Wednesday, May 25, 2016

El fin del sexo.

                                                
La novela  “Las partículas  elementales” del ultra conservador M. Houellebecq contiene el mensaje profético de que en el año 2040 la humanidad decidira colectivamente reemplazarse a si misma con humanoides asexuados, genéticamente modificados, para evitar la trampa sexual que lleva a las pasiones y a la exagerada tendencia a la autoafirmación que culmina en  violencia destructiva.

El sueño de escapar a la condición humana, de abandonar el sub desarrollo espiritual, ha estado en nuestra conciencia desde tiempo inmemorial. Aparece en las creencias animistas y en los ritos chamanicos arcaicos. En  la tradición religiosa neolítica y en las grandes civilizaciones antiguas. Para la tradición mística el éxtasis, la ultima realidad, esta más allá del placer y del dolor. Sri Aurobindo afirma que los estados mentales concientes pueden ser solo un velo que oculta estados mentales más altos. Para el psicólogo transpersonal Ken Wilber, evolución es trascendencia y la trascendencia tiene como objetivo final la unidad de la conciencia. Hoy día, la tecnología científica ha empezado a usurpar el papel supremo que una vez tuvieron  las técnicas religiosas y  místicas en la auto trascendencia humana.

La obscura afirmación de Konrad Lorenz de que nosotros somos el “eslabón perdido” que los antropólogos tan afanosamente buscan,  seria apropiada aquí. Lo que Lorenz pareciera decir es que el ser humano es solo un pasaje finito abierto hacia el futuro  ¿No es la misma idea que encontramos en Marx, Nietzsche o Foucault?...  la humanidad todavía permanece en la pre historia. La verdadera historia humana solo comenzara con el advenimiento de la sociedad comunista. Según Nietzsche, la especie humana es solo  un puente entre el animal y el súper hombre. Para Foucault,  el hombre es un nombre escrito en la arena que las olas del mar borraran.

La idea de que  estamos entrando a una nueva etapa espiritual en la que la humanidad dejara atrás la inercia del cuerpo material, encuentra toda su expresión en la cultura cibernética. La paradoja  es que en el ciber espacio, en donde  las entidades virtuales flotan libremente de un universo a otro, el cuerpo retorna con venganza (la pornografía digital, por ejemplo, es de uso predominante en el internet). La liviandad del ser no es la experiencia de un ser descarnado, pero la experiencia de poseer otro cuerpo (etéreo, virtual, ligero) que no nos confina a la materialidad inerte y finita. Un cuerpo espectral que puede ser recreado y manipulado artificialmente. A diferencia del  proceso histórico gradual de descorporalizacion de nuestra experiencia (escritura, prensa, medios de comunicación masiva, radio, televisión) en el ciber espacio retornamos a una inmediatez corporal. Pero, a  una inmediatez extraña, virtual,  espectral, proto corporal.

Lo que se vislumbra en el horizonte de la revolución digital es la esperanza de que el ser humano adquiera la capacidad de lo que los idealistas alemanes llamaban  intuición intelectual, la eliminación de la separación entre intuición y producción, la intuición  que genera inmediatamente el objeto que percibe, capacidad que solo estaba reservada a la mente divina. A través de implantes neurológicos será posible cambiar  de la realidad común a otra realidad virtual generada digitalmente cuyas señales  alcanzaran directamente nuestro cerebro sin la necesidad de órganos sensoriales. Un típico“web site” será un ambiente virtualmente percibido sin el sostén de cables externos. Podremos ir ahí mentalmente seleccionando el sitio  para entrar en ese mundo (Ray Kurzweil, “The Age of Spiritual Machines”, 1999). A través de “nanobots” (billones de micro robots, inteligentes y auto organizados) podremos  recrear imágenes de tres dimensiones (“Utility Fog”). En ambos casos, sea  implantes neuronales o “utility fog”, logramos un tipo de omnipotencia, la capacidad de cambiar de una realidad a otra con el mero poder de nuestro pensamiento. Uno podría preguntar… ¿ será esto experimentado como “realidad”? ¿No es la realidad ontológicamente definida por un mínimo de resistencia, por lo que no es totalmente maleable a los caprichos  de nuestra imaginación?

Se dice que no todo puede ser virtualizado. Para que ello ocurra necesitamos del circuito digital (disco duro) o biogenético (cerebro) que genera  la multiplicidad de los universos virtuales. Cierto… hasta ayer. Hoy existe la posibilidad de bajar el cerebro humano completo, una vez que sea escaneado totalmente, a una maquina electrónica más eficiente que nuestros cerebros limitados. Cuando ello ocurra habremos alcanzado el momento en que podremos cambiar nuestro  estatus ontológico de “disco duro a disco blando”. El momento en que ya no tendremos que identificarnos con nuestro soporte biológico. La idea implícita aquí es que nuestra identidad es un cierto modelo neuronal.  Esto no significa  que solo haya “mente pura”. Esta siempre necesita corporalizarse en algún tipo de soporte material Pero, si la mente es un diseño o programa celular, semejante al disco blando, entonces, en principio puede ser posible cambiar un soporte material por otro. La idea no es tan extravagante ¿No es esto lo que ocurre  con nuestras células que constantemente están cambiando el material con que están hechas? El cambio de estar atado a un cuerpo a flotar libremente entre diferentes cuerpos señala el verdadero nacimiento del ser humano. Todo lo anterior  ha sido solo el confuso periodo de transición entre el reino animal y el verdadero reino de la mente.

Este es el momento, dice Zizek, en que enigmas filosóficos existenciales surgen nuevamente. Si el modelo de mi cerebro es descargado en un soporte material diferente… ¿Cuál de las dos mentes soy yo? O, dicho de otra manera… ¿en que consiste mi si mismidad si no puede residir en el soporte material que constantemente esta cambiando, ni tampoco en el modelo formal que no puede ser replicado exactamente?

Nuestra inmersión en el ciber espacio, por otro lado, pareciera repetir el problema de la monada Leibnizeana que, sin ventanas a la realidad exterior, reflejan en si mismas el universo entero… ¿no nos parecemos hoy, mas y mas, a monadas sin ventanas, solitariamente interactuando  con monitores, al encuentro de simulacros virtuales y, sin embargo,  sumergidos al mismo  tiempo en la red global,  comunicándonos sincrónicamente con todo el planeta? Leibniz cree resolver la contradicción introduciendo la noción de la “armonía pre establecida” entre las monadas, garantizada por Dios, la Monada Suprema… ¿como, hoy día, cada uno de nosotros sabe que esta en contacto con alguien real detrás del monitor y no con un simulacro espectral? Aquí se podría citar a Heidegger. Lo que cuenta como dimensión específicamente humana no es una propiedad  o diseño cerebral especifico, sino, la forma en que un ser humano esta situado en su mundo y las cosas que hay en el. El lenguaje, dice Heidegger, no es la relacion entre un objeto (mundo) y otro objeto (cosa o pensamiento) en el mundo. Lenguaje es el sitio de la apertura históricamente determinada que define el horizonte del mundo como tal. El problema es que con nuestra inmersión en la Realidad Virtual, estaremos efectivamente privados  de esta dimensión del ser en el mundo. Si este es el caso… ¿no significará  que esta perdida  nos abre a otra, nunca antes imaginada, dimensión mental?

Una vez que conozcamos completamente el genoma se abre abre el camino a la manipulación tecnológica que posibilitara la  reprogramacion de nuestros cuerpos, preferiblemente el de los otros, y nuestras características sicológicas haciendo obsoletas una serie de nociones  tradicionales… creacionismo (comparando el genoma animal y humano se hace claro que  somos parte de la evolución animal), reproducción sexual (se hace superflua con la posibilidad del “cloning”) y psicología (el genoma es la promesa del viejo sueño positivista de reducir procesos síquicos a procesos químicos objetivos) Aquí, dice Zizek,  deberíamos introducir el viejo dicho que expresa que toda enfermedad, a excepción del trauma, tiene un componente genético. Lo que debiera interesarnos en esta afirmación, más que el componente genético, es la excepción. La creencia estándar es la de que la identidad de un ser humano es el resultado de la interacción entre nuestra herencia genética  y la influencia de nuestro ambiente. Una aproximación  más sofisticada la encontramos en la noción “mente corporalizada” del biologo chileno Francisco Varela. Un ser humano no es solo el producto de sus genes y su medio ambiente. Es un agente corporal comprometido que, en lugar de relacionarse con su ambiente, mediatiza o crea su vida y su mundo (una paloma vive en un mundo diferente al  delfín y el delfín diferente al del hombre). El papel del ambiente, en esta versión, silenciosamente pierde la preeminencia como punto de referencia para ser reemplazado por la idea de la mente concebida como la emergencia de una red  de relaciones autónomas. Necesitamos movernos de la idea de un mundo independiente y extrínseco, dice Varela, a la idea de un mundo inseparable de la estructura de estos procesos  de auto modificación. El punto clave es que estos sistemas no operan a través de la representación. En lugar de representar un mundo independiente de ellas  los sistemas configuran un mundo como un dominio distinto que es inseparable de la estructura corporal del sistema cognitivo.   El trauma, en cambio, es el encuentro chocante que disturba esta configuración, la intrusión violenta de algo que no encaja en ella. Los animales experimentan rupturas traumáticas que trastrocan su ambiente. El mundo de la hormiga, por ejemplo, sufre una catástrofe cuando la intervención humana lo subvierte. La diferencia es que para los animales las rupturas traumáticas son la excepción que arruinan sus formas de vida. Para nosotros, en cambio, el encuentro traumático es una condición universal, la intrusión que pone en movimiento el proceso que nos transforma en seres humanos. El encuentro traumático no solo nos abruma con su impacto, sino que, también nos obliga a responder a sus efectos destabilizantes hilando una intrincada telaraña simbólica.

 La herencia del psicoanálisis y la tradición judeo cristiana, observa Zizek, es que la vocación específicamente humana no descansa en el desarrollo del potencial humano inherente, del despertar de fuerzas espirituales dormidas o de algún programa genético, sino, la respuesta a un encuentro traumático externo. Dicho de otra manera…no hay un lenguaje instintivo. Hay condiciones genéticas que tienen que darse para que uno sea capaz de hablar. Pero, cuando uno empieza a hablar uno entra en un universo simbólico que es la respuesta al asalto traumático… y la forma de esta respuesta, el hecho de que simbolizamos, no esta en nuestros genes. Hablamos, pero lo que  hablamos  no esta determinado por ningún diseño biológico.

Cabe la pregunta… si transferimos nuestro diseño cerebral a un disco blando… ¿transferiremos también esta dimensión?

Nieves y Miro  Fuenzalida.



Thursday, May 19, 2016

“Habitar lo social.”


 

Habito lo social.
Me pierdo entre
ideologías
y
economías.
Pero se
que me construyo
entre ellas
como
el jazmín azul
en su Primavera.

Nieves.

Wednesday, May 11, 2016

Una locura genial.


Virginia Wolf en una ocasión dijo que “como experiencia, la locura es terrorífica y,  te puedo asegurar, no es para ser olfateada; en su lava encuentro la mayoría de las cosas  sobre las cuales escribo. Se disparan de mí, totalmente formadas, no en meras gotas, como en la sanidad.” Van Gogh, según se cuenta, fue hospitalizado en tres ocasiones por lo que hoy conocemos como manía. Durante su estadía en el asilo de Saint Remy vio torbellinos de estrellas giratorias flotando por encima de los cipreses que crecían cerca de su ventana, visión que lo llevo a la producción de sus pinturas mas sensitivas. La “furia de la pintura”le hacia olvidar la comida y el sueño por días. Pero también, sus vuelos maniacos escalaban en furias paranoicas que desencadenaban ataques violentos en contra de sus amigos y de si mismo, seguidos por profundas depresiones.
Durante el transcurso de una de estas se dispara a si mismo dejando un mensaje en el que preguntaba… ¿cual es el sentido?

Nietzsche, Artaud, Van Gogh, Roussel, Goethe, Althusser… ¿que significa enfermedad mental en todos ellos? Por un lado,  dice Deleuze, una ruptura, un alumbramiento súbito, una brecha en la muralla y, por otro, una dimensión diferente que podríamos llamar derrumbamiento. En breve,  una salida y un colapso. “Es cuestión de romper la muralla”, dice Van Gogh. Algo así como una intrusión, la llegada de algo que no puede ser expresado. Algo tan formidable de lo que solo se puede hablar con dificultad… algo que se aproxima y hasta coincide con un colapso terminando con el esquizofrénico autístico que deja de moverse y puede permanecer inmóvil por años y años. En los casos de Nietzsche,  y tantos otros que hemos venido conociendo a través de la historia,  es posible percibir la  coexistencia de dos  elementos, dice Deleuze… la apertura de una brecha a través de la muralla del significante, del ambito  del sistema simbólico,  que les permite hablarnos desde el otro lado, con la voz de nuestro futuro. Y también, junto con ello, el segundo elemento que permanece siempre presente  en este proceso… el riesgo del colapso y el derrumbe total.

No debiéramos tratar ligeramente esta “apertura”, esta fuga ya que implica un peligro fundamental. Estos dos aspectos están conectados y no tiene sentido negar que Artaud, por ejemplo, no sufrió de esquizofrenia. Su “visión”brillante, su paso a través de la muralla no fue sin riesgo. El precio exacto fue un derrumbe que es  definido clínicamente. Estos dos aspectos no son idénticos. Fuga y colapso son dos momentos diferentes. Solo que el peligro los une…

 “Ah! queridos amigos, dejemos que la locura se deleite en nuestra visión, a pesar de todo. Si, dejémosla!” Van Gogh.


Nieves y Miro  Fuenzalida.

Saturday, May 7, 2016

Papalotes nahuales.


Las mariposas azules
cruzan las fronteras
y se disfrazan
de
papalotes nahuales.

Vuelan como mil volantines,
dejando el azul aroma
equilibrándose en un algodón
de nube.

Las mariposas azules
cruzan las fronteras
y se disfrazan
de
papalotes nahuales.

Bajan a la tierra
que ya esta vestida de fiesta,
poniéndose en sus orejas
perfumes de escondidas
selvas.

Las mariposas azules
cruzan las fronteras
y se disfrazan
de 
papalotes nahuales.

Nieves

Monday, May 2, 2016

Algo de la nada


 ¿Qué mas fantástico que el Big Ban, los agujeros negros,  la materia obscura, las partículas cuánticas, las ondas gravitatorias o las leyes de la física? Aun mas fantástico es el hecho de que el universo  surge de la nada… ¿Como esto es posible si de la nada, nada surge, como  lo mostro Parménides?  Según  los teólogos la única posibilidad  es que solo Dios pudo haber creado algo de la nada.  De lo contrario, si algo sale de ella es  porque no es una nada verdadera.  

Bueno… no realmente. De acuerdo con algunos astrofísicos los teólogos  y filósofos no proveen  ninguna definición  basada en evidencias empíricas. De lo que se trata, dicen, es de reemplazar las elucubraciones y  discusiones abstractas acerca de la nada  por esfuerzos operacionales que lleven a describir como el universo pudo originarse.  Las observaciones experimentales y las teorías que sostienen la mayor parte de la física moderna  sugieren que obtener algo de la nada no es problema.  Un universo  de la nada no es  imposible.  Y si empujamos un poco mas las cosas habría que decir que todos, literalmente, hemos emergido de la nada cuántica… ¿cómo esto podría ser? 

 Según el astrofísico  Lawrence Krauss el universo no se guía por lo que, en la  pequeña esquina del espacio y tiempo  en que vivimos, puede aparecer sensato.  Cuando introducimos la dinámica de la gravedad y la mecánica cuántica encontramos que el sentido común deja de ser verdadero. Gracias a la rareza de la mecánica cuántica la nada se transforma en algo  todo el tiempo.  Según el principio de incertidumbre un sistema nunca  puede tener cero  energía  y desde que la energía y la masa son equivalentes,   pares de partículas pueden formarse espontáneamente siempre y cuando se aniquilen unas a otras rápidamente.  No hay nada y de pronto algo aparece para luego desaparecer nuevamente… ¿por que? Porque,  aunque si removiéramos todas las partículas, la energía  y la gravedad, es decir, todo lo que hay en un sistema, nos quedaríamos con un verdadero vacuum, pero un  vacuum en donde todavía hay fluctuaciones cuánticas,  es decir, “cambios transitorios en la cantidad de energía en un punto espacial”.   Dado un vacío suficientemente grande, dice Krauss, suficientes partículas pueden emerger gratuitamente para  provocar un  “Big Ban” y empezar un universo.  Esta historia empezó, realmente, en 1973 cuando Edward Tyron publico un artículo preguntando si el universo podría haber surgido  de una fluctuación cuántica gigantica en un “vacuum pre-existente”. Un vacuum, según la teoría cuántica, no es en realidad un “espacio vacío”, sino uno lleno con partículas virtuales que al azar  saltan  a la existencia por una fracción de tiempo al tomar energía del vacuum que devuelven inmediatamente al desaparecer, sin violar  la  ley de la conservación de energía.

Los planetas, galaxias, estrellas y todo lo que es material, dice Krauss, es el resultado de una ligera asimetría  en el universo temprano que comenzó con un mínimo mas de materia que anti materia.  Cuando la materia y antimateria  chocan ellas se destruyen mutuamente.  Esto es lo que ocurrió en el  inicio del universo cuando toda la antimateria fue destruida y es de esa pisca de materia  extra  que  quedo todo viene. Esto lo sabemos, dice Krauss,  por el hecho de que “hay mas  fotones que protones”. Si esta hipótesis es correcta, el universo surge  de la nada y su energía total es cero (La energía positiva en forma de materia se anula completamente con la energía gravitatoria generada por esta).  “No solo algo sale de la nada, sino que algo siempre sale de la nada porque la física dice que la nada es inherentemente inestable”.

El significado de Nada  es una gran pregunta en  la física cuántica. Krauss distingue tres tipos de nada. Espacio vacío, que ahora sabemos  esta lleno de  energía vibrando con campos electromagnéticos y partículas virtuales.  La segunda es una nada sin espacio ni tiempo. Siguiendo la lógica cuántica  encontramos que universos completos, pequeñas burbujas de espacio-tiempo, pueden saltar a la existencia como las burbujas que saltan del agua hirviendo. Y la tercera es una  nada  mas profunda en donde, incluso, las leyes de la física están ausentes. Si este es el caso…  ¿de donde vienen, entonces, estas leyes? ¿nacen con el universo o el universo nace de acuerdo a ellas?

 El asunto es este…  ¿Por qué tendríamos que presuponer que la nada es mas natural que  algo? Estamos acostumbrados a pensar que el efecto siempre tiene una causa. Pero… ¿que tal si el universo es una excepción? ¿Qué el universo simplemente es? ¿No es esta nada de la que surge el universo, no una nada, sino  una casi nada? El quantum vacuum, por lo que vemos, es una forma de algo. Tiene propiedades, energía. Fluctúa, puede causar la aceleración de la expansión del universo, obedece las “ecuaciones de la teoría del campo quántico”. Se puede describir. Se puede calcular, predecir y falsificar. Desde Einstein los físicos consideran que el espacio vacío tiene una estructura que puede  deformarse y distorsionarse. Incluso, si se encoge hasta un  puro punto, el punto esta  lleno de partículas y fuerzas latentes. En otras palabras, siempre hay “algo” … ¿podríamos, entonces, decir que este “algo” es nada?

¿No será que Krauss  ha despachado la filosofía demasiado pronto?  ¿No será que  detrás de la casi nada de la que Krauss habla volvemos a encontrar a Parménides?  De la tautología “El ser es y el no ser no es” se puede derivar que el ser  no puede surgir del no ser, porque el no ser no es.  Luego, el ser es infinito. Si fuera finito  tendría que estar limitado por algo que es no ser. Pero, el no ser no es. Por tanto,  el ser no tiene principio ni fin.

Cuando Leibniz en 1697  planteo la pregunta…  ¿“por que hay algo en lugar de nada”? se considero la ultima pregunta, la pregunta existencial primordial. Últimamente, sin embargo,  atrae bien poca atención entre los filósofos y físicos modernos porque se considera que esta mas allá  del alcance  de la mente humana o porque es un seudo problema.  Lawrence Krauss la trae de vuelta y junto con otros físicos  proclama que el universo surge espontáneamente de la nada.   El problema es que  esta nada, si se examina  cuidadosamente, tiene que ver con “protones y neutrones y mesas y sillas  y planetas y sistemas solares y galaxias y universos, en primer lugar” .   Y la historia de la ciencia no da ningún indicio de cómo esto podría imaginarse de otra manera.

¿No será que si seguimos otro camino la respuesta  se podría  encontrar, no en un universo con un comienzo o tiempo finito en el pasado,  sino en un universo eterno?

Según Peter Lynds solo un universo eterno, definido como  un estado de cosas en donde al menos una siempre existe, puede responder a la pregunta  de porque el universo existe mas bien que no. La alternativa, un universo con tiempo finito, presenta la posibilidad de que el universo no necesita existir. La implicación de este juico es  que antes del comienzo del universo  había nada.  Si la nada es posible, también es posible que pueda continuar indefinidamente,  lo que   cancela el nacimiento de  cualquier universo. Dada esta situación, la existencia del universo es  contingente y como tal no puede ofrecer una explicación satisfactoria a la pregunta de por que  el universo existe mas bien que no, porque no puede responder  a la segunda parte de la pregunta… ¿por que no la nada?  Un universo eterno, en cambio,  en ningún momento de su vida puede dejar de  existir. La no existencia ni siquiera es una opción.  Un universo eterno existiría, mas bien que no, porque seria lógicamente contradictorio no existir. Luego, si  queremos responder a  la pregunta,  la única posible respuesta lógica, dice Lynds, seria  la que postula  un universo eterno. Con el, la no existencia no es una opción.  

El argumento es compatible con el Big Ban si se considera que la cuestión es  acerca de  que hay antes del Big Ban.  Lynds no se refiere a si un universo eterno es físicamente posible o no. Tampoco trata de  que cosas existen en el. Ese es el dominio de la ciencia.  Lo que trata  de mostrar es que lógicamente algo, cualquiera que sea y por breve que  sea su permanencia, siempre debe permanecer existiendo físicamente.

 ¿No es esto lo que siempre hay en el vacuum cuántico?


Nieves y Miro  Fuenzalida.