Saturday, December 3, 2011

La ultima realidad... por ahora

  La imagen jerárquica de la naturaleza siempre ha sido parte de toda metafísica que se considere realista. Ella contiene la presunción de que hay una última realidad fundamental de la que toda otra entidad contingente deriva. Toda macro entidad, según va la historia, es el resultado de la infinita combinación de partículas elementales. Newton especulaba en la Optica que las partículas mas pequeñas de materia se cohesionaban para formar otras mas grandes  que a su vez componían partículas aun mas grandes hasta llegar a los cuerpos de magnitud sensible. Es esta visión del mundo material la que aun encontramos en cualquier  texto de introducción científica. En uno de ellos leemos que la materia, según parece, consiste solamente de dos tipos de partículas elementales… quarks y leptons. Estos son  los ladrillos fundamentales y últimos del edificio cósmico. 

 ¿Se podría decir que la física contemporánea todavía  apunta a un mundo constituido a partir de simples partículas? Según Jonathan Schaffer (Universidad de Massachusetts) la mayor parte de los científicos han venido argumentando que  próximamente habrá  una microfísica completa basada en el postulado de la existencia de partículas últimamente indivisibles. Decir que es completa es equivalente a decir que será capaz de relatar una historia causal total en donde las posibilidades de cada evento microfísico han sido fijadas por condiciones microfísicas antecedentes.  El premio Nóbel Steven Weinberg dice que si la historia es de alguna indicación habrá una teoría final. En el siglo XX, agrega, hemos visto una convergencia de todas las explicaciones similar a la convergencia de las flechas hacia el polo norte. Kim y Lewis piensan igualmente que la física actual ha avanzado inmensamente en la corrección y finalización del inventario de las propiedades y relaciones  fundamentales que ocurren en el mundo y razonablemente podemos esperar que la física futura completara el trabajo… ¿No hemos escuchado  este tipo de especulaciones muchas veces en la historia de la ciencia? En 1894 Albert Michelson decía que la mayoría de los grandes principios han sido ya firmemente establecidos y los próximos avances se concentraran mayormente en la aplicación rigorosa de ellos. Max Born, después de ver la ecuación de Dirac, expresaba que la física, tal como la conocemos, se acabara en seis meses. Y no hace mucho, en 1979 en una de sus lecturas, el celebrado físico Stephen Hawking predijo que la física teorética se completaría al final de la centuria. ¿No será que la creencia en una microfísica completa basada en una teoría de partículas es solo un artículo de fe?  Después de anunciarse tantas veces la llegada de una teoría final un poco de escepticismo no estaría de más.

La historia de la ciencia es la historia de la búsqueda de estructuras cada vez mas profundas. De los elementos pasamos a los  átomos y de los átomos al electrón, protón y neutron, las partículas sub atómicas, para pasar  a los hadrons construidos a su vez  de quarks  que son compuestos de preons o, como algunos afirman, los quarks son  realmente strings ¿Son estos los últimos átomos, indivisibles en el sentido de los antiguos griegos? La historia muestra que cada vez que profundizamos nuestra comprensión del Universo volvemos a encontrar micro constituyente aun más pequeños, niveles más finos de materia. Como dice Brian Greene (“The Elegant Universe”)  siempre existe la posibilidad de  que los strings no sean más que otra  tela en la cebolla cósmica. Según R. W. Sperry, la aproximación reduccionista que supone explicar el todo en términos de sus partes guía a una regresión infinita en donde eventualmente  todo puede ser explicado esencialmente en términos de  nada.

 Sin lugar a dudas, la micro física se ha hecho más profunda y más  exacta.   Pero, por ahora, es bien difícil decir si algún día podrá dejar su estado de incompletitud y su visión no deja de tener sus rivales  ¿Porque pensar que su progreso tiene una secuencia de convergencia finita? ¿Por qué no progreso indefinido? ¿Cuál es la evidencia de que el mundo actual tiene un nivel fundamental? ¿Es posible pensar en una realidad carente de nivel o fundamento ultimo?  
 
La creencia alternativa de un descendimiento infinito tiene un largo pasado. La encontramos en Leibniz y, también, en Blaize Pascal que  creia que cada partícula de materia  contenía un micro universo con la tierra, el sol y los planetas en miniatura y  cada partícula de este micro universo contenía a su vez  otro micro universo  y así ad infinitum. En esta imagen de mundos dentro de mundos no hay un nivel fundamental, una ultima realidad  y ello no impide, según Pascal, la posibilidad de una teoría física completa aplicable a cada nivel a condición de que la misma dinámica se aplique a  cada uno de ellos. En 1877 la repite W. S. Jevons... desciende tanto como quieras, dice, en la subdivisión de la materia y nunca encontraras un punto absoluto. El método científico nos conduce a la concepción inevitable de la existencia de una serie interminable de órdenes sucesivos de cantidades infinitamente más pequeñas. David Bohm  postula la profundidad inagotable de las propiedades y cualidades de la materia y el premio Nóbel, Hans Dehmelt, la regresión infinita en  la estructura sub electrónica. El físico Howard Georgi sugiere que una teoría  quántica efectiva podría formularse como una torre infinita que crece hacia abajo en pequeñas distancias arbitrarias sin fin.  

Si no hay evidencia de la existencia de una partícula fundamental, dice Jonathan Schaffer, tal vez una mejor práctica seria postular un discurso abierto a todas las posibilidades existentes y estar conscientes que el adoptar una sola hipótesis de trabajo puede llevar a una perspectiva distorsionada. Si consideramos cuan firme es  aun la idea del último fundamento en la metafísica contemporánea, el  tratar la idea del descenso infinito como una hipótesis de trabajo seria una saludable alternativa. La diferencia más sobresaliente del descenso infinito es que no hay un nivel especial. La democracia operando al nivel ontológico. Mesons, moléculas, mentes, ríos o montanas son, en todo sentido, ontológicamente iguales. Desde que no hay un locus privilegiado de poder causal y  desde el momento en que este tiene que estar en alguna parte, esta en todas partes. La idea de un descenso infinito da curso a una metafísica igualitaria  que nos permite ver a la naturaleza de otra manera. Todas las entidades existentes son compuestos determinados por eventos que infinitamente los presiden. Podemos vernos a nosotros mismos como organismos compuestos y dependientes de ciertas células que a su vez están compuestas y dependen de ciertas moléculas que están compuestas y dependen de ciertos átomos construidos por partículas subatómicas que se componen de quarks y leptons  sin saber si hay un punto final en esta cadena. Desde esta perspectiva, es obvio que nuestra existencia  en ningún sentido es menos real si hay  o no hay más partículas por debajo de los leptons.

¿Es la mascara  el rostro  del enigma? ¿Y el enigma, la experiencia de la perplejidad? El anhelo del filósofo siempre ha sido separar lo claro de lo oscuro, la luz de la sombra, el ser de la apariencia. Pero… ¿es su ingenio  suficiente  para tratar con las apariencias  que constantemente lo engañan…? ¿Es la apariencia, la mascara? ¿Y la mascara, la apariencia?  ¿Y detrás de una y otra… solo  encontramos  la nada?

Nieves y Miro  Fuenzalida.
Ottawa.  Diciembre 2011















Thursday, November 17, 2011

Tres poemas


Hobby
Si, las colecciono
en
mi cambucho
de papel
beige y perfumado
que guardo
debajo
de
mi almohada
bordada
de
azules amapolas.
No las envuelvo
en
diarios viejos.
Y en el caos
de sus junturas
salen volando
como
mariposas
de
ideas
y
conceptos
instalándose
en
cabezas
donde
fertilizan
y
contagian.
Nieves.
Diciembre de dosmilsiete.



"Instinto"

Entretejida
entre
los árboles
de
la foresta humana
me encontré
siendo,
todavia,
solo
instinto.

Nieves.
1* de Enero 2009.




"La  montura morada"

La angustia
cabalga
la montura morada
de
las horas
con
el antifaz
del
optimismo.

Nieves.
Enero 11, 2009.




Sunday, October 23, 2011

En medio del gentio

La ciudad late con movimiento. Carreteras y desvíos pampean un flujo continuo de seres a través de sus arterias. Atascando e hinchando en exceso conexiones y esquinas. Inundando el paisaje cercano con expresiones rítmicas que vagan por las veredas, se sientan en cafés y holgazanean en bares… la muchedumbre se disemina por todos lados. Nosotros  siempre nos encontramos en el medio del gentío, de bandas y de hordas. Vivimos entre otros y necesariamente tomamos posición dentro de la manada, sumergidos y sofocados….tirados desde todas las direcciones y entrenados a buscar  por lobos vestidos con piel de corderos… nunca a simpatizar con el Otro… a mantenerlo a distancia. Y, sin embargo, algunos de nosotros somos, seducidos por el misterio... incitados por el deseo visceral y casi instintivamente propulsados hacia un afuera… un mero acto claustrofóbico… una suerte de perversión. Los actos que unen nuestras vidas solo pueden ser constituidos como puntos de tensión; puntos que se sostienen en los talones de la diferencia y que perpetuamente se ordenan a si mismos como funciones de un "desorden local"… flotando al compás de murmullos y ondas temporales. Una batalla constante entre  hiperventilación y sofocación se libra (es tan difícil respirar a veces). Toda la cuestión viene a ser un problema de ubicación: donde podemos encontrar las bolsas de aire, las válvulas de escape… las líneas de fuga? La posición que uno toma en relacion a la masa es de importancia extrema. En un sentido, contribuye a la distribución general de flujos y senderos que emergen de su interior… desde cuernos estridentes, ruidos prolíficos y aires contaminados que abundan. Nos perdemos en la confusión... sin aliento y moldeados por los movimientos erráticos del enjambre multitudinario. En los márgenes y bordes de la horda el aire es refrescante y suficientemente fuerte para llevarnos lejos. Agorafóbicos, cuidado! En las extremidades vislumbramos suaves y bastas expansiones... desiertos, océanos, praderas, espacios ilimitados. La amenaza de ser barridos siempre flota vagamente en la inmensidad de la Noche. Un cordón de seguridad, una conexión siempre debe ser mantenida con la horda. Para complicar más la cosa, este sistema en el cual estamos inmersos esta perpetuamente deslizando y cambiando nuestras extremidades y cordones umbilicales, forzándonos a permanecer conectados, a estar "enchufados". Como podemos ver, un alto nivel de tensión define la impredictibilidad de la horda y nuestra relacion a ella, ya que cada uno de nosotros esta en constante movimiento... siendo traído y llevado en todas direcciones… empujados y desviados. El desafió esta siempre en recorrer los bordes… ser completamente parte de la horda y al mismo tiempo permanecer fuera de ella. En breve, ser parte pero no de ella… un verdadero acto de magia.

                                                    Ariel.

                                                        02/01.


Monday, October 3, 2011

Superman al rescate

El súper héroe ha acompañado al ser humano desde tiempos inmemoriales y difícilmente podríamos encontrar una cultura  en donde  no exista de una  u otra manera.  Lo encontramos en la Biblia, en las batallas de Gilgamesh, la Iliada y la Odisea, en el panteón de los dioses griegos y en las leyendas de las culturas indígenas.     Tiene poderes tremendamente superiores al resto de los pobres mortales como nosotros y lucha por el bien en contra del mal sin que le asalte la menor  duda  de que es lo que separa a uno del otro.  Es de toda esta tradición histórica de donde  la leyenda del súper héroe de la cultura popular norteamericana hoy día se alimenta. Uno podría  preguntarse ¿Porque necesitamos la fantasía del héroe en el menú de la cultura popular? ¿Que es lo que estas fantasías llenan? ¿Que función social sirven? ¿Esta  el súper héroe en nosotros o nosotros en el súper héroe?
Cuando leemos una novela,  un cuento o una biografía los personajes, al igual que nosotros, cambian y envejecen  a través del relato. Se podría decir que una buena historia es una historia en la que los caracteres entran consigo mismos o con otros en conflictos físicos, síquicos, morales o políticos  y es la experiencia de estos conflictos la que los hace crecer y cambiar. Lo que nos atrae en la lectura es ver como los diferentes eventos que los personajes confrontan los van transformando. Al final de la novela nuestra relacion con ellos, para nuestra decepción,  concluye. Es imposible evitar las consecuencias mortales del paso del tiempo. Todo tiene su fin. Excepto, el súper héroe. Para el los cambios son increíblemente lentos o, simplemente, no existentes, afortunadamente para nosotros, porque demasiados sueños y  ganancias dependen de que el no cambie. Nuestra relacion con el no tiene fin y puede repetirse indefinidamente. En ella encontramos una cierta permanencia y predictibilidad  en un mundo en donde nada escapa a la decadencia y muerte. El súper héroe  trasciende al actor, al escritor y a los admiradores que lo siguen. Logramos inmortalidad a través de el.
 Los antecesores inmediatos de Superman, el Hombre Araña, Gatubela, la Mujer Maravilla   o Batman  los podemos reconocer fácilmente en Pimpinela Escarlata, Búfalo Bill, Tarzan, el Jinete Solitario o el Zorro. En 1938 Superman aparece en “Action Comic #1”, seguido por Batman  en “Detective Comic” en 1939   para luego conquistar la radio, el cine, la televisión y, recientemente, el teatro en donde han conservado hasta hoy una  tremenda  popularidad ¿Hay alguno de nosotros,  los que vivimos bajo la influencia de la cultura occidental, que haya escapado durante la niñez o los primeros años  de la adolescencia a su seducción? Nuestros padres hablaban de ellos. Hoy cautiva a nuestro nieto. El Súper Héroe, con sus mil rostros, ha crecido en nuestra conciencia colectiva por mas de cuatro generaciones  hasta tal punto que ya no importa mucho de donde viene o como se origino.
 ¿Por qué alguien quisiera identificarse con una figura producida por la maquinaria de la industria  cultural?  La  cultura popular esta llena de historias y mitos  con los que la gente establece una relacion familiar y, en algún sentido, cada uno transmite un mensaje, una ideología, una propaganda. Si la ficción refleja o modela  los valores de una sociedad es bien difícil de responder. Lo que si pareciera claro es que nadie pagaría para leer o ver estas ficciones si ellas no alimentaran la psiquis. Superman puede venir de otro planeta, pero también viene de dentro de nosotros mismos. Lo que nos inspira o asusta no es tanto  el o los poderes increíbles que el posee, sino la forma en que  el representa nuestros temores, necesidades o actitudes.
Una parte importante del mito del súper héroe de la cultura popular norteamericana del siglo XX, dice D. Fingeroth editor de “Marvel Comic”, han sido el secreto de su identidad, en su mayoría  protegida por la mascara, y la condición de orfandad que en su versión de extrema idealización satisfacen lo que actualmente buscamos en el mito del súper héroe.
La mayoría de nosotros quiere que se nos de crédito por nuestras acciones o creaciones. Con orgullo decimos “yo hice esto”. No el súper héroe de las revistas de dibujos. El quiere mantener su acción pura y su identidad oculta. Superman, en la vida diaria, es Clark Kent, Batman es Bruce Wayne y el Hombre Araña  es Peter Parker… ¿Por qué esta fantasía de la doble identidad ejerce tanta atracción? ¿Es porque nos permite creer que en el fondo nosotros somos más de lo que parecemos? La identidad secreta, según Fingeroth, es donde nuestras fantasías y ambiciones fermentan y no hallamos el momento en que nuestro verdadero ser sea revelado para admiración de todos. En opinión de Gary Ingle la identidad secreta de estos súper héroes populares esta profundamente enraizada en la experiencia de Norteamérica, en donde todos son inmigrantes, excepto los indígenas. El origen inmigrante esta en el corazón mismo de Superman. El venir de otro planeta es el equivalente a venir de otro país. Su historia resuena en el niño que en casa habla el lenguaje de sus padres y afuera adopta la identidad de la mayoría en su intento de mezclarse en ella para ser uno más. La identidad del viejo país significa aislamiento, pobreza y estatus de  segunda clase. Y a  un nivel más general ¿no nos sentimos extranjeros cuando nos aventuramos solos por primera vez fuera de nuestra casa en ese primer día de clases? Clark Kent es el modelo de la visibilidad invisible, un tipo tan común y ordinario que fácilmente  desaparece en la multitud.
Pero Superman no es solo un inmigrante. Es un inmigrante huérfano y el desafío ineludible que  la orfandad  le presenta es el de  inventar su historia en ausencia de sus  raíces lo  que le ofrece posibilidades infinitas no limitadas por la tradición familiar o étnica. Como Moisés, Jesús o los personajes de la fantasía de los cuentos clásicos de hadas, que la industria comercial ha aprovechado con bastante sagacidad, el infante  juega con la seductiva posibilidad de que sus padres no son realmente sus padres y que por algún trágico error el fue cambiado al nacer. En la vida real la orfandad es un trauma devastador.  Pero, en el mundo mítico de  Superman, Batman o el Hombre Araña  podemos alimentar la fantasía que nos permite ser victimas y protectores al mismo tiempo. El poder de la orfandad libera el potencial del niño para  crearse a si mismo   como sobreviviente y  triunfador. 
  Los que  vivimos en una sociedad de masas sentimos la necesidad de sobresalir y la de ser  parte.  Ser únicos y, al mismo tiempo, ser aceptados. Queremos correr hacia afuera mientras corremos hacia adentro, ese lugar donde todos son como  nosotros y todos nos  conocen. La familia, paradójicamente, es ese centro del cual queremos escapar y del que, también,  queremos  aferrarnos. La situación de  abandono y libertad  que el súper héroe articula en los  innumerables temas que la cultura popular repite una y otra vez  expresan  este temor social.
El súper héroe no es un agente de cambio social y si hace algo lo hace reactivamente. El arquetipo de las historias de súper héroes es el de la comunidad  armónica que de pronto se ve amenazada por el mal que el poder de las instituciones normales fracasan en contenerlo. El súper héroe emerge para enfrentar el peligro. Con la ayuda del destino triunfa sobre el mal y restablece a la comunidad a su estado paradisíaco. Una vez cumplida su misión desaparece en la obscuridad del anonimato hasta la próxima vez. Su misión no es reinventar la sociedad o transformarla a través de la revolución violenta, sino preservar el “estatus quo” que es bien conveniente para la elite económica. El villano, en cambio, es el agente activo, el soñador que busca un nuevo orden mundial presidido exclusivamente  por el.  Es curioso que el mito del súper héroe tenga un lugar tan relevante en la cultura norteamericana.   ¿Por qué el país que se considera a si mismo como el paradigma de la democracia  pinta la impotencia de sus instituciones  de tal manera que tienen que ser rescatadas  una y otra vez  por la acción extra legal de un héroe? ¿Es por la mentalidad puritana que aun mantiene la fe en los poderes redentores de la divinidad más que en la de los individuos? ¿O es  la expresión  del deseo por algo más  que la democracia no  proporciona?  
 Tradicionalmente hemos creído que la forma de responder a las interrogantes que un objeto plantea es la de buscar su  esencia. Pero, si hacemos eso, perdemos el sendero. Árboles, ballenas, montañas, la torre de Pisa, el parlamento, las tormentas, el sol, la Biblia, los cilindros de gas licuado, el inconsciente, la cenicienta, el metro, el yo o los mitos milenarios no extraen su poder desde un centro esencial interno, desde las profundidades ocultas de su ser, sino  de la capacidad que puedan tener para crear alianzas, para asociarse con otros y resistir la destrucción. No es que los objetos, incluyendo los inanimados, sean socialmente construidos, sino que son construidos por todo tipo de combinaciones, relaciones y  uniones  con o sin la mediación  humana. El súper héroe de la cultura popular es un ensamblaje producto de la alianza de viejos mitos, tradiciones orales, narradores,  dibujantes, diseñadores,  papel y tinta, periódicos, casas editoriales, directores de cine, músicos, actores, industria del entretenimiento, publicistas, comentadores y críticos, estudios académicos, inseguridades sociales y sicológicas, intereses políticos, mercancía globalizada y ganancias económicas. La cuestión es que mientras más alianzas el mito crea mas poderoso se hace.  
Las alianzas, sin embargo,  no son eternas y puede que uno de estos días el súper héroe se desvanezca, para después de un periodo, reensamblarse otra vez. Necesitamos que alguien nos diga que todo esta bien, que alguien esta en control aunque sea en el mundo de la fantasía, hasta el momento en que la realidad nos fuerce a salvar el día sin la mediación de Superman, del líder o de Dios, el mega héroe.

Nieves y Miro  Fuenzalida.
Ottawa, Octubre 2011







Monday, September 19, 2011

Elefante


"Elefante"

Encontré
en
mis sueños
una tela
larga
de
araña
que colgaba
angustiosamente
de
mi techo nocturno
sin
el elefante
de
mi niñez.

Nieves.
4 de Marzo, 2009.




Hobby
    Si, las colecciono
     en
  mi cambucho
      de papel
           beige y perfumado
       que guardo
       debajo
                de  mi almohada  bordada
  de
    azules amapolas.
   No las envuelvo]
en
diarios viejos.
Y en el caos
de sus junturas
salen volando
como
mariposas
de
ideas
y
conceptos
instalándose
en
cabezas
donde
fertilizan
y
contagian.
Nieves.
Diciembre de dosmilsiete

Wednesday, August 31, 2011

Fantasmas en el tiempo

Mis pensamientos vagan a través de una plaga de fantasías cuyos senderos aun tengo que recorrer. Mis pies pueden sentir el tremor de la noche... Una estrella solitaria es mi único testigo. Fijo la mirada dentro de este mundo trastornado solo como un intento de seducir lo imposible... Pararse en la oscuridad y sentir la inmensidad del momento… Soportar su peso total. Una tarea, para nosotros mortales, que no puede ser comprendida completamente... porque nosotros también somos solo fantasmas en el tiempo… Duraciones intensivas cuyos movimientos ondean a través del abismo. Nosotros, monos bipedales, somos un acto extravagante de exuberancia. Somos la unión donde varias fuerzas se pliegan sobre si mismas, dando nacimiento a reinos inexplorados con consecuencias inimaginables. Creaciones perversas… impulsadas por el deseo insaciable y poderoso.

Ariel.
2001

Thursday, August 18, 2011

¿Café?... Si, porfavor.

  
Según la leyenda Sartre escribió las 776 páginas del Ser y la Nada en un café. Una de las imágenes mas celebradas en la historia de la filosofía es su descripción fenomenológica del garzón del café “Les Deux Magots” en Saint-Germain-Despres, para ejemplificar el concepto de “mala fe”. Por pura curiosidad uno podría preguntarse ¿Entonces… cuantas de las ideas que allí hay deberíamos agradecérselas a la cafeína? No, en serio. La pregunta no es banal. Hay una larga historia de la complicidad entre las casas de café y la creación intelectual. Algunos historiadores, por ejemplo, han mostrado como los espacios sociales en que se acostumbraba a beberlo han estado íntimamente conectados con  la construcción  de los conceptos  de esfera pública, identidad religiosa o nacional, estatus, conveniencia, ceremonia, asociación y subversión entre otros. Incluso han sugerido que el descubrimiento de William Harvey del sistema circulatorio que  inicio la medicina moderna se debe, en gran medida, a su adicción al café.
 La gran diferencia entre las casas de café y el  bar es que el café  estimula el cuerpo mientras mantiene la mente a diferencia del alcohol que obnubila  el  pensamiento. Los intelectuales podían tener largas discusiones en esos sitios de reunión en lugar de borracheras con balbuceos incoherentes. En Europa muchas de ellas  sirvieron de centros intelectuales y artísticos. Más de un  historiador ha argumentado que fue en el “Café Foy” de Paris en donde Camille Desmoulins planeo el 13 de Julio de 1789 el asalto a la Bastilla. Los cafés “Les Deux Magots” y “Café de Flore” en  Saint- Germain-Des-Pres, desde comienzos del siglo XX,  fueron los lugares de discusión de G. Apollinaire, Andre Bretón, Louis Aragón, G. Bataille y Picasso, entre tantos otros.  En la década de los 50s y 60 fueron famosas las cafeterías de San Francisco y New York, especialmente las de Greenwich Village, que atrajeron a activistas políticos y sociales y a la generación de poetas “Beat” de la que salieron Allen Ginsberg y Bob Dylan.                                                                                                               
 Entre muchas otras cosas el café se ha considerado una droga que ayuda a estar despierto, una medicina que previene la fatiga, los disturbios digestivos y otras enfermedades y un estimulante de la fuerza laboral, de la claridad mental y la creatividad.  La cafeína se clasifica como alcaloide y hasta el día de hoy, a pesar de ser una de las drogas mas estudiadas, no se tiene una completa comprensión de su naturaleza. Su  lado  medicinal va unido, como cualquier otro alcaloide, a su lado venenoso que se desarrollo, probablemente, como un mecanismo defensivo para protegerse de las bacterias y fungos.
En ocasiones ha sido considerado una droga subversiva, no por creer que  fuera un intoxicante, sino por el libre pensamiento que se practicaba en  las casas de café en donde se bebía. En otras ocasiones fue puesto fuera de la ley por la realeza monárquica preocupada por el impacto que producía en el balance del intercambio comercial. Pero,   raramente ha sido considerado una droga ilícita y, a pesar  que  su atracción inicial en Europa  fue vista con sospecha, hoy ha conquistado un lugar prominente como  droga social en el mundo contemporáneo ¿A quien no le ayuda a moldear el día? Es lo primero que encontramos en la mañana antes de iniciar las faenas cuotidianas y lo volvemos a reencontrar en las conversaciones del mediodía. Esto no significa, sin embargo, que este libre de contradicciones y que no haya tenido a través del tiempo una relacion inestable con los humanos. Como estimulante y mercancía el café  fue el producto apropiado para el surgimiento y prosperidad del capitalismo, pero a costa del sufrimiento y sudor de los esclavos de las plantaciones que  transformaron  al café en una bebida de masas y el beneficio de su exportación ha mantenido la dependencia y el neocolonialismo en los continentes del sur hasta hoy día. Los países productores han permanecido como países rurales con altos índices de analfabetismo y pobreza, en tanto que los países urbanos con una clase de intelectuales consumidores de café introdujeron al mundo a la Edad del Iluminismo.  
Steven Topik, uno de los historiadores del café, dice que hay una variedad de especies, a lo menos nueve, conocidas como café. Pero, es solo Coffea arábica y Coffea canéfora las que conquistaron el siglo XX. Según los conocedores Coffea arábica tiene su origen en Etiopia  en  donde era una bebida sagrada usada por los indígenas en las ceremonias en honor al dios Waqa. Las leyendas  abundan acerca de su origen y todas ellas enfatizan su capacidad farmacológica para liberar adrenalina. El lugar más citado  en su difusión es la secta mística sufi  Shadhili en Yemen cuyos miembros bebían el café como parte de sus rituales devocionales para producir visiones que garanticen el acceso a la divinidad. El objetivo inicial de los bebedores de café fue el de trascender el mundo material y encontrar la paz y dicha espiritual  a diferencia del análisis  racional individualista  que posteriormente encontramos en los consumidores de café.
En los últimos 500 años  el cultivo, comercialización y consumo de “Coffea arabica” ha jugado un papel importante en la transformación de la economía mundial  desde el instante en que, de una rara bebida lujosa e innecesaria, se transforma en el estimulante de la vida diaria. El mejoramiento en la transportación y las técnicas de refinación ayudaron a su popularidad. Mega compañías como Starbucks han expandido su consumo internacionalmente y por primera vez empieza a transformarse en la bebida de la juventud y a integrarse en la cultura informática en donde  el cyber café opera como centro. “Java”, el nombre de uno de los programas de computación mas populares, debe su nombre al hecho de que  quienes desarrollaron su “code” consumieron litros y litros de café mientras lo  diseñaban.  Uno muy bien podría decir que hoy ya no es  solo una mercancía, como tampoco el centro de la protesta y subversión, sino, más bien, un símbolo social. Desde su origen como agente místico y contemplación espiritual, se transforma en signo aristocrático, mercancía colonial, bebida contracultural, beneficio corporativo y, finalmente, en estilo de vida.
La diferencia del café con los otros  intoxicantes es que funciona como estimulante y, en general, su uso no perturba la vida diaria como el alcohol, sino que, por el contrario,  ayuda a energizar la vida moderna y, mas importante, su circulación sirve bastante  bien a la economía mundial y  a los actuales beneficiarios de la prosperidad capitalista. En un mundo de rápida y  continua actividad  que no respeta el ritmo biológico el café juega un papel importante en  adaptar nuestros cuerpos a las exigencias de la economía global.  Los psicodélicos, en cambio, son drogas malditas para el actual  sistema económico y hay que declararles la guerra porque la experiencia que  proporcionan, al estar  contenida solamente en el ambito de la propia percepción, no motiva al sujeto a trabajar ni a gastar.  El objeto de la experiencia sicodélica se encuentra en el propio cuerpo, en objetos que ya poseemos o en objetos que se encuentran al alcance de la propia percepción ¿No es esto lo opuesto del consumerismo, de la búsqueda constante de objetos que nunca terminan de satisfacernos?  
Desde el mismo comienzo de la historia humana ha existido el dialogo entre la conciencia y los estimulantes y alucinogenicos que se encuentran en las plantas. Callampas, amapolas, ayahuasca, salvia, marihuana o café, según las investigaciones etnologicas, fueron, entre otras hierbas, las  que estuvieron presentes en el origen de la religión y los estados místicos  y, tal vez, de la misma conciencia. Terence Mckenna,  el sumo sacerdote del movimiento psicodélico, una vez pregunto… si se niega el dialogo entre la conciencia y las plantas entheogenicas... ¿cómo podríamos explicar, entonces, la existencia de receptores entheogenicos en nuestro cerebro?...  La articulación entre plantas, fenómenos religiosos y conciencia es enigmática y compleja, para decir lo menos, y lo curioso es que abarca todas las regiones del mundo… ¿No  seria bastante irónico descubrir que, después de todo, el origen de la conciencia no es tanto un problema metafísico, sino metabólico?
Bueno… ¿Otro café?

Nieves y Miro  Fuenzalida
Ottawa, Julio 2011.