde un punto de vista que flota por encima de la multitud de narraciones particulares, sino la verdad de lo singular universal… ¿que significa esto?

El gesto de Lenin fue el de afirmar que la verdad universal y el tomar partido no se excluyen, sino que se condicionan mutuamente. La verdad universal de una situación concreta solo puede ser articulada desde una posición partidista. La verdad es por definición unilateral. Por supuesto que esto va en contra de la actitud predominante de compromiso entre intereses en conflicto. Pero, si no especificamos el criterio de las diferentes narraciones corremos el riesgo de sostener, en honor de la política de la corrección, narraciones absurdas como considerar la ciencia solo como otra narrativa a la par con supersticiones premodernas. O formas políticas patriarcales, teocraticas o dictatoriales  a la par con formas democráticas.

 Una de las estrategias para redefinir a Lenin, dice Zizek, ha sido el de oponer el Lenin de ¿”Que hacer”? que afirma al partido como una elite profesional intelectual que guía al partido desde fuera, al Lenin de el “Estado y la Revolución” cuya tesis fundamental es la de  que el Estado no puede democratizarse completamente porque como tal, en su verdadera noción, es la dictadura de una clase por otra. Por tanto, si el Estado es un instrumento de represión  no vale la pena  mejorar sus instituciones porque son irrelevantes (orden legal, elecciones, leyes que garantizan la libertad personal, etc.) Sin embargo, el hecho  que no podemos evitar aquí, el momento de la verdad digamos, es que  es imposible separar la constelación única que posibilito la revolución de Octubre y el viraje Estalinista. La misma constelación que hizo posible la revolución guió al Estalinismo y es aquí donde radica la tragedia leninista.

La idea no es recordar a Lenin para  reactualizar nostálgicamente los tiempos revolucionarios o para ajustar los viejos programas a las nuevas condiciones. La idea es repetirlo en las condiciones mundiales presentes, repetir el gesto leninista de inventar un proyecto revolucionario como él lo hizo en las condiciones del imperialismo y el colonialismo. El gesto leninista es el de la libertad de suspender las coordinadas pos-ideológicas  en las que vivimos lo que significa, simplemente, volver a ganar el derecho a pensar la actitud de Lenin en contra del economicismo  y de la política pura.

Esto, hoy día, es clave si consideramos la doble actitud hacia la economía que hoy vemos en los círculos de izquierda. Por un lado, tenemos los políticos puros que abandonan la economía como un sitio de lucha e intervención. Y, por otro, tenemos los economistas fascinados con el funcionamiento de la economía global que excluye cualquier posibilidad de intervención política. Es aquí donde la vuelta a Lenin podría enseñar algo… Si, la economía es clave y la lucha se decidirá en este dominio. Hay que romper el hechizo del capitalismo globalizado. Pero la intervención debe ser propiamente política, no económica. La lucha es doble. El anticapitalismo, sin problematizar la forma política del capitalismo, no es suficiente no importa cuan radical sea.

El compromiso sociopolítico actual, por ejemplo, es practicar el juego del sistema, recorrer la larga marcha a través de las instituciones o participar activamente en los nuevos movimientos sociales como el feminismo, la ecología, el indigenismo, etc. El limite de estos movimientos es que no son políticos en el sentido de lo singular universal. Son   motivados solamente por una problemática específica lo que los hace carecer de la dimensión de universalidad al no  relacionarse con la totalidad social. La lección leninista aquí es que la política sin alguna forma organizacional es política sin política. La izquierda pareciera hoy día  agotarse en la lucha cultural como el ambito dominante de una política emancipatoria. La protección puramente defensiva de los logros del Estado de Bienestar, la fe en el comunismo cibernético, la idea de que los nuevos medios de información están creando directamente las condiciones de una nueva comunidad y la creencia en el consenso democrático centrista representan la capitulación de cualquier esperanza hacia un futuro diferente. Es en este contexto, dice Zizek, que Lenin debiera servir como el significante que quiebra el círculo vicioso de estas falsas opciones.

Repetir a Lenin no significa un retorno a él. Lenin ha muerto y  su particular solución fallo estrepitosamente. Repetirlo significa recrear la chispa utópica que el albergo.  Significa distinguir entre lo que Lenin realmente hizo y aquella otra dimensión en la que el fallo, en las oportunidades perdidas. Lenin se  aparece hoy como la figura de una época diferente con la que ya no nos relacionamos. No es que la idea de un partido centralizado sea una amenaza totalitaria. Es más bien al hecho de que pertenece a un tiempo que ya se fue.


En lugar de considerar que Lenin esta pasado de moda, dice Zizek, deberíamos arriesgar la conjetura opuesta… ¿que tal si esta impenetrabilidad de Lenin, el silencio de Lenin, el abandono de Lenin es el signo de que hay algo errado con nuestra época, de que una cierta dimensión esta desapareciendo de ella?