Friday, March 29, 2013

Prohibido matar al Joker.

 La maldad del Joker, el enemigo mortal de Batman, excede las fantasías de cualquier sádico. Sus crímenes son tan crueles e innumerables que  solo recordarlos produce horror. Y cada vez que sale del Asilum comete nuevas atrocidades que  causan inmenso sufrimiento. El es uno de esos tipos humanos del cual la mayoría estaría de acuerdo en  que su muerte evitaría dolor y  salvaría incontables vidas. Por supuesto Batman siempre aprehende al Joker.  Pero, cuando lo aprehende… no lo mata. ¿Por qué no lo hace  y así  termina de una vez por todas con este ciclo de destrucción y sufrimiento, especialmente sabiendo que volverá a escaparse para cometer nuevos crímenes? Excepto por unas pocas ocasiones  Batman ha rehusado sistemáticamente matar al Joker porque si  lo hiciera, dice, el no se distinguiría moralmente de los criminales que  ha jurado combatir.

Que es mas importante…  ¿cuidar de la moral personal o hacer algo que va a beneficiar a un montón de gente? ¿Hacer el bien o evitar el mal? O, lo que es lo mismo… ¿Es ético matar para evitar futuras matanzas?

Como observa  Mark White en un reciente ensayo, Batman plantea una serie de dilemas éticos. Matar al Joker para evitar futuras muertes es un argumento bastante evidente que a primera vista pareciera no presentar  mayores complicaciones. Según el utilitarianismo el objetivo ético  de nuestras acciones es el de maximizar  la felicidad o el bienestar total. Salvar la vida de muchos a costa de solo una, por trágico que esto sea, resulta en un incremento neto del bienestar y la seguridad social. ¿No es este el argumento que Obama usa para llevar a cabo asesinatos preventivos, incluyendo el asesinato de  sus propios ciudadanos? Ciertamente  y para la inmensa mayoría de los norteamericanos esta es una decisión moralmente aceptable, especialmente en una época en que un gran numero  puede ser muerto solo por unos pocos. Podemos decir que creemos en ciertos deberes, derechos o principios  absolutos, en ciertos imperativos categóricos, pero solo y cuando estos no interfieran con la felicidad, el bienestar, la conveniencia o seguridad  del mayor número posible de personas, ahora y a largo plazo. La tortura, por ejemplo, puede justificarse si con ella, según el ex vicepresidente Cheney durante la administración de Bush, podemos impedir otro ataque terrorista. La felicidad de muchos justifica el sufrimiento de uno.  Pero, no para Batman. El no quiere ningún trato con el  utilitarianismo. La felicidad es importante, ciertamente, pero hay ciertas cosas que no se pueden hacer para conseguirla. El no matara, incluso para salvar otras vidas y tampoco va a arriesgar a inocentes para capturar a los villanos. En la historia “El hombre que rió” del 2005  Batman sostiene al Joker sobre las reservas de agua potable de la ciudad de Gotham pensando para si mismo... Estas aguas tienen suficiente veneno para matar a miles de personas. Seria tan fácil  ahogarlo en ellas. Ya  han muerto tantos  por su culpa… Pero no, no debo”.

¿Por que negarse a matar  a uno y con ello permitir la muerte de tantos? ¿Porque es su deber? ¿Porque es su sentido de justicia? La respuesta de Batman es siempre la misma… Porque el seria tan malo como los delincuentes que  combate. Si lo hiciera cruzaría una línea de la cual nunca retornaría.  La logica utilitaria, si se aplica consistentemente, fácilmente puede llevar a la violación de la dignidad y los derechos más elementales del individuo. 

En el  fondo Batman es kantiano.  La moral de un acto se basa en las características intrínsecas del acto mismo independientemente de las consecuencias que puedan derivarse de el. El fin no justifica los medios y los medios deben justificarse por sus propios meritos. El hecho de que el asesinato de uno puede prevenir la  muerte de muchos es irrelevante. El único factor relevante es que matar es erróneo. Lo correcto no es una cuestión de cálculo y beneficio, sino algo que tiene que ver con la forma apropiada en que los humanos se tratan unos a otros.

Hace algún tiempo atrás Philippa Foot diseño un experimento mental que plantea un dilema moral clásico. Imaginemos, dice, que viene el tren y vemos a  cinco personas  en la línea  que no tienen tiempo para escapar. La única manera de evitar la muerte de estas cinco personas es desviar el tren a la otra línea. Pero, en medio de  ella,  también hay  una persona que tampoco tiene tiempo para escapar. Ahora imaginemos que nosotros estamos al lado de la palanca de cambio de línea y que debemos elegir entre hacer nada, que lleva a la muerte de cinco personas o desviar el tren a la otra línea que lleva a la muerte de una sola persona.

La pregunta es esta… ¿Estamos moralmente obligados a desviar el tren a la segunda línea o no? Si fuéramos utilitarialistas estaríamos llamados a desviarlo para salvar más vidas. Si fuéramos kantianos, en cambio, tendríamos problemas con esta elección. Según el utilitarismo todos tenemos la obligación de maximizar el bienestar social, sin excusas. Para el kantiano, en cambio, “no matar”, una vez que se transforma en imperativo categórico, significa  literalmente “no matar”, incluso si hay razones que indican que seria una buena idea. Es la diferencia entre lo que es bueno y lo que es  correcto.  Tirar la palanca para desviar el tren y matar a uno en lugar de cinco puede ser un mejor resultado, pero no un resultado correcto, especialmente cuando no hay diferencias morales en toda esta gente.

Entonces… ¿no da lo mismo  si  todas ellas no son  moralmente equivalentes? Judith Thomson introduce algunas modificaciones en el experimento que agregan un grado más de complejidad ¿Qué pasa si las cinco personas están borrachas y se quedaron dormidas en la línea y la otra es un trabajador ferroviario cumpliendo solo con su deber? El tiene derecho a estar ahí ¿cierto? en tanto que los otros no. ¿Podría uno decir que los cinco están ahí por propia elección y  que la responsabilidad por  lo que pase cae completamente sobre ellos por lo que no es justo salvarlos a expensas del otro que esta ahí  únicamente porque es su responsabilidad? Y si es así ¿que queda de nuestro utilitarianismo?

Mark White  presenta una tercera  variación en el tema ¿Qué pasa si la otra persona es el Joker? Imaginemos que después de haber atado a las  cinco personas en la línea  el Joker se ubica en la otra para ver que es lo que Batman hará.  Si seguimos la misma logica anterior tendría que favorecer la decisión de matar al Joker. Después de todo… ¿Porque sus victimas tendrían que sacrificar sus vidas para salvarlo si sabemos que su pasión es matar  inocentes? Si seguimos la logica de Batman el Joker no debiera  ser asesinado para salvar a los cinco. En estas circunstancias uno podría preguntarse ¿Pero…no tiene Batman alguna responsabilidad aquí?  Como alguien en una de sus historias le dice “si tu no matas al Joker la muerte de estas y todas sus futuras victimas recaerá en tus manos”.  A lo que Batman responde “No, las muertes que el Joker  causa son su responsabilidad. Yo soy solo responsable por las muertes que yo causo”. Cierto. Batman tiene razón.

¿Realmente? Supongamos que la victima del Joker es Robin y no los cinco  desconocidos del experimento anterior… ¿Cuál seria la decisión correcta? Para un kantiano como Batman el valor moral de una acción consiste no en las consecuencias que puedan derivarse de ellas, sino en la intención con que el acto se lleva a cabo. El valor reside en el acto mismo y no en otra cosa como nuestros intereses, deseos o preferencias. Un acto que se ubica más allá  del principio del placer. Solo las acciones que surgen exclusivamente del  deber y solo por deber tienen valor moral.  Actuar moralmente no es elegir los mejores medios para lograr un  fin determinado, sino elegir el fin por si mismo. Y cada ser humano es un fin en si mismo porque cada uno tiene un valor intrínseco  absoluto. Es esto lo que en términos de deber moral le impide tratar a un ser humano como medio. No porque este sujeto a una  ley moral escrita en piedra, sino porque solo el es el autor de su propia ley moral,  solo el  define “No matar” como  su  imperativo categórico.

Todo esto suena bastante bien. Solo que dejar a un asesino realizar una acción criminal por una cuestión de principios no es cosa fácil. Especialmente cuando confrontamos situaciones extremas… ¿No es en esas situaciones cuando vemos al bien  empezar a perder su contorno? ¿Cuándo la realidad  sobrepasa los  absolutos? Si uno de tus hijos estuviera  en esta situación en lugar de Robin y tú en lugar de Batman… ¿Qué harías?

Afortunadamente no somos ni Batman ni Obama y este es solo un experimento mental. Un escenario imaginario que nos permite escapar a nuestros dogmatismos  y especular  acerca de lo que moralmente deberíamos o no deberíamos hacer. Y, al parecer, cuando lo hacemos las elecciones  no son siempre tan claras.

Nieves y Miro  Fuenzalida.
Ottawa, Octubre 2011

Monday, March 25, 2013

La Biblia y la Palabra.

La Biblia se imprimió por primera vez en 1488. Hasta esa fecha había existido por más de dos mil años solo en manuscritos expuestos  a constantes borraduras, adiciones y traducciones. Es posible distinguir alrededor de 40 autores entre ellos reyes, pescadores, sacerdotes, pastores y burócratas cuyos escritos abarcan un periodo de aproximadamente 1500 años. De  toda esta diversidad el sacerdote reclama  la  unidad  increíble del texto y el estatus de fundamento del canon occidental. 

 ¿Que es lo que hace a la Biblia el libro de los libros? ¿Qué es lo que indica el origen divino de su Palabra? ¿Qué es lo que lo diferencia de cualquier otro texto?

Cuando escribimos nuestro nombre en una hoja de papel, pregunta una de esas enseñanzas dedicada a los feligreses… ¿Quién lo escribe… nosotros o el lápiz? Obviamente, como  sabemos, el lápiz no tiene el poder de escribir por si mismo. Nosotros somos la fuerza o el espíritu detrás del lápiz. En la misma forma Dios es la fuerza detrás de los profetas que escribieron la Biblia. Dios se revelo a si mismo a ellos para hablar a una audiencia mas amplia. Cuando uno toma un lápiz, el lápiz viene a ser la herramienta en la mano del escritor.  En la misma forma, el verdadero profeta es el lápiz de Dios. Es el quien habla por Dios y quien representa a Dios… “el pueblo imploro a Moisés  hablar a Dios por ellos en lugar de hablar ellos a Dios directamente por temor a morir. Dios complacido accedió al pedido” (Éxodos 20:18-21) Los autores humanos escribieron exactamente lo que Dios quiso que ellos escribieran y el resultado fue la perfecta y sagrada Palabra de Dios (Psalm 12:6; Peter1:21).

En la homilía dirigida al conclave que iba a elegir al nuevo Papa el cardenal Ratzsinger (Abril 18, 2005) afirmo que  una fe madura es la que se arraiga profundamente en la amistad con Cristo.  Es su amistad la que nos abre a todo lo que es bueno y nos da el criterio que  permite distinguir entre lo  verdadero  y lo falso. Es una relacion sin secretos y una comunión de voluntades unidas a Dios. Los amigos de Jesús  son los Apóstoles y sus descendientes, el episcopado, el conclave de cardenales y el Vaticano  son los que  entregan la doctrina de la Iglesia que es idéntica a la voluntad de Dios. Es decir, solamente las interpretaciones que la clerecía hace del nuevo testamente  son las que realmente transmiten  fidedignamente lo que el  texto dice. Y es este texto el que decide últimamente entre  la verdad y la falsedad.

En el siglo XVII Spinoza sometió a la Biblia  a la crítica de la pura razón  explicándola históricamente. Bajo esta forma radicalmente nueva el Libro Sagrado  aparece solo  como un libro antiguo  mas entre muchos otros, irrelevante como autoridad y sus intérpretes reducidos a estudiosos de textos antiguos. Su interés en hacer esto no fue solo académico, sino que su proyecto fue un apasionado compromiso social en la lucha por la libertad religiosa e intelectual. Su acercamiento a la lectura de las escrituras permitió crear un método nuevo y coherente de interpretación que luego pudo enriquecerse enormemente  en un contexto secular de libertad  intelectual.  No es que otras voces en defensa de la libertad religiosa o desafíos a la coerción política basadas en las interpretaciones de  textos sagrados no se hubieran escuchado antes. Lo que nadie había argumentado tan claramente como lo hizo Spinoza   fue  que la crítica de la autoridad de la Biblia es  una condición necesaria para asegurar permanentemente la libertad religiosa e intelectual. Que el reemplazo de explicaciones míticas  por explicaciones históricas  es clave en el logro de este objetivo.

El hecho de que hoy día no estemos gobernados por interpretes de la ley divina  ni intelectualmente dependientes de las revelaciones de Dios es una de las herencias de los pensadores del siglo XVII  que define la  libertad moderna.  La legitimidad política fundada en la religión  es cosa del pasado. La autoridad derivada de la ley divina tal como aparece en la Biblia para definir políticas sociales era el fundamento del poder soberano por  lo que no era raro que los que se atrevieran a cualquier análisis crítico del texto eclesiástico pagaran con creces su atrevimiento. La autoridad bíblica y el constreñimiento de la libertad estaban indisolublemente ligados. Su autoridad  era la última arma para derrotar cualquier desafío al régimen dominante.  Se fueron los tiempos en que la Biblia era la autoridad única, el texto dominante, la fuente original del saber  del canon occidental.

¿Por qué un texto escrito inicialmente en hebreo compuesto enteramente de consonantes, sin puntuación o marcas indicando vocales,  se ha mantenido  por miles de años como la piedra fundamental, como el centro  de la cultura judeo cristiana?  

La herencia de la tradición metafísica occidental, similar a otras tradiciones,  presupone que cualquier sistema de conocimiento depende de un fundamento último, de un primer  principio, de un símbolo central  desde el cual todos los significados se construyen jerárquicamente. En el Nuevo Testamento Dios es la Palabra, no cualquiera palabra, sino la Súper Palabra. Según el evangelio de San Juan… “En el comienzo fue la Palabra. Y la Palabra estaba con Dios. Y la Palabra era Dios”. Y así, a través de miles de  años, todo fue visto como el efecto de esta causa que deviene en significado transcendental, en uno que se ubica  más allá de la naturaleza, del universo, del todo.  La Palabra-Dios es  el origen y es la que  detiene, centra y limita el libre juego del universo, la que establece las leyes que aseguran que las naranjas no se conviertan espontáneamente en choclos o las palomas en gatos. La que separa el bien del mal. La que pone orden. Como creador de la ley la Palabra-Dios permanece más allá de la ley, más allá de la estructura del mundo. Es el centro que centra todo lo que hay, el que garantiza su significado y el que le da sentido a la existencia.

 Un gran número de símbolos, aparte de Dios, han ocupado el lugar de “significante trascendental”… la Idea, el Espíritu Mundial, la Sustancia, la Materia, la Naturaleza, la Conciencia Cósmica, el Vacío, etc. Son trascendentales porque desde el momento en que cada uno de estos conceptos pretende fundar todo el sistema de pensamiento y lenguaje no pueden estar  dentro del sistema, implicados en el lenguaje que intentan ordenar y centrar. Son fundamento, pero no parte de lo fundado.

¿Por qué necesitamos  significantes transcendentales?  Por que la relacion entre 
 un significante (sonido, imagen, grafico) y un significado  no es fijo, sino arbitrario. No hay una razón inherente de porque las marcas m-e-s-a, por ejemplo, evocan en nuestra mente el mueble llamado mesa. Muy bien podemos  evocarlo también con la palabra inglesa “table” o la francesa “tableau”. El significado en el lenguaje  es una cuestión de diferencia. Un  signo es lo que es porque  es diferente de otros signos. Si miramos el lenguaje como  sistema  vemos que en el hay solo diferencias  y el significado, en lugar de ser algo  inmanente al signo,  es funcional,  resultado de su diferencia con otros signos. El significado, digamos, es el producto de un cierto sistema de significaciones compartido y no  de una experiencia privada o un diseño divino.  Y, para complicar mas las cosas, tampoco hay una distinción fija entre significante y significado ¿Por qué? Por que  si  queremos conocer el significado de un significante tenemos que  buscarlo en el diccionario. Pero lo que allí encontramos son más significantes cuyos significados podemos buscar en el mismo diccionario que nos llevara a otros significantes y así sucesivamente. El proceso no es solo infinito, sino también circular. El significante constantemente se transforma en significado que a su vez se transforma en significante y vise versa y nunca llegamos a un significado ultimo que no sea el mismo un significante.

¿A dónde nos lleva todo esto? A  reconocer que el significado esta esparcido o desparramado a lo largo de toda la cadena de significantes. No es fácil fijarlo porque nunca esta completamente presente en un solo signo. El significante hoja, por ejemplo, tiene un sentido cuando hablamos de árboles y otro cuando hablamos de libros. Al  aparecer en diferentes contextos muestra diferentes sentidos  lo que hace bien difícil saber cual es su significado original.  Creer que uno  puede decir o escribir lo que es definitivamente, es una ilusión. Aunque, hay que reconocer, una ilusión  necesaria ¿Por qué?  Porque, a pesar de no hay concepto que no este enredado en un juego de significación sin fin, este juego necesita ser estabilizado en algún punto. Un discurso en el que los significados no puedan ser fijados es un discurso sicótico.

Y este es el papel que el “significante transcendental” ha jugado. Como tal  debe, de alguna manera, ser anterior, haber existido antes del pensamiento y del lenguaje. Su significado debe ser diferente a todo otro significado, es decir, no debe ser producto del juego de diferencias. Debe figurar, en otras palabras, como el significado de los significados, como el eje de todo el sistema de pensamiento, el signo alrededor del cual todos los otros giran. Lo que en el fondo hacemos es  elevar un significado  a una posición privilegiada. Así, Dios es…  el Origen, la Ultima Causa,  el Creador.

¿No es esta una curiosa forma de pensar?  Para que este significado sea posible otros signos tienen que haber existido. Es bien difícil  pensar en un  origen sin querer ir mas allá de el. No es que tengamos que renunciar a la búsqueda de tales causas o principios y, aunque quisiéramos, no es tan fácil ya que están profundamente enraizados en nuestra historia. Pero, si los  examinamos cuidadosamente  podemos descubrir que siempre pueden ser desconstruidos. Se puede mostrar que, lejos de ser absolutos, son producto de  un sistema de significados particulares  y no algo que provenga desde fuera del sistema.

En el momento en que el fundamentalismo religioso islámico y cristiano lucha por establecer políticas gubernamentales basadas en   libros sagrados el  descontruccionismo  puede servir  como una práctica política, como  un intento de desmantelar  la logica de formas  particulares de pensamiento que sostienen
 sistemas completos de estructuras políticas e instituciones sociales.   La intención  es tratar de ver  sus nociones, no como absolutas, sino   como  efectos  de una historia más amplia y profunda del lenguaje, del inconsciente, de las  instituciones  y las prácticas sociales.

Nieves y Miro Fuenzalida
Ottawa, Octubre 2012.












Friday, March 1, 2013

Confesionario"


Me confieso culpable ...De repente, extrañamente, me encontré en una cabina parecida al confesionario de mi infancia ...Pero este era algo distinto ...tenías que pagar ...decía que por 50 centavos podía expresar mis sentimientos de culpabilidad debajo de una ventana cuadriculada ...pero no puedo encontrar las monedas que se piden en estos confesionarios ...ups, otra vez ...cabinas  que funcionan como las de los teléfonos ...en este bolsillo de mi chaqueta burdeo de Otoño frío, tenía dos monedas de 25 que ahora no hallo ...ahh ...pero sí tengo un hoyo en el lado izquierdo ...por ahi se tienen que haber caído las pobres y ajadas monedas ...¿por cuantas manos habrán pasado ? ...No ...no me puedo ir ahora por la senda que recorren las monedas ...tengo que irme por donde ya caen las hojas como miles de saltimbanquis  silenciosos hacia la tierra donde tejen un chal naranja para protegerla de los fríos árticos ...Pero primero ...a ventilar mis sentimientos ...Quedaré más liviana ...porque ellos al parecer pesan !!!

Nieves
14 de Octubre de 2008.



"

Tuesday, February 12, 2013

El universo mecánico.

La inestabilidad sísmica experimentada después del colapso de la visión mecanicista, nos ha dejado en un estado de incertidumbre frenética. Sus piezas de "lego" revueltas y desparramadas dentro de los fragmentos de una edad tecnológica de expansión informática. Dejamos atrás, en una nube de humo, el universo mecánico, en tanto nos apresuramos dentro de un "info-verso" donde la relacion fundamental entre energía, entropía, lenguaje e información juega un papel cada vez mas crucial...Pero que pasa con las fuerzas subterráneas que arrastramos con nosotros en este viaje de hechiceros?  ¿Que impulsos? ¿Que apetitos? Envuelto en el nuevo traje del parloteo-tecno, podemos descifrar los rastros de un gnóstico atisbando detrás del revestimiento del miasma digital.  Una poderosa sensibilidad mítico-religiosa viaja a través de las carreteras y caminos de la edad de la información. El eterno retorno de este germen indigerible ronda en ciertos trazos del circuito espiritual de la tecno-cultura. Encantado y seducido, una vez mas, por la tentación de escapar al cuerpo y todas sus asociaciones carnales, el impulso gnóstico se filtra a través de la puerta trasera del firmamento tecnológico con el disfraz del info-misticismo. La carne, con sus impulsos "primitivos" e irracionales, sus secreciones, expulsiones y sus deseos impuros, se ubican en el lado oscuro de una división radical.  Un dualismo extremo del cuerpo en  contra de la mente, del mundo en contra  del yo, de  la materia en contra del espíritu, caracterizan esta disposición gnóstica. Una desconfianza excesiva, odio y total rechazo del cuerpo es acompañada con el sueño utópico de un "espíritu" incorpóreo flotando en la dicha del reino del otro mundo. En el paisaje cibernético de la tecno-cultura esto se presenta a si mismo a través del repliegue del espíritu descarnado en el concepto mismo de información. El concepto puro del sujeto cartesiano se ve sometido a un desmembramiento fractual...una crisis tecno-chamanica que desemboca en los "Bits and Bytes" de un código inmerso en una pleroma algorítmica. Recodificado como información, el yo emerge como una subjetividad virtualizada y digital...una info-gnosis, si lo deseas. Despojado de su animalidad carnal por su reconceptualizacion, la conciencia, para los "Transhumanistas Extropian" , viene a ser algo que puede ser traspasado  a una matriz ciberespacial. El momento climático de liberación logra su cenit al instante en que apretamos el botón de escape  para ser succionados dentro del  vortex con una velocidad terminal orgásmica y bautizados por el espíritu sagrado digital de la información pura. La tentación esta allí, acechando en las sombras del gatilleo feliz del  dedo de nuestra subjetividad fractual. Entonces... ¿como uno resiste el impulso a ser inmortal ?


                                                                                        Ariel.

                                                                                            Agosto/01.

Tuesday, January 29, 2013

El clima y la historia

Inmediatamente después de la Súper tormenta Sandy que devastó la costa atlántica de EEUU la antropóloga Shirley J. Fiske, profesora de la Universidad de Maryland, dirigió una carta abierta a los candidatos presidenciales recordándoles que son este tipo de cosas las que tenemos que esperar  con el calentamiento global y les llama a poner de vuelta  el cambio climático en la agenda política.

Hasta no hace mucho los  que se dedican a las cuestiones históricas o políticas  hablaban de las consecuencias del fin de la guerra fría y la desintegración de la Unión Soviética. Hoy día, como dice el historiador contemporáneo Chakrabarty (“The climate of history: four thesis”) de lo que se habla es de los procesos de globalización y el calentamiento global y su significado en la comprensión del mundo y la historia.

Si aceptamos la explicación antropogénica del presente cambio climático, y lo cierto es que  no hay razón para no hacerlo, la vieja distinción tradicional entre historia natural e historia humana tendrá que dejarse de lado. La idea del  humanismo modernista de que solo podemos tener conocimiento propio de las instituciones políticas y civiles que nosotros mismos creamos  ha sido parte del bagaje común de los dos últimos siglos. La naturalezaza no tiene interior por tanto los eventos que en ella ocurren son solo eso, meros eventos, actos sin agentes. La historia propiamente tal, en cambio, es la historia de los asuntos humanos y la labor del historiador es la de imaginar los pensamientos de los agentes que ejecutan las acciones sociales. Que una acción humana sea  histórica   o no depende de que es lo que la determina. Los impulsos y  los apetitos son parte de nuestra naturaleza animal y no de interés para el historiador. Su preocupación son las costumbres sociales que el ser humano crea con su propio  pensamiento porque ellas son las que mediatizan y satisfacen  los apetitos. Solo la historia de la construcción social del cuerpo, y no la historia del cuerpo como tal, puede ser estudiada. No hay necesidad de mezclar las dos. A través de todo el siglo XX, incluyendo el marxismo y los historiadores más materialistas, se continúa justificando la separación de la historia humana de la historia natural. El ambiente cambia, pero tan lentamente que la historia de la relacion del ser humano con el medio natural aparece como algo casi intemporal, como un trasfondo pasivo y silencioso a las narrativas históricas que no juega ningún papel activo en el moldeamiento de las acciones humanas, a pesar de los esfuerzos que Fernando Braudel hizo en su obra “Mediterráneo” para cambiar la conversación.

 La climatología contemporánea  ha empezado a presentar una imagen bien diferente en los últimos años. El calentamiento global nos ha obligado a reconocer que el clima y el ambiente natural pueden alcanzar un punto critico en donde lo que aparece como un aparente  trasfondo intemporal para la acción humana puede, de pronto, transformarse así mismo con tal rapidez que solo puede acarrear  consecuencias sociales devastadoras.

La historia natural y la historia humana, nota Chakrabarty,  presentan una visión  del ser humano bastante diferente. Para esta última,  el punto de partida es el agente humano. La primera, en cambio, propone la agencia biológica. El hombre antes que ser africano, cristiano o consumidor  es una entidad biológica. Y no hay momento en la historia en que no lo haya sido. Pero, los teoricos que escriben sobre la actual crisis climática van más allá al afirmar que el ser humano históricamente ha llegado a ser algo mucho más  que un simple agente biológico. Desde la revolución industrial es una fuerza geológica, individual y colectiva, capaz de cambiar los procesos físicos más básicos de la tierra como la química de la atmósfera, por ejemplo. No un mero agente natural, sino un verdadero agente geológico con una fuerza similar a la fuerza que en otros tiempos causo extinciones masivas. Si hay alguna duda solo miremos la actual perdida de la diversidad de especies cuya intensidad es similar a la que ocurrió 65 millones de años atrás  cuando desaparecieron los dinosaurios.

¿Estamos al final del Pleistoceno? Algunos científicos dicen que si y llaman  a reconocer el comienzo de una nueva era geológica. Paul Crutzen y Eugene  Stoermet,  Premios Nobel en química, dicen que debido al impacto global  de la actividad humana en la tierra y la atmósfera  seria más apropiado enfatizar el papel que  la especie humana tiene hoy en  la geología y ecología y llamar a la época geológica actual “Antropoceno” que, dicen, empezó en el siglo XVIII  de acuerdo a los análisis del hielo polar que es cuando comienza la  concentración global de dióxido de carbón y metano debido a la invención del motor a vapor y el desarrollo del capitalismo industrial. En el 2008 la Sociedad Geológica de América reconoce la nueva definición y fecha del Antropoceno para esta  nueva era geológica.  Es el momento en que la geología se enlaza con la historia, obligándonos a confrontar los resultados de nuestras acciones.

Los geólogos y climatólogos, dice Chacrabarty, pueden darnos una explicación de por que el actual calentamiento planetario es distinto de los que han ocurrido previamente. La crisis que se nos viene encima solo podemos comprenderla si  nos damos a la tarea de imaginar sus consecuencias. La crisis climatologica esta aquí y puede que exista mas allá del capitalismo como parte de la vida del planeta. Es cierto que el cambio climático tiene que ver profundamente con el capitalismo. Pero, una crítica que solo se centre en el capitalismo no es suficiente. Según Chakrabarty la única manera de entenderla es mirar el desarrollo  humano como parte de la historia de la vida de este planeta.  Una larga mirada hacia las profundidades de la  historia para comprendernos como especie y asegurarnos un  futuro. Si así lo hacemos la amenaza del calentamiento global se nos revela,   no como una amenaza a la geología del planeta, sino a las condiciones biológicas y geológicas que permiten la sobrevivencia de la vida humana tal como se desarrollo en el pleistoceno.  Ubicar históricamente la crisis del cambio climático requiere, por tanto, de la unión de estas dos diferentes actitudes  intelectuales  que tradicionalmente se han mirado con bastante desconfianza. En un influyente ensayo de 1995 “World history in a global age” los autores dicen, por ejemplo, que la humanidad ya no es solo una especie o una condición natural. Por primera vez, afirman, los humanos, colectivamente, nos hemos constituidos a nosotros mismos y adquirido la  responsabilidad  de nuestras vidas. Los científicos que favorecen la idea del Antropoceno, en cambio, están diciendo algo muy diferente. Para ellos, los humanos, al adquirir el estatus de fuerza geológica, se han transformado en una condición natural.

Si la revolución industrial es la que nos metió en el problema ¿porque molestarnos con la historia profunda o con el concepto biológico de especie? La narrativa del capitalismo y su crítica provee el marco suficiente para comprender y transformar la situación actual. Los altos niveles de consumo energético del capitalismo y socialismo industrial  ciertamente crearon  y, ciertamente, luego profundizaron  la crisis ecológica. Pero,  lo que no se puede ignorar, dice Chacrabarty, es que la crisis actual también ha hecho visible  otras condiciones necesarias para la existencia de la vida  humana que no tienen conexión con la logica capitalista o socialista. Ellas están conectadas con la historia geológica  y biológica de este planeta, de cómo  diferentes formas de vida se conectan unas con otras y como la extinción masiva de una especie es una amenaza para otra. Miremos solo el origen de  la agricultura, 10 mil años  atrás. Esta, la verdad de las cosas, no fue la simple expresión de una creación humana. Fue posible, como hoy sabemos, por ciertos cambios en el dióxido de carbono en la atmósfera, por  una cierta estabilidad climática y por  un  aumento de temperatura que se dieron  al final del Pleistoceno independientemente del control humano, que hicieron posible el crecimiento de pasto (trigo y barley). El fin de la Epoca del Hielo fue el resultado del cambio de la relacion orbital entre la tierra y el sol. Sin este largo verano en la historia del planeta  la agricultura y la industria no hubieran sido posibles. Esto significa que cualquier  conjunto de valores o proyectos económicos y tecnológicos que elijamos no pueden correr el riesgo de desestabilizar las condiciones que funcionan como parámetros de la existencia humana. Ellas  han permanecido estables  lo suficiente para transformarnos en la especie dominante. El problema es que ahora nos hemos transformado en un agente geológico que empieza a modificar catastróficamente  los parámetros que mantienen las condiciones de nuestra existencia. El aumento de la temperatura promedio del planeta, de la acidez y de los  niveles del océano, junto con  la destrucción de la cadena alimenticia, van en contra de nuestros intereses. La especie humana, como especie, depende de otras especies y ciertamente es parte de la historia natural.

Seria imposible entender el calentamiento global sin considerar lo que los científicos contemporáneos vienen diciendo. Pero, nuestra caída en el Antropoceno no puede divorciarse tampoco de la historia del capitalismo. Sin la historia del industrialismo moderno el Antropoceno no hubiese sido posible ¿Cómo reconciliamos estas dos perspectivas?

El biólogo Edward O. Wilson cree que como mejor podemos servir nuestro futuro colectivo es a través de nuestra auto comprensión como especie. El problema es que entendemos  el concepto intelectual de  “especie” pero, como humanos, nunca nos experimentamos como tal. E, incluso, el concepto mismo de humanidad es problemático. La noción de la humanidad, la de un sujeto humano global, la de un nosotros, según los críticos, es una ficción por que nos presenta  actores políticos sin tensiones, contradicciones o conflictos  internos que niega la heterogeneidad y el antagonismo radical que configura a todo sujeto político real. El nosotros siempre se contrapone a otros.  Como nota Chacrabarty esta  desconstruccion crítica es útil cuando tratamos con formaciones de dominación nacional o global. Pero no para tratar con la crisis del calentamiento global.  Es posible que no nos percibamos como agentes geológicos, pero a nivel de especie aparecemos lo somos. Y sin este conocimiento, que desafía la comprensión histórica, no es posible encontrarle sentido a la crisis que nos afecta a todos.

El capitalismo, sin lugar a dudas, aumentara la desigualdad y, por algún tiempo, algunos lo harán mejor a expensas de otros. La crisis, sin embargo, es más grande que el capitalismo. Aquí, a diferencias de las crisis capitalistas, no hay salvavidas para los ricos ni para los privilegiados. El cambio climático nos obliga a hablar de colectividad humana,  a  apuntar a una figura de lo universal que surge de una catástrofe global común. El fin del capitalismo, tal como lo conocemos, es una condición necesaria para confrontar la crisis… pero ¿es suficiente? 

Nieves y Miro Fuenzalida.
Ottawa, Enero 2011          

Sunday, January 6, 2013

Mi Calle San Diego

Sentada al lado de una ventana... en una micro Matadero-Palma que va llena como siempre  que la tomaba... me recorro, como todos los días la recorría... la calle San Diego… y me voy fijando en todos y cada uno de esos negocios que llamaron mi atención durante años y años... en todas esas gentes que conformaban el siempre interesante paisaje humano!!!
 
La calle San Diego... tenia un aroma especial para mi ...no lo sé ahora... ni lo busco tampoco en la calle Bank que atraviesa Ottawa de Norte a Sur con sus tiendas y gentes donde tu te encuentras con cualquiera persona del mundo vestida con sus ropajes típicos ... es, definitivamente, otra calle con otro perfume ... Era un aroma distinto el de la Calle San Diego ... hecho de rocío ... papeles sucios ... canción ... personajes ... micros ... tiendas ...perros vagabundos ... Todo mezclado mas allá de los limites que se acostumbran a poner a las cosas ..La calle San Diego incluía... no separaba... era como las nubes que nos juntan a traves de estos mensajes cibernéticos... claro que muchos de ellos nos separan... maldición!!!...
 
 La calle San Diego... no era el rico pero tampoco era el pobre... éramos los pequeños burguesitos medios "jipies" y de los otros… el burgués con sus anillos, cadenas y poder... el proletario desaliñadamente trabajador... la prostituta  parada en la esquina... las niñas y niños que iban o volvían del colegio... los adolescentes en busca de su identidad... los ancianos tomando el sol... que la transitaba... era de todos!!!
 
La calle San Diego... y sus viejas tiendas de libreros viejos al dejar atrás a la calle Bandera... donde con el Amado... ay ...ay... solíamos encontrar maravillas de tesoros tan ansiados como buscados... y pasábamos horas sentados en las viejas y pulguientas tablas... hojeando  delicadamente la suavidad de unas paginas ya antiguas que nos iban a contar secretos escondidos... Los dueños de estas cajas de Pandora librescas... ya nos conocían... apenas nos asomábamos... nos barrían "nuestras" tablas y nos convidaban a sentarnos... siempre salíamos de ellas con un viejo libro encontrado en nuestras manos... al parecer éramos muy buenos clientes!!!
 
La Calle San Diego... uno de los negocios que me gustaba por lo dulce que se exhibían en sus vidrieras... era "El Molino"... siempre me bajaba al llegar a Avenida Matta cuando venia de vuelta del "Darío”... para comprarme un berlín bien grande... donde la grasa de la fritanga y la crema pastelera se unían para darle ese sabor  único... yami ... yami... caminaba las otras cuadras hasta que me lo terminaba de comer... me enseña el mismo berlin como me lo debía de comer a  y a gozar de su textura gorda y esponjosa ... ya no me dejaba embadurnada como las primeras veces que lo comí ... Otro negocio que me llamaba la atención... fue "Las cachas grandes"... donde se decía que hacían unas riquísimas sopaipillas... pero nunca me dieron ganas de bajarme de la Matadero-Palma y entrar... tal vez hubiese sido una buena experiencia gastronomica ... pero escogí ... y me sentí libre... libre...  como si saltara al vacío sin la red del acróbata ... quedarme con el sabor de las que preparaba mi abuela  Mercedes, la de las mil arrugas con ojos frescos de adolescencias...  mientras la lluvia caía ... y el ruido de los truenos me hacia acercarme apresuradamente a su delantal blanqueado de harina trigosa ... y con aroma de chancaca !!!
 
La Calle San Diego... su llegada a Franklin era espectacular... en una esquina estaba la casa "Llodra"..."la camisa que domina la ciudad"... decía una de sus propagandas … era un negocio que vendía ropa de hombre ... la encontraba elegante  para el barrio ...su dueño era un español republicano que había llegado en el "Winipeg" de Neruda ... pero que después se "olvido"... en la otra esquina había una zapatería cuyo nombre no recuerdo ahora ... pero me gustaba pararme en sus vidrieras para mirar zapatos muy antiguos de tiempos pasados que ponían junto a los que se usaban en su "ahora" ... al lado de ella había una panadería ..."La Malagueña" ... donde todos los días salían a las 12 ayuyas frescas y de texturas calientes... ay... ay... que íbamos a comprar para colocarles mantequilla... que corriera entre las migas que nos quedaban en los labios ... en la otra esquina apareció un "mall"... lleno de tiendas pequeñas donde nunca entraba nadie... recuerdo que allí tenia que ir a la peluquería de la Sra. Lucy -se electrocuto en su lavadora siendo joven- para cortarme de vez en cuando las puntas de mis largas trenzas para que no se pusieran "traposas"... al lado afuera de este "mall" ...vendían pescado frito... siempre habían parado al lado de sus fritangueras grandes de cobre, automóviles elegantes... cuyos dueños se estremecían de placer al comerlos ... Seguir por Franklin abajo... ya es otra huella mnemica especial y fascinante, que ya se las contare de nuevo, a pesar de que ya algunos darianos la conocen, verdad, Carlos-arquitecto ? !!!
 
La Calle San Diego... que terminaba en la "línea" del tren... que  no supe nunca desde donde venia... que la cruzaba de Oeste a Este... y en un negocio... al lado izquierdo yendo..."El chancho monono" que vendía unos rebalsantes "shops" de cerveza cruda y rubia... donde los alumnos del Liceo "Barros Borgoño” pasaban a empeñar sus libros y relojes por un vaso de ellos!!!
 
Ohh... la Calle San Diego... palpitante de vida... hermosamente humana... que forma parte de fragmentos de mi vivir... y que la agrando, tal vez con mis recuerdos... pero para nadie que pasaba por allí era... inadvertida!!!
.
4 de Enero de 2003.

Monday, December 10, 2012

Chamanismo deluziano


Sentado entre las fauces de la oscuridad y el tartamudeo intermitente del tambor el Filosofo viste el garbo del chaman y tienta al aprendiz con el "vértigo del simulacrum". La locura de los sentidos comienza... con la inversión platónica. Desorientado y lleno de temor, el aprendiz se agarra a "la decisión filosófica". El juego de la diferencia primaria es rechazado por el poder de lo mismo. La superioridad del original se inscribe en los cimientos de la identidad. La idea no es mas que lo que es y la imagen-copia es "juzgada" de acuerdo a su interna resemblanza con ella. La diferencia es amortiguada, subordinada y
solamente es concebible en relacion al fundamento.

Pero, es  en este preciso momento cuando los movimientos inesperados del chaman develan... y  sutilmente extraen... una categoría subversiva, agazapada en los intersticios de la "copia". En el intento de distinguir el original de la imagen Platón discrimina, aquí y allá, entre buena copia y simulacro, posibilitando con ello, el juego chamanico. El "simulacrum", huérfano de conexión interna con el "ideal", carece de identidad fija, hospedando identidades enmascaradas capaces de revelar infinitas dimensiones de devenires ilógicos, mundos en donde algo es simultáneamente mas grande y mas pequeño, mas joven y mas viejo, mas caliente y mas frío. Al no tener afiliación con la idea, el simulacro escapa a su dominación, poniendo en peligro al modelo y a la copia. La subversión anti-platónica comienza con la negación "de la primacía del original sobre la copia, del modelo sobre la imagen" y "la glorificación del reino del simulacro y la reflexión”.

La entrada al mundo del Filosofo-Shaman ha quedado abierta. Este es un mundo sin identidad previa y falto de similitud interior... un mundo lleno de paradojas, devenires "monstruosos", intensidades, singularidades nomadicas, visitaciones demoníacas y obscuros precursores que albergan el poder positivo de la afirmación. Es el mundo de la diferencia.

Cuando la nausea y el miedo amainaron, el chaman se puso su trinchera y su sombrero de fieltro y lentamente avanzo a través de las reflexiones y fantasmas danzarines hacia la estación del metro parisien, pacíficamente moviéndose dentro de ese evento conocido como Deleuze... Y, justo en el momento en que va a desaparecer, mira hacia atrás y con un tenue movimiento de la mano te invita a seguirlo... te atreverías ?... Los “flash back” son inevitables.

                                                Ariel.
                                                    
Nov. 99