Sunday, January 25, 2015

El mimo

El murmullo
 de la rosa

me trae 
al mimo,

poeta del silencio,

envuelto 
en 
sus petalos

donde
 no
 se cuelgan
 las palabras 

pero si

el movimiento

recostado.
Nieves


Monday, January 19, 2015

Religion y Estado.


Los islamistas radicales estan dispuesto a probar la tesis del “Choque de civilizaciones”,  o choque de religiones, tesis que los estudiosos de la política internacional rechazan. Fuera de los circulos academicos un pequeño  grupo de historiadores  han empezado   a reconocer su influencia creciente (“La revancha de Dios”,”La desecularizacion del mundo”, “La religión publica en el mundo moderno”, etc.)

Inmersa en el sistema internacional hay una estructura secularizada que surgió en respuesta a las luchas calamitosas entre la autoridad espiritual y la autoridad temporal. Esta estructura  probo ser una solución a esta lucha que distinguio claramente estos dos tipos de autoridad . Es este fenómeno el que todavia configura la estructura internacional y es conocido como la síntesis de Westphalia de 1648.  Solo a partir de esta fecha la religión deja de ser la causa principal de guerras en Europa, con excepción de Irlanda del Norte y Yugoslavia en el siglo XX. Después de Westphalia la religión ocupo un papel mayor solo en tres guerras, todas ellas entre europeos y musulmanes.

 Dirigentes de organizaciones internacionales, personeros estatales, académicos sociales o cualquiera relacionado con guerras, comercio u otros negocios entre naciones han venido considerando la autoridad de esta estructura internacional como algo dado.

Si aceptamos que  la religión es un conjunto de creencias acerca del último fundamento de la existencia, lo que es incondicionado, no creado o causado y las comunidades y practicas que se forman alrededor de estas creencias, entonces la secularización es la declinación de las diferentes formas y grados que tienen relacion con este compromiso religioso. La forma primaria de secularización es la erosión de las creencias subjetivas en una divinidad o Dios y sus practicas. Es el rechazo de la religión. Una noción menos restrictiva es la que tiene relacion con  las prácticas políticas. Secularización es diferenciación. Un proceso a través el cual cada sector se hace mas especializado. En el campo político la religión interactúa menos íntimamente con las instituciones gubernamentales, como fue en el pasado. Las constituciones explícitamente liberan al individuo de la lealtad a Dios. Las ideologías políticas (marxismo, liberalismo, fascismo, nacionalismo) junto con las leyes, instituciones y organismos internacionales  desarrollan propósitos  que tienen muy poco que ver con la religión. Lo temporal se distingue de lo espiritual, la política de la religión. Este estado de cosas que, en mayor o menor medida, ha funcionado hasta el día de hoy empieza a ser desafiado de manera imprecedente.

Durante las tres centurias siguientes a la síntesis de Westphalia  África, Asia, El Medio Oriente y América fueron colonizadas para luego revelarse en contra de esta dominación al establecer la independencia basada en la idea de la nación heredada de los conquistadores. El resultado fue la expansión global de la síntesis de Westphalia que hace al Estado soberano la única forma de autoridad política.  La motivación política es el poder y la seguridad en un ambiente anárquico y la cooperación ocurre  solo cuando ciertas condiciones están presentes. Liberales, marxistas, constructivistas y pos modernistas, por mucho que disientan entre ellos, se desvían muy poco de las presunciones seculares. La tesis secular confia en que en la medida en que la industrialización, la urbanización, la racionalización y la ciencia continúen su desarrollo la secularización se extenderá a todos los dominios de la vida. El ataque terrorista a N.York, dentro de este esquema, se presenta como una sorpresa conceptual.

Un creciente numero de analistas han venido descubriendo que, de hecho, las practicas, creencias y fines religiosos no han declinado (Peter Bergen, Rodney Stark…) y que las organizaciones religiosas han aumentado su poder para influir el debate publico y las políticas gubernamentales (India, El Medio Oriente, EEUU, Israel, Rusia, América Latina) y  ejercer una influencia transnacional en la política de los Estados foráneos. (La Iglesia católica lo hace  en Polonia, Portugal, Filipinas, España y América Latina. Las organizaciones islámicas como la Hermandad Musulmana, Hezbola y Hamas proveen servicios sociales en varias naciones creando seguidores leales capaces de articular la política islámica a través de la violencia) Y, mas aun, la religión configura no solo la política de estado, sino, también, su constitución misma, transformándose en  “estado de derecho”  (Desde la resurgencia islámica la ley “sharia” se ha transformado en ley publica en Irán, Sudan, Arabia Saudita, Pakistán, Malasia y gran parte de Nigeria).

Dentro del espectrum teológico político del islamismo es posible distinguir, primero, a los Estatistas que consideran  al Islam como una importante fuente de identidad nacional por un lado y por otro como un impedimento a la modernización e integración nacional. El centro es ocupado por el islamismo internacional que, aceptando  al Estado nacional musulmán, afirman obligaciones pan islámicas que transcienden el interés de los estados individuales. Y al otro extremo del espectrum esta el islamismo cosmopolita que sostiene que la soberanía y los límites estatales son remanentes del imperialismo europeo. Su figura emblemática ha sido el fallecido Ayatollah Khomeini. 

Esta posición surge como resultado de una crítica interna que ve al islamismo alejado de su verdadero significado debido a la influencia de la corrupción occidental. Los Estados y el Orden Internacional se guían por el secularismo y la religión es erróneamente confinada a la esfera privada. En contra de este mal es necesaria la declaración de la guerra sagrada (jihad). Los primeros en articular esta perspectiva formaban parte de la tradición Sunni en la primera mitad del siglo XX. Hasta los finales de los 70 su influencia fue mínima en comparación con el Nacionalismo secularizado Pan Arábigo. Hoy dia la situacion es la inversa. El islamismo radical de al-Qaeda e ISIS ha tomado su lugar.

 El último gol del radicalismo fundamentalista es la islamizacion del  orden internacional, el reemplazo del orden secular por el orden divino, la Nación Estado por el sistema islámico, la democracia por la noción islámica de consulta, la ley positiva y la legislación humana por “sharia” y el gobierno laico por el orden de Dios. Exactamente que forma de política internacional surgirá de esto es ambiguo.

Es la segunda generación del radicalismo fundamentalista, desilusionada por la falta de éxitos, la que empieza  a promover la violencia.  (M.S.Faraj, islamista egipcio, declara que “los ídolos del mundo solo pueden desaparecer a través el poder de la espada”). La critica teológica  del mundo moderno, el llamado al ataque violento del orden secular internacional y  de EEUU   como  el enemigo primario se unen en el movimiento al-Qaeda  e ISIS que, a diferencia de otras corrientes islámicas, profundizan el ataque a la síntesis de Westphalia al proclamar como gol el establecimiento de un Califato pan Arábigo a través del mundo.

Lo distintivo en estos grupos es que están definidos, constituidos y motivados por creencias religiosas acerca del último fundamento de la existencia. A partir de estas creencias construyen una política teológica y una critica social que mide la distancia entre la teología y las condiciones sociales contemporáneas para prescribir acciones. Tales creencias constituyen redes de influencia global  y motivan acciones que llaman a cuestionar la secularización de las relaciones internacionales,  en la teoría y en la práctica

El argumento que afirma el papel independiente  de la teología política, su influencia en  la  formación del radicalismo islámico y su perseverancia a través de generaciones siempre ha sido puesto en duda por las posiciones reduccionistas que consideran las ideas como producto de fuerzas o estructuras materiales, de  condiciones económicas y tecnológicas y que su  importancia solo esta en ser puntos focales que unen y coordinan fines independientes en persecución de avances políticos y económicos. Su punto de partida es la pobreza y el reconocimiento de que su causa se encuentra en las estructuras internacionales que son las que motivan ideologías que identifican y atacan estas estructuras. Un  segundo argumento, más complejo, agrega la falta de expectativas. Son los que poseen educación y profesión y han sido expuestos a la riqueza, el poder y sofisticación cultural los que, al  no encontrar  oportunidades para mejorar sus condiciones de vida, se inclinan mayormente a adoptar ideologías religiosas radicales. Otras explicaciones apuntan al rápido cambio social o modernización como causa.

 El problema con todas estas explicaciones, es que los datos empíricos no apoyan la reducción  del radicalismo islámico a cualquiera de estos factores. De las decenas de países en el mundo en donde estas estructuras existen la teología radical solo surge en unos pocos. La explicación debe estar en algo diferente. Probablemente, la  mejor explicación es la que trata de identifica modelos causales complejos.

¿A quien le importa el secularismo? Si la homogeneidad social no es posible  y si la existencia del otro es un hecho que nos obliga a confrontar nuestros puntos de vista, entonces,   la creación de dispositivos artificiales de espacios reflexivos es la posibilidad de prevenir el matarnos mutuamente. Es este espacio reflexivo el que permite acomodar la idea moderna de justicia. La construcción de ámbitos políticos que permitan la coexistencia  de diferentes concepciones del mundo no es una tarea fácil. Y la globalización solo ha exacerbado el “vértigo secular”. El pluralismo es un hecho importante e irreversible en este creciente mundo global que nos confronta con la necesidad de definir estrategias seculares. El llamado fundamentalista a la violencia es prueba de que en el mundo musulmán no existe consenso y, probablemente, nunca lo habrá para crear una sociedad cerrada. Pero, el peligro permanece. La sociedad secular ha luchado incansablemente con diferentes formas de fanatismo. La amenaza actual del fundamentalismo islámico y evangélico obliga a continuar esta lucha. En un mundo globalizado  las cosas nunca serán solo de ellos  o de nosotros. Vivimos en un pequeño mundo, pero a escala global

Nieves y Miro.


Monday, January 12, 2015

Calor

Las manos
se
enredaron
con
el deseo.
Se
tranformaron
en
gigantes olas
de
radiante calor
que
fueron
a
descansar
en
las playas
de
las adolescencias.

Nieves



Wednesday, January 7, 2015

Kant y Bin Laden.


 Kant decia que el hecho de que el mundo este penetrado por la maldad es tan viejo como la historia misma. Más viejo que la poesía. En verdad, tan viejo como la religión sacerdotal, la mas antigua de todas las ficciones. Según él deberíamos entender este juicio (el de la maldad, el hecho de que el ser humano es un ser malvado) como un hecho indisputable. Y que tal inclinación corrupta esta  enraizada en el hombre no necesita ser probada formalmente considerando la multitud de ejemplos que la acción humana pone frente a nuestros ojos. La tesis latente en estas afirmaciones es la del "Mal Radical", la de que la posibilidad de elegir la Maldad sobre el Bien se encuentra en  la noción misma de la subjetividad humana.   

En contraste con las creencias modernistas que exoneran la subjetividad humana y desplazan el mal a la historia, la sociedad, los impulsos inconscientes o las leyes de la herencia, Kant, no solo reconoce la existencia del Mal, sino que  también llama a reconocer que el mal es parte de nuestro hacer personal por el que tenemos que responder.

Este reconocimiento de una "tendencia hacia el Mal", inesperadamente introducida por Kant en un texto de 1792, pareciera contradecir todo su trabajo previo en su celebración de la libertad y voluntad humana y no fue bien recibido por sus contemporáneos.  Para nosotros, en cambio,  tiene plena relevancia en un tiempo en donde el otro lado del Bien se revela en  las masacres de la población civil del siglo pasado y su nueva versión fundamentalista en los inicios del siglo XXI y la politica de la tortura.

La tesis de Kant, aunque luego  se nego a extraer todas las consecuencias de ella, es concebir el Bien y el Mal como dos fuerzas positivas opuestas, contrarias.  La intencion de Kant era la de socavar la noción tradicional del Mal que lo veia como carente de consistencia ontológica positiva, es decir, como  mera ausencia del Bien. Si el Bien y el Mal son contrarios, entonces, lo que se opone al Bien tiene que ser una contra fuerza positiva y no solo nuestra ignorancia o nuestra falta de conocimiento de la verdadera naturaleza del Bien.

¿Cuál es la evidencia de la existencia de esta contra fuerza?  El hecho de que experimentamos la Ley moral como una obligacion y  sacrificio, como una agencia externa que ejerce una presión insoportable en el centro mismo de nuestra auto-identidad. Algo debe haber en la naturaleza misma del yo que le da preferencia a los intereses narcisistas  y sadicos por sobre la Ley moral… ¿Cierto?... Por eso, dice Kant, el "Mal Radical" debe ser concebido como un a priori (no como algo solamente empírico y contingente) que se expresa a si mismo en diferentes formas y grados.

¿Y como concebimos el Mal?  Su  forma mas  moderada se expresa en la excusa de la llamada "debilidad de la naturaleza humana"...  Si, ya se cual es mi deber, lo tengo bastante claro, pero no puedo acumular la fuerza suficiente para hacer lo que debo hacer y no caer en tentaciones”. Lo que encubre esta actitud es el gesto de auto-objetivación... mi "disposición natural" determina mi conducta solo en tanto la reconozco, pero  su reconocimiento  me hace responsable de ella. Es esta responsabilidad la que esta  forma del Mal evade.

La otra forma del Mal, opuesta y mucho más peligrosa, es su inversión. Aquí el sujeto reclama actuar en nombre del deber, de estar motivado solamente por consideraciones éticas, cuando en verdad lo que lo guía son consideraciones  personales... ¿No es este el caso de las Fuerzas del Orden que brutalmente masacran la población civil en nombre de la seguridad estatal o del profesor que atormenta a sus estudiantes alegando que lo hace para desarrollar un carácter moral cuando en realidad el verdadero exceso, de uno y otro, esta al servicio de impulsos sadisticos? Aquí el goce se disfraza con el deber que emana del orden legal del cual el es solo un humilde servidor.  El auto-engaño, en estos casos, es de tal profundidad  que el sujeto confunde los contornos mismos del deber.

Pero, la peor forma del Mal se da cuando el sujeto pierde totalmente su sentido interior, su relacion interna hacia el deber en tanto agente moral y percibe lo moral como un simple conjunto de normas externas, de obstáculos que la sociedad construye para refrenar la orientación de los intereses egotisticos. Es en esta forma que las nociones mismas del Mal y el Bien pierden su sentido y si el sujeto sigue las normas morales es solo para evitar sus consecuencias desagradables. Cada vez que pueda burlarse de ellas sin ser cojido, tanto mejor. Y si se da el caso  que es sorprendido cometiendo una crueldad o un acto inmoral, la respuesta común es... no he quebrado ninguna ley por lo tanto  no me molesten.

Estas son las tres formas del Mal que Kant distingue.  La cuarta, que él llama  "Mal Diabólico",  la excluye, a pesar de que es la mas interesante. Este es el Mal que asume su forma contraria.  En lugar de oponerse al Bien se transforma en su contenido mismo,  a diferencia del "Mal Radical". Allí el Mal también asume la forma del Bien, comocuando el torturador dice “ solo sigo las normas”. Pero esta complacencia es solo un simple caso de motivación “patologica” en el sentido kantiano de puro interes personal que, a través del auto-engaño, la confunde con el cumplimiento del propio deber. En el "Mal Diabólico" el ímpetu de la actividad que lo promueve no es egoista. Su orientación es independiente y muchas veces en contra de los propios  intereses personales y la propia vida... ¿No es este el caso de Bin Laden y el extremismo fundamentalista?... Ellos realmente actúan en búsqueda de lo que perciben como virtud y  están preparados a arriesgar todo, incluso la muerte, en la realización de esta virtud. Sus  acciones destructivas  no están al servicio de un placer o interés personal. Están al servicio de la Ley Moral... del cumplimiento de un deber ético y de obligaciones superiores... "Ala es el Bien y lo que hacemos es en el nombre de Ala, por amor a Ala... bendita sea la voluntad de Ala". Similarmente, en un contexto históricamente diferente, Adolf Eichman, que administro la Solución Final, declaro en favor de su defensa que al llevar fehacientemente a cabo su deber solo implementaba los preceptos morales kantianos. Una y otra vez le dijo a la policía y a la Corte que él, junto  con obedecer órdenes,  también obedecía la Ley, dando una definición aproximadamente correcta del imperativo categórico (H. Arendt, "Herman en Jerusalén"). A pesar de sus especiales razones biográficas por gustarles los judíos, él consideraba sus actos moralmente responsables solo en tanto estos actos negaban, más bien que actualizaban, su voluntad. En otras palabras, actúa de acuerdo al Imperativo Categórico... solo que el Imperativo Categórico, en este caso, era el del Tercer Reich... actúa de tal manera que si el Fuhrer conociera tus acciones, las aprobaría.

Aquí la ironia esta, no en el hecho de que los principios no son suficientemente convincentes para detener la voluntad de transgresión, si no en el hecho de que hay algo en el principio kantiano mismo que pareciera permitirle a un Eichman caer en esta distorsión particular. Y el escándalo mayor es que no hay nada en la estructura misma de la Ley, concebida en la línea kantiana, que permita evitar esta distorsión. Si la lucha moral es concebida como el conflicto entre dos fuerzas positivas opuestas, en lucha por su mutua aniquilación, se hace posible que una de las fuerzas -- el Mal -- no solo se oponga a la otra para aniquilarla, sino también, que la socave desde dentro al asumir la forma misma de su opuesto. El Mal disfrazado de Bien. Cuando Kant se aproximo a esta posibilidad con su noción del "Mal Diabólico" rápidamente la rechazó como un objeto horrendo, rehusándose a extraer las consecuencias ultimas de su propia hipótesis... la elección del "Mal Diabólico" no es motivada por deseos egoistas, por placer o por interés personal. Por el contrario, su elección original constituye un acto puramente ético, un deber. El Mal elevado a  principio... lo impensable en la ética kantiana es que un puro acto de Maldad y un puro acto de Bondad poseen exactamente la misma estructura.

La objeción que se le ha hecho a Kant a esta altura de su argumentación no es la de que conciba la extrema Maldad en los mismos términos que la Bondad. El problema es que no se atreve a reconocer y aceptar la identidad estructural que hay en ellos. Implícita en su concepción esta la idea de que la estructura formal de un acto ético no presupone como contenido ninguna noción especifica del Bien. Solo se limita a definir su estructura. El Bien no es más que el nombre de la estructura formal de la acción. No su contenido.

La   paradoja fundamental de la ética  yace en el hecho de que para fundar una ética ya tenemos que presuponer, de alguna manera, una cierta ética, o lo que es lo mismo, una cierta idea del Bien. El proyecto completo de la ética kantiana es el intento de evitar esta paradoja mostrando que la Ley moral se basa solo en si misma y que el Bien  viene después de la Ley moral. El problema es que el intento tiene un precio. El Imperativo Categórico, a pesar de su carácter, es demasiado impreciso, demasiado abierto… ¿como puedo decidir si la máxima de mi acción puede sostenerse como un principio capaz de proveer una Ley Universal si no acepto la presuposición de que originalmente estoy guiado por alguna noción universalmente aceptable del Bien? En otras palabras... desde el momento  en que no hay un criterio a priori de Universalidad cualquier cosa puede ser transformada en una declaración universal. El lugar del Bien  es temporalmente llenado por un contenido particular cuya dimensión universal es siempre contingente. Ala o el Fuhrer.

El escándalo de la ética kantiana es que de acuerdo a su lógica y estructura el imperativo ético se puede aplicar estrictamente tanto a las acciones de Eichman y a las de Bin Laden y hoy dia al descabesamiento de Isis..."actúa de tal manera que si el Fuhrer conociera tus acciones, las aprobaría". Si reemplazamos Fuhrer por Dios (o Ala), obtenemos un Imperativo Categórico que es mucho mas aceptable en nuestra cultura..."actúa de tal manera que si Dios (Ala) conociera tus acciones las aprobaría". Lo que hacemos, lo hacemos en su nombre.


Nieves y Miro  Fuenzalida

Saturday, January 3, 2015

Descubrimiento



Me subí
a
una rama 
de
mi árbol  magico.
El viento me convirtió
en
una gota de agua.
Salimos a volar
verticalmente
entremedio
de
las nubes.
Descubrí
la lluvia
que
empapó
a
mi gota
con
sus ventanas abiertas. 

Nieves