Tuesday, January 29, 2013

El clima y la historia

Inmediatamente después de la Súper tormenta Sandy que devastó la costa atlántica de EEUU la antropóloga Shirley J. Fiske, profesora de la Universidad de Maryland, dirigió una carta abierta a los candidatos presidenciales recordándoles que son este tipo de cosas las que tenemos que esperar  con el calentamiento global y les llama a poner de vuelta  el cambio climático en la agenda política.

Hasta no hace mucho los  que se dedican a las cuestiones históricas o políticas  hablaban de las consecuencias del fin de la guerra fría y la desintegración de la Unión Soviética. Hoy día, como dice el historiador contemporáneo Chakrabarty (“The climate of history: four thesis”) de lo que se habla es de los procesos de globalización y el calentamiento global y su significado en la comprensión del mundo y la historia.

Si aceptamos la explicación antropogénica del presente cambio climático, y lo cierto es que  no hay razón para no hacerlo, la vieja distinción tradicional entre historia natural e historia humana tendrá que dejarse de lado. La idea del  humanismo modernista de que solo podemos tener conocimiento propio de las instituciones políticas y civiles que nosotros mismos creamos  ha sido parte del bagaje común de los dos últimos siglos. La naturalezaza no tiene interior por tanto los eventos que en ella ocurren son solo eso, meros eventos, actos sin agentes. La historia propiamente tal, en cambio, es la historia de los asuntos humanos y la labor del historiador es la de imaginar los pensamientos de los agentes que ejecutan las acciones sociales. Que una acción humana sea  histórica   o no depende de que es lo que la determina. Los impulsos y  los apetitos son parte de nuestra naturaleza animal y no de interés para el historiador. Su preocupación son las costumbres sociales que el ser humano crea con su propio  pensamiento porque ellas son las que mediatizan y satisfacen  los apetitos. Solo la historia de la construcción social del cuerpo, y no la historia del cuerpo como tal, puede ser estudiada. No hay necesidad de mezclar las dos. A través de todo el siglo XX, incluyendo el marxismo y los historiadores más materialistas, se continúa justificando la separación de la historia humana de la historia natural. El ambiente cambia, pero tan lentamente que la historia de la relacion del ser humano con el medio natural aparece como algo casi intemporal, como un trasfondo pasivo y silencioso a las narrativas históricas que no juega ningún papel activo en el moldeamiento de las acciones humanas, a pesar de los esfuerzos que Fernando Braudel hizo en su obra “Mediterráneo” para cambiar la conversación.

 La climatología contemporánea  ha empezado a presentar una imagen bien diferente en los últimos años. El calentamiento global nos ha obligado a reconocer que el clima y el ambiente natural pueden alcanzar un punto critico en donde lo que aparece como un aparente  trasfondo intemporal para la acción humana puede, de pronto, transformarse así mismo con tal rapidez que solo puede acarrear  consecuencias sociales devastadoras.

La historia natural y la historia humana, nota Chakrabarty,  presentan una visión  del ser humano bastante diferente. Para esta última,  el punto de partida es el agente humano. La primera, en cambio, propone la agencia biológica. El hombre antes que ser africano, cristiano o consumidor  es una entidad biológica. Y no hay momento en la historia en que no lo haya sido. Pero, los teoricos que escriben sobre la actual crisis climática van más allá al afirmar que el ser humano históricamente ha llegado a ser algo mucho más  que un simple agente biológico. Desde la revolución industrial es una fuerza geológica, individual y colectiva, capaz de cambiar los procesos físicos más básicos de la tierra como la química de la atmósfera, por ejemplo. No un mero agente natural, sino un verdadero agente geológico con una fuerza similar a la fuerza que en otros tiempos causo extinciones masivas. Si hay alguna duda solo miremos la actual perdida de la diversidad de especies cuya intensidad es similar a la que ocurrió 65 millones de años atrás  cuando desaparecieron los dinosaurios.

¿Estamos al final del Pleistoceno? Algunos científicos dicen que si y llaman  a reconocer el comienzo de una nueva era geológica. Paul Crutzen y Eugene  Stoermet,  Premios Nobel en química, dicen que debido al impacto global  de la actividad humana en la tierra y la atmósfera  seria más apropiado enfatizar el papel que  la especie humana tiene hoy en  la geología y ecología y llamar a la época geológica actual “Antropoceno” que, dicen, empezó en el siglo XVIII  de acuerdo a los análisis del hielo polar que es cuando comienza la  concentración global de dióxido de carbón y metano debido a la invención del motor a vapor y el desarrollo del capitalismo industrial. En el 2008 la Sociedad Geológica de América reconoce la nueva definición y fecha del Antropoceno para esta  nueva era geológica.  Es el momento en que la geología se enlaza con la historia, obligándonos a confrontar los resultados de nuestras acciones.

Los geólogos y climatólogos, dice Chacrabarty, pueden darnos una explicación de por que el actual calentamiento planetario es distinto de los que han ocurrido previamente. La crisis que se nos viene encima solo podemos comprenderla si  nos damos a la tarea de imaginar sus consecuencias. La crisis climatologica esta aquí y puede que exista mas allá del capitalismo como parte de la vida del planeta. Es cierto que el cambio climático tiene que ver profundamente con el capitalismo. Pero, una crítica que solo se centre en el capitalismo no es suficiente. Según Chakrabarty la única manera de entenderla es mirar el desarrollo  humano como parte de la historia de la vida de este planeta.  Una larga mirada hacia las profundidades de la  historia para comprendernos como especie y asegurarnos un  futuro. Si así lo hacemos la amenaza del calentamiento global se nos revela,   no como una amenaza a la geología del planeta, sino a las condiciones biológicas y geológicas que permiten la sobrevivencia de la vida humana tal como se desarrollo en el pleistoceno.  Ubicar históricamente la crisis del cambio climático requiere, por tanto, de la unión de estas dos diferentes actitudes  intelectuales  que tradicionalmente se han mirado con bastante desconfianza. En un influyente ensayo de 1995 “World history in a global age” los autores dicen, por ejemplo, que la humanidad ya no es solo una especie o una condición natural. Por primera vez, afirman, los humanos, colectivamente, nos hemos constituidos a nosotros mismos y adquirido la  responsabilidad  de nuestras vidas. Los científicos que favorecen la idea del Antropoceno, en cambio, están diciendo algo muy diferente. Para ellos, los humanos, al adquirir el estatus de fuerza geológica, se han transformado en una condición natural.

Si la revolución industrial es la que nos metió en el problema ¿porque molestarnos con la historia profunda o con el concepto biológico de especie? La narrativa del capitalismo y su crítica provee el marco suficiente para comprender y transformar la situación actual. Los altos niveles de consumo energético del capitalismo y socialismo industrial  ciertamente crearon  y, ciertamente, luego profundizaron  la crisis ecológica. Pero,  lo que no se puede ignorar, dice Chacrabarty, es que la crisis actual también ha hecho visible  otras condiciones necesarias para la existencia de la vida  humana que no tienen conexión con la logica capitalista o socialista. Ellas están conectadas con la historia geológica  y biológica de este planeta, de cómo  diferentes formas de vida se conectan unas con otras y como la extinción masiva de una especie es una amenaza para otra. Miremos solo el origen de  la agricultura, 10 mil años  atrás. Esta, la verdad de las cosas, no fue la simple expresión de una creación humana. Fue posible, como hoy sabemos, por ciertos cambios en el dióxido de carbono en la atmósfera, por  una cierta estabilidad climática y por  un  aumento de temperatura que se dieron  al final del Pleistoceno independientemente del control humano, que hicieron posible el crecimiento de pasto (trigo y barley). El fin de la Epoca del Hielo fue el resultado del cambio de la relacion orbital entre la tierra y el sol. Sin este largo verano en la historia del planeta  la agricultura y la industria no hubieran sido posibles. Esto significa que cualquier  conjunto de valores o proyectos económicos y tecnológicos que elijamos no pueden correr el riesgo de desestabilizar las condiciones que funcionan como parámetros de la existencia humana. Ellas  han permanecido estables  lo suficiente para transformarnos en la especie dominante. El problema es que ahora nos hemos transformado en un agente geológico que empieza a modificar catastróficamente  los parámetros que mantienen las condiciones de nuestra existencia. El aumento de la temperatura promedio del planeta, de la acidez y de los  niveles del océano, junto con  la destrucción de la cadena alimenticia, van en contra de nuestros intereses. La especie humana, como especie, depende de otras especies y ciertamente es parte de la historia natural.

Seria imposible entender el calentamiento global sin considerar lo que los científicos contemporáneos vienen diciendo. Pero, nuestra caída en el Antropoceno no puede divorciarse tampoco de la historia del capitalismo. Sin la historia del industrialismo moderno el Antropoceno no hubiese sido posible ¿Cómo reconciliamos estas dos perspectivas?

El biólogo Edward O. Wilson cree que como mejor podemos servir nuestro futuro colectivo es a través de nuestra auto comprensión como especie. El problema es que entendemos  el concepto intelectual de  “especie” pero, como humanos, nunca nos experimentamos como tal. E, incluso, el concepto mismo de humanidad es problemático. La noción de la humanidad, la de un sujeto humano global, la de un nosotros, según los críticos, es una ficción por que nos presenta  actores políticos sin tensiones, contradicciones o conflictos  internos que niega la heterogeneidad y el antagonismo radical que configura a todo sujeto político real. El nosotros siempre se contrapone a otros.  Como nota Chacrabarty esta  desconstruccion crítica es útil cuando tratamos con formaciones de dominación nacional o global. Pero no para tratar con la crisis del calentamiento global.  Es posible que no nos percibamos como agentes geológicos, pero a nivel de especie aparecemos lo somos. Y sin este conocimiento, que desafía la comprensión histórica, no es posible encontrarle sentido a la crisis que nos afecta a todos.

El capitalismo, sin lugar a dudas, aumentara la desigualdad y, por algún tiempo, algunos lo harán mejor a expensas de otros. La crisis, sin embargo, es más grande que el capitalismo. Aquí, a diferencias de las crisis capitalistas, no hay salvavidas para los ricos ni para los privilegiados. El cambio climático nos obliga a hablar de colectividad humana,  a  apuntar a una figura de lo universal que surge de una catástrofe global común. El fin del capitalismo, tal como lo conocemos, es una condición necesaria para confrontar la crisis… pero ¿es suficiente? 

Nieves y Miro Fuenzalida.
Ottawa, Enero 2011          

Sunday, January 6, 2013

Mi Calle San Diego

Sentada al lado de una ventana... en una micro Matadero-Palma que va llena como siempre  que la tomaba... me recorro, como todos los días la recorría... la calle San Diego… y me voy fijando en todos y cada uno de esos negocios que llamaron mi atención durante años y años... en todas esas gentes que conformaban el siempre interesante paisaje humano!!!
 
La calle San Diego... tenia un aroma especial para mi ...no lo sé ahora... ni lo busco tampoco en la calle Bank que atraviesa Ottawa de Norte a Sur con sus tiendas y gentes donde tu te encuentras con cualquiera persona del mundo vestida con sus ropajes típicos ... es, definitivamente, otra calle con otro perfume ... Era un aroma distinto el de la Calle San Diego ... hecho de rocío ... papeles sucios ... canción ... personajes ... micros ... tiendas ...perros vagabundos ... Todo mezclado mas allá de los limites que se acostumbran a poner a las cosas ..La calle San Diego incluía... no separaba... era como las nubes que nos juntan a traves de estos mensajes cibernéticos... claro que muchos de ellos nos separan... maldición!!!...
 
 La calle San Diego... no era el rico pero tampoco era el pobre... éramos los pequeños burguesitos medios "jipies" y de los otros… el burgués con sus anillos, cadenas y poder... el proletario desaliñadamente trabajador... la prostituta  parada en la esquina... las niñas y niños que iban o volvían del colegio... los adolescentes en busca de su identidad... los ancianos tomando el sol... que la transitaba... era de todos!!!
 
La calle San Diego... y sus viejas tiendas de libreros viejos al dejar atrás a la calle Bandera... donde con el Amado... ay ...ay... solíamos encontrar maravillas de tesoros tan ansiados como buscados... y pasábamos horas sentados en las viejas y pulguientas tablas... hojeando  delicadamente la suavidad de unas paginas ya antiguas que nos iban a contar secretos escondidos... Los dueños de estas cajas de Pandora librescas... ya nos conocían... apenas nos asomábamos... nos barrían "nuestras" tablas y nos convidaban a sentarnos... siempre salíamos de ellas con un viejo libro encontrado en nuestras manos... al parecer éramos muy buenos clientes!!!
 
La Calle San Diego... uno de los negocios que me gustaba por lo dulce que se exhibían en sus vidrieras... era "El Molino"... siempre me bajaba al llegar a Avenida Matta cuando venia de vuelta del "Darío”... para comprarme un berlín bien grande... donde la grasa de la fritanga y la crema pastelera se unían para darle ese sabor  único... yami ... yami... caminaba las otras cuadras hasta que me lo terminaba de comer... me enseña el mismo berlin como me lo debía de comer a  y a gozar de su textura gorda y esponjosa ... ya no me dejaba embadurnada como las primeras veces que lo comí ... Otro negocio que me llamaba la atención... fue "Las cachas grandes"... donde se decía que hacían unas riquísimas sopaipillas... pero nunca me dieron ganas de bajarme de la Matadero-Palma y entrar... tal vez hubiese sido una buena experiencia gastronomica ... pero escogí ... y me sentí libre... libre...  como si saltara al vacío sin la red del acróbata ... quedarme con el sabor de las que preparaba mi abuela  Mercedes, la de las mil arrugas con ojos frescos de adolescencias...  mientras la lluvia caía ... y el ruido de los truenos me hacia acercarme apresuradamente a su delantal blanqueado de harina trigosa ... y con aroma de chancaca !!!
 
La Calle San Diego... su llegada a Franklin era espectacular... en una esquina estaba la casa "Llodra"..."la camisa que domina la ciudad"... decía una de sus propagandas … era un negocio que vendía ropa de hombre ... la encontraba elegante  para el barrio ...su dueño era un español republicano que había llegado en el "Winipeg" de Neruda ... pero que después se "olvido"... en la otra esquina había una zapatería cuyo nombre no recuerdo ahora ... pero me gustaba pararme en sus vidrieras para mirar zapatos muy antiguos de tiempos pasados que ponían junto a los que se usaban en su "ahora" ... al lado de ella había una panadería ..."La Malagueña" ... donde todos los días salían a las 12 ayuyas frescas y de texturas calientes... ay... ay... que íbamos a comprar para colocarles mantequilla... que corriera entre las migas que nos quedaban en los labios ... en la otra esquina apareció un "mall"... lleno de tiendas pequeñas donde nunca entraba nadie... recuerdo que allí tenia que ir a la peluquería de la Sra. Lucy -se electrocuto en su lavadora siendo joven- para cortarme de vez en cuando las puntas de mis largas trenzas para que no se pusieran "traposas"... al lado afuera de este "mall" ...vendían pescado frito... siempre habían parado al lado de sus fritangueras grandes de cobre, automóviles elegantes... cuyos dueños se estremecían de placer al comerlos ... Seguir por Franklin abajo... ya es otra huella mnemica especial y fascinante, que ya se las contare de nuevo, a pesar de que ya algunos darianos la conocen, verdad, Carlos-arquitecto ? !!!
 
La Calle San Diego... que terminaba en la "línea" del tren... que  no supe nunca desde donde venia... que la cruzaba de Oeste a Este... y en un negocio... al lado izquierdo yendo..."El chancho monono" que vendía unos rebalsantes "shops" de cerveza cruda y rubia... donde los alumnos del Liceo "Barros Borgoño” pasaban a empeñar sus libros y relojes por un vaso de ellos!!!
 
Ohh... la Calle San Diego... palpitante de vida... hermosamente humana... que forma parte de fragmentos de mi vivir... y que la agrando, tal vez con mis recuerdos... pero para nadie que pasaba por allí era... inadvertida!!!
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4 de Enero de 2003.

Monday, December 10, 2012

Chamanismo deluziano


Sentado entre las fauces de la oscuridad y el tartamudeo intermitente del tambor el Filosofo viste el garbo del chaman y tienta al aprendiz con el "vértigo del simulacrum". La locura de los sentidos comienza... con la inversión platónica. Desorientado y lleno de temor, el aprendiz se agarra a "la decisión filosófica". El juego de la diferencia primaria es rechazado por el poder de lo mismo. La superioridad del original se inscribe en los cimientos de la identidad. La idea no es mas que lo que es y la imagen-copia es "juzgada" de acuerdo a su interna resemblanza con ella. La diferencia es amortiguada, subordinada y
solamente es concebible en relacion al fundamento.

Pero, es  en este preciso momento cuando los movimientos inesperados del chaman develan... y  sutilmente extraen... una categoría subversiva, agazapada en los intersticios de la "copia". En el intento de distinguir el original de la imagen Platón discrimina, aquí y allá, entre buena copia y simulacro, posibilitando con ello, el juego chamanico. El "simulacrum", huérfano de conexión interna con el "ideal", carece de identidad fija, hospedando identidades enmascaradas capaces de revelar infinitas dimensiones de devenires ilógicos, mundos en donde algo es simultáneamente mas grande y mas pequeño, mas joven y mas viejo, mas caliente y mas frío. Al no tener afiliación con la idea, el simulacro escapa a su dominación, poniendo en peligro al modelo y a la copia. La subversión anti-platónica comienza con la negación "de la primacía del original sobre la copia, del modelo sobre la imagen" y "la glorificación del reino del simulacro y la reflexión”.

La entrada al mundo del Filosofo-Shaman ha quedado abierta. Este es un mundo sin identidad previa y falto de similitud interior... un mundo lleno de paradojas, devenires "monstruosos", intensidades, singularidades nomadicas, visitaciones demoníacas y obscuros precursores que albergan el poder positivo de la afirmación. Es el mundo de la diferencia.

Cuando la nausea y el miedo amainaron, el chaman se puso su trinchera y su sombrero de fieltro y lentamente avanzo a través de las reflexiones y fantasmas danzarines hacia la estación del metro parisien, pacíficamente moviéndose dentro de ese evento conocido como Deleuze... Y, justo en el momento en que va a desaparecer, mira hacia atrás y con un tenue movimiento de la mano te invita a seguirlo... te atreverías ?... Los “flash back” son inevitables.

                                                Ariel.
                                                    
Nov. 99

Monday, November 19, 2012

La madre de todas las crisis

Si el capital no fluye a través del campo  social deja de ser capital. Es solo gracias a este flujo que el capitalismo es capaz de proveer los bienes necesarios para la vida moderna. Si el flujo se detiene entramos en un periodo de crisis en que la vida diaria no puede continuar en la forma acostumbrada.

En la primavera del 2009 el Fondo Monetario Internacional estimo que más de 50 trillones del valor de activos del mundo,  equivalente a la producción  anual de bienes y servicios de todos los países del mundo, habían sido destruidos y el Banco Mundial  predijo el primer año de crecimiento negativo desde 1945. Esta es la crisis de todas las crisis en la que todavía estamos metidos. Es la culminación de la crisis del modelo financiero que hemos visto  desde los 70s y que se repite a  comienzos de los 80s en Japón, el  82 en México,  el  97 y 98 en  el sur este de Asia y Rusia,  el 2001 en  Argentina y  Estados Unidos con la caída de World Com y Enron. Desde los 73s ha habido cientos de crisis alrededor del mundo en contraste  con las pocas que hubo entre el 45 y el 73. Lo que hoy experimentamos no es nada nuevo. Es solo que ahora su magnitud  amenaza con el colapso de la economía mundial… ¿Es esta amenaza suficiente para señalar el fin del libre mercado neoliberal como modelo económico dominante?

El neoliberalismo es un término bastante impreciso. La mejor forma de  entenderlo es como un proyecto de clase que surge como respuesta a la crisis de los 70s.  Detrás de la retórica de la libertad y responsabilidad individual, de las virtudes de la privatización y del libre comercio lo que el modelo en realidad buscaba  era  legitimar políticas represivas destinadas a  restablecer y asegurar el poder de la clase capitalista. La increíble concentración de riquezas y poder que podemos observar a través de todo el mundo es una clara indicación de que el proyecto ha sido un éxito. Excepto por un detalle… si la riqueza se concentra en un lugar es porque desaparece en otro.

A finales de los 60s, como indica David Harvey, una de las mayores limitaciones en sostener la acumulación capitalista  y consolidar el poder de la clase dirigente  era la escasez de mano de obra y la influencia política de las organizaciones sindicales.

El  capital necesita acceso a una mano de obra barata y dócil y hay varias maneras de lograr esto.  Así, por ejemplo, si  la inmigración y  la introducción de nuevas tecnologías no eran suficientes,  Ronald Reagan, Margaret Thatcher y Augusto Pinochet estaban a la espera listos para usar el poder estatal y  aplastar las organizaciones laborales. Reagan inicia el ataque en contra de  la unión de los “air traffic controler”, Thacher en contra de  los mineros y la unión de impresores y Pinochet y los generales de Brasil y Argentina usaron el poder militar para asesinar y eliminar el movimiento laboral e imponer el neoliberalismo. El consejero económico de Thacher, Alan Budd, lo admitió con claridad meridiana al decir que las políticas  “de los 80s  de control de la inflación y la reducción del gasto publico eran la excusa para golpear a los trabajadores y demoler el poder laboral” para aumentar  las ganancias.  El traslado del capital de los países industrializados a los países del sur y la integración de la mujer en la economía han sido otras formas de encontrar mano de obra y materia prima barata. Ahora el capital no tiene problema para encontrar trabajo barato. El resultado, sin embargo, ha sido  la destrucción de los sistemas  agrícolas tradicionales, la estagnación global de los salarios y una clase laboral sin poder político y sin capacidad adquisitiva lo que crea el problema de falta de demanda. Si la gente no tiene suficiente dinero para comprar lo que la industria  produce el superávit de capital no tiene donde ir. El flujo disminuye o, en el peor de los casos, se detiene. La eliminación de una barrera en la   acumulación del capital se ha logrado a costa de la creación de otra  que es la falta de mercado

¿Cómo se responde a este problema? Con la introducción de la tarjeta de crédito y la deuda permanente que hoy se ha elevado a niveles estratosféricos. El crédito se inicia con  quienes poseen cierta solvencia económica. En los 90s este mercado se agoto y los préstamos tuvieron que  extenderse a la población con menos ingresos y, en algunos casos, con no ingresos permanentes. Si no… ¿A quien se le va a vender la producción? El riesgo de la deuda  se iba a controlar con la maravillosa  innovación financiera de la “securitizacion” que supuestamente  extiende el riesgo por todas partes ( a Grecia, Italia, España, Inglaterra, Islandia, etc.), en lugar de concentrarlo, dando la impresión de que ha desaparecido. El capital financiero ficticio toma control y nadie tiene interés en detenerlo porque siempre hay alguien que esta haciendo dinero… hasta el momento en que la burbuja se rompe.

Cuando los bancos de inversión de Nueva York se encontraron con un superávit de petrodólares y las oportunidades de  inversión  en Estados Unidos se habían agotado  orientaron masivamente los prestamos hacia países en desarrollo como México, Brasil  Chile, Polonia y muchos otros. Pero, en 1980  se produce la crisis de la deuda. Más de cuarenta países, mayormente en Latín América y Africa, tuvieron dificultades para pagar la deuda debido al rápido  aumento de interés  que se produjo en el 79. Estados Unidos responde fortaleciendo el Fondo Monetario Internacional, que Reagan había desfinanciado,  transformándolo en el guardián global cuyo objetivo fue asegurarse de que los bancos  siempre recuperaran  su dinero. Los “programas de ajuste estructural” que ordenan las políticas de austeridad para pagarle a los bancos  se imponen a través de todo el mundo.  Las practicas de rescate financiero, como en México, según  un personero de Morgan Stanley,  fueron un éxito… por un corto tiempo.

Para que todo esto fuera efectivo un sistema de interconexión  global de valores  y mercado de comercio financiero fue necesario construir para reemplazar las operaciones puramente  nacionales y eliminar la práctica de mantener separadas las compañías de financiación de préstamos hipotecarios y los bancos de depósito. Su inauguración unió a Londres y Nueva York  y luego a todos los mayores mercados financieros del mundo en un solo sistema de intercambio en donde los bancos podían ahora  operar libremente. Para el año  2000, por ejemplo, la mayor parte de los bancos mexicanos eran extranjeros. Barreras técnicas y logísticas, si no se eliminaron totalmente, fueron drásticamente disminuidas. Ahora el dinero podía ir fácilmente donde el retorno fuera mayor.

El problema, sin embargo, es que  cuando el sistema financiero se hace global la competencia entre centros financieros crea consecuencias inesperadas. Si el sistema regulatorio en Londres era menos estricto que el de  Nueva York,  la “City of London” obtenía los negocios en lugar de “Wall Sreet”. El negocio lucrativo  fluye naturalmente donde el régimen es  menos estricto  y la presión política para disminuir, eliminar o ignorar  los sistemas regulatorios muy pronto  se impone. Las regulaciones protegían el sistema. Sin ellas, la protección desaparece.

La disminución salarial de la década de los 80s hizo más rico al rico y esto es bueno porque el rico invertirá su ganancia en crear nuevas actividades económicas. Cierto, solo que la mayoría de ellos prefiere invertir en valores de activos. Cuando las acciones  suben ponen mas dinero en el mercado de valores independientemente de cómo la compañía en la que invierten lo esta haciendo. Estos mercados crecieron, según David Harvey,  desde casi nada a cerca de 600 trillones en el 2008. Corporaciones no financieras hacían más dinero en operaciones financieras que en produciendo cosas. ¿Para que invertir en la producción de baja rentabilidad cuando se podía pedir un préstamo  en Japón  con cero interés e invertirlo en Londres al 7%? La inestabilidad internacional del cambio de divisas se contra resto con la practica de los fondos de cobertura (hedging fund) y es aquí cuando un mercado fuera de los marcos reguladores empieza a crearse. Es este  tipo de iniciativas privadas la que desde los 90s crea nuevos productos financieros (“credit default swap”, “currency derivatives”, “interest rate swaps”, etc)  Si este sistema podía operar en Nueva York… ¿porque no en Singapore, Londres, Madrid o cualquier otra capital? ¿Y porque limitarlo solo a los Bancos? Aunque no siempre se entendía el sistema y sus riesgos, esto fue solo un detalle porque de todas maneras  se estaba haciendo un montón  de dinero. Los reguladores perdieron el poco control que tenían y la apariencia de control que los mercados financieros decían tener  era solo una ilusión.   Este es el momento, dice Harvey, en que  la tendencia a la crisis de financiación capitalista realmente empieza.

En el otoño del 2008 la llamada “subprime mortgage crisis”llevo a la caída de los mayores bancos de inversión de Wall Street que los obligo a cambiar de estatus, a fusionarse o declararse en quiebra. El colapso de Lehman Brother el 15 de septiembre del 2008 fue el momento decisivo. El mercado global del crédito se congelo. La  confianza en el sistema  desapareció desencadenando perdidas masivas y devaluaciones del capital bancario. Las políticas gubernamentales inmediatamente se orientaron  a rescatarlos con el dinero público que en la práctica significaba salvar a la clase capitalista con el dinero de los contribuyentes. Los bancos, en lugar de prestar dinero a las empresas con ese dinero,  han puesto todo su esfuerzo en consolidar su poder. Los países cuyas exportaciones  dependen de los mercados de Estados Unidos y Europa  empiezan a sufrir un  peligroso decrecimiento económico que hoy día   empieza a afectar a  toda la economía mundial.

 ¿Podemos volver a una economía basada en el crédito para que los bancos empiecen a prestar nuevamente?

Si las crisis son la oportunidad para reestructurar el desarrollo capitalista esta podría ser la ocasión para hacerlo. El modelo económico anglo americano ha caído en descrédito y las protestas en contra del capital internacional han empezado a resurgir nuevamente en  Europa, Estados Unidos, India, Chile. Pero el movimiento, carente de organización, con una clase popular fragmentada, con las organizaciones laborales destruidas y con la desaparición de los  partidos políticos de izquierda, difícilmente se sostiene. Lo que es evidente es que la clase financiera dirigente  busca solo parchar el problema a expensas de la clase popular y devolver los bancos justamente a los intereses que provocaron la crisis.  La crisis siempre es una oportunidad, pero hasta ahora, esta ha sido una oportunidad perdida.

Nieves y Miro Fuenzalida.
Ottawa, Septiembre 2012.
 

Thursday, October 25, 2012

La sala de profesores

La sala donde nos escondíamos los profesores ...era siempre un espacio donde yo soñaba con mis alfombras mágicas voladoras que me llevaban nomadicamente a recolectar ideas que trabajaría en la próxima clase que me tocaba después del descanso ...que podía ser el cuarto G de Castro ...o el tercero B que nunca fue el de Roberto ...fumándome mi "Hilton" y dejando que sus espirales bailaran un tango, sin darme cuenta, en los pulmones del "otro"...bebiéndome el líquido de la taza de café que no era el "Dark Paradise" de mi "aquí" y "ahora"... seguramente fue de esos "plásticos" de Nestlé ... Y si era el recreo de las 11 ...comiéndome un "sanguche"que vendía la señora ...cuyo nombre no me acuerdo ...pero fue la única que estuvo allí mientras yo ...estuve allí ...entre ventanales ...paredes ...armarios con libros de clase y de los  ...importantes ...ja ...ja ...y esa estufa negra ...que en Inviernos de lluvias verdes ...la Sra. Adriana nos ponía a comer doradas-calientes y aromáticas sopaipillas de texturas trigosas ...Pero era esa mesa larga y de madera oscura ...que hay en todas las salas de profesores de la bella Gaia la que me fascinaba ...y acariciaba siempre su piel opaca y limpia  ...ella guardaba las historias de otras manos ...de otras mentes de otras caricias ...que se posaron bebiendo el néctar de libros y cuadernos de notas ...o corrigiendo apresuradamente pruebas que se demoraban ...En nuestros aquelárres mensuales ...parecía una gran caldera donde brujas y brujos ...rodeándola… cocíamos  los destinos ...las condenas o absoluciones ...de aquellos que cruzaban los limites éticos permitidos por el "código" secreto dariano ...orgulloso de ser libre de los dictados por el ministerio que estaba a cargo de lo que se "debía" entender por educar ...Ahora otras mesas ...mas pequeñas ...sostienen mi libro de recetas de pócimas brujiles  que sigo usando ...en mi eterna adolescencia !!!
Canada, Ottawa, Noviembre 2 de 2009.

Saturday, October 6, 2012

¿Quien habla?


 ¿Que es este “yo” que habla? ¿Este “yo” que encanta las mascaras que portamos? ¿Este “yo” que brota palabras como si fueran demarcaciones territoriales? Si “yo soy”... ¿debo “serlo”  a través de palabras? ¿Es que existimos en algún lugar del verbo? Todas mis preguntas están necesariamente formuladas dentro del lenguaje... dentro de un océano de sonidos vibrantes sostenido por un significado. El orador se ahoga en el sonido. Pero, ¿podemos hacer al lenguaje tartamudear?  ¿Podemos deslizarlo a través de los fonemas, a través de la verborrea... y expresar lo inexpresable? ¿Hablar con la intención del silencio?  ¿Es el “yo” la imposibilidad paradójica de la  existencia?  Soy el trasfondo que zumba en el paisaje, siempre retrocediendo del presente... escapado de todos lados. Resbalándome en el futuro y fundiéndome en el pasado. Este punto en el tiempo... este “yo” fractural cuyos limites... cuyos bordes silenciosamente se descoloran en la memoria. ¿Donde termina el “yo”? ¿Y donde “yo” comienzo? ¿Existimos solamente “entre-medio”? ¿Inmersos en un mal de confusión... en algún lugar al borde de la posibilidad?

                                                                Ariel.
                                                                            00.07.21
                                                                           

Wednesday, September 12, 2012

La Moda Gótica

 La novela gótica  se ha caracterizado mayormente por la preocupación con el lado obscuro y siniestro de la vida…  la desintegración material, la decadencia orgánica, la pestilencia,  el crimen, la locura, la perversión, la obsesión de los deseos, la muerte, lo súper natural y lo oculto. Hasta  ahora, para nuestra tranquilidad, el gótico había estado  confinado al mundo de los  libros.  Pero hoy, para nuestro desasosiego,  ya no se conforma con permanecer solamente en el mundo de la literatura, sino que  lo vemos  filtrarse  por todas partes y no es raro que lo encontremos en la moda,  la publicidad, la música, el cine,  la televisión o el Internet. Sin necesidad de ser expertos la mayoría de nosotros tiene alguna vaga idea de lo que el gótico es, aunque  no tenemos idea de  porque se ha transformado en un fenómeno popular masivo de tan tremendo  éxito comercial. Aparte de los lugares comunes como la angustia de fin de siglo, el acostumbramiento a los horrores del mundo contemporáneo, el reflejo de la ansiedad social o la manipulación publicitaria… uno podría preguntarse ¿Hay algo más?

El Gótico no surge de pronto listo para ser  imitado, explotado y comercializado. Por el contrario, tiene una historia  que muestra como ha cambiado, como se ha desarrollado, como ha acumulado una serie de significados y como se niega a desaparecer. En “Contemporary Gothic” C. Spooner dice que no hay un gótico original, sino que el gótico es  siempre la revivencia de otra cosa, la reapropiación y reinvención  de formas previas mas que su simple repetición. Otra autora, MaggieKilgour, dice que el género se alimenta de la mezcla de una gran variedad de fuentes literarias de las que emerge y de las que nunca se desprende…una especie de monstruo frankestiano armado con pedazos y piezas del pasado. El término proviene de las tribus del norte de Europa, los Godos, que en el siglo V saquearon Roma y pusieron  fin a su imperio. En el siglo XVII el termino reemerge para describir retrospectivamente la arquitectura eclesiástica medieval  con ángulos grotescos, arcos puntudos, figuras tiesas y alargadas, gárgolas y detalles elaborados que reemplaza el estilo clásico. Una nueva sensibilidad que asocia el fin del clasicisismo con el fin del imperio y el nacimiento de una nueva identidad. El aparecimiento de la novela Gótica en la mitad del siglo XVIII cambia  la significancia ideológica del termino otra vez para representar el tiempo del feudalismo y la barbarie antes de la llegada del Iluminismo y los beneficio que trajo  la ciencia y la razón. “El Monje” de Matthew Lewis (1796), paradigma de la novela gótica, pinta a la España medieval dominada por la hipocresía católica y aterrorizada por la Inquisición y el Diablo. Y el arte contemporáneo se vuelve ahora  hacia el Gótico en busca de  inspiración en su idioma  y se concentra, no tanto en los sentimientos de trascendencia espiritual o nostalgia histórica, sino  en los temas de persecución, de  encarcelamiento, de la recreación grotesca del cuerpo y el descenso enfermizo en la pestilencia de la ultima disolución. En el gótico el pasado, que se ve como el  lugar del terror  que ahoga el presente y previene el progreso y el desarrollo personal, retorna con fuerza  mórbida en la figura de  los muertos que se levantan de las tumbas para colonizar a los vivos.

La literatura de horror  se podría ver como la constante negociación entre nuestra racionalidad y nuestra biología.  Lovecraf  ya lo reconocía  al afirmar que  la herencia biológica  nutre al genero, afirmación que  inmediatamente lo separa de los análisis tradicionales que privilegian lo psicológico por sobre lo corporal en los análisis de la literatura gótica. El horror gótico, en verdad, nos despierta brutalmente a la inescapable e intima conexión  con la carne y el dolor, con la mente en el cuerpo, mucho antes que los filósofos contemporáneos le empezaran a dar atención. El Exorcista, El bebe de Rose Mari o“Stigmata”, por ejemplo, son la fantasía   del asalto diabólico  al cuerpo de una joven mujer. La percepción gótica, a diferencia de la percepción que ve el pensamiento como funcionando en un reino espiritual fantasmagórico independiente de la materia, refleja sin adornos el contexto corporal desde donde surgen los mas íntimos pensamientos de terror…  Sue, en  “Salen’s Lot” de  Stephen King, trata de racionalizar y desechar la evidencia de la actividad de vampiros en la aldea…“su mente clara no se impresiono mayormente  con los rumores que corrían de la presencia de  chupadores de sangre y  muertos vivientes”. Pero, a pesar de ello, el terror se apodero de ella a un nivel más atavistico… “fue de la espina dorsal, de aquella  red de nervios y ganglios mucho mas antigua de donde  el terror  emano en ondas sucesivas”. El horror imaginativo del gótico es somático, su significado es biomorfico, profundamente anclado en la  logica  bioquímica hormonal y  la multitud de sinapsis nerviosas  que se relacionan íntimamente con el ambiente orgánico exterior del cual los humanos somos otra variedad de proteínas.  La autora Ellen Moers  hace notar también  la emanación biológica de la ficción gótica… “el genero no busca  alcanzar las profundidades del alma y purgarla con piedad y terror como  la tragedia, sino que alcanzar el cuerpo mismo, sus glándulas, epidermis, músculos y sistema circulatorio”. Las investigaciones del doctor Frankenstein  no se centran en  la física o astronomía, sino en la bioquímica, la fisiología  y los procesos de degeneración  corporal… “He sido llamado a estudiar las causas y  progresos de la  decadencia  que me obliga a pasar días y noches en bóvedas  y casa mortuorias”. Edgard A. Poe termina  así “El caso de M. Valdemar”… “Sobre la cama yace una masa semi liquida de una  putrefacción detestable”. Al final, solo eso quedo del pobre  Mr Valdemar… la fetidez repugnante de la desintegración  orgánica.  Si la tragedia es la  preocupación con el destino histórico, el horror gótico es el reconocimiento de que “la biología es… destino”. La mejor vitalidad, dice la poeta   Emily Dickinson, no puede vencer la decadencia. Lo cierto es que para nadie  es sorpresa que la mortalidad sea  la realidad mas elemental de nuestra vida. Pero, una realidad elemental que defensivamente relegamos al reino de la abstracción en donde podemos manejarla con más comodidad. La fantasía del horror gótico es la que  violentamente nos trae de vuelta para  mostrárnosla gráficamente con todo el dolor, espanto  y repulsión física que asociamos con la muerte.

¿Porque una cultura profundamente hedonista como es la  del capitalismo contemporáneo puede sentirse atraída  por los temas de la maldad, la decadencia, la muerte, la debilidad emocional, la desintegración y putrefacción orgánica y el culto a las fuerzas sádicas que tradicionalmente se asocia con el gusto de una minoría? Aquí uno podría decir sin demasiado riesgo que no es por casualidad que la popularidad y fisicalidad del goticismo corra paralela y en dirección opuesta a la popularidad y virtualidad del “cyber space” cuyos significantes funcionan sin  conexión significativa con la vida biológica. La explosión del horror gótico virtual, dice Jack Morgan en “Biology of Horror”, constituye un aspecto del retorno  diabólico de la realidad corporal, una insistencia mítica en contra de la represión de lo orgánico   implícita en el paradigma informático. El filosofo francés Henri Bergson observaba que el intelecto humano se siente como en su casa entre objetos inanimados. Triunfa en geometría, decía, pero no puede entender la  vida natural actual… con ella todos sus moldes se rompen. En otras palabras, es  confortable tratar con lo que ya es conocido, con aquello que podemos crear y controlar. Pero lo absolutamente original e impredictible de lo natural es molesto.  En “Mortal Fear” de Robin Cook nos encontramos con el horror de la aparición de  una nueva proteína asesina a nivel celular… “Dentro de la glándula pituitaria de Cedric las nuevas proteínas fueron capaces de unirse a la superficie que cubría  los genes. Desde ese momento el final fue inevitable. La muerte de las hormonas comenzó a ser sintetizada en una cantidad imprecedente. Al entrar a la corriente sanguínea la hormona se apodero del cuerpo de Cedric. Ninguna célula quedo inmune. El final era solo cuestión de tiempo”. El equilibrio químico necesario para mantener  una forma particular de vida, como muestra la biología, siempre se ve amenazado por una variedad de fuerzas ambientales antagónicas o agentes agresores que limitan las posibilidades de sobrevivir. Ahí siempre hay alguien o algo esperando para comernos… el lobo en “La Caperucita Roja”, Hannibal Lester  en “The Silence of the Lambs”, el vampiro en “El Conde Drácula”  o  los virus en “La Peste Negra”. La retórica del horror, como dice Morgan, se construye para provocar una reacción visceral, para colocarnos en el  peligroso terreno de la vida física,  esa dimensión que somos incapaces de racionalizar confortablemente. Para intentar tocar la inconsolable oscuridad y conjurar lo peor. En breve, para iniciar una jornada hacia el fin de la noche y luego volver a un estado mas claro  y estable.
Después de dejar la desintegrativa y fétida atmósfera de la bóveda, el Doctor  Seward, en la novela Drácula,  exclama… “OH! Todo aparece nuevamente fresco y claro  en la noche después del terror de la bóveda…”  ¿No es esta una noción psicoterapéutica del horror? Sus efectos pueden ser enmarcados homeopáticamente. Una pequeña cantidad de material mórbido, como arsénico por ejemplo, provoca una energía saludable que reactiva las funciones orgánicas. Igualmente el horror gótico en lugar de ignorar lo abyecto lo desvela. El escenario mórbido, siniestro, caótico y repulsivo da paso a una sensación de vitalidad y libertad sea en la narración o fuera de ella.

El elitismo literario tradicionalmente  marginalizo al gótico por considerarlo una  forma de entretenimiento masivo ligada al consumerismo comercial.  Pero, como nota Spooner, en las últimas décadas del siglo pasado, en el momento en que lo transgresivo y marginal se transforma en instrumento critico, la valoración del gótico cambia al ser usado como un instrumento subversivo, similar a  las avant garde, en contra de las elites culturales. Esta nueva pasión de algunos intelectuales ha sido ampliamente compartida  por la masa. Julia Kristeva, refiriéndose a la fascinación que los relatos de horror tienen sobre nosotros, dice que lejos de ser una actividad menor o marginal en nuestra cultura, este tipo de literatura representa el último indicio de nuestra crisis… de ahí su poder nocturnal. Lo paradójico es que este instrumento subversivo, igual que  la  avant garde, que se supone exponen a la luz del día las fuerzas obscuras de los deseos inconscientes  del capitalismo avanzado, terminan estrepitosamente en las  pantallas, los parlantes y las vitrinas del mercado. Al final del siglo el gótico se consolida en occidente como el entreteniendo y la moda preferida. Sus imágenes, cuidadosamente domesticadas,  venden.  

Nieves y Miro  Fuenzalida
Ottawa, Enero del  2012.