Sunday, November 13, 2022

Las sonrisas perdidas

 

Las palomas


 gaviotas


buscan

en


las orillas del mar

las huellas


de


las sonrisas perdidas


de


mujeres


y


de


hombres


que


la caminaron. 

 

Nieves.


Sunday, November 6, 2022

La fuerza de las cosas

  

Para el pensamiento moderno la materia ha sido, en  su mayor parte, una cosa pasiva, bruta o, peor aun, inerte en contraste con la vitalidad del reino orgánico. Esta división de lo sensible tiende a ignorar la fuerza y el poder de la materia.  Spinoza, Nietzsche, Darwin, Adorno, Bergson, Hans Driesch y Deleuze, entre otros, no quieren nada de esto... ellos prefieren  la idea de una materia vibrante.

 

¿Pensar que la materia tiene una vitalidad intrínseca es, realmente, una idea  tan extravagante? Según Jane Bennett vitalidad, en este contexto, significa la capacidad de las cosas... los comestibles, las mercancías, las tormentas, los metales, etc. ... para impedir o bloquear la voluntad o los objetivos de los humanos o actuar como quasi-agentes o fuerzas con trayectorias, inclinaciones o tendencias propias. Si consideramos esta fuerza de las cosas, dice, es muy posible que los análisis de los eventos políticos  podrían cambiar ¿Podrían, por ejemplo, los modelos de consumo cambiar si en lugar de ver desechos, basura,  desperdicio o reciclaje, vemos, en su lugar,  una pila creciente de materia viva y potencialmente peligrosa?

 

La  idea de que la materia es inerte nos impide ver, oír, olfatear, degustar o sentir  el amplio alcance de los poderes no humanos que circulan alrededor y dentro de los cuerpos humanos y que son los que pueden ayudar o destruir, enriquecer o empobrecer nuestra vida. La creencia en una  materia inanimada no ayuda al surgimiento  de una forma de producción y consumo ecológicamente sostenible.

 

La línea que va de Hegel a Marx ha sido fundamental  en el desenmascaramiento del poder humano y las hegemonías  sociales. Lo que no debiéramos olvidar, sin embargo, es que  junto a esta línea también existe la de la fuerza  material de los cuerpos naturales y los artefactos tecnológicos.  Por mucho tiempo hemos venido creyendo que  la política es una construcción exclusivamente relativa al dominio humano.  En contra de este reflejo narcisista no estaría mal considerar la contribución de otros agentes no humanos en esta empresa para contrarrestar el antropocentrismo dominante que  ha sido característico hasta ahora y abrir nuevas perspectivas en la visión del mundo.     El binario vida/materia persistentemente ha estado presente en el desarrollo de las ciencias naturales, pero últimamente la bioingeniería ha venido mostrando que esta línea entre lo orgánico y lo inorgánico es bastante problemática como ya sabía  Spinoza... “cada cosa, en tanto  su propio poder le permita, tiende a perseverar en su propio ser”. Este poder es esa curiosa habilidad que tienen las cosas inanimadas para animar, actuar y producir efectos dramáticos y sutiles... un conejo muerto, el polvo en la piedra, un vaso de plástico, una muñeca de trapo, la tapa de una botella, el papel de un viejo  cambucho... ¿no será que el enjambre mental que ellos producen en nuestro cerebro es un ejemplo de la materialidad vital que existe en ellos mas allá del puro significado cultural que cada uno de estos objetos posee? Esto recuerda nuestra mente infantil que llenaba el mundo con todo tipo de seres animados, lo que no es tan  primitivo si facilita un sendero que lleve mas allá de la división materia/vida,  que es el principio dominante de la adultez.

 

¿Pueden los cuerpos inorgánicos tener vida? ¿puede poseer vitalidad  la materia? ¿hay vida en un mineral, en un metal? 

 

Según Manuel De Landa la capacidad de auto organización de la materia inorgánica posee una amplia gama de alternativas para generar estructuras que son diferentes de las simples fases de transición. Incluso las mas humildes formas de materia y energía  tienen el potencial de la autoorganización que va mas allá del tipo relativamente simple involucrado en la creación de cristales, lo que sugiere que la materia inorgánica es mucho mas variable y creativa de lo que habíamos creído. El impresionante poder humano, por ejemplo, puede presentarse como evidencia de la vitalidad material de nuestra propia constitución.  Los minerales de nuestros huesos, los metales de nuestra sangre, la electricidad de nuestras neuronas son materiales vivos y auto organizados, mas que  medios mecánicos o pasivos bajo la dirección de algo no material como el alma o la mente.  Visto desde la perspectiva de la evolución la eficacia de los minerales es fácilmente visible... los tejidos blandos, como músculos y nervios que por 5000 millones de años fueron supremos, repentinamente  experimentaron en ese punto una  mineralización que hizo posible la emergencia de los huesos, un nuevo material, en la constitución de los seres vivos. Mineralización es el nombre de la agencia creativa de los huesos que dieron origen a nuevas formas de control de los movimientos que libero  a los animales  de las limitaciones previas poniéndolos en movimiento para conquistar los dominios del aire, el agua y la tierra. En el lento y largo tiempo de la evolución los  minerales juegan un poder activo y los seres humanos, con toda sus capacidades y auto dirección, aparecen como su producto... minerales que caminan y hablan.

 

En esta visión los humanos son materia vital. Esto no significa que no haya diferencia entre mineralización y humanidad. Toda la idea, dice Bennett, es que no es necesario describir estas diferencias como si los humanos fueran el centro ontológico o la cúspide de la jerarquía. En su lugar seria mas adecuado considerarlos como una colección particularmente rica, vibrante y compleja de materiales. Visto de esta manera la diferencia entre sujetos y objetos se minimaliza y el estatus de la materialidad compartida de las cosas se eleva.  La conciencia de que todos los cuerpos están cogidos en una vasta red de relaciones puede inspirar una mayor sensibilidad hacia la materia... dañar o destruir una sección de la red muy bien puede implicar daño hacia uno mismo.

 

Las cosas, entonces, nunca actúan solas. Su eficacia depende de su colaboración con muchos otros cuerpos y fuerzas, digamos, de una red o ensamblaje en donde la agencia, en lugar de concentrarse en los cuerpos humanos, se distribuye  a través de un campo ontológicamente heterogéneo. Los párrafos  de un escrito, como dice Bennett,  por ejemplo, surgen de la complicidad de muchos entes... memorias, textos, intenciones, bacteria intestinal, la luz del sol matinal, la taza de café, el azúcar en el cerebro, el teclado plástico de la computadora, la madera de la mesa, la calefacción que tempera la sala, la música de la radio, entre muchas otras.  

 

En las ultimas décadas la globalización  ha expandido el escenario humano como nunca antes obligando a crear nuevos conceptos en donde los modelos organicistas ya no funcionan muy bien. El  concepto de ensamblaje de Deleuze seria mas apropiado para designar el agrupamiento de diversos elementos. En el no hay una cabeza dirigente o tipo de material para determinar consistentemente la trayectoria y el impacto del grupo.  Lo propio del ensamblaje es su habilidad para que algo pase... un huracán, la caída de la bolsa de comercio, el terrorismo, la revolución, el surrealismo, un apagón de luces... que es algo distinto a la suma de las fuerzas vitales de cada cosa material considerada sola.  Junto a la fuerza vital de cada ente hay también una efectividad o agencia que es propia del agrupamiento como tal. Pero, la cosa es esta... como cada miembro del ensamblaje posee un pulso energético ligeramente fuera del ensamblaje, este nunca es un bloque solido, sino un colectivo abierto, una suma no totalizable con una vida finita.  Los miembros de un todo abierto nunca se funden en un cuerpo colectivo, sino que cada uno preserva algo de su propio ímpetu. La red eléctrica, dice Bennett, es un ejemplo típico de ensamblaje con su agrupamiento de  partes humanas... sociales, políticas, legales, lingüísticas...  y no humanas...electrones, arboles, fuego, plásticos, campos electromagnéticos...  suficientemente próximos y coordinados para producir diferentes efectos. El gran apagón del 2003, que afecto a Estados y Provincias de Estados Unidos y Canadá, muestra que siempre hay alguna fricción entre las diferentes partes  de un ensamblaje y en este caso la disonancia de las partes, humanas y no humanas, fue tan grande que la cooperación entre ellas se hizo imposible.  Lo que esto sugiere es que la agencia es algo que se distribuye a lo largo de un continuo. Aquí mas que  un agente detrás del apagón hubo un hacer y un efecto producido por un ensamblaje de humanos y no humanos, una unión de actuantes en donde la noción de culpabilidad no se ajusta muy bien. Es bien difícil precisar cual es la fuente de la agencia singular que hace que un evento particular ocurra.

 

¿Por qué ensamblaje y no estructura? Porque la noción de estructura  no reconoce lo suficiente  la fuerza de las cosas. Una estructura puede actuar solo negativamente, como una restricción en la agencia humana o pasivamente, como un trasfondo o contexto habilitante. La acción o agencia le pertenecen solo a los humanos aunque estos son constituidos socialmente, inmersos en un medio sociocultural y ecológico que define sus fines y limita sus acciones. La estructura no tiene agencia  propia, solo la efervescencia de la agencia del individuo  actuando solo o junto a otros. Las estructuras hacen una diferencia, pero ellas no son materia vibrante.  

 

¿Toda esta idea del ensamblaje significa abandonar la responsabilidad del individuo, de los funcionarios oficiales o de los lideres políticos? ¿Nadie es realmente culpable? La autonomía y la total responsabilidad moral parecieran hacer mutis por el foro cuando se enfatiza un ensamblaje de cosas, acciones  y seres humanos. Pareciera que la materia vibrante muestra al individuo como un ser incapaz de tener plena responsabilidad de sus acciones.  En un cierto sentido, dice Bennett, es cierto que una agencia  confederada atenúa la culpabilidad, pero esto no implica abandonar el proyecto de identificar las fuentes de los efectos dañinos.  Lo que hace es ampliar el radio de los lugares  en donde buscar por estas  fuentes. Los humanos y sus intenciones participan en los resultados finales, pero no son los únicos actuantes en un ensamblaje. La responsabilidad ética de un ser humano reside en su respuesta al ensamblaje en el que participa... ¿me separo de un ensamblaje cuya trayectoria puede ser dañina?

 

La furia moral y política es indispensable en un mundo en donde los lideres políticos gobiernan en el interés de la minoría económica  como lo mostro la furia francesa en contra de Macron. La furia, la rabia y el enojo no desaparecerán y, por supuesto,  no debieran desaparecer del campo social. Pero, solamente la condenación y el rechazo moral o político  no es suficiente. Necesitamos también  cultivar la habilidad para discernir las capacidades agenticas de un ensamblaje y producir, tal vez,  la guía apropiada para un mundo vital.

 

Nieves y Miro Fuenzalida


Sunday, October 30, 2022

El juego


El crepusculo
me puso
tres gotas
de
rocios
en
las manos
que
jugaban
entremedio
de
los petalos
de
una rosa.
 
         Nieves

Sunday, October 23, 2022

El ser es una maquina

 

Obviamente  una  maquina  es  un auto, una locomotora, un tanque, un tractor, una bicicleta, una grúa, una impresora, una radio, una computadora y un teléfono, entre muchas otras cosas. Y no hay duda de que yo y tu, Dios, las ideologías, las Meninas de Velázquez, el Proceso de Kafka, la semiótica, el Himno a la Alegría de Beethoven, las callampa mágicas, el jinete y su caballo, el gato negro, el arroz con lentejas, la rosa del jardín y la mariposa blanca que se posa en sus pétalos, no lo son... ¿cierto? Por supuesto.

 

Pero... si pensamos otra vez, pareciera que la cosa no es tan clara y que es posible verlas de otra manera. Las maquinas, en verdad, no tuvieron que esperar la aparición de un genio para ser creadas, porque los seres  nunca han consistido en otra cosa que en maquinas. Según el teórico Levi Bryant, la naturaleza o el ser consiste en nada mas que fabricas, micro y macro maquinas, a menudo  envueltas unas dentro de otras, absorbiendo  flujos materiales de otras maquinas y produciendo nuevas formas en el curso de sus operaciones. En este sentido el famoso Ser de la filosofía es un conjunto o ensamblaje de maquinas. Según el Diccionario ingles de Oxford las maquinas consisten en “una estructura material o inmaterial que componen la tela del universo”. “Máquina” es el nombre dado a cualquier entidad, material o inmaterial, corpórea o incorpórea, que existe. Entidad, objeto, existente, sustancia, cuerpo y cosa, son todos sinónimos de “maquina”.   

 

De acuerdo con esto, entonces, lo que  tenemos que desechar, dice Bryant, es la creencia de que todas las maquinas son “rígidas”, compuestas de partes fijas de material, caracterizadas por funcionamientos rutinarios e incapaces de aprender, crecer y desarrollarse, como los camiones o las jugueras eléctricas y su solo destino es la entropía. El asunto, sin embargo, es que si todos los seres que existen son maquinas, las maquinas rígidas pasan a ser solo una subespecie de las maquinas. A diferencia de los autobuses y los semáforos, las plantas crecen y se desarrollan, las orugas se transforman en mariposas, los planetas pasan por distintas faces climáticas y los animales y las organizaciones sociales son capaces de aprender y cambiar su comportamiento en diferentes grados. Y, mas aun... no todas las maquinas son de naturaleza material. Todas las entidades lingüistas, a pesar de que requieren un cuerpo material, sea el habla o la escritura para existir, poseen una dimensión incorpórea que les permite permanecer latentes durante largo tiempo, solo para actuar sobre otros seres en otro momento. La Constitución no es un ser compuesto de partes materiales fijas como  el destornillador y, no obstante, es una maquina. Una receta no tiene en si misma ningún ingrediente, pero sigue siendo una maquina para operar con ingredientes. La novela no contiene en si misma personas, arboles, animales, ciudades o armas atómicas, pero igualmente actúa sobre otras maquinas como personas, instituciones y economías. La deuda no es algo que podamos identificar en el mundo como algo material, pero es una maquina que organiza y esclaviza la vida de millones de personas. Una flor no es menos maquina que un helicóptero y una constitución no es menos maquina que una grabadora. Por tanto, si todos los seres son maquinas, con lo que nos quedamos es con que las maquinas rígidas son solo un tipo de maquinas entre otras. Lo que Bryant propone es un concepto de maquina mas amplio.

 

Por siempre ha existido el prejuicio de que las maquinas son diseñadas por un ser racional y el mundo por Dios, sin el cual no podríamos explicar el orden y la teleología en la naturaleza. Es cierto que después de la revolución de Darwin pocos todavía creen en el argumento teleológico, pero cuando hablamos de maquinas es difícil disociarlas de un diseñador humano que las concibió y fabrico. Por supuesto que un subconjunto de maquinas están diseñadas por humanos, pero los arboles, los planetas, los átomos y el resto de seres que componen el mundo son instancias de maquinas y ninguna de ellas ha tenido un diseñador. Estas surgen de otras maquinas sin ninguna intencionalidad que guie su emergencia. Uno de nuestros mas recalcitrantes prejuicios es creer que las maquinas tienen un propósito intrínseco. Si el cuchillo o la peineta tienen un propósito, este no el caso para todas las cosas. Entidades tan diversas como neutrinos, semillas, agujeros negros y ardillas son maquinas y, sin embargo, no tienen un propósito en el sentido de las peinetas o cuchillos.  Si bien la ardilla tiene objetivos por si misma, no tiene un propósito intrínseco que yace mas allá de si misma, como servir de alimento para el águila o descomponer la vida vegetal al digerirla en aras de crear un suelo fértil  para otras plantas. Ciertamente estos usos pueden servir para otras maquinas, pero no son parte de su ser como maquina. Todas las maquinas, sean fabricadas por humanos o no son pluripotentes al poseer una gama de posibles devenires que pueden generar distintas formas y funciones. Un articulo científico no es solo una serie de proposiciones para ser juzgadas como verdaderas o falsas, sino que también una maquina que propone ciertas operaciones. Una rana es una maquina que se dedica a todo tipo de operaciones para cazar insectos... una maquina que canta para atraer a sus congéneres y calla para advertir la presencia de depredadores... una maquina que produce dióxido de carbono y otros desechos que sirven de insumos para otras maquinas como las algas, nenúfares y totoras. Y, también, una maquina que produce copias de si misma.   

 

Las maquinas no tienen un propósito o uso, sino que asumen uno cuando están acopladas estructuralmente a otras maquinas, como ya habían indicado  los investigadores chilenos Maturana y Varela, un acoplamiento que puede ser unidireccional, en donde una afecta a la otra sin ser afectada o bidireccional, cuando ambas son afectadas.  El sol afecta a la flor sin que el sol sea afectado. En el caso del depredador y la presa ambos están atados, de tal manera que se influyen mutuamente en los devenires de sus especies.   

 

El mundo, a todas luces, esta compuesto doblemente de maquinas corpóreas hechas de materia que ocupan un tiempo determinado y un lugar discreto... rocas, lagos, casas, planetas, etc. por ejemplo,  y de maquinas incorporales que se definen por la iterabilidad, la eternidad potencial y la capacidad de manifestarse en una variedad de diferentes espacios conservando su identidad... música, números, ecuaciones, teorías, identidades culturales, etc. son ejemplos de maquinas incorpóreas. Estas, sin embargo, no hay que confundirlas con las ideas platónicas subsistiendo en otro reino. Una maquina puede que sea incorpórea, pero, así y todo, necesita de un cuerpo corpóreo para existir en el mundo... números ocurren en el cerebro, bancos de datos en una computadora y notas musicales en una pauta o en un piano. La incorporeidad de una maquina incorpórea consiste en no ser un fantasma inmaterial, sino en la capacidad de ser instanciadas, iteradas o copiadas de forma múltiple, reteniendo al mismo tiempo su identidad.

 

Si bien es cierto que las maquinas no tienen un propósito en si, este, no obstante, lo pueden adquirir al acoplarse estructuralmente con otra maquina... el propósito de un lápiz no es el de escribir. Solo adquiere esta función en relación con una persona. Es decir, una maquina funciona como medio para otra maquina cuando ambas se unen. Medio, aquí, no es solo algo que amplifica nuestros sentidos como los anteojos, sino, mas importante, algo que modifica la actividad o el devenir de cualquier otra maquina. El café funciona como un medio para nuestro cuerpo cuando modifica nuestro estado de ánimo y el teléfono móvil como medio en la medida que modifica las actividades en la que nos involucramos. Ahora enviamos textos y revisamos constantemente nuestro correo electrónico, actividades compulsivas a las que antes no nos dedicábamos. Igualmente una teoría funciona como medio cuando modifica nuestras conductas, como es el caso de la teoría de los gérmenes de la enfermedad que nos impulsa a lavarnos las manos constantemente.

 

Todo esto esta muy bien ¿cierto? Pero... ¿porque llamarles maquinas a cosas tan alejadas de ellas como el perro de mi vecino, la receta del pastel de choclo, Violeta Parra o el Capital de Marx, cuando ya tenemos los viejos términos de objeto y sujeto? Y, mas aun...¿no es un poco indignante llamarle maquina al abuelo, y peor aun, a la amada?

 

El problema con el termino “objeto” es que lleva a pensar en un sujeto que observa el objeto. Pensamos el objeto como lo que se opone a un sujeto y, por tanto, como algo  necesariamente unido al sujeto que lo experimenta. Esta asociación se evita con el concepto de maquina. Podemos imaginar una maquina operando en el mundo sin nadie allí para experimentarla, lo que nos permite escapar a la tradición filosófica sedimentada en torno a objetos y sujetos. Otro inconveniente con estos dos conceptos es que animan a pensar en términos de sujeto y predicado. Pensamos un objeto como sujeto de predicación, como algo que posee un conjunto de cualidades o propiedades que hacen de él el sujeto que es... el árbol que ahora miro es un sujeto de predicación, un objeto que posee cualidades como el color de sus hojas, su forma, la composición de sus ramas, su raíz, sus frutos, etc.  que son las propiedades que hacen que el sea lo que es y, a pesar que algunas de ellas cambian con las estaciones, el árbol sigue siendo el mismo... ¿como puede cambiar y seguir siendo el mismo? Porque distinguimos propiedades y cualidades invariantes que constituyen la esencia del árbol. Una concepción  maquínica lleva a pensar en entidades de una manera bien diferente. Frente a una maquina , nuestro primer pensamiento no es acerca de sus cualidades o propiedades, sino el de sus operaciones... no las cualidades del árbol, sino las operaciones que realiza y como se estructuran, los productos que produce y los flujos de agua, nutrientes, luz y dióxido de carbono que pasan a través de el. Así, en una ontología maquínica, el ser esta compuesto de maquinas hasta el final.

 

Con lo que nos encontramos aquí es con  la continuación de una nueva ontología que ya habían iniciado Deleuze y Guattari, cuyo antecedente lo encontramos en el pragmatismo y que luego han continuado Bruno Latour, Quentin Meillassoux y Graham Harman, entre otros, desde diferentes perspectivas. Esta es, a diferencia de la ontología clásica, la investigación de los acoplamientos estructurales entre maquinas  y como modifican los devenires, actividades, movimientos y formas en que las maquinas acopladas se relacionan con el mundo que las rodean, sin que ninguna de ellas sea la condición o fundamento del mundo. Una nueva visión que no trata de ver como las cosas son, sino como funcionan.

 

Nieves y Miro Fuenzalida.

Sunday, October 16, 2022

El violin de la adolescencia

 

Las hojas

del

limonero,

de

fragancias

de

azahares,

se

agitan

empujadas

por

el viento

como

las cuerdas

tensas

del

violin

del

deseo

de

la adolescencia. 

 

Nieves


Sunday, October 9, 2022

La bomba y el submarino

 

Y los que esperaban relámpagos y truenos, quedan defraudados. Y los que esperaban señales y trompetas de arcángeles no creen que este sucediendo ahora. Mientras el sol y la luna estén arriba, mientras el abejorro visite una rosa, mientras nazcan niños rosados, nadie creerá que esta sucediendo... extracto de “Una canción en el fin del mundo”, de Czesalw Milosz, Varsovia, 1944.

 

Eso fue un año antes de la primera explosión atómica que destruyo Hiroshima y Nagasaki y que inauguro la era nuclear, la era del riesgo existencial provocado por el hombre, era en la que aun vivimos. El mundo podria haber terminado, y muchas veces estuvo a punto de serlo con eventos de extincion masiva que borraron repetidamente la mayor parte de la vida en la Tierra. Pero la causa en todos ello fue natural... erupciones volcanicas, colision con un asteroide, cambio climatico repentino y drastico. Como recuenta el autor Bryan Walsh, despues del 6 de agosto de 1945 la bomba cambio todo esto y ahora hemos llegado al momento en que nosotros mismos podriamos ser los autores de la aniquilacion de nuestra propia especie.

 

“La bomba”, recuerda el piloto Robert Lawis cuando la lanzo, “era ahora independiente del avion.Tuve, dijo, una sensacion peculiar, la sensacion de que ella tenia vida propia y que ahora no tenia nada que ver con nosotros”. La bomba detono a 500.79 metros sobre la ciudad. En cuestion de minutos, 9 de cada 10 personas dentro de un radio de medio kilometro de la Zona Cero estaban muertas, sus cuerpos quemados hasta cnvertirse en carbon negro. Unas setenta mil personas murieron como resultado de la explosion inicial, el calor y la radiacion seguidos por miles mas debido a las heridas y al cancer que la radiacion causo. El sufrimiento de los que sbrevivieron desafia toda descripcion. Como escribio el autor de “Making of the Atomic Bomb”, Richard Rhodes, a proposito del legado del Proyecto de Manhattan... “el metodo cientifico no filtra la benevolencia. El conocimiento tiene consecuencias, no siempre intencionadas, no siempre comodas, no siempre bienvenidas”.

 

La bomba pereciera desafiar toda realidad. La guerra nuclear, como todos los riesgos existenciales, es impensable para la mayoria de la gente. No para Daniel Ellsberg, el agente que filtro los Papeles del Pentagono y consultante en La Secretaria de Defensa que fue uno de los primeros en entender lo que significaria una guerra nuclear y como el mundo podria terminar, al escuchar la respuesta del Pentagono dada al presidente Kennedy. En total el Pentagono estimo que moririan 600 millones de seres humanos  en un momento en que la poblacion humana era de 3 mil millones, asumiendo que Estados Unidos escaparia cualquier represalia nuclear por parte de la Union Sovietica, lo que ciertamente era una pura fantasia. Cincuenta años mas tardes, recordando esos momentos, le dijo a Walsh, durante una entrevista... “Ningun ser humano podria jamas imaginarse haciendo tal cosa en la historia de nuestra especie y aquí estaban haciendolo, planeandolo”.

 

En la decada de los setentas los cientificos comenzaron a examinar que harian miles de explosiones nucleares, no solo en nosotros, sino en el medio ambiente del que dependemos. Los primeros informes sugieren que la guerra podria destruir gran parte de la capa de ozono atmosferico durante años, dañando los cultivos y aumentando los canceres a la piel. Y el polvo, el hollin de las explosiones y los incendios podrian dar lugar a cambios catastroficos en la temperatura y luz solar. Un estudio de los 80s, conocido como TTAPS, indica que el polvo y el humo generado por los fuegos nucleares podrian reducir los niveles de luz solar en hasta un 90% y las temperaturas globales podrian caer a un promedio del 2.7C y 7.2C. No habria escapatoria a lo que los autores llamaron “invierno nuclear” que causaria la desaparicion de la mayoria de las zonas agricolas del mundo, lo que motivo a Carl Sagan en el 83 a expresar que “una guerra nuclear pone en peligro a todos nuestros descendientes. La extincion es la ruina de la empresa humana”. En 2007 el climatologo Alan Robock expreso que temia mas una guerra nuclear que el calentamiento global porque la guerra nuclear puede ser un cambio climatico instantaneo.

 

Hasta el momento hemos tenido suerte, aunque no sabemos por cuanto tiempo mas.  Tres veces hemos estado cerca de la total aniquilacion nuclear y no por la amenaza de la guerra, sino de la forma en que simples mal entendidos y errores tecnicos podrian convertirse en una catastrofe planetaria. Lo que hoy dia conocemos como la Crisis de los Misiles Cubanos fue el primer instante en que el mundo quedo suspendido entre el ser y la nada. La decisión de lanzar un arma nuclear a bordo del submarino sovietico atrapado en el fondo del mar por las fuerzas estadounidenses y sin comunicación con Moscu, tenia que ser autorizada por tres oficiales. Los dos primeros dijeron que si. Pero Vasili Arkhipov, segundo en comando, dijo que no y convencio a su comandante a llevar el submarino a la superficie donde finalmente, con acuerdo de los dos paises, regreso a Rusia. Nuevamente el 26 de Septiembre de 1983 el sistema de alerta temprana sovietica informo del aparente lanzamiento de varios misiles balisticos intercontinentales desde los Estados Unidos a Rusia. El teniente coronel Stanislav Petrov estaba encargado de registrar el lanzamiento de los misiles e informarlo al mando militar y politico sovietico. Petrov solo tenia unos pocos minutos para autentificarlo, antes que los sovieticos lanzaran un contra ataque. Durante ese tiempo el juzgo que Estados Unidos no lanzaria un ataque con solo un puñado de misiles, por lo que informo sobre un mal funcionamiento del sistema... Y luego espero. Finalmente, despues de 23 minutos, nada paso.

 

Vasili Arkhipov y Stanislav Petrov, sin lugar a dudas, son las personas mas importante en la historia moderna, mucho mas de los que aparecen en los billetes. Sus acciones permitieron que tu y yo existamos hoy dia.

 

Pero, esto no es todo. A las 8.10 de la mañana del 2018 aparecio en Hawaii un mensaje en los telefonos celulares... “Amenaza de misil balistico ditigido a Hawaii. Busque inmediato refugio. Esto no es un ejercicio de prevencion”. Treinta y ocho minutos despues de la alerta original aparicio un mensaje de la congresal por Hawaii Tulsi Gabbard... “Esto es una falsa alarma. No hay misil entrante a Hawaii. Lo he confirmado con los funcionarios”. Una falsa alarma. Los informes iniciales sugirieron que un trabajador de la Agencisa de Manejo  de Emergencias de Hawaii habia activado accidentalmente el codigo de alerta del mundo real en lugar de una alerta de prueba de misiles, y luego, por si acaso, habia hecho clic en “si” cuando la computadora le pidio que confirmara su eleccion. El trabajador penso que la alerta era real.

No nos equivoquemos, entonces. La amenaza existencial de una guerra  nuclear sigue siendo grande, tanto como lo fue durante la Guerra Fria. Despues de años de tratados de control de armas, las ojivas nucleares en el mundo se han reducido de 70.000 en 1986 a 14.500 en la actualidad y Estados Unidos y Rusia controlan el 93% de todas ellas. Durante la Guerra Fria solo cinco naciones declararon poder nuclear. Hoy dia se han agregado India, Pakistan, Korea del Norte e Israel. Y Japon, Iran y Arabia Saudita han mostrado interes en desarrollar su propio poder nuclear. Cuanto mayor sea el numero de paises que tienen armas nucleares, mas dificil sera mantener la paz nuclear  y mas probable es que ocurran accidentes. Lejos de actuar para estabilizar el equilibrio nuclear, en los ultimos años Rusia y Estados Unidos han revertido años de rcortes de armas nucleares y ambas naciones ahora estan embarcadas en  modernizaciones y expanciones nucleares costosas y peligrosas. Lo que todo esto significa, dice Walsh, es que la postura nuclear cambiante y el abandono de los tratados de control de armas es que las barreras a la guerra nuclear estan cayendo.

En 1997 la Comision para la Eliminacion de Armas Nucleares de Canberra expreso que “La proposicion de que las armas nucleares se pueden retener a perpetuidad y nunca usar, acidentalmte o por decisión, desafia toda credibilidad”. Si hay alguna duda acerca de esto escuchemos hoy solo a Putin y Biden alardeando mutuamente en usar todo su poder nuclear en contra del otro.

En algun momento, y de esto hace bastante tiempo, la guerra se limitaba al campo de batalla. Ahora se estima que un intercambio nuclear completo entre los EE. UU. y Rusia matará a unos cinco mil millones de humanos... Incluso una guerra más pequeña entre India y Pakistán podría resultar en dos mil millones de muertos. Según el Boletín de Científicos Atómicos, el Reloj del Juicio Final es el más cercano a la medianoche desde su creación hace unos 70 años. Mientras tengamos armas nucleares apuntándose unas a otras y conflictos que pueden escalar por elección, tecnología defectuosa o error de cálculo estamos en grave peligro. Los expertos coinciden en que mientras existan estas armas, no se trata de si se utilizarán o no, sino de cuándo. El derramamiento de sangre ya no se contiene solo a las naciones involucradas en el conflicto. Ahora el mundo se ve afectado por la locura de la guerra. Lo triste es que las 200 naciones del mundo pueden ser destruidas por las acciones de dos naciones.

Una y otra vez encontramos que la mayor barrera para combatir los riesgos existenciales, incluida la guerra nuclear, es uno mental. Pareciera que la mente humana se rebela contra la magnitud de la extincion. En lugar de motivarnos para prevenir las catastrofes globales, preferimos ignorarlas.

El pensador español  Jose Ortega y Gasset escribio en el siglo pasado que el animal humano es el ente infeliz y por esta razón hace de su destino la felicidad. La técnica es el instrumento que nos transforma el mundo, que lo obliga a responder a nuestros deseos y desde el momento que la física es la posibilidad de una técnica infinita ella es el órgano de la felicidad. Su instauración es uno de los hechos más importantes de la historia humana. Pero, también, uno de los más peligrosos… la capacidad de crear un mundo con el poder tecnológico es inseparable de la capacidad para destruirlo. La clave de la felicidad es, al mismo tiempo, la clave de su destrucción.

 

Nieves y Miro Fuenzalida.

Ottawa, Octubre del 2022.


Sunday, October 2, 2022

Pedazos de terciopelo azul

 

Tejemos,

Dedos

Y

Cuencas

De

Las manos,

Con

Misteriosos

Palillos

De

Amor

Y

Pedazos

De

Terciopelos azules

Para

Dar

Una caricia. 

 

Nieves.