Wednesday, January 20, 2016

Nuevos dioses.



Inventaré un Dios
con una bicicleta
de
ruedas desinfladas
... con
una sonrisa inmensa
... que
me permitirá
acercarme a él
sin rezarle
ni rendirle pleitesía
y
conversaremos
del todo
y
de la nada
como
viejos amigos
y
los dos
seremos dioses.

Nieves.

Sunday, January 17, 2016

Dios bendiga a America.

                                          
En  medio de las profesias apocalípticas que anuncian la furia de la Segunda Venida de Cristo, la política basada en la fe exhibe el espíritu vengativo del Antiguo Testamento, la interpretación literal de la Biblia y el anti secularismo pluralista. Quienes  nos sentimos herederos de una sociedad pos Iluminista, marcada por las luchas entre modernismo y pos humanismo  nos reencontramos, de pronto, con la tremenda sorpresa de que el pasado retorna saliendo desde las paginas del Libro de las Revelaciones desplazando los discursos seculares en interés de una visión política, cultural y social con ambiciones cosmologicas  y escatológicas. “Al formalismo vacío del poder liberal y la inefectividad de la moral humanista el nuevo evangelismo provee un propósito singular histórico que es reconstruccionista, resurgente y reanimado con la pureza  semiótica de los textos del Libro Sagrado.” Si alguien piensa que esta es una exageración y descartan demasiado rápido la política basada en la fe no consideran que esta unión entre la corriente fundamentalista religiosa y la guerra tecnológica imperial  puede muy bien representar una nueva realidad, inesperada e inquietante, en el mapa político norteamericano.

 Según una encuesta de Time/CNN de Noviembre del 2003, 47 por ciento del país se define  como “born-again Christians” o fundamentalistas. Varias otras encuestas conducidas en los últimos 10 anos por “the Roper Center for public opinión” muestran  que el 59 por ciento de adultos cree que los eventos del Libro de las Revelaciones  se materializaran en el próximo futuro y 61 por ciento piensa que  Jesús Cristo volverá a la Tierra  muy pronto. Otro 53 por ciento, cree que las dos guerras mundiales, el Holocausto, el fin de la Unión Soviética, el SIDA y el conflicto Árabe-Judío es el cumplimiento de las profecías bíblicas.  La alianza entre la religión, la tecnología y las visiones apocalípticas del Antiguo Testamento pueden ser nuestro próximo futuro. La visión moral de la política de Estados Unidos en el siglo XXI. Intolerante, carismático, agresivo, dominante y salvacionista el fundamentalismo religioso rompe los límites de la creencia religiosa privada y su fusión con la creciente instrumentalizacion cibernética  constituye  una de las claves en la  actual guerra imperial.

 ¿Por qué todo esto debiera importarnos? Porque la visión que  ellos tienen de la política exterior es bastante inquietante.  Rusia, China, Venezuela, Iran o las Naciones Unidas, dependiendo de las circunstancias, son el Anti Cristo. Los musulmanes encarnan el mal. Israel es la Tierra Sagrada y cuando todos los palestinos sean expulsados y los  judíos  convertidos, cuando finalmente vean la Luz,  el Mesías regresara, el Armageddon descenderá y la tierra será consumida por el fuego. Solo los cristianos evangelistas sobrevivirán para ser transportados al paraíso. El resto quedara a merced de las llamas.  En una Nación en donde el  63% cree que cada palabra escrita de la Biblia es la absoluta verdad, sin excepción, que el “Origen de las Especies” de Darwin es un mito y que los predicadores religiosos  debieran ser   figuras política influyentes, esto ya  ha dejado de ser un fenómeno irrelevante  para transformarse en un desafío inquietante  a la política liberal. 

  David Brickner, Director ejecutivo de “Judíos para Jesús”, cree que los terroristas que plagan Israel son parte del juicio de Dios  y los judíos continuaran sufriendo hasta que vean la Luz.  Esto, en realidad, no es nada fuera de lo ordinario.   Lo curioso , sin embargo, es que muy pocos lo  han  encontrado  interesante.  ¿Por qué? Debemos pensar que todo esto no es solo una cuestión republicana. En el 2000 Al Gore, candidato demócrata, dijo que decidía sus políticas preguntándose… ¿Qué haría Jesús? Y  Obama no pierde la oportunidad de repetir  que ellos tienen una especial relacion con Jesús. Todo este espectáculo es asombroso. Pero, no parece serlo para la mayoría. Cada vez son menos y menos los que están dispuestos a llamar a estas fantasías  por su nombre. 

 Estados Unidos es una singularidad histórica especial y bien diferente del discurso  europeo al fundir  la subjetividad pre Iluminista con la tecnología pos humana y proyectar su origen puritano al futuro. Nietzsche puede haber decretado la muerte del Dios del Nuevo Testamento en la mente europea moderna, pero el Dios del Antiguo Testamento  ha renacido en la forma de un nuevo compromiso político americano al unir la cruzada política de la violencia vengativa con la inseguridad domestica. La vuelta de Dios es la política real de este nuevo imperialismo. El mito del dominio americano es escatológico, es acerca del fin del tiempo… ¿No nos indica esto que la visión religiosa de la actual política americana, de mas o menos el 61% del electorado, no es solo un agregado externo a las ambiciones militares, sino lo que  la impulsa? 

 Para los que vivimos fuera de Estados Unidos… ¿ qué nos traerá, si se mantiene, este encuentro entre la mente política americana, su pasado religioso puritano y su versión, cada vez mas militarizada,  del futuro?


Nieves y Miro  Fuenzalida.

Tuesday, January 12, 2016

Mis dragones vegetarianos



A Erik y Kojo
los encontré
sentados
en
una nube rosada
en uno de mis viajes
en la alfombra magica...
Me hicieron "dedo"
... frené...
Se subieron...
Nos hicimos grandes amigos.
Ahora viven debajo
de los
puentes levadizos
de
palacio.
Son los encargados
de
avisarme
si viene el cartero.
No tengo timbre.

Nieves.

Thursday, January 7, 2016

El arte según Deleuze


Que tal si te quedas dormida?
Y que tal si en tu sueño vas al cielo
y allí cortas una extraña y hermosa flor ?
Y que tal si, cuando despiertas,
te encuentras con una flor en la mano…?
Ahh! y entonces que...?

                           (Samuel Coleridge)

 El lugar común de la sabiduría tradicional es ver la Filosofía o el Arte como disciplinas o convenciones, algo que ya es y que podemos conocer y definir  ¿No seria mejor, dice Deleuze, ver a la Filosofía o cualquiera otra disciplina en términos de sus posibilidades, de aquello que podría ser capaz de hacer? Si necesitamos distinguir la Filosofía del Arte es para evitar la homogenización del pensamiento. Hoy día existe la tendencia bastante frecuente de que hay un acuerdo o sentido común en nuestra forma de pensar o que, por lo menos, deberíamos apuntar hacia tal objetivo a través de la comunicación y el consenso… ¿pero porque no abrir la vida a diferentes formas de pensar?  ¿Ver a la Literatura, la Pintura o la Música, más que como un intento de representar o expresar una visión del mundo común o experiencias similares, como una forma de choquear y provocar la experiencia? ¿De disturbar el sentido común? Hay diferentes formas con las que podemos remecer y perturbar el pensamiento y  que pueden servir como elementos para diferenciar entre Filosofía, Arte y Ciencia.

Probablemente nunca nos topamos con una obra artística o filosófica pura, pero ello no impide el que tratemos de distinguir y maximizar las tendencias artísticas, filosóficas o científicas dentro de un texto dado. Leer un trabajo, ya sea como Arte o como Filosofía, requiere el que veamos su fuerza especifica, su capacidad para alterar la vida. Y esto es posible, no mirando lo que la obra es, sino lo que logra o hace. La literatura es el poder de la ficción misma. No pretende decir lo que el mundo es, pero si los posibles mundos que podemos imaginar. Si podemos crear Ciencia, Arte o Filosofía es porque el pensamiento es productivo, porque su fuerza va  a lo que es y también a lo que podría ser.

 Si la Filosofía crea conceptos y problemas que permiten una orientación o dirección al pensamiento, el Arte, dice Deleuze,  crea afectos y percepciones que son liberadas de los observadores particulares  o los  cuerpos que los experimentan. Pensemos en la obra de Harol Pinter... ¿no fue este autor el gran creador del “aburrimiento”?  Largas pausas en el dialogo, dos personajes que intercambian preguntas, mas bien que preguntas y respuestas o interacciones que parecen no tener referencias ni direcciones. No es que la obra o los personajes sean aburridos. Lo que vemos es el aburrimiento de la vida burguesa. El aburrimiento es creado como un afecto general. Somos introducidos al “aburrimiento”. En la misma forma podemos pensar la obra de Stephen King. Sus cuentos y novelas no nos introducen a una representación del mundo. Nos introducen a la experiencia del miedo y del terror. Es esta creación de afectos impersonales la que capacita al Arte desentrañar el orden de la experiencia cuotidiana. La opinión prevalente es la de creer que simplemente hay un mundo común compartido a través del lenguaje (información y comunicación) y un sentido común a través del cual el pensamiento adquiere su forma correcta. Presume una directa relación entre afecto y concepto, entre lo que vemos y lo que decimos, entre lo sensible y lo inteligible. Es como si el mundo fuera finalmente traducido a un lenguaje y a una experiencia que todos compartimos. A partir de un complejo flujo de percepciones tendemos a percibir solo objetos reconocidos y repetidos. No percibimos las pequeñas diferencias que constituyen el flujo del tiempo. Vemos esto como la extensión de un objeto que es lo mismo. Nos consideramos a nosotros mismos como sujetos con una identidad más que como un flujo de percepciones. Cuando percibimos datos como colores, sonidos o texturas los subordinamos  a conceptos cuotidianos. La obra de Arte, en cambio, funciona en otra dirección. Desprende del flujo ordenado de percepciones su singularidad. No podemos asumir que toda forma de Arte provenga de un fundamento común. Pero lo que si podemos reconocer es que el Arte no es acerca del conocimiento, proveedor de significado o información. Una obra artística puede tener significado o expresar un mensaje, pero lo que la transforma en Arte no es su contenido. Es  su afecto, la fuerza sensible o el estilo a través del cual produce su contenido  ¿Por qué, por ejemplo, pasaríamos dos horas mirando una película si todo lo que quisiéramos de ella fuera la historia o la moral del mensaje? Nuestras mentes no son solo máquinas de información o comunicación. Son, también, maquinas de deseos y afectos  y el Arte puede abrirnos a nuevas posibilidades de afectos, a nuevas experiencias.

La Ciencia fija el mundo en un “estado de cosas” observables. La Filosofía crea conceptos que no están dirigidos tanto a representar el mundo como a producir nuevas formas de pensar y responder a problemas. El Arte, según Deleuze, crea afectos y percepciones, sentimientos o imágenes libres de la organización o interés del sujeto. Estos tres poderes poseen una relación discordante o divergente. No podemos sumar todo lo que sabemos de Filosofía y Ciencia  y todo lo que sentimos a través del Arte para arribar a una imagen coherente del mundo. Por el contrario, si expresamos el verdadero poder de cada tendencia a través del pensamiento, podríamos comprender las diferencias del mundo en que vivimos. No hay un mundo único que luego es representado por la Ciencia, la Filosofía o el Arte. Existe el mundo de la Ciencia constituido por funciones, leyes y “estado de cosas”. La Filosofía crea un mundo o “plano” de conceptos. El Arte crea un mundo de afectos y percepciones. El mundo no es algo que este simplemente fuera del pensar esperando a ser representado. El hecho es que no podemos separar el pensamiento de la vida, o el acto de pensar el mundo del mundo mismo. Como cualquier otra forma de vida, el pensamiento crea sus propios mundos.



Nieves y Miro Fuenzalida

Sunday, January 3, 2016

Mi historia



Bajé del árbol.
Me fui al desierto.
Caminé por aguas infestadas.
Me dio fiebre.
Enfermé
Me perdí.
Rompí el modelo.
Nació mi imaginación.
Me asusté.
Me escondí en la cueva.
Pinté sus murallas.
Divisé la luz.

Nieves