Sunday, January 17, 2021

La disolucion del ego

 

La meditación tal como se da en el Occidente, especialmente en Estados Unidos y Europa,  es una practica terapéutica que tiene su origen en la tradición budista.  De los círculos religiosos y espirituales su entrenamiento ha saltado a las escuelas, universidades, lugares de trabajo, dirigentes de Corporaciones y residencias de ancianos.  Ya no solo la encontramos en pequeños cultos o grupos  contraculturales sino que como parte  de la corriente mayor con millones de practicantes. Lo que promete, según sus proponentes, es nada menos que una revolución pacifica guiada por la clase media. Nada tan dramático como el terrorismo fundamentalista o la violencia de las barricadas callejeras  y las guerrillas. Por el contrario. Lo que ofrece es una revolución que no requiere cambios de valores o  del sistema económico, solo cambios en la forma en que nos relacionamos con esos valores... ser mas paciente, mas suave, mas piadoso. El eslogan favorito, repetido constantemente por el Dalai Lama,  es compasión.

 

Según esta literatura el problema no es el capitalismo, sino la “enfermedad del pensamiento” que afecta al individuo en la sociedad contemporánea. La dificultad esta en la cabeza de la gente  y no en las instituciones y estructuras  de la sociedad. La enfermedad social  que hoy sufrimos  no es una condición material ni de distribución de la riqueza o justicia. Es, mas bien, una cuestión sicológica que requiere terapia. El ciudadano contemporáneo compromete su autentica libertad al estar demasiado atado al pensamiento,  divagando constantemente acerca del pasado y del futuro, preocupándose, angustiándose de lo que puede pasar o no pasar, deprimidos, estresados e infelices, atrapados en sus propias abstracciones mentales, desconectados del mundo y la gente que los rodea. La meditación patologiza y politiza ciertas formas de pensamiento y el camino esta en  liberarnos de estos esquemas mentales para emancipar nuestras comunidades. La meditación, entonces, no apunta al cambio de ideología, sino al contacto con nuestro autentico ser. La idea es que la meditación revitaliza el valor de las estructuras  existentes al producir una relación mas autentica con ellas. Los cambios se producirían, entonces, primero al nivel del individuo y luego, lentamente, en la sociedad.

 

El movimiento meditativo sugiere, a lo menos, dos posiciones políticas...  primero, capacita una forma genuina de autentica salud  que emancipa a la gente del sufrimiento impuesto por el capitalismo, sin tener que cambiar sus  instituciones y, segundo,  funciona como una especie de religión  secular dentro del capitalismo, una nueva forma de dominación ideológica, que le permite a la gente  hacer frente a las condiciones alienantes del sistema sin la molestia de la revolución.

 

Las practicas meditativas empiezan a surgir como discurso secularizado en el marco clínico y terapéutico de los 90s por lo que no es raro que su enfoque se haya centrado en su valor  sicológico  mas que en su aspecto social, político y cultural. Pero, a pesar de este enfoque todavía uno podría preguntar... ¿qué pasa, por ejemplo, con la intercepción entre meditación, sabiduría y ética? La meditación secular conscientemente se ha distanciado de la tradición ética que ha acompañado su evolución en el Este que posee una ética bien distinta...  ¿es esta ausencia de una ética coherente lo que transforma las practicas meditativas en una mera técnica carente de base moral?  ¿una técnica de paz interior que permite continuar viviendo en el capitalismo?

 

En Shin Budismo el practicante cultiva una mente pura, sin ego, con el fin de unirse  al Todo para luego retornar al mundo y continuar la vida como si nada hubiera cambiado. En varias versiones del Budismo nada tiene que cambiar materialmente, solo la actitud.

 

Si aceptamos la posibilidad de una experiencia existencial completamente autentica que resulta en una profunda transformación invisible  del ego, entonces seria importante  reconocer este cambio no solo en nosotros mismos, sino también en los otros. El estado pos egoico se supone que ya no esta circunscrito por la moralidad convencional. Es esta libertad radical la que supuestamente emancipa el potencial propio de la etapa  pos egoica, cuya conducta subsiste fuera del marco de la racionalidad instrumental  asociada con el capitalismo.  El Bodhisattva, el ser liberado que reúsa entrar al Nirvana antes de salvar a todos los seres y que retorna al mundo para asistirlos en su jornada, es el prototipo del individuo sin ego para quien las convenciones de la moral cuotidiana no se aplican. La literatura budista esta repleta con historias de Bodhisattvas que rompen todo tipo de leyes como mentir, robar, engañar e incluso matar,  como medio para motivar a la gente en conductas que le ayuden a lograr el estado de alumbramiento. La metafísica budista se basa en la no-dualidad y romper la moral relativa del ego convencional pareciera no contravenir la moral absoluta del  pos ego.

 

Desde el punto de vista de la salud mental es importante distinguir entre  la liberación radical del yo y el estado de insanidad.  En el discurso budista la cuestión importante es saber  si el sujeto ha abandonado o no el ego antes de decidir si alguien genuinamente  ha experimentado  el llamado “cambio inmutable”. En los escritos Zen Budistas  de D.T.Suzuki se revela una profunda complicidad entre la idea de “cambio inmutable” y la posibilidad de violencia excesiva y monstruosidad moral, como se dio en la segunda guerra mundial en Asia.  La tradición Zen enfatiza la forma en que los individuos son transformados por la experiencia  de la iluminación, no solo en ser asesinos mas expertos, sino también en  sacarlos del universo moral  en el que pueden ser responsables  por tales acciones.  Los Budistas Zen en Japón después de la guerra han tratado de comprender  por que algunos roshi (maestro Zen iluminado) apoyaron las atrocidades de la armada imperial japonesa. El dilema, frente a eta practica, seria  este... el  alumbramiento o “cambio inmutable” no va acompañado por el logro de una virtud moral superior... o, el sistema usado para verificar el alumbramiento es esencialmente defectuoso.

 

La cuestión, entonces,  es esta... si presumimos la existencia de la experiencia del “cambio inmutable”  obtenido a través de la meditación... ¿cómo sabemos si hay algo empíricamente verificable acerca de la condición pos egoica? ¿y  como sabemos si esta condición  va acompañada de algún imperativo moral?  El filosofo Zizek hace una  interesante comparación con la película La Guerra de las Estrellas. La “Fuerza”, que Jedi y Sith obtienen cuando la mente esta en paz, en estado meditativo y  en sintonía con el Ser, opera como una fuente de poder mas que como un determinante ético. La “Fuerza”  tiene un “lado obscuro”, pero todavía es la “Fuerza”.  Una experiencia existencial completa.

 

La meditación en el occidente de acuerdo al consenso científico tiene mas que ver con cuestiones de salud que con consideraciones éticas. Pero, el escepticismo y la preocupación con cuestiones sociales, culturales y políticas, a pesar de todo,   permanecen.  Según Zizek, la meditación en occidente, es un mecanismo al servicio del capitalismo, una forma de acomodarnos a las demandas y el estrés de la vida contemporánea... ¿no es aquí donde la meditación occidental empieza a parecerse  al “opio del pueblo” del que hablaba Marx, refiriéndose a la religión?

 

¿No es esto paradójico? Porque, después de todo, el fin de las practicas meditativas en el Zen Budismo es la aprehensión directa de la realidad (sunyata). La experiencia del satori se da cuando el “yo” es expulsado completamente de la conciencia y experimentamos el universo libre de dualismos esencialistas. En las soteriologías hindúes el mundo natural y social es una ilusión (maya) construida por la mente. La intención es producir una percepción del mundo libre del esencialismo religioso e institucional,  una que no sea reemplazada posteriormente por otra percepción igualmente esencialista.   

 

¿Por que, entonces, la meditación vuelve a legitimar la subordinación a la maquina social? En el siglo II DC el pensador Hindú Nagarjuna elaboró el concepto de “surgimiento co determinado”. Desde el momento en que las cosas surgen en dependencia ellas no tienen esencias, es decir, carecen de un ser propio. En otras palabras, los objetos de la experiencia no son cosas en si mismas. Solo son lo que son en relación a otros objetos y  estos a su vez dependen también de otros. No hay un todo separado de sus partes. El ser y la naturaleza de las cosas derivan de su mutua dependencia y no son nada por si mismas.  Actualmente Deleuze usa la noción de ensamblaje para designar, no un estado de cosas, sino un proceso  continuo de ordenamiento de cuerpos, objetos, afectos  y conceptos heterogéneos  que conectan unos con otros... un arreglo dinámico de flujos, conexiones y devenires que constantemente crean  y dispersan las relaciones  entre los diferentes elementos  que tienen la capacidad de transformar el todo.  Un  acto continuo de creación y transformación.  Los ensamblajes  configurados por afectos  son, digamos,  la  estructura de toda posible actividad.

 

Y es en el ensamblaje capitalista donde el practicante de la meditación occidental se conecta con los flujos de capital y  trabajo, con la producción  al servicio de mas producción, con el lucro como ultimo valor, con el discurso neoliberal y la expansión hegemónica. Al igual que el practicante del zen japonés se inserta en la cultura samurái, el funcionario corporativo occidental practicante de la meditación “new age” se inserta en la cultura corporativa.  La meditación “New Age”, entonces, no  cambia la ideología, sino que  revitaliza el valor del ensamblaje  existente al producir una relación mas autentica y eficiente con ellas. Aquí nada cambia materialmente, solo la actitud. En breve, una mejor acomodación  a las demandas del capitalismo corporativo.

 

¿Es esta, uno podría preguntar, la único función de la meditación? No, exactamente. Lo que no debemos olvidar es que un ensamblaje no es un arreglo de cosas estático, congelado en el tiempo, sino un todo dinámico e inestable compuesto de  una multiplicidad de elementos orgánicos e inorgánicos.  Una configuración  espacio temporal de cosas que se juntan y separan. Y, justamente porque es inestable y temporal esta abierto a nuevos experimentos, nuevos territorios, nuevas conexiones. Si la meditación es una experiencia pura no contaminada por el lenguaje, las creencias y la tradición, si, en otras palabras, es la capacidad de transcender el contenido de la mente  para tomar contacto con el vacío que en ultima instancia somos, como la tradición budista proclama, entonces, la experiencia meditativa tiene la posibilidad de colocarnos fuera de nuestra identidad socialmente construida  y escapar a la codificación y normatividad institucional. Dada esta distancia... ¿podríamos decir que  quedamos libres para descubrir o crear nuevas y diferentes  totalidades, distintos ensamblajes, conexiones nunca antes imaginadas?

 

Nieves y Miro Fuenzalida.


Sunday, January 10, 2021

Pastar


Pasto
entremedio
de
rocios
de
albas rosadas
y
crepusculos azules
comiendo
palabras
para
un verso infinito.

Nieves.

Sunday, January 3, 2021

El libro y sus enemigos

 

¿Es el Internet  la ultima  tecnología que nos llevara  a una nueva edad de oro o la que nos hundirá mucho  mas en la mediocridad y el narcisismo?  Desde  hace algún tiempo la experiencia viene indicando  que el contenido del medio es menos importante que el medio mismo  en la determinación de cómo pensamos y actuamos. Si todavía dudamos de esta influencia probablemente sea porque los efectos de la tecnología digital no ocurren al nivel de los conceptos y opiniones, sino al nivel de los diseños  de la percepción, es decir,  del sistema nervioso mismo que  altera continuamente sin ninguna resistencia de nuestra parte.  

 

Según el lugar común  la tecnología no es buena ni mala. Lo que cuenta es como la usamos... “no son las pistolas las que matan. Son los seres humano los que lo hacen”.  ¿Realmente?... McLuhan  observaba que hemos llegado a una importante coyuntura en nuestra historia  cultural, un momento de transición entre dos diferentes modos de pensar. Estamos  dejando de lado nuestro viejos procesos de pensamiento lineal en beneficio de  las riquezas  del Internet. Reemplazamos la calma, el enfoque y la ausencia de distracción  de la mente lineal por una mente que quiere y necesita información corta,  inconexa y rápida. En opinión del critico cultural Nicholas Carr en las ultimas cinco centurias,  desde la invención de la prensa, la lectura lineal del libro fue una ocupación popular. La mente literaria  ha estado al centro del arte, la ciencia y la sociedad. Ha sido la mente imaginativa del Renacimiento, la mente  racional   del Siglo de las Luces, la mente inventiva de la Revolución Industrial  y la mente subversiva del Modernismo. Puede que muy pronto solo sea la mente de ayer.

 

En 1913 el eminente físico español Santiago Ramón y Cajal declaro que en  los centros del cerebro adulto las vías nerviosas  son fijas, inmutables y nada puede ser regenerado.  Diferentes regiones del cerebro, e incluso los circuitos cerebrales, juegan papeles definidos en el procesamiento de  la información sensorial y  los que dirigen  el movimiento de los músculos y la formación de recuerdos y pensamiento. Estas funciones  se establecen en la infancia y  no son alterables. La idea de un cerebro adulto inmutable  fue la creencia dominante de la comunidad científica hasta la segunda parte del siglo XX.  En 1983 el científico Merzenich publica  un articulo en el que da a conocer los resultados de sus experimentos con el cerebro de un mono que son completamente opuestos a la creencia de que los sistemas sensoriales se pueden reducir a una  serie de  estructuras fijas.  Mirando hacia atrás, dice,  me di cuenta de que había encontrado la evidencia de la neuroplasticidad. Su minucioso trabajo, rechazado al comienzo, empieza a ser considerado seriamente por la comunidad neurológica. Con el avance de la ciencia del cerebro la evidencia se fortalece. El uso de nuevos equipos y micro electrodos confirman las conclusiones de Merzenich y revelan que la plasticidad no se limita solo a la corteza somatosensorial, sino que es universal. Virtualmente todos los circuitos nerviosos están sujetos a cambios. Nuestras neuronas siempre están rompiendo las conexiones viejas  y formando nuevas y nuevas células siempre están siendo creadas, según el neurólogo James Old. Aunque todavía no sabemos como, el cerebro tiene la habilidad de reprogramarse a si mismo alterando la forma en que funciona. La dinámica esencial de la neuroplasticidad se resume en la norma de Hebb... “La células que disparan juntas permanecen juntas”.

 

 La forma en que pensamos, percibimos y actuamos no están determinadas enteramente por nuestros genes o por las experiencias de nuestra infancia. Podemos cambiar todo ello  a través de la forma en que vivimos y, mas importante, de los instrumentos que usamos. Y no solo las actividades físicas pueden cambiar nuestro  cerebro. La actividad puramente mental  puede también alterar los circuitos neuronales. Pascual-Leone condujo un experimento en donde le enseño a un grupo de participantes, sin experiencia en tocar piano, una pequeña pieza musical. Luego dividió el grupo en dos. Uno practico dos horas durante  cinco días la melodía en un teclado. El segundo grupo se sentó frente al teclado por el mismo tiempo, pero solo imagino tocar la melodía, sin tocar el teclado. Usando la técnica de la estimulación magnética craneal  Pascual-Leone mapeo la actividad craneal antes, durante  y después del test. Lo que descubrió es que los que solo imaginaron tocar la melodía mostraron los mismos cambios cerebrales que los que actualmente tocaron el teclado.  Aquí  podríamos decir que llegamos a ser, neurológicamente hablando, lo que pensamos.

 

Podemos alegrarnos que nuestros mecanismos mentales son capaces de adaptarse a nuevas experiencias. Es esta flexibilidad  la que nos permite  escapar al determinismo genético. El problema es que la neuroplasticidad  también impone su propia forma de determinismo en nuestras conductas. Una vez que creamos  nuevos circuitos en el cerebro  tendemos a mantenerlos activados en la forma de  hábitos que permiten  acciones  rutinarias mas rápidas y eficientes. Pero, habría que agregar, los cambios plásticos no representan necesariamente una ganancia para el sujeto. Además de ser el mecanismo del aprendizaje y desarrollo pueden ser también la causa de mecanismos patológicos. Las adicciones, por ejemplo, fortalecen los circuitos cerebrales  transformándolos  en conexiones mortales. La posibilidad de la decadencia intelectual es parte de la maleabilidad del cerebro.

 

Cada tecnología  expande nuestra fuerza física, amplía nuestros sentidos y remodela la naturaleza.   La maquina de escribir, el ábaco, el sextante, el globo, el libro, el periódico, la biblioteca, la computadora y el Internet, por ejemplo, son parte de esos  instrumentos  que mayor impacto tienen en como y que pensamos. Es evidente  que los avances técnicos  marcan momentos cruciales en la historia. Menos evidente es la influencia que  las técnicas intelectuales tienen  en el flujo químico de las sinapsis  que  determinan como funciona el cerebro.

 

Leer un libro en silencio requiere la habilidad de concentrarse intensamente por un largo tiempo, de perderse y sumergirse en sus letras. Tal habilidad no es fácil de lograr. Nuestro estado natural, como animales que somos, es el de la distracción, del cambio constante de  la mirada y atención, de estar consientes  de lo que esta pasando alrededor.  Esta actitud ha sido crucial en nuestra sobrevivencia a través de nuestra historia. Leer un libro, dice Carr,  es un proceso antinatural que exige la atención sostenida en un solo objeto estático. Para ello es necesario entrenar el cerebro para ignorar todo lo que esta ocurriendo en el ambiente. La habilidad de enfocarse en una sola tarea  es una anormalidad en la historia de nuestro desarrollo sicológico. Por supuesto, muchos cultivaron esta capacidad  antes  que apareciera el libro. Entre ellos el cazador, el artesano, el ascético. Lo que es diferente en la lectura de un libro es la profunda concentración combinada con  el eficiente y activo desciframiento e interpretación del significado del  texto. La lectura de la secuencia de las paginas impresas es valiosa, no solo por la información que obtenemos, sino también por la forma en que el escrito promueve  vibraciones intelectuales en nuestra mente.  Creamos  asociaciones, extraemos conclusiones y analogías,  desarrollamos nuestras propias ideas. “Pensamos profundamente en tanto leemos profundamente” .  A diferencia de la meditación, que es el vacío de la mente,  la lectura libresca la llena y repone.  Las ultimas investigaciones en los efectos neurológicos de la lectura lineal muestran que el lector mentalmente simula cada nueva situación que encuentra en la narrativa y las  acciones y sensaciones que encuentra  son integradas en el conocimiento y experiencia  personal, lo que indica que la lectura  no es una actividad  puramente pasiva.  

 

Después  de mas de cinco siglos  la imprenta y sus productos empiezan a ser desplazados del centro de la vida intelectual. Primero por la radio, el cine, el fonógrafo y la televisión. Afortunadamente, debido a su limitada capacidad para transmitir la palabra escrita,  estos no pudieron reemplazar el libro. Con la revolución electrónica la cosa es diferente. La pantalla de estos artefactos, con su capacidad de reproducir y compartir  textos, está en mejor posición para reemplazar al libro.  El problema es que nos introduce a un lugar bien diferente  del de la pagina escrita.  Con ella una nueva forma intelectual empieza a  tomar lugar que desvía otra vez los circuitos cerebrales.  El acto cognitivo de leer usa no solo la vista, sino también el tacto. Toda lectura libresca es multi sensorial.  El cambio del papel a la pantalla, además de cambiar la forma que navegamos un escrito, influye notoriamente en el grado de atención  y profundidad que le dedicamos. Los “Hyperlink”, por ejemplo, alteran la experiencia del medio digital. Los enlaces no solo nos llevan a otros trabajos suplementarios, sino que nos impulsan a ellos. Nos estimulan a rastrear una serie de textos, a saltar de uno a otro constantemente en lugar de dedicarle una atención sostenida a uno solo de ellos.  Nuestra fijación a un texto se vuelve provisional, tenue y fragmentada. La combinación de diferentes tipos de información en una sola pantalla distrae nuestra concentración.  Una sola pagina puede contener unos pocos pedazos de  texto, un video, varios comerciales, enlaces a otros sitios, etc. etc. Mientras leemos el texto, llega un e-mail, el teléfono móvil avisa la llegada de un “text”,  la pantalla avisa que tenemos  nuevos mensajes de Facebook y Twitter. En esta cacofonía de estímulos la concentración  hace mutis por el foro. Y mientras mas se expanda el Internet,  mas se contraen los otros medios.

 

Por ahora el libro físico  todavía existe y no hay razón para creer que desaparecerá en el próximo futuro. Pero, a la larga, la lectura del libro, como la hemos definido, se aproxima a su crepúsculo cultural. El silencio, el arte de la concentración y memorización son  totalmente desechables. Según algunos educadores es tiempo de abandonar la lectura profunda,  “el mundo lineal y jerárquico del libro” y entrar en el mundo de la “conectividad ubicua y la proximidad penetrante” y “descubrir el significado emergente de contextos que están en un flujo continuo”.

 

¿Qué impacto tiene todo esto en la mente? Junto con el alfabeto y el sistema numérico, el Internet es la tecnología mas poderosa en la alteración de la mente que ha existido en la historia humana... ¿Bueno o malo?  La lectura de libros muestra intensa actividad en las regiones asociadas con el lenguaje, la memoria y la vista, pero no actividad en la región pre frontal. Los usuarios del Internet, en cambio, muestran una intensa actividad a través de todas las regiones del cerebro cuando escanean la “Web”.  Este exceso de actividad impide la habilidad de hacer las conexiones mentales que la lectura profunda posibilita y nos convierte  en meros descifradores de información.  

 

De cultivadores de conocimiento personal ahora nos  convertimos en recolectores  y juglares de datos electrónicos.  La actividad múltiple del Internet, según  el neurólogo Jordan Grafman,  obstaculiza el pensamiento profundo y creativo. El Internet, en su lugar nos facilita la ubicuidad... pero, como decía Seneca... “Estar en todas partes es  estar en ninguna parte”.  

 

Nieves y Miro Fuenzalida.


Sunday, December 27, 2020

La plaza de las tormentas

 

 

Se juntan,

En

La plaza

De

Las tormentas,

Las lluvias

Con

Sus melenas

Largas

Y

Transparentes.

El trueno

De

Sonidos

Iracundos

Y

Rebeldes

Y

La luz

Ultravioleta

Del

Rayo,

Para discutir

Cambios

De climas.

 

Nieves.


Sunday, December 20, 2020

Los dioses no quieren irse


A pesar de la noticia de la “muerte de Dios”, que a gritos proclamaba el loco en el mercado, los grupos evangelistas, entre otros, han venido experimentando una impresionante resurgencia  en las Américas, particularmente  en Brasil y Estados Unidos, en donde  han logrado configurar una fuerza política capaz de influir en la elección de  presidentes y representantes políticos, que no es poca cosa. Según el Instituto de investigación de Religión Publica de Estados Unidos los evangélicos son los grupos mas prejuiciosos del país. En el índice de racismo obtienen el 78% y postulan una cosmovisión que pone a los cristianos por encima de las otras religiones, a los hombres por encima de las mujeres y a los blancos por encima de toda otra etnicidad. Las otras denominaciones  no están demasiado lejos de este modelo.  

 

¿Por qué mantenemos a los dioses en lugar de abandonarlos?

 

Los estudios bioculturales de la religión  sugieren que la tendencia de los humanos a  presuponer “agentes sobrenaturales” cuando se enfrentan con hechos sorprendentes es lo que  contribuyo, en gran medida, a la cohesión, mejoramiento de la cooperación y la competitividad de los primeros grupos humanos. 

 

Las investigaciones en campos tan diversos como las ciencias cognitivas, la biología evolutiva, la arqueología, la psicología experimental y la antropología cultural han venido mostrando que las concepciones de agentes sobrenaturales surgen y se trasmiten fácilmente en las mentes humanas como resultado de características seleccionadas naturalmente en la era del paleolítico. Desde los últimos 70 000 años hemos sido portadores de dioses como resultado de la integración  de mecanismos cognitivos heredados que nos predisponen a sobre detectar formas similares a las humanas en el entorno natural. Cuando la sobrevivencia dependía de la rápida percepción de depredadores o de presas estos mecanismos fueron  una enorme  ventaja en la lucha por la existencia. Esta hipersensibilidad a formas o fuerzas intencionales similares a las humanas  ayudaron a la rápida detección de enemigos y amenazas.  

 

Según el antropólogo Stewart Guthrie el antropomorfismo es la falsa interpretación  de un fenómeno ambiguo al que se le da una forma o fuerza similar a la humana. El antropomorfismo religioso, la atribución de cualidades humanas a los dioses, surge primariamente  debido a la atribución de cualidades humanas al mundo. La incertidumbre perceptual y la necesidad de encontrar agentes relevantes en el ambiente son los progenitores de todas las religiones, no importa  la diversidad de creencias y practicas que puedan tener. Las recientes investigaciones de las ciencias cognitivas han apoyado estas hipótesis agregando un mayor conocimiento a la complejidad y poder de los sistemas inferenciales que conducen a la detección de dioses. 

 

Nuestros ancestros constantemente se encontraban en situaciones en donde no había tiempo para reflexionar. La rapidez era una cuestión de vida o muerte, de comer o ser comido.  Uno de los sistemas cognitivos mas conocido y probado que doto al ser humano con una importante ventaja en el paleolítico fue el “dispositivo hipersensible de detección de agencia”. En la época de la caza y recolección esta hipersensibilidad para detectar peligros claramente fue un mecanismo que proveyó una ventaja selectiva. 

Este dispositivo es el que proyecta la “agencia” a fenómenos ambiguos tales como sombras, formas, movimientos, ruidos inesperados, sueños, enfermedades, anomalías climáticas o cualquier cosa difícil de explicar. Automáticamente lleva a inferir  que  un agente oculto en ellos, sea el espíritu desencarnado de un animal o  un antepasado, es el responsable de sus acciones. Una vez que el humano imagina que ha detectado un agente, inmediatamente teoriza que este tiene estados mentales y emocionales similares a los humanos.

 

Las recientes investigaciones transculturales  sugieren que estas diversas tendencias cognitivas predisponen la mente humana hacia las creencias religiosas que siguen un orden particular... primero la mentalización, luego el dualismo de la mente y el cuerpo, seguido finalmente por la teleología.

  

La promiscuidad antropocéntrica sirvió bastante bien a nuestros antepasados en la preservación y evolución de la especie. Las investigaciones bioculturales indican que el  compromiso cooperativo dentro de las coaliciones sociales en el paleolítico mejoraron inmensamente gracias a la intensificación de estas creencias compartidas y al compromiso ritual con dioses potencialmente punitivos. El lado obscuro de la cohesión social del grupo, sin embargo, ha sido hasta hoy el antagonismo con los que poseen una identidad diferente

 

¿Tiene todo esto algo que ver con las crisis ecológicas, económicas y sanitarias que hoy  estamos viviendo? La detección de agentes súper naturales ciertamente ayudo a las civilizaciones humanas a emerger y mantenerse unidas, pero ahora  pareciera que es el momento de cuestionar estos valores si queremos adaptarnos a las condiciones que el Antropoceno nos presenta.  Si un gran numero de la población creyente tiende a pensar  que los huracanes y las sequias son actos de Dios o que no necesitamos mascaras ni vacunas para protegernos de la pandemia porque la fe en El Todo Poderoso nos inmunizara, ellos pondrán menos atención y tenderán a descalificar los reportes de las investigaciones científicas.

 

En una entrevista de la revista “New Scientist” el renombrado naturalista y biólogo E.O.Wilson expreso que el pensamiento religioso nos está tirando hacia abajo y que, en aras del progreso, lo mejor seria disminuirlo o eliminarlo.

 

La religión, ciertamente, ha ayudado a mantener unidas a las sociedades, ha proporcionado un sentido de la vida a las personas y ha fomentado la producción de grandes obras artísticas.  Pero, al mismo tiempo refuerza los prejuicios que conducen constantemente a interpretaciones erróneas de los fenómenos naturales y fomenta el antagonismo hacia los grupos externos. En los últimos años los estudiosos del cambio climático, por ejemplo, han venido dirigiendo su atención cada vez mas a la relación entre religiosidad, afiliación religiosa e ideas religiosas especificas y las actitudes y comportamientos hacia los informes sobre los desafíos y peligros ecológicos. Según las  investigaciones de Morteux y Barnet, publicadas en  “Global Enviromental Change”, cuando a los habitantes de las islas Tuvalu se les pregunto porque no habían emigrado debido al aumento del nivel de las aguas, consistentemente respondían que de acuerdo a la historia bíblica de Noé  Dios no iba  a permitir mas inundaciones en el futuro. En un reporte del 2013 acerca del papel de las religiones  en la Amazonia brasileña, publicado en “Journal of Rural Studies”, Otsuki concluye que una de las consecuencias  de la popularidad  de la Iglesia Pentecostal de la Asamblea de Dios en las zonas rurales fue el mensaje Cristiano de disfrutar de la prosperidad terrestre convirtiendo la foresta en municipalidades y participando en la promoción  de la acumulación capitalista.

 

La evidencia experimental sugiere que la gente menos religiosa  y mas analítica tiende a ser mas crítica  frente los prejuicios religiosos. En una encuesta que examina la relación entre el apego al lugar, las creencias ideológicas y las actitudes al cambio climático, Devine-Wright y sus colegas encontraron que los con mas apego global son mayormente mujeres, jóvenes y sin creencias religiosas. Hope y Jones en un estudio comparado de cristianos, musulmanes y seculares publicado en el 2014 en “Technology in Society”  encontraron que la falta de urgencia en la percepción de la crisis ecológica entre cristianos y musulmanes  se debía a las creencias en la vida después de la muerte y la intervención divina. Los participantes seculares que carecían de estas creencias, en cambio, mostraron un mayor foco en la responsabilidad humana y en la necesidad de acción. Igualmente las resistencia durante la actual pandemia a usar mascaras y a las medidas sanitarias recomendadas por los servicios de salud  provienen mayoritariamente de los grupos evangélicos, especialmente en EU y Brasil.

 

Si un gran numero de personas interpreta los fenómenos naturales como la desaparición de forestas, el aumento de la temperatura o el deshielo polar como actos divinos  inevitablemente pondrán menos atención a los informes científicos acerca del cambio climático... ¿para que angustiarnos por esto si Dios, de todas maneras, va a crear una nueva tierra? ¿para que preocuparnos acerca de la desigualdad económica y la explotación de los países en desarrollo si Cristo retornara a la Tierra en el día del Juicio Final y los pecadores y herejes serán despachados al infierno?

 

Esta política basada en la fe exhibe el espíritu vengativo del Antiguo Testamento, la interpretación literal de la Biblia y el anti secularismo pluralista. Ciertamente se podría decir que no todos los creyentes creen en estas fantasías. Muchos de ellos están profundamente preocupados por el cambio climático y el consumo capitalista y su concepción de Dios no promueve la superstición ni la segregación. Las investigaciones sicológicas transculturales, sin embargo, indican que no importa lo que la elite intelectual y la clase sacerdotal puedan decir, la vasta mayoría de los creyentes regulares naturalmente sigue los prejuicios dirigidos hacia la detección de espíritus,  santos y fuerzas intencionales.  

 

Las creencias en dioses y agentes incorporales súper naturales proveyeron una ventaja en la sobrevivencia de nuestros ancestros junto con la mantención de complejas sociedades iniciándose en el Neolítico y siguiendo en las sociedades posteriores. Hoy día, junto con el capitalismo corporativo, ellas están contribuyendo a la degradación del ambiente global del que todos dependemos. Kant, al igual que los humanistas renacentista, decía que la religión, a menudo, le impide al ser humano alcanzar su máximo potencial al mantenerlo en la inmadurez y en la dependencia sacerdotal, en los autodenominados guías espirituales y en los políticos de todo tipo que instrumentalizan estas creencias. E.O.Wilson en su libro “El Sentido de la Existencia Humana” argumenta que la vida humana puede ser mas simple de lo que pensamos. No hay predestinación, no hay misterio insondables de la vida. Los demonios y los dioses no compiten por nuestra lealtad. En cambio, nosotros nos hacemos a nosotros mismos, independientes, solos y frágiles. Una especie biológica adaptada para vivir en un mundo biológico. Lo que cuenta para la supervivencia  a largo plazo es la auto comprensión inteligente, basada en una mayor independencia de pensamiento que la que hoy toleramos, incluso en las sociedades democráticas mas avanzadas.

 

¿Seria posible eliminar la fe religiosa? Probablemente no.  La anunciada “muerte de Dios” ha tenido bien poco efecto en la trayectoria sacerdotal. Los silogismos tienen mucho menos fuerza que los lazos emocionales. Lo que al parecer puede ocurrir es que los compromisos imaginativos con los dioses lentamente empiecen a disolverse a medida que las nuevas generaciones encuentren, poco a poco, que no es necesario el uso de estas estrategias adaptativas. Abandonar a los dioses puede predisponernos  a la construcción de hipótesis mas plausibles y estrategias axiológicas mas factibles.

 

Nieves y Miro Fuenzalida.


Sunday, December 13, 2020

El trovador de arcoiris


De lluvia
en lluvia
el trovador
de
arcoiris
va contando
su  historia
La guarda
en
sus manos
mojadas
de
noche.

Nieves.

Sunday, December 6, 2020

El arte y el tarro de sopa

 

En un tiempo la belleza y la imitación de la realidad eran el objeto del arte. Mirar una pintura era como mirar el mundo a través de una ventana. Ese tiempo se acabo. Ahora,  partir de las ultimas décadas del siglo XIX, cualquier cosa puede pasar por arte... un pedazo de periódico pegado a una pintura, un cuadrado negro, Jesucristo colgando de un gancho, un urinal puesto en una galería de arte, los cachos de un toro en un marco, mostachos en Mona Lisa, una canva blanca, el cuerpo descuartizado de una vaca en una exhibición artística y así por el estilo. Al dejar de ser imitación todo fue factible. El arte, en el mejor de los casos, dejo de ser un concepto cerrado  y al volverse  pluralistico su definición se ha tornado bien problemática, por no decir imposible, según muchos críticos ¿Significa que el arte carece de propiedades comunes y que, de alguna manera, ya no podemos hablar de su universalidad? ¿Si la reproducción de un tarro de sopa Campbell puede ser arte se sigue que todo es arte? En buenas cuentas  ¿hemos llegado al fin del arte?

 

Hegel predijo hace ya un tiempo que el arte tal como se conocía en su época llegaría a su fin. A pesar del compromiso de los románticos en su elogio del arte en los últimos 200 años la idea de que este ha llegado a su fin ha sido un tema recurrente, sin contar que Platón hace ya mas de dos siglos ni siquiera  le dejo lugar a los poetas en su ciudad ideal y coloco al arte  en el peldaño mas bajo de la existencia junto con las sombras, los sueños y las ilusiones que solo son meras apariencias.

 

Si miramos la historia del arte  generalmente  se la ha pensado como la progresión linear de diferentes estilos o movimientos. Del Romanticismo al Realismo, del Impresionismo al pos-Impresionismo, etc. Esta línea temporal implícitamente contiene ciertas ideas acerca de lo que el arte es, de lo que fue y hacia donde se dirige. Una  de las ideas que invariablemente aparece es la de mimesis, la imitación y representación de la naturaleza o de nuestra vida interior como ultimo gol. La imitación del cuerpo humano, por ejemplo, que comienza en la Grecia clásica adquiere cada vez  mayor verosimilitud con la ayuda de una seria de  descubrimientos como la perspectiva, el chiaroscuro y la  fisonomía, alcanzando todo su esplendor en el Renacimiento. Esta progresión de la representación de la realidad, que domino gran parte la narrativa de la historia del arte, empieza a perder influencia durante el siglo XIX con el nacimiento de la fotografía y el cine que obligaron al artista a abandonar la imitación de la naturaleza para empezar a explorar nuevas formas. El cubismo en los comienzos  del siglo XX, por ejemplo, cuestiono los procesos de representación visual y Marcel Duchamp exhibe un urinal que pasa como obra de arte dando origen a una sucesión de diferentes movimientos e “ismos”, todos con su propia noción de lo que el arte debería ser. Con lo que nos quedamos al final, dice el filosofo Arthur Danto, es con un arte transformado en un puro pensamiento acerca de si mismo, un objeto de su propia consciencia teorética. La gran narrativa de la progresión lineal, de un movimiento respondiendo a otro, ha terminado. El arte ha alcanzado un estado pos-histórico. Todo lo que queda es pura teoría. Después del 2000 no hay movimientos o “ismos”. Cuando el arte se hace consciente de su propia historia, como en nuestra época, es inevitable que se vuelva finalmente hacia la filosofía. Y cuando lo hace, el arte ha llegado a su fin. Algo que los artistas y la industria asociada con ellos no ven con mucha simpatía.

 

Lo que sorprende en la obra de Warhol no es su contenido, sino su forma. Mucho mas chocante que sus representaciones de botellas de Coca Cola y tarros de sopa Campbell fue su escultura de una caja de jabón Brillo. La caja del artista era indistinguible de  la actual caja de jabón Brillo. Si uno coloca una al lado de la otra no es posible ver ninguna  diferencia... ¿qué es lo que hace, entonces, que una sea una obra de arte y la otra un objeto ordinario? Lo que hace la diferencia, dice el filosofo George Dickie, es una cierta teoría del arte. Es ella la que coloca la obra dentro del mundo artístico. Las cajas de jabón Brillo de Warhol son arte porque la obra tiene una audiencia que la comprende gracias a una cierta teoría que dice lo que el arte puede ser. El mundo del arte, compuesto por críticos, coleccionistas, comerciantes, salas de exhibición, museos, etc. juegan un papel importante  en la elección de que teorías se adaptan o cuales son rechazadas.

 

La interrogante implícita es, obviamente, porque estas llamadas teorías cambian a través del tiempo ¿Qué dirían, por ejemplo, los pintores neoclásicos de la obra de Warhol? ¿Cómo los artistas del Renacimiento o del medio evo reaccionarían frente a ella? Mas aun ¿estas obras representan algún tipo de progreso?

 

Según Danto hemos entrado a la edad del pluralismo en donde una dirección es tan buena como otra. Muy bien puede ser que este periodo pos histórico del arte traiga obras carentes de la importancia o del significado que pudiéramos esperar. Sin embargo, a pesar de ello, los caracteres artísticos van a continuar viviendo felizmente, libres de las grandes narrativas, haciendo lo que ellos siempre han hecho.

 

¿Y que es esto que siempre han hecho? Cualquier respuesta que se pueda dar va a ser bien controversial y la prueba es que hay cientos de libros y artículos  sobre el tema y, para decir lo menos, a través de las centurias el termino arte ha cambiado varias veces problematizando su definición hasta el punto que algunos sostienen que el termino es indefinible.

 

El arte es esencialmente histórico y, según se dice, comienza con la era de la imitación, seguido con la era de la ideología, seguida, en nuestra época, con la era pos-histórica en donde la obra no tiene que tener una forma especial. La imitación al estilo del Giotto o Cimabue, aunque no ha sido invalidada por la fotografía o el cine, ya no puede ser parte de la definición del arte. Otras culturas, al igual que el Modernismo y el arte contemporáneo, están llenos de ejemplos que no son imitación y, como si esto no fuera suficiente, no sabemos que arte traerá el futuro. 

 

¿Qué hace, entonces, que un objeto entre a formar parte del mundo del arte, a pesar de todos estos cambios? Según el filosofo Arthur Danto, que se suma a la controversia artística, una obra es arte si tiene un objeto sobre el cual se proyecta alguna actitud o punto de vista, digamos un estilo, a través de elipsis retoricas que invitan al espectador a llenar lo que falta de acuerdo a su contexto histórico.

 

A diferencia del anti esencialismo posmodernista  que ve el arte como un  concepto abierto, Danto sigue la tradición esencialista. Es cierto, dice, que la lógica de la historia del arte lo hace aparecer como un concepto abierto. El arte griego fue mimético y el Romanesco difícilmente califica como tal. El arte abstracto muestra que la imitación no forma parte de la esencia del arte y tampoco la abstracción. En buenas cuentas no sabemos realmente que pertenece y no pertenece al arte.  El problema, sin embargo, es que, a pesar de esto, los filósofos, entre otros, concluyen demasiado pronto que el arte es un concepto abierto porque no pueden encontrar un conjunto de propiedades visuales comunes. Cuando se dice que no tiene propiedades comunes, es porque se buscan solo propiedades visibles. Pero, en realidad, dice Danto, son las propiedades invisibles las que hacen que algo sea arte.

 

Con el advenimiento del fin del arte, cualquier objeto cuotidiano califica como candidato artístico y la diferencia entre el reino utópico de la creación artística y el mundo diario se vuelve borrosa. Según Danto, Warhol creo la “Caja Brillo” con la intención de que fuera arte. Luego, fue arte. El acto de reconocer la intención artística en un objeto significa que el observador del arte acepta que hay algo mas allá del objeto material para interpretar y que la interpretación de las señales no visuales de la obra artística demanda  una teoría del arte como pre requisito para que esta sea aceptada dentro del mundo artístico pos-histórico.

 

Esta teoría no debe pensarse como un conjunto de conceptos artísticos trascendentes, sino como una cuestión de contexto histórico. Así por ejemplo la inserción de trabajos de arte como el Urinal de Duchamp o el Tarro de Sopa Campbell de Warhol, que no hubieran podido ser percibidos como Arte en el pasado, indica que un cambio histórico ha ocurrido en el poder creativo con el que el arte se produce. En esta era del arte pos-histórico el arte se asocia  ahora con la libertad completa en la elección de estilos artísticos.

 

¿Qué es, entonces, lo que permite decir que las pinturas de Altamira, las Mascaras Africanas, los Moai de la isla de pascua, la Mona Lisa de Leonardo da Vinci, Desnudo Descendiendo la Escalera de Duchamp, la Pintura de Reloj de Salvador Dalí, El Beso de Lichtenstein o los Abrigos de Pieles Manchados con Pintura de David Hammons son arte? Si no hay nada que ligara todas estas obras... ¿cómo sabríamos que ellos son o no son arte?

 

Según Danto el arte es acerca de algo que materialmente manifiesta un significado temporal. Es la encarnación de una idea o significado y, tal vez, esto sea  todo lo que se requiere para una teoría filosófica acerca de lo que el arte es. Cualquier estilo, dice, puede ser usado y los significados inherentes en cada estilo histórico son únicos e inconmensurables  a través de los diferentes periodos históricos. Cualquiera sea el caso, el arte es mas que una forma o diseño. Uno tiene que saber algo, por ejemplo, acerca de rayos y relámpagos para captar el poder de Zeus cuando el los sostiene en sus manos. Uno tiene que saber algo acerca del sacrificio para ver como Cristo puede ser retratado como un cordero. Y uno tiene que saber algo acerca de la idea de los derechos del animal para captar el significado de los abrigos de pieles manchados con pintura para entender la obra de David Hammoms. Cada abrigo arruinado es un cuadro de crueldad y moda. El Tarro de Sopa Campbell de Warhol tiene sentido solo en el Pop Art de 1961, pero no en la edad del Rococó. En la ilusión artística el lugar común se transforma en algo asombroso.

 

El objetivo de la interpretación artística, entonces, no es un esfuerzo manipulativo, como pudiera pensarse, sino que es el intento de “captar la metáfora que siempre esta ahí”.

 

Nieves y Miro Fuenzalida.