Me distes
Tu
Sonrisa.
La
Abrigue
Con
Los petalos
Blancos
De
Una gardemia
Roja.
La arrulle
En
Los brazos
De
Mi mente
Y
En
Los bocinazos
Alertas
De
Mi corazón.
Nieves.
Me distes
Tu
Sonrisa.
La
Abrigue
Con
Los petalos
Blancos
De
Una gardemia
Roja.
La arrulle
En
Los brazos
De
Mi mente
Y
En
Los bocinazos
Alertas
De
Mi corazón.
Nieves.
En 1926 la escultura “Pájaro en el Espacio” de Constantin Brancusi llego a Nueva York por mar. Al inspeccionarla, los funcionarios de aduanas cuestionaron la idea de que el extraño objeto era una escultura, ya que de ninguna manera se parecía a un pájaro. Por esta razón se negaron a categorizar la creación de Brancusi, a pesar de su furia, como una obra de arte prefiriendo considerarla como un simple utensilio de cocina.
“Brillo Boxes”, la famosa escultura de Andy Warhol expuesta en la Stable Gallery de Nueva York, desembarco en Canadá en 1965 al cuidado del comerciante de arte Lerrold Morris. Los funcionarios de aduanas una vez mas la clasificaron como productos, específicamente como cajas de una tienda de comestibles, y le aplicaron la tributación correspondiente.
“Iconos” son obras realizadas con luces fluorescentes simbolizando los iconos de nuestro tiempo y su autor, el artista estado unidense Dan Flavin, las ha expuesto en los museos mas prestigiosos del mundo. Sin embargo, los funcionarios de aduanas de la Comunidad Europea determinaron que las obras de Flavin eran artefactos de iluminación y en consecuencia estaban sujetas al peaje correspondiente, sin ofender al mundo del arte que esta exento de pagar impuesto.
¿Qué es lo que diferencia una obra de arte y un simple artefacto de uso diario? ¿Por qué el urinal en el baño es un mero utensilio, pero una obra de arte cuando se exhibe en un Museo de Arte Moderno? ¿Como distinguimos un arte original de un plagio? ¿Cuál es el criterio que los aduaneros usaron? No es que nos vaya la vida en saberlo, es solo una curiosidad... ¿o se juega algo mas en averígualo?
Tratar de hacerlo no es tarea fácil, especialmente cuando nuestra visión o la tuya chocan estrepitosamente con la de los expertos. De partida pensamos que el arte es algo así como un espejo de la realidad y si miramos su historia esto es lo que notamos en su mayor parte. Y este es el criterio de los aduaneros. Pero, desde que el arte empezó a abandonar su vocación de la belleza mimética, especialmente durante el siglo XX, es bien difícil identificar obras de arte basadas únicamente en este criterio. Los que se identificaban con la avant-garde estaban causando estragos y las obras de arte estaban siendo tratadas cada vez mas como objetos ordinarios o los objetos ordinarios como obras artísticas, transformando las definiciones clásicas del arte en algo bien problemático. No solo rechazaban el arte mimético, sino también la idea de que el arte revela la verdadera esencia del objeto. El 9 de abril de 1917, Marcel Duchamp logro lo que quizás fue el evento artístico mas brillante o absurdo del siglo XX. Presento a la sociedad de Artistas Independientes de Nueva York un urinario invertido firmado y fechado “R. Mutt, 1917” titulado “Fuente”. La junta directiva rechazo la “Fuente” argumentando que no era una obra de arte. La artista Beatrice Wood respondió con un articulo diciendo que si el señor Mutt hizo la fuente con sus propias manos o no, no tiene importancia. El la eligió. Tomo un articulo ordinario de la vida, lo coloco de manera que su significado útil desapareciera bajo el nuevo titulo y punto de vista y creo un nuevo pensamiento para ese objeto. Según se dice, Wood reconoció el poder innovador de la obra.
El arte, señoras y señores, desde ese momento no es en modo alguno responsable de la verdad y tiene el absoluto privilegio de hacer lo que quiera. En ciertos casos puede coincidir completamente con objetos ordinarios y en otros son los mismos objetos ordinarios, ready-mades, como el urinal de Duchamp o la corbata de Picasso, los que se transforman en obras de arte.
Pero esto, para ser claros, no significa de ninguna manera que cualquier cosa es arte. La caja de detergente es un utensilio, no un objeto artístico. Pero, puede transformarse en uno. Y esto es lo difícil de entender. Lo que antes teníamos claramente separados ahora parece estar fusionado. Las propiedades exhibidas por los objetos ordinarios y por el objeto artístico son una y la misma. Comúnmente sabemos que dos cosas diferentes existen porque una tiene una cualidad que la otra no posee o que tiene una característica relacional que la otra no posee. Si dos cosas despliegan idénticas propiedades, ellas son dos ejemplos de la misma cosa. En ciertos casos el objeto artístico coincide enteramente con el objeto ordinario... ¿como esto es posible? En el siglo pasado, especialmente en su segunda mitad, la teoría imitativa, la teoría expresionista o la teoría estética no pudieron responder la pregunta ontológica planteada por los vanguardistas. Y con ello todo se volvió bien confuso. Al final terminamos sin saber como considerar la mayor parte del arte producido en el siglo XX, dado que las definiciones tradicionales tienen que tratar no solo con las obras ready-made, sino también con los productos de la vanguardia.
Si la teoría imitativa y el resto no pudieron, el critico de arte y filosofo Arthur Danto cree que puede. Si hay alguna diferencia entre un objeto común y una obra de arte, dice, son diferencias simbólicas, no físicas. Las propiedades que hacen de un objeto una obra de arte no solo se encuentran en el objeto o en la mente del observador, sino que estas propiedades se encuentran en la unión entre un objeto y una mente, un objeto y un contexto histórico-cultural.
Las obras de arte, dice, siempre han sido y siguen siendo la misma cosa a través del tiempo, a pesar de las numerosas transformaciones en estilo y gusto. Una buena aproximación a ellas es considerarlas como objetos similares a las palabras, es decir, como objetos que habitan la misma región ontológica que el lenguaje. En ambos casos las estructuras físicas trasmiten significados. Las palabras y las obras artísticas son sobre algo y este algo, digamos el significado, es completamente diferente de la estructura física que la soporta que puede tener diferentes formas y apariencias. Los objetos artísticos comunican algo que no corresponde necesariamente al cuerpo material en el que este algo esta contenido, sino en la forma en que pensamos en el o en la forma en que el estimula ciertas facultades, especialmente aquellas cuya tarea es percibir e interpretar.
“Brillo Box”, de Andy Warhol, creada en 1964, es un buen ejemplo de Pop Art. Brillo Box es una caja de cartón que contiene almohadillas de jabón que se venden en los súper mercados. Y “Brillo Box”, la obra de Warhol, además de ser una caja idéntica a la de Brillo, también es una obra de arte... ¿como así? Supongamos que las dos cajas son perceptualmente idénticas. Y supongamos que solo una de las dos es una obra de arte... luego tendríamos que concluir que la obra de arte no es reconocible ni distinguible en virtud de sus propiedades estéticas. Nuestros sentidos por si solos no son suficientes para resolver la paradoja que introdujo Warhol.
Si la obra de arte es “sobre algo” mas que sus cualidades físicas... ¿cual es, entonces, este “algo mas” en “Brillo Box”? Aquí se podrían decir varias cosas... Un comentario sobre la cultura de consumo. Un cuestionamiento y desafío de las nociones tradicionales del mundo del arte. Un precursor del arte conceptual al enfatizar la idea detrás de la obra. Un comentario sobre la producción en masa y repetición mecánica de objetos idénticos. En breve, una critica sobre la mercantilización del arte y el valor que le damos a los objetos cotidianos.
Las obras de arte, sin lugar a dudas, son manifestaciones humanas en constante movimiento y adaptación entrópica al presente. Entrópica porque al igual que todas las cosas regidas por las leyes de la naturaleza están restringidas por limitaciones estilísticas y filosóficas que conducen a la constante revisión de su narrativa y significado subyacente. El arte antiguo ha pasado de ser una visualización necesaria de personas y acontecimientos en un mundo sin cámaras a una fuerza religiosa y, posteriormente, una herramienta ideológica de propaganda, que refleja en gran medida la forma en que ha evolucionado la sociedad. Warhol, y Duchamp antes que el, mostraron que cualquier cosa puede ser arte y el publico decide lo que el arte es y debería ser. El arte se ha convertido en un lenguaje, un fenómeno lingüístico y un discurso multimodal y multidimensional. Su poder lo podemos apreciar con lo ocurrido a la revista satírica Charlie Hebdo o al artista sueco Lars Vilks que puso la cara del profeta islámico en el cuerpo de cartón de un perro. Ambos se vieron obligados a cambiar sus vidas tras recibir amenazas de muerte y el asesinato de doce personas de la revista Charlie Hebdo.
El arte como lenguaje incorpora palabras, significados, imágenes, sonidos y, en realidad, toda la información que pueda llegar al ser humano al mismo tiempo. No es de extrañar entonces que su fuerza golpee con tal poder. En 2021, por ejemplo, el artista italiano Salvatore Garau logro vender una obra de arte invisible, una “escultura material” que llamo “I Am” por 1 800 dólares y que no era nada mas que el titulo. Aquí, finalmente removemos el objeto y nos quedamos solo con el vacío. ¿Puede el arte ser mas abstracto que esto?
No es de extrañar entonces que Danto haya dicho que el arte, como tradicionalmente lo conocíamos, esta muerto, pero el pensamiento esta vivo, es participatorio y esta en constante movimiento. Como todas las cosas.
¿Puede todo esto ser de ayuda a los aduaneros? Como parte del publico podemos aceptar que un objeto sea una obra de arte o rechazarlo como tal. Depende de nuestro propio criterio. Pero, los aduaneros representan una autoridad oficial y como tales deben seguir criterios oficiales... ¿Y donde los encuentran? En la practica, por muy interesantes o importantes que los análisis filosóficos puedan ser, quien decide que es y cual es el valor de una obra de arte es la autoridad “del Mundo del Arte” algo que funciona informalmente como una institución. Duchamp no podría haber tenido éxito en hacer lo que hizo si el Mundo del Arte, a principios de siglo XX, no hubiera existido. Todo un mundo compuesto de críticos, mercaderes del arte, prensa especializada, grandes casas de subasta, directores de museos, historiadores del arte y, lo mas importantes, los artistas mismos. Y es este mundo el que confiere el estatus de obra de arte a cualquier objeto, incluyendo los de uso común. Un mundo que curiosamente posee el poder de determinar la transformación de un urinal en “Fountain”.
Todo un poder basado en ultima instancia en un argumento circular... las obras de arte deben existir para que el mundo del arte exista. Pero, sin el mundo del arte, no hay obras de arte.
Nieves y Miro Fuenzalida
La flor,
Nomada
De
Jardines,
Nos
Planta
Sus semillas
En
El aire,
Amigo
Del
Viento,
Que
Las deposita
En
La tierras-casas
Como
Risas
De
Primaveras.
Nieves.
Cuan manipulados mentalmente estamos para pensar y actuar de acuerdo a los deseos y beneficios de otros es difícil decirlo. Pero, estar consciente del fenómeno ofrece cierta protección, especialmente cuando tenemos la obvia sospecha de que es un aspecto prevalente de la cultura y la política contemporánea.
El objetivo de la manipulación no es discutir en favor de la verdad, empleando argumentos validos y premisas verdaderas, sino el de obtener el asentimiento por cualquier medio posible, usando trucos retóricos esencialmente deshonestos, falacias atractivas, apelaciones a las emociones y al prejuicio. En lugar de la persuasión racional, como en Sócrates, aquí nos encontramos con una psicología manipulativa. Engatusar y seducir, jugar con la mente de la audiencia, sin reparo en el uso de falsedades.
Esta técnica mental es diferente de la simple mentira. Si el mentiroso te cuenta una mentira es para que creas que las cosas son distintas de lo que realmente son en el mundo. Su objetivo es producir una falsa creencia, pero el no es indiferente a la verdad. El manipulador, en adición a crear una falsa creencia, esta interesado en las emociones del oyente, en que sienta de cierta manera y por eso apunta a la psiquis como un todo para activar emociones como la alarma, la confusión, la inseguridad, el miedo y, por supuesto el odio. La interferencia emocional es el mecanismo esencial del manipulador. Es en este sentido en que las emociones para el manipulador son doblemente un medio y un fin. La finalidad es producir un estado de disturbio emocional para producir falsas creencias. Aprovecha las debilidades de la victima al tocar las cuerdas mas sensitivas, cuerdas que tienen que existir antes de la manipulación para que tengan algún efecto. La victima, de alguna manera, esta dispuesta a ser manipulada. El manipulador explota lo que ya esta presente en ella y esto la convierte en cómplice de su propia victimización. En cierto sentido la manipulación, a lo menos en parte, es auto infligida. El ejemplo clásico, como indica el profesor Colin McGinn, es el celo, el persuadir que la amada es infiel, como en la tragedia de Otelo, victima de Iago, que lo persuade a creer que Desdémona le es infiel con su lugarteniente Casio, lo que le produce un intenso y violento celo que lo lleva finalmente a asesinar a Desdémona. La técnica psicológica de Iago no es la mentira directa, sino la insinuación, el jugar con las vulnerabilidades de Otelo al crear una fantasía de grosera licencia sexual por parte de Desdémona, que esta totalmente en desacuerdo con los hechos. La táctica maestra de Iago es explotar en Otelo el sentido de la diferencia racial, que es su cuerda mas sensible, sugiriendo que Desdémona realmente no puede amar a un hombre negro, al menos mas allá de un enamoramiento inicial por su pura novedad.
Los miedos emocionales no requieren un caso convincente para que surjan, lo que es extremadamente conveniente para el manipulador. El miedo de ser atacado o usurpado, las fobias o las vagas ansiedades hacia el futuro son algo que fácilmente pueden ser aprovechadas. Este es el terreno fértil a explotar. Los manipuladores, comparados con los mentirosos, son mucho mas siniestros, ya que sus victimas son explotadas, invadidas y controladas.
Aparte de las manipulaciones personales y familiares, la colectiva e institucional, políticamente importante, involucra adoctrinamiento, “lavado de cerebro” y propaganda. Gobiernos, instituciones religiosas, corporaciones, agencias de publicitad, partidos políticos y firmas consultoras tienden a inculcar un conjunto de creencias, a menudo falsas, con métodos diferentes a la persuasión racional, apelando al miedo y la ansiedad. Por siglos las instituciones religiosas de todo tipo han usado el miedo a lo que puede venir después de la muerte para coaccionar y controlar de acuerdo a los dictados de la Iglesia que propaga la existencia de los horrores del infierno. Inmediatamente después de la muerte, dicen, las almas que mueren en estado de pecado mortal descienden al infierno, donde sufren el castigos del fuego eterno. Hoy día, a pesar de que sabemos que tal fantasía no tiene cabida dentro de una visión científica del cosmos, continua cautivando las mentes a través del mundo. Cuando la gente ha sido manipulada toda su vida, día tras día, es difícil vivir de otra manera.
Los partidos políticos con tendencias ultranacionalistas son un obvio ejemplo de la manipulación social de prejuicios, resentimientos, odios y ansiedades dirigidos en contra de los inmigrantes, las minorías o las poblaciones indígenas que supuestamente ponen en peligro la pureza de la raza, la disponibilidad de trabajos y el dominio político y económico de la población blanca.
En el mundo de las corporaciones Monsanto se destaca entre todas por sus sofisticas relaciones publicas. Siguiendo el ejemplo de las tabacaleras del siglo pasado, cuyas relaciones publicas empleaban doctores que recomendaban fumar a sus pacientes sugiriendo que era saludable, Monsanto ahora empuja el glifosato a los agricultores y gobiernos con los mismos sofismas. Sus relaciones publicas, por ejemplo, presionan a la Unión Europea para que no lo prohíba, a raíz del informe de la Agencia Internacional Mundial de la Salud de 2015 que advierte sobre la probabilidad de causar cáncer. La Corporación en respuesta a este informe lanza una campaña de relaciones publicas alegando que... “tal vez no”. En 1980 la compañía Exxon Valdez lanzo una campaña publicitaria para cuestionar la ciencia del clima, bloquear los controles de combustibles fósiles y mantener el flujo de sus productos, a pesar de que un memorando interno sobre el cambio climático predecía exactamente la cantidad de calentamiento global que hoy día tenemos, al igual que las sequias y el aumento del nivel del mar. Las consecuencias de esta manipulación publicitaria han sido y continúan siendo catastróficas. Por otro lado, en el mundo de las firmas consultoras McKinsey & Co. reina en todo el mundo para ayudar a sus clientes en su actuación y en lograr obscuros objetivos. En su nuevo libro “When McKinsey Comes to Town” los reporteros de investigación Walt Bogdanich y Michael Forsythe rompen la luminosa imagen de este gigante de la manipulación exponiendo el cuestionable, corrupto e hipócrita trabajo de la firma con las empresas de combustibles fósiles, fabricantes de cigarrillos, distribuidores de opio, agencias reguladoras y regímenes autocráticos. El comportamiento mas impactante involucra el papel de McKinsey en la crisis de los opiáceas en Estados Unidos. Para resolver las investigaciones del gobierno sobre su papel en ayudar a Pharma Perdue a acelerar las ventas de opioides en el momento en que miles de personas morían por sobredosis, la empresa acordó pagar mas de 600 millones de dólares en compensación, pero no admitió “haber actuado mal.” Y frente a las crecientes preocupaciones de las farmacias y los reguladores federales, McKinsey aconsejo a los fabricantes de opioide que se centraran en los “pacientes con alto riesgo de abuso” e insto a los proveedores de atención medica a aumentar las recetas. Y si esto no fuera poco, invento un plan para emitir reembolsos a las farmacias por cada “sobredosis de OxyContin atribuible a las píldoras que vendían. En sentido mas amplio los problemas de McKensey son endémicos para toda la clase de asesores profesionales que ahora vienen a jugar el papel de los antiguos sofistas, pero sin el aguijón filosófico que ellos poseían. Firmas de abogados y consultoras de gran tamaño han asumido durante mucho tiempo asignaciones odiosas para clientes lucrativos, ayudándoles a eludir las regulaciones, evadir la responsabilidad por agravios tóxicos y evitar pagar su parte justa de impuestos.
La verdad, y esto no es sorpresa para nadie, no son siempre los valores mas apreciados los que guía el discurso publico. Todos, de una u otra manera, somos manipulados por la publicidad, los políticos y los defensores de una u otra causa y, mas aun en estos tiempos, el manipulador, debido a la concentración monopólica de los medios de comunicación y la disminución de voces disidentes debido a su costo, puede mantener la unidad del mensaje. Lo paradójico es que en tanto mas difícil sea el excluir la voces disidentes, mas agresivo se vuelven los manipuladores. El fanatismo religioso, por ejemplo, se hace mas extremo en sociedades que se sienten amenazadas por la infiltración de la disidencia, como lo vemos en Irán, Afganistán y Turquía, entre otros. No hay necesidad de propaganda si no existe una fuente de opinión diferente, si no hay nada que refute el sistema de creencias falsas y estas pueden mantenerse por décadas o centurias si la información se restringe. De hecho, la historia humana se aparece como una serie de mitos, supersticiones, dogmas y prejuicios mantenidos en su lugar por el poder colectivo y la propia propensión humana para sostenerlos.
Finalmente podríamos decir que esta es la cosa... la información puede restringirse, pero la restricción es frágil frente a la ferocidad de los hechos reales. Una vez que la persona sospecha que ha sido mentalmente manipulada, el poder del manipulador se pierde, porque la decepción inherente en la manipulación ha sido expuesta.
Nieves y Miro Fuenzalida.
Nuestros
Arrugados
Zapatos
Siguen
Amarrando
Copuchas
Del
Suelo
En
Sus
Ya
Hilachientos
Cordones.
Nieves.
Cuando el abuelo se olvida de donde puso los anteojos inmediatamente se piensa que esta perdiendo la memoria. Cuando le ocurre a un adolescente es porque no durmió bien o porque esta preocupado por su próximo examen. Si el presidente Biden confunde a Egipto con México es porque se esta volviendo senil. Pero... ¿hay alguien que este libre de olvidar o confundir lugares y nombres en algún momento?
El envejecimiento se ha mirado mayormente como un periodo de decadencia en lugar de una etapa de desarrollo única como la infancia o la adolescencia con exigencias, limitaciones y ventajas propias. Nos guste o no todos llegamos a esa temido lugar, si no desaparecemos antes, y cuando llegamos ahí, hay gente joven que no ven la hora de apartarnos del camino.
La verdad es que, no importa que edad tengamos, el cerebro siempre esta cambiando en respuesta a las presiones de los genes, la cultura y las oportunidades que se presentan y ningún periodo de la vida tiene supremacía sobre otro. Algunos sistemas decaen mientras que otros aumentan en eficiencia. Las ultimas investigaciones neurosicológicas sugieren, en contra del prejuicio social, una forma completamente nueva de pensar el envejecimiento de la memoria, de los sistemas de percepción, de la inteligencia e incluso de la motivación y la vida social que revelan que la memoria no es una sola cosa, sino algo que reside en circuitos neuronales distribuidos espacialmente, siendo cada uno diferente según sirvan la memoria semántica, episódica, procedimental o autobiográfica.
Y así es como cosas pasan a menudo. Vamos a la cocina, abrimos el refrigerador y de pronto no recordamos que es lo que queríamos. No es la primera vez que ocurre. Nos pasaba también cuando jóvenes. Pero ahora, cuando ya no lo somos, lo interpretamos como un signo de decadencia... ¿cierto? Cierto, pero no necesariamente un signo de decadencia senil. La investigación de este tipo de deslices indica que ellos son normales y rutinarios a medida que envejecemos y no son necesariamente indicativos de ninguna enfermedad por venir. Cada década después de los cuarenta el cerebro pasa mas tiempo contemplando los propios pensamientos que absorbiendo información del medio ambiente, por lo que no es raro olvidar a que fuimos al refrigerador.
Si el olvido nos preocupa, a pesar de ello, es porque sabemos que sin memoria carecemos de identidad. Nuestra concepción de si mismos y de quienes somos depende de la narrativa mental que organiza las experiencias que hemos tenido y las personas que hemos conocido. Sin memoria, por ejemplo, no sabes donde vives o quien es la mujer que te acompaña todos los días. Millones de años de evolución la han mejorado, pero la historia de su evolución tiene giros y vueltas y nuestros recuerdos se parecen, no tanto a grabaciones, como a rompecabezas al que le faltan muchas piezas que el cerebro reemplaza con conjeturas creativas que con frecuencia conducen a errores de recuerdos. Es por eso que cuando envejecemos comenzamos fabular mas a medida que el cerebro funciona mas lentamente y los millones de recuerdos que tenemos comienzan a competir entre si. Todos tenemos grabados en nuestra mente como verdaderas cosas que nunca sucedieron o combinaciones de cosas separadas que si sucedieron. Todos estos giros y vueltas reafirman la idea de que el funcionamiento de la memoria, en verdad, no se debe a una sola cosa sino a un conjunto de procesos y sistemas biológicos diferentes, con trayectoria evolutivas separadas, que casualmente los designamos con un solo termino. Tenemos, por ejemplo, memoria espacial que registra donde estamos en el mundo, otra memoria procedimental que registra en que dirección abres y cierras un grifo y la memoria a corto plazo que rastrea lo que estabas pensando tres minutos atrás. En el nivel mas alto de la jerarquía mnémica se ubican la memoria explicita que contiene los recuerdos conscientes de experiencias y conocimientos semánticos y la memoria implícita que contiene cosas que sabemos sin que estemos consciente de saberlas. El cuerpo las recuerda. Los lapsos de memoria relacionados con la edad empiezan a tener sentido, entonces, cuando un sistema de memoria empieza a funcionar con menos eficiencia que otro.
Si la tía de ochenta y nueve años que tiene Alzheimer no recuerda donde esta o que mes es, pero aun recuerda como usar el tenedor, ajustar la televisión o leer es porque el hipocampo y el lóbulo frontal medio, que son las regiones cerebrales cruciales para la memoria explicita, decaen y se encogen con la edad, pero no afectan la memoria implícita. Todos los sistemas de memoria, incluso los sanos, pueden alterarse fácilmente. La memoria a corto plazo, por ejemplo, depende de la atención activa que le prestamos o si algo nos distrajo en ese momento. Si voy al closet a buscar la bufanda fácilmente puedo olvidar a que iba si en ese momento suena el teléfono o alguien me habla. La capacidad para restablecer automáticamente el contenido de la memoria disminuye ligeramente cada década después de los treinta. Pero la diferencia entre un lapso de memoria a corto plazo en una persona de setenta y otra de veinte no es lo que comúnmente se piensa. No es raro ver estudiantes universitarios cometer todo tipo de errores de memoria a corto plazo... entrar al aula equivocada, olvidar cosas dichas en clase unos pocos minutos atrás o donde pusieron el teléfono. Esto es similar a lo que les pasa a las personas de setenta años. La diferencia es como auto describimos estos eventos. Ciertamente Alzheimer es real y ocurre, pero no significa que cada pequeño lapso de memoria a corto plazo indica un desorden biológico.
Si la memoria no esta localizada en un lugar particular... ¿como, entonces, funciona? Los psicólogos de la Gestalt creen que cada vez que experimentamos algo, un paseo por la plaza, el gusto del queque que la mama hacia o la lectura de Cien Años de Soledad, deja una huella en el cerebro, una especie de residuo químico. La cantidad de veces que se repite el evento afecta la capacidad para recuperarlo en un momento posterior. Cuanto mas veces se repita, mas exacto será el recuerdo y mas corto el tiempo para recuperarlo. Así es como aprendemos cosas y porque olvidamos eventos recientes cuando envejecemos, pero aun recordamos los mas antiguos que crearon mas rasgos. La clave es involucrarse activamente en ellos. Aprender algo pasivamente, como escuchar una conferencia, es una forma segura de olvidar. Utilizar la información, generarla y regenerarla, involucra mas las áreas del cerebro y una forma segura de recordar. Con la edad la corteza pre frontal se reduce en volumen y peso y pierde algo de su dinamismo y entusiasmo y es por eso que nos distraemos mas y necesitamos un mayor esfuerzo para concentrarnos. Y a ello habría que agregar además la declinación mental, que comienza alrededor de los cincuenta, debido a la reducción de la mielina, la capa de grasa aislante alrededor de los axones que sirve como línea de trasmisión del cerebro. No es que las huellas desaparezcan, pero su disminución provoca fallos y alteraciones de la señal eléctrica y disminuye la velocidad de trasmisión en el cerebro. Aquí la dieta es importante y por eso para mantener la mielina se recomienda vitamina B12 y ácidos grasos. Las investigaciones de los últimos años afortunadamente indican que la plasticidad del cerebro no se detiene a los sesenta años, sino que continua y el cerebro todavía es capaz de realizar grandes hazañas de recableado y adaptación. Solo que lleva un poco mas de tiempo y concentración para ajustarse a cosas nuevas, algo que explica porque los viejos son mas políticamente conservadores. Pero si empujamos la mente con nuevos proyectos interesantes que requieran nuevas adaptaciones o formas diferentes de ver el mundo, el cerebro puede adquirir una mayor protección y beneficios extras que ayudan a su mantención y flexibilidad. Los ejemplos abundan. Recientemente vimos una entrevista a la octogenaria Isabel Allende, llena de vitalidad y agudeza intelectual, a propósito de su ultima novela “El Viento Conoce mi Nombre”. Y ahora ya esta lista para empezar un nuevo proyecto. Que bien.
Según Groucho Marx... “cualquiera puede envejecer. Todo lo que tiene que hacer es vivir lo suficiente”. O tal vez no. En todo caso “si hubiera sabido que iba a vivir tanto tiempo, me habría cuidado mejor” dice la psicóloga Eleonor Maccoby al cumplir cien años... ¿Qué esta pasando en el cerebro de esos adultos mayores que permanecen mentalmente vitales hasta los ochenta, noventa y cien años? La sabiduría que encontramos en algunos viejos se deriva específicamente de asociaciones, experiencias, reconocimiento de patrones y analogías y, según los neuropsicologos, los cambios que se producen en el cerebro a esta edad permiten a los dos hemisferios comunicarse mas libremente. Puede que los viejos no sean tan rápidos en cálculos mentales y en la recuperación de nombres y detalles, pero son mucho mejores y mas rápidos para ver el panorama general, “the big picture”, debido a décadas de generalización y abstracción. Y es por eso es que son mas sabios, algo que le permite manejar algunos problemas de manera mas rápida y efectiva que el poder de fuego de la juventud. Una cualidad que las sociedades tradicionales mas remotas siempre apreciaron. El Dalai Lama acaba de cumplir 88 años rodeado del respeto y amor de sus compatriotas tibetanos y continua difundiendo su mensaje de paz y compasión con la misma elocuencia mental de siempre.
Y, sin embargo, a pesar de todos estas investigaciones, todavía es difícil cambiar la forma en que la sociedad en general piensa acerca de la edad avanzada, algo que ahora necesitamos mas que nunca si consideramos que para el 2030 en muchos países habrá mas personas de sesenta y cinco años que menores de quince años. El estudio del cerebro puede ayudar aquí a comprender su historia y proceso transformador y abrir el camino para desvelar la realidad acerca del envejecimiento, antes de poner al viejo en el closet.
En el 2018 a la feminista Gloria Steinem, de 84 años de edad en ese momento, le preguntaron... ¿A quien le pasaras la antorcha? “A nadie” dijo riendo, “Estoy aferrándome a mi antorcha. Dejare que otras personas enciendan la suya en la mía”.
Nieves y Miro Fuenzalida.
La Poesia
Descalza
De
Palabras
Y
Sin
Sus calceties
Llenos
De
Fantasia
Fue
A
Comprarlos
A
Una zapateria
De
Antologías.
No
Habían
Su numero
Y
Los calcetines
Ya
No
Se fabricaban.
Nieves.