Sunday, April 5, 2020

El virus entre nosotros


Las fuerzas microscópicas de la naturaleza nos confinan a nuestras casas y departamentos, nos obligan a interactuar a dos metros de distancia y nos recuerdan que las secreciones, el aliento, el olor y la tos que somos es la materia que constituye nuestra ultima realidad, a pesar de todas nuestras fantasías.  

De la biopolitica a la psicopolítica... y de vuelta a la biopolitica. Según una orden publicada en el siglo XVII, en algún lugar de Europa, se cierra la ciudad, se separan los distritos, se ordena estar dentro de las casas y se prohíbe dejar la ciudad bajo pena de muerte. Las regulaciones que se implantan penetran hasta los mas pequeños detalles de la vida diaria a través de la mediación de una completa jerarquía que asegura el perfecto funcionamiento del poder. En contra de la plaga el proyecto disciplinario  pone en juego el biopoder medico y político que eventualmente reemplaza el poder soberano. Hoy nadie podría negar que este modelo de separación social y exclusión que hoy vivimos es un despliegue biopolitico. En breve, un poder que es articulado en la producción, manejo y administración de la vida.

Como nota Esposito la política y la medicina han estado ligadas, por lo menos durante  las ultimas tres centurias, lo que ha producido, inevitablemente,  la transformación de ambas. Por un lado, esto ha guiado a un proceso de medicalización de la política que se muestra cada vez mas en su tendencia a “curar” a los ciudadanos por riesgos que la misma política, en muchas ocasiones, es responsable por enfatizarlos. Por otro lado, también podemos ver la politización de la medicina, con misiones de control social que no le pertenecen, lo que explica las evaluaciones extremadamente heterogéneas que los virólogos están haciendo en la naturaleza y gravedad del covid-19.

Desde un punto de vista legal los decretos de emergencia aplicados a casos como este le permite al poder política establecer estados de excepción que a la larga  socaba el balance de poder en favor del ejecutivo. Según Agamben en las democracias liberales modernas la suspensión temporal de la ley se transforma eventualmente en una condición generalizada, en un paradigma de seguridad que deviene en la técnica normal de gobierno. Las frenéticas, irracionales y completamente injustificadas medidas de emergencia para detener una supuesta epidemia debido al covid-19  muestran  la tendencia creciente a utilizar el estado de excepción como modelo a seguir. Las razones de salud y seguridad publica dan lugar a una verdadera militarización de  municipios, regiones y países. El covid-19 esta siendo usado como una “excepción” que permite una extraordinaria expansión del poder gubernamental para imponer extraordinarias restricciones a la libertad que disuelven los vínculos  sociales e imponen un régimen de soledad  y control policial que recuerda las negras experiencias de nuestro pasado. La infección causa solo moderados síntomas, una especie de influenza, en el 80 o 90% de los casos. En el 10 al 15% de los casos puede desarrollarse una neumonía con consecuencias benignas en su mayoría. Y, solo un 4% requiere cuidados intensivos. Si esta es la situación... ¿por qué las autoridades y los medios de información hacen lo posible para propagar el pánico?    

La preocupación de Agamben es la regularización de la excepción.  En uno de sus recientes  escritos expresa que mas triste que las implícitas limitaciones de la libertad es la degeneración de las relaciones humanas que esto pueda generar. El otro humano, cualquiera que este sea, incluso los que amamos tenemos que mantenerlos a distancia,  no tocarlos, ni siquiera acercarnos a ellos. De pronto nuestros semejantes han sido abolidos.

Pero... ¿esta seria la única manera de expresar el amor? Abrazar, besar o apegarme a mis semejantes no es la única manera de manifestar nuestros sentimientos. En estos momentos, mas que nunca, desplegamos el amor manteniendo a ella o a el a distancia. Hoy día la sociabilidad, como dice Sergio Benvenuto, es evitar la sociedad... ¿no es aquí donde cierto marco ideológico, de izquierda o derecha, se derrumba? ¿no es este el fracaso de entender lo que esta pasando en la molecularidad de nuestras relaciones? Boris Johnson le dice a los británicos... “prepárense a perder a quienes aman antes de que les llegue su tiempo”. El mensaje obvio fue “prepárense a perder a sus viejos”. Y Donald Trump estaba dispuesto a eliminar las restricciones para salvar la economía.

Italia hizo una elección diferente... Cuarentena y parálisis económica para proteger a sus viejos y viejas, Agamben entre ellos... ¿no hay algo hermoso en esta vigorosa defensa de los que no tenemos una larga vida por delante? 

Como dice Jean-Luc Nancy... “Debemos tener cuidado de no golpear el objetivo errado”. Lo cierto es que toda la civilización esta en cuestión, no hay lugar a dudas. En realidad, lo que esta ocurriendo, como todos podemos ver, es la descomposición de los servicios públicos y la economía, mas bien que la toma totalitaria del poder. No hay un titiritero tirando los hilos. Este es el resultado de fuerzas independientes.  El mero hecho de que los sistemas económicos no puedan suspender su frenética actividad por unas pocas semanas sin dar señales visibles de colapso los expone por lo que son... un virus planetario mortal. Con lo que nos enfrentamos es con la elección de una supuesta economía “saludable” y nuestra propia salud física. Irónicamente esta elección ha estado frente a nosotros desde hace harto tiempo.

 Si este virus cae en la categoría de un evento, lo que es difícil de negar, entonces debe poseer también alguna virtud. Los eventos no hay que confundirlos con los hechos. A diferencia de estos, ellos poseen una fuerza, una propiedad, es decir, algo hacen, producen transformaciones y generan futuros que antes no eran posibles. Todas las plagas, como la historia muestra, cambian la sociedad y la cultura, transformando alguna tendencias y acelerando otras y cambian la consciencia con consecuencias que no se ven por años. Lo que sabemos, sin embargo, es que en algún momento la pandemia terminara. Lo que no sabemos es que tipo de ser humano seremos en ese momento. 

Tratando de responder a esta cuestión, el filosofo marxista Zizek dice que  la pandemia causada por el coronavirus es un ataque al sistema capitalista mundial, un signo de que no podemos seguir por el mismo camino que hemos transitado hasta ahora. Necesitamos un cambio radical que traiga una sociedad alternativa, una sociedad que este mas allá de la nación-estado capaz de que actualizar la cooperación mundial.  Son las catástrofes cósmicas, la amenaza global como un asteroide o un virus matando a la humanidad, las que dan  paso a la solidaridad mundial, dejando aparte nuestras mezquinas diferencias. Lo triste de todo esto es que necesitamos una catástrofe de esta magnitud para obligarnos a repensar las características básicas de la sociedad en que vivimos.

¿No será que este optimismo es algo prematuro? Si miramos  el pasado humano también es posible otro escenario. Según Byung-Chul Han el virus no puede reemplazar a la razón. Después de la pandemia, el capitalismo continuara con su pujanza.  Es cierto que la conmoción es un momento propicio que permite establecer nuevos sistemas de gobierno. El neoliberalismo, por ejemplo, fue precedido de crisis que causaron conmociones. Pero, el virus no vencerá al capitalismo y no podemos dejar la revolución en sus manos. Somos los humanos dotados de razón los que tenemos que repensar  y restringir radicalmente el capitalismo destructivo.

En tiempos de colapso,  el capitalismo solo tiene dinero mágico, primero para los bancos y las grandes Corporaciones, la elite rica que hoy gobierna el mundo y luego, lo que queda, va a nosotros. Cuando el circulo de beneficios se expande, no es porque el capitalismo, de pronto, se haya vuelto mas solidario, sino porque necesita mantener su fuerza de trabajo. Una vez terminada la crisis tratara por todos los medios posibles de recuperar las riquezas perdida. El capitalismo es un sistema económico amoral impulsado solo por la acumulación del lucro. Y no hay virus que lo haga cambiar.

El virus, de repente, nos hace sentir que todos estamos siendo arrastrados por algo arrollador que silenciosamente crece en los pliegues de nuestros cuerpos mas allá de nuestra voluntad. Cada uno de nosotros esta bajo la amenaza de  este ataque, lo que nos hace participantes de una tragedia común.  Y, curiosamente, es en estas situaciones cuando ser libre es hacer lo que se debe hacer. La libertad encarnada en el trabajo y dedicación de los miles y miles de hombres y mujeres a través del mundo que diariamente arriesgan sus vidas para impedir que la infección se expanda sin limites.


Nieves y Miro Fuenzalida

Sunday, March 29, 2020

El hambre de la imaginacion


La imaginación
Tenia
Hambre.
Se comio
Un poema
Vegetariano
Con
Una ensalada
De
Letras-palabras-metaforas
Con
Salsa
De
Comas
Y
Puntos suspensivos.

Nieves.

Sunday, March 22, 2020

La bomba, la información y la genética


Ortega y Gasset decia que la figura humana es la de un animal inadaptado que existe en un elemento extraño, en  un  mundo primordialmente hostil  a su condición. Dentro de el su destino esta marcado por el intento de adaptarse a las exigencias vitales que el medio le plantea. Esta es la razón que lo obliga a transformar este mundo que le es ajeno, que no coincide con él, que no es suyo, en otro en donde se cumplan sus deseos. El sueño de un mundo coincidente con nuestro  ser  es lo que  llamamos felicidad. El animal humano es el ente infeliz y por esta razón hace de su destino la felicidad. La técnica es el instrumento que transforma el mundo, que lo obliga a responder a nuestros deseos y desde  el momento que  la física es la posibilidad de una técnica infinita ella es el órgano de la felicidad. Su instauración es uno de los hechos más importantes de la historia humana. Pero, también, uno de los más peligrosos… la capacidad de crear un mundo con el poder tecnológico es inseparable de la capacidad para destruirlo. La clave de la felicidad es, al mismo tiempo, la clave de su destrucción.

Paul Virilio  dice que el accidente es lo que va a constituir la continuación de la política a través de otros medios. Ya no va a ser la guerra tradicional con ejércitos la que va a continuar lo político en la forma en que Clausewitz lo describió. Es el accidente, pero el accidente total. El gran misterio es la naturaleza de este accidente que va mano a mano con la nueva política  de contención que hoy vivimos. Estamos situados delante de un tipo de golpe de estado, pero de un golpe de estado científico-militar, que no es lo mismo que el golpe de unos pocos generales. En la visión de Virilio, lo mejor de todo es lo peor de todo. El bien difícilmente puede separarse del mal. ¿Que es lo mejor de todo? la tecnología científica ¿Que es lo peor de todo? la tecnología científica. Hoy día, frente a la emergencia de las nuevas tecnologías nos vemos rodeados de un  optimismo que en el fondo no es más que un nuevo conformismo. El optimismo, según el lugar común, es bueno y el pesimismo es malo. Cada vez que inventamos una nueva maravilla tecnológica la presentamos en su lado positivo y optimista enmascarando sus peligros. Y sin embargo, este  peligro, por mucho que queramos ignorarlo,  siempre se nos cruza en el camino.  La tecnología  nos introduce a situaciones paradójicas. No hay progreso sin progreso hacia la catástrofe. Con lo que hoy nos enfrentamos, finalmente, es con la toma de conciencia de lo que Einstein dijo al referirse a las tres bombas. La bomba atómica, la bomba de información y la bomba genética.

La bomba atómica abre la posibilidad del fin de la especie humana. La  bomba informática, nacida al mismo tiempo que la primera, permite descifrar el mapa del genoma humano. Y la tercera, a la que Einstein llama la bomba demográfica, ya no se refiere solo a la explosión de la población, sino, a la programación genética, a la modificación de la especie humana, a su pluralidad y fragmentación. Las tres bombas funcionan juntas, en una íntima relación de re-enforzamiento mutuo. Pero es la bomba informática la que esta al centro de todo, constituyendo conocimiento y decisión y que hoy esta en el proceso de revelarnos todo su poder explosivo. Los virus "Melissa" y "Te amo" nos colocaron en el camino hacia un Chernobyls informático, hacia la posibilidad de crear un accidente instantáneo a escala mundial muy diferente del de las armas tradicionales de destrucción masiva molecular o nuclear. Y  la bomba genética, que hoy esta en pleno desarrollo, tampoco escapa a esta dimensión apocalíptica. Después de la selección natural de Darwin y la selección bio-social de Galton, hoy nos enfrentamos a la posibilidad de una nueva “línea de ensamblaje” genética… la industrialización del organismo vivo y la industrialización de la especie misma. El aspecto significativo en este desarrollo es el hecho de que ya no podemos plantear la cuestión genética sin plantear al mismo tiempo su dimensión  eugenica (del griego eu, bueno y geno, raza). La biogenética contemporánea se esta moviendo hacia un eugenismo total en donde la selección artificial y la selección informática ya no pueden separarse. La multiplicación de la especie humana nunca antes fue planteada. El racismo estuvo contenido en su exceso por el hecho de que hay solo una especie humana con diferentes razas. A través de todas sus masacres, sus monstruosidades y sus horrores, el racismo permanece dentro de la unidad de la especie humana y es relativo a esta unidad. La bomba genética, en cambio, nos plantea hoy el riesgo de la explosión de esta unidad. Los científicos aun no se han atrevido a crear  una quimera, un ser mitad humano y mitad simio...pero podrían.

Si alguien cree que hemos ido demasiado lejos con estas divagaciones  pensemos solo que, incluso en el caso de que la ingeniería genética no se materialice en la forma descrita, el desarrollo bio-tecnológico (causacion genética, neuro-farmacología y prolongación de la vida humana) tendrá importantes consecuencias políticas en el siglo XXI. Las transformaciones y posibles consecuencias que originara serán altamente controversiales y desafiaran las nociones de igualdad humana y la capacidad de elección moral. Le dará a las sociedades nuevas y poderosas tecnologías para controlar la conducta de los ciudadanos.  Cambiara nuestra comprensión de la personalidad humana y de  su identidad. Transformara las jerarquías sociales existentes y afectara el progreso intelectual, material y político. Y todo ello producirá un impacto cualitativo en la naturaleza de la política global. Vivimos en un mundo que contiene fuerzas creativas y destructivas ilimitadas.


Nieves y Miro  Fuenzalida.

Sunday, March 15, 2020

La liana


Me
Niego
A
Bajar
Del
Árbol.
Mi liana
Me
Lleva
A
Un bosque
Perfumado
De
Lavandas
De
Pensamientos,
Sensaciones
Y
Sentimientos
Mas
Alla
De
Lo
Humano.

Nieves.

Sunday, March 8, 2020

El argumento del libre albedrio


¿Dónde ubicamos el mal en el orden de las cosas? ¿Cómo comprender su existencia y al mismo tiempo  creer en un  Dios benevolente y todo poderoso?  ¿Por qué Dios ha creado un ser capaz de causar el horror del siglo XX y de los siglos pasados? ¿Por qué no interviene para impedirlo? Desde Lactantius y Epicuro el argumento del mal ha servido para negar la existencia de Dios. En la versión de Pierre Bayle…

"Dios desea eliminar el  Mal y no puede.
 O él puede o no quiere hacerlo.
O él no quiere y no  puede.
O él quiere y puede.
Si él quiere y no puede,  es débil, lo que no puede ser afirmado de Dios.
Si él puede y no quiere, entonces, es  envidioso, lo que es contrario a la naturaleza de Dios.
Si él no quiere y no puede,  es envidioso y débil y, por tanto, no puede ser Dios.
Pero, si él quiere y puede, la única posibilidad que concuerda con la naturaleza de Dios, de donde, entonces, proviene el Mal?

 Aquí hay tres proposiciones que no pueden co-existir simultáneamente...

 El Mal existe.
Dios es benevolente.
Dios es omnipotente.

De cualquier forma que  las ordenemos, es imposible mantenerlas unidas. Una de ellas tiene que desaparecer. Pero, si desaparece terminamos  con una u otra forma de herejía.

La respuesta de la Teodicea es  que la existencia del mal es compatible con la existencia de un Dios benevolente y justo.  Dios es responsable de todo lo que hacemos, pero el no es el autor del mal moral.  Según San Agustín el mal surge del mal uso de la libertad de elección.  Dios nos creo con una teleología racional, incluyendo el potencial para conocer y actuar correctamente.  La capacidad  de pensar y actuar, de afirmar la propia existencia y si mismidad,  nos hace  responsables de nuestras acciones. Sin Dios, no existiríamos. Pero,  tampoco existiríamos  si Dios no nos hubiese creado libres y responsables. El nos da la libertad para dirigir nuestras vidas hacia la perfección moral, pero es lógicamente imposible  pensar que El debiera  obligarnos  a dirigirnos hacia ese fin.  Si lo hiciera seriamos semejantes a marionetas manejadas  por el  titiritero.

Mantener hoy día esta noción de libre albedrio a la luz de la evidencia de la  fenomenología, psiquiatría y neurología científica, es problemático.  Bajo condiciones normales, por ejemplo, muchos actos los realizamos sin la debida atención o conciencia, como en  las conductas automáticas de  andar en bicicleta o manejar un automóvil. En el ámbito de la actividad creadora muchos individuos describen el proceso como un estado de volición alterada, procesos no conscientes que producen  respuestas a problemas creativos que subsecuentemente acceden a la conciencia…

 “A veces, cuando estoy  cantando, no tengo ninguna sensación en mi garganta. Se siente como si una influencia externa hubiese tomado control”, dice la cantante Sheila Chandra. 

Según el pianista Thelenious Monk… “Solo toco lo que viene a mi mente”.

 Einstein hablando de la teoría de la relatividad cuenta que …“Estaba en la oficina de patentes de Berne cuando de pronto se me vino un pensamiento: si una persona cae libremente  no sentirá su propio peso. Me sorprendió. Este simple pensamiento produjo una gran impresión en mi.  Me llevo hacia la teoría de la gravitación”.   

En estos pocos testimonios  de  una basta literatura la experiencia subjetiva de acción voluntaria  es disminuida o ausente.  A pesar de que todos son físicamente responsables de sus respectivos actos ellos no los experimentan   como acciones  libremente  elegidas. En los casos patológicos las enfermedades mentales pueden disturbar profundamente las acciones voluntarias. En depresiones con ilusiones nihilistas y retardación sicomotora  el ámbito de elección voluntaria se restringe al máximo…

 “Estoy muerto. No tengo sentimientos ni voluntad”, según la expresión de un paciente. En la esquizofrenia el sujeto experimenta sus pensamientos, acciones, sentimientos e impulsos, no como suyos, sino como fenómenos determinados por agencias externas…

 “Yo nunca grito, fueron las cuerdas vocales las que gritaron por mi. Las manos se mueven para allá y para acá, pero yo tampoco las guio y no puedo pararlas”, según otro paciente.  

Un ingeniero de 26 años vació el contenido del urinal  en el carro de la comida. El dijo… “de pronto tuve el impulso de que debía hacerlo. No fui yo, el impulso vino del departamento de rayos X que fue donde tuve los implantes ayer. El no tuvo nada que ver conmigo” (Mellor 1970)

  La importancia de estos síntomas en relación al libre albedrio es que ellos  revelan  un trastorno en la experiencia de la si mismidad y en la acción voluntaria.  Aquí no podemos hablar de libre albedrio. 

La cosa es esta… ¿La libre elección, para ser libre, requiere ser consciente?  Si es así… ¿qué relación temporal  debe existir  entre la intención consciente y la iniciación de la acción?   Para que la elección sea real la decisión para actuar tiene que ser anterior a la iniciación del acto… ¿Cierto?

En los años  80’s del siglo pasado el neurólogo Benjamin Libet condujo un experimento en el que  le pidió a cada sujeto elegir un momento al azar  para mover la muñeca mientras el media la actividad cerebral. Para determinar cuando el sujeto sentía la intención de mover la muñeca  el le pidió mirar el segundero de un reloj y reportar su posición cuando  sintiera la  voluntad  para moverla. Libet encontró que la actividad neurológica inconsciente que lleva a la decisión consciente del sujeto para mover su muñeca empieza aproximadamente medio segundo antes que el sujeto  sintiera que el había decidido moverla. Es decir, la decisión para actuar  es posterior a la iniciación del acto.

El experimento, a pesar de que  ha estado sujeto durante todos estos años a una variedad de criticas, ha sido replicado por estudios recientes que han encontrado que las neuronas del individuo se disparan  dos segundos antes  de que la voluntad para actuar fuera reportada.   Itzhak  Fried replico los resultados de Libet en el 2011 a la escala de una sola neurona con la ayuda de un voluntario que sufría de epilepsia  y que, para evaluación y tratamiento,  se le  implantaban  electrodos  en el cerebro. Otro equipo de investigadores (Chun Siong Soon,  Anna Hanxi He, Stefan Bode Y John-Dylan Haynes)  condujo un estudio  en el 2013 que fue  capaz de predecir la elección de suma o resta antes que el sujeto reportara la elección. El uso de MIR machine ha permitido predecir hasta con 7 segundos de anticipación  si el sujeto va a presionar el botón de la izquierda o el de la derecha, con un 60% de  exactitud.

Libet concluye que la actividad voluntaria se inicia independientemente  de la conciencia. La evidencia esta en que toma medio segundo de actividad neuronal para producirla. Medio segundo en términos cerebrales es bastante tiempo si pensamos que un estimulo proveniente de un brazo toma mas o menos una centésima de segundo  para alcanzar el cerebro.  Pero, a pesar de ello,  el retiene el libre albedrio porque el sujeto todavía tiene el poder de vito  sobre la acción. Un acto puede iniciarse sin la conciencia, pero puede ser rechazado una vez que entra en la conciencia.

El asunto, sin embargo, es que…  si consideramos que el evento neuronal precede al fenómeno subjetivo, la retención del libre albedrio se hace difícil de mantener  porque la decisión consciente de actuar o no actuar es ella misma  el resultado una actividad neuronal previa. De acuerdo con la literatura concerniente con  los procesos de información humana y la evidencia del cognitivismo neurocientifico  “uno es consciente de un estimulo solamente después que uno lo ha analizado  y seleccionado y uno es consciente de la propia respuesta solo después que uno la ha ejecutado” (Velmans, 1991) Lo que esto pone en duda es la compatibilidad del libre albedrio con la ciencia neurológica.  Si creemos  que para el libre albedrio es fundamental   que la consciencia  de elección  sea anterior a la actividad neuronal, entonces,  la evidencia refuta el libre albedrio. Las investigaciones citadas  indican que la experiencia  de la libre elección ocurre después que la actividad neuronal ha iniciado la actividad. Según Sean A. Spence  la evidencia demuestra que el ser humano puede perder la experiencia de control sobre aspectos de su conducta o que su experiencia de control puede ser alterada en los procesos  normales de creación y en la pasividad de fenómenos esquizofrénicos.  Cuando consideramos la correlación neuronal de fenómenos encontramos que la experiencia consciente es siempre temporalmente  posterior a la actividad  neuronal y, según el entendimiento corriente, significa que es causada y no causal.  El sicólogo Daniel Wegner, después de una serie de experimentos,  concluye que la libertad de elecciones  es una ilusión que ocurre en tres etapas. Primero, nuestro cerebro empieza a planear una acción. Segundo,  esta actividad cerebral da lugar a pensamientos acerca de esta acción. Tercero, la acción ocurre y concluimos que nuestros pensamientos consientes causaron la acción…  ¿No equivale todo esto a decir que mis decisiones son hechas antes que yo las haga? Si yo no fui el ultimo autor de mis acciones  ¿como  podría ser moralmente responsable de ellas?  Y si yo no lo soy  ¿quién o que es responsable?

Con lo que nos quedamos al final es con un enigma. Si excluimos la conciencia  de la libre elección, si relegamos cualquier  libertad  al ámbito de lo no consciente…  ¿tenemos que concluir que los actos humanos  son previstos por eventos neuronales, que nuestra consciencia  no es necesaria para una conducta  intencional? ¿Es el ego individual mas que el yo consciente?  Cuando Einstein experimenta el pensamiento de  “ si una persona tiene una caída libre no sentirá su propio peso”… ¿cuál es la causa de ese pensamiento? Según Spence,  si  no es  el concepto  o la razón  que tiene  en la conciencia en ese momento, entonces es un proceso  que ocurre fuera y antes de la conciencia, en la parte no consciente de el… ¿es, entonces, la libertad de elección una ilusión común útil  que el paciente  esquizofrénico ha perdido?  Desde un punto de vista evolutivo no importa que el centro de la voluntad  sea una ficción, en tanto sea una ficción útil.

Hasta ahora la mayoría de los investigadores aceptan  los resultados del experimento de Libet. Donde no concuerdan es en la “correcta interpretación”.  Cualquiera sea el sentido que se le de al libre albedrio lo cierto es que no se puede  desconocer que es una noción  problemática y que estamos bien lejos de resolver las paradojas que presenta.  Si, técnicamente el libre albedrio es una ilusión, hay que reconocer que es una ilusión bien poderosa  ya que  el sentimiento de libertad continua incluso para quienes teóricamente ya no creen que es verdad.


Nieves y Miro Fuenzalida.

Sunday, March 1, 2020

Los brazos de viento


Se acunan
Arboles
En
Los brazos
Del
Viento
Cansados
De
Ser
Bosques.

Nieves.