Monday, July 8, 2013

Una palabra cuelga.




                                          
Una palabra cuelga de la esquina de la mesa, debilmente agarrandose y uniendose a la materialidad. Es solo una cuestion de tiempo el que ellas severen su abrazo... el significado es demasiado pesado y opresivo. La pieza se esta quemando. Oscilaciones temporales irrumpen a traves de las murallas. Todos los remanentes de recuerdos recientes son barridos en los huecos del tiempo perdido. Cada  onda es solo otra disolucion de asociaciones... otro trastorno del orden local que existia un instante atras. Ola tras ola revientan en las costas de la existencia... su ritmo diferencial pone todo en movimiento. El cosmos es una danza turbulenta... un delirio extático que se contriñe y expande. Vibraciones coalesciendo en sonidos. Organismos unicelulares se agrupan en organos. Una manada de lobos aulla en la noche. Clanes tribales rinden honor a los dioses. Todo se evapora en un instante. Somos capturados solo para capturar nuevamente ¿Pero que es lo que nos sostiene cuando el lenguaje pierde su dominio? ¿Cuando divergimos de la palabra? ¿Cuando el sonido se hace confusion? ¿Como uno responde cuando lo desconocido golpea la puerta y nos arrasa? Si este momento es posible lo es solo debido a un trastorno. Un corte infinitesimal en el flujo... un cortacircuito... un rayo sacudiendo la cadena significante arrojandonos a traves de un mar de conceptos y objetos fragmentados. Nos asimos a la admiracion temerosa de cada juntura. Un número infinito de posiciones a asumir... perspectivas entre perpectivas. Podemos ir a cualquier parte. Es demasiado! Cuando nuestras trayectorias intersectan el lenguaje nos quedamos sin habla. Con la boca abierta cayendonos la saliva de estupor. Glaseados y aturdidos. Todo esta alli. Todos los secretos, preguntas y fantasias se mezclan en la resaca. El gesto que levanta la mascara es la mascara misma. El sentimiento mas sobresaliente que permanece despues del desastre es aquel de estar ubicado en la cuspide de todo entendimiento... de tal modo que parece futil y absurdo incluso hablar... incluso intentar dar una explicacion. Y es, sin embargo, este asombro, esta misma semilla inexpresable lo que nos da impetu para hablar... que pone el lenguaje en movimiento en tanto lo seduce en una vana fantasia.

                                                                    Ariel.

Tuesday, July 2, 2013

¿Esta ese animal mirándome?



Cuando Sir Paul McCartney descubrió que el Dalai Lama no era vegetariano le escribió para hacerle notar  que si comía animales algún sufrimiento causaba a lo largo del camino contradiciendo los principios budistas de no causar daño a ningún ser sensorial. El Dalai Lama le respondió que sus doctores le dijeron que el necesitaba comer carne por razones de salud…  El llamado espiritual a la compasión por todos los seres vivos tiene su límite… ¿Cierto?  Aquí uno no podría dejar  de preguntar… ¿Y que ha pasado  con la famosa superación del yo?
Los derechos del animal comúnmente se ven como un problema de segunda o tercera importancia o, simplemente, como un lujo de activistas burgueses a pesar de que  nunca antes en la historia humana tantos animales habían sido sometidos a tan horribles consecuencias, a tantos abusos continuos y tantas condiciones de vida torturantes. Lo remarcable es que, incluso, bajo estas condiciones de dominación tan absoluta, todavía es posible notar  formas de resistencias singulares, aunque sin éxito, que los animales llevan a cabo. El cerdo que huye del matadero y termina baleado en la calle, el elefante que escapa de la prisión del circo o el chimpancé que ataca al científico en el laboratorio. Este destino terrible del animal sufriente podemos, a veces, captarlo fugazmente a la hora de comida  o en los videos clandestinos de los mataderos.   

¿Que  justifica el derecho del ser humano a dominar a  todas las otras especies que habitan el planeta? La respuesta es bastante conocida. Los seres humanos creemos tener el derecho a dominar a los animales porque estamos convencidos de que  poseemos un tipo especial de subjetividad… ¿No será tiempo de criticar la sabiduría común que da por hecho  que todos los seres vivos están aquí para nuestro uso? ¿De cuestionar esta especie de guerra que se lleva a cabo en contra de la vida animal y efectuar algún cambio en nuestra relacion con ellos? ¿No habrá llegado el momento de dejar de ser humanos?
  
La  corporalidad, vulnerabilidad y finitud común que tenemos con el animal  nos hace compañeros de  viaje en la aventura de la vida y es el punto de partida desde el que es posible articular una respuesta ética animal diferente.  Tradicionalmente nuestra capacidad racional y simbólica, nuestra habilidad para entrar en contratos o nuestra conciencia de la muerte han  trazado una línea divisoria insalvable entre el homo sapiens y el resto de la naturaleza. Cuando el filosofo ingles  J. Bentham, en una nota al pie de página, afirmo que la cuestión no es…  ¿pueden ellos razonar o pueden ellos hablar?  sino… ¿pueden ellos sufrir? cambio completamente el foco al  mostrar que la capacidad para el sufrimiento no es solo otra característica como la capacidad para el lenguaje, sino el prerrequisito para tener interés del todo, la condición que debemos satisfacer antes que podamos hablar de interés en cualquier sentido significativo y es esta capacidad la que, lejos de separarnos del animal,  nos une a ellos

La distinción histórica  que  postula la discontinuidad radical entre animal y humano ha sido criticada desde una multiplicidad de perspectivas teóricas y políticas. Darwin, mas que ningún otro, ha tenido el efecto de debilitar esta dicotomía  en nombre del continuismo gradual.  Igualmente, en las humanidades y ciencias sociales  las características típicas de lo humano (lenguaje, conciencia de la muerte, razón, etc.) han experimentado un desplazamiento similar al mostrar que estas  también pueden existir  entre los animales no humanos o no existir entre los humanos en la manera en que tradicionalmente se ha creído. Lo que estos cambios indican es que la noción de que es lo que constituye  animalidad depende de su relacion con lo que supuestamente constituye  humanidad y cuando esta entra en duda la comprensión de animalidad sufre una suerte similar que nos quita  la certidumbre al dejarnos sin saber como proceder… ¿Debiera esta distinción ser redescrita? ¿O debiera ser abandonada?

Las consecuencias del gesto humanista son particularmente visibles en la variedad de fantasías sociales que crean y sostienen un “nosotros” colectivo en cuyo nombre se concibe la animalidad  y  la violencia en contra de ella. Es la tesis de un límite entendido como absoluto entre el animal y el ser humano y es esta tesis  la que  permite la libertad de experimentar y consumirlos industrialmente sin riesgo moral y calificar de reacción infantil o femenina cualquier brote emocional o interés ético que se pudiera tener por formas de vida carentes de razón y lenguaje. Es esta tesis la que hoy día  empieza a despertar un creciente sentido de culpa por la tortuosa historia en la que nos ha comprometido  y las nociones que se han erigido sobre ella. El sufrimiento que ha causado hoy día pareciera abrumarnos con sentimientos de piedad y compasión  por el mundo biológico. “No animal ha sido herido en la producción de esta película” es una prescripción ética en la industria cinematográfica inglesa que trasluce la ansiedad europea que el daño al animal produce.

 Uno puede decir si…  ciertamente el animal sufre y merece nuestra piedad. Debemos abandonar el humanismo. Pero… ¿Dónde comienza el pos humanismo? Los defensores de los derechos del animal creen que han empezado a efectuar un desplazamiento radical del antropocentrismo. En su lugar, sin embargo, han empezado a producir versiones, con ligeras diferencias, del  mismo antropocentrismo  revelando que no es tan fácil desprenderse de el. Las fuentes de estas dificultades la encontramos  en las limitaciones antropocéntricas tacitas funcionando en las instituciones políticas y legales que hacen que el discurso de los derechos del animal termine reproduciendo  estas mismas limitaciones. El modelo filosófico dominante, por ejemplo, que ellos tratan de desarrollar, intenta demostrar que los animales, en medida significativa, son iguales que los seres humanos en tanto son sujetos con preferencias personales, deseos, afectos y expresiones que los coloca bajo consideraciones morales. La confianza total en las descripciones científicas del animal, que frecuentemente encontramos en los discursos sobre los derechos del animal,  les sirve de base para establecer afirmaciones éticas sobre ellos. Por ejemplo, evidencia de que ciertas especies poseen mentalidad para afirmar la existencia de subjetividad y sentido moral (o a la inversa, para negarles cualquier consideración moral o legal)  El problema es que la filosofía moral funciona dentro de un modelo centrado exclusivamente en el sujeto humano y para ubicarse dentro de el  uno tiene que hablar su lenguaje y ceder a sus demandas. Y, paradójicamente, resulta que es justamente este modelo el que ha sido usado para negarle al animal cualquier  derecho por siglos.

 La defensa del animal basada en  su naturaleza o en sus derechos, en última instancia, no cambia nada fuera de disminuir el sentido de culpa y recuperar la buena conciencia. Necesitamos ir mas allá de la defensa legal del animal y reconocer el poder que el animal tiene para interrumpir, sorprender y, tal vez, reconstituir la comunidad humana. Una interrupción que viene de un animal “singular”, un animal que yo encaro y me encara y que cuestiona mi modo de vida. Algunos teoricos contemporáneos piensan que la respuesta esta en retornarle la mirada  al animal no humano y recibirla de vuelta. Gracias a  este doble gesto la comunidad humana podría expandirse para incorporar la animalidad. Esta nueva forma de estar con el animal  surge, a veces, en esos momentos inesperados en donde se produce un  ligero reajuste de la conciencia ¿No es a esto a lo que el filosofo Derrida se refiere cuando una mañana caminando desnudo hacia la ducha descubre que su gato lo estaba mirando? Es en ese instante cuando un animal nos quita nuestra superioridad soberana y la desnudez se transforma  en la condición límite que caracteriza la relacion comunitaria. Mientras el animal mira al humano el  prohíbe ser reducido solo a un  puro cuerpo desnudo, a  un puro cuerpo  que se acaricia y cepilla.  La interrupción de lo humano por el animal no es solo una anécdota o una  excentricidad personal. Es una interrupción que nos abre a la posibilidad  de descubrir que la forma en que hoy  vemos al animal es parte de un  registro histórico que la une a una tradición particular que hoy, tal vez, debiéramos  re-evaluar.

  Más allá de la intención de Derrida la cuestión  del animal contiene significados adicionales. Nuestros discursos, ya sean  científicos o filosóficos, son inadecuados para describir la rica multiplicidad de las formas de vida y perspectivas que se encuentran en los seres que llamamos animales y su origen antropocéntrico les impide lograr por si mismas la revolución en pensamiento y lenguaje necesaria para confrontar las dificultades que rodean la vida animal. Casi todos los movimientos liberadores y revolucionarios de los últimos tiempos (y el movimiento que busca desplazar el antropocentrismo es uno de ellos) corren el riesgo de revertir la jerarquía de las distinciones binarias. Cuando un grupo de seres como los animales ha sido consistentemente devaluado a través del tiempo una de las pocas formas de desafiar los prejuicios conceptuales e institucionales es otorgarle al grupo devaluado un valor más alto del que poseen aquellos con los que se comparan negativamente. Sin embargo, con todo el merito que esto pueda  tener, no es suficiente para alcanzar una perspectiva genuinamente pos antropocéntrica.

El abandono  del antropocentrismo no significa volver a una completa identidad entre seres humanos y animales. De lo que se trata es  de ir mas allá  de las visiones reductivas del animal que hemos heredado de la tradición filosófica, especialmente  Aristóteles y Descartes, y que todavía nos domina. No solo la perspectiva humana se ha aceptado acríticamente como el punto de partida  para casi todas las investigaciones epistemológicas, sino que también cualquier cuestión filosófica ha sido subordinada primariamente al interés humano. En todos los niveles, sea científico, social, moral o experiencial el modelo humanista trata de mantener la discontinuidad al  precio de cerrarse a si mismo a nuevos  encuentros emocionales o autocriticos  mostrando con ello su debilidad mas que su fortaleza. La filosofía, como algunos teoricos contemporáneos creen, ya no puede fundarse a si misma  en la suposición de que la perspectiva y el interés humano constituyen el locus  primario del pensamiento. Hacer filosofía hoy día, dicen, significa proceder con vista a la ruptura de la distinción jerárquica entre animal y humano que tradicionalmente ha fundado el pensamiento hasta ahora.

Un genuino pensamiento pos humanista solo puede ser desarrollado  descentrando el ser humano y pensando desde una nueva humildad y generosidad hacia el animal no humano. Y mientras el animal no entre en nuestra consideración difícilmente podremos lograr ese nuevo proyecto.

Nieves y Miro Fuenzalida.
Ottawa, Enero 2009.



























































Tuesday, June 25, 2013

Cuatro Poemas




Almohada

Anoche,
me enfunde en tu almohada...
me acosté bajo el calor de tu cabeza...
soñé tus sueños...
recorrimos bosques...
orillamos playas...
volamos junto a las gaviotas...
hasta encontrar el nido del albatros...
ahí el deseo subió oceánicamente hacia nosotros...
mis metales descansaron sobre el roquerio...
Nunca sabrás que soñé, contigo, amor!!!


Nieves.
 Junio de 2006.




Buscando al ser.

Ohh... donde esta mi ser?
... colgando en esa rama
silenciosa de hojas?
... en esa playa de granos de arena?
... en ese mar de olas de gigantes?
... en los cajones de pescados de don Manuel
buscando sirenas…?
 en el abrigo color guinda seca
de aquella Mamá de cuentos de hadas…?

Ohh... donde esta mi ser?
... libre en unos ojos pequeños?
... entretejido con los pelos de una barba amada?
... en lecturas de palabras bordadas con aguja fina?
... en ideas descubiertas juntos?

Ohh... donde esta mi ser?

Nieves.
28 de Marzo, 2008.





"Cerros y quebradas"

La mula
del
tiempo
cabalga despacio
cerros
y
quebradas
de
mi mente
buscando
cascadas
para apagar
mi angustia.

Nieves.
10 de Enero de 2009.






"Corcoveo"

Colinas corcoveantes
de un
pueblo amarillo
de
paraguas
de
Sol
que se balancean
con
el viento
en
la terraza invernal
de
una eterna adolescente.

Nieves.
16 de Febrero de 2009.





Tuesday, June 18, 2013

Palabras Como Hilos.






 Con palabras usadas como hilos puedo ofrecerte un vistazo dentro de mi mismo... una mirada de turista con la esperanza de seducir a las tuyas ...de manera que puedan rebelarme quien eres.

Ayer me pare en la oscuridad y escudriñe  dentro de la noche. Mi mirada, inmovilizada en una estrella distante, temblo en el tiempo, cuando los recuerdos se deslizaron a traves de mi mente. Como niño  jugué en las olas del Pacifico, en un pais distante, situado en algun lugar al borde del mundo. Soñé  que grandiosas aventuras se asomaban en el horizonte... y así fue. He vagabundeado y peregrinado a traves de la tierra y el espacio. Cada paso una leccion en humildad. Y ahora, de alguna manera, me encuentro escribiéndote… alguien, a quien nunca he visto y de quien nada se. Que extraño mundo es este. Pero lo desconocido me atrae, produce un sentimiento infantil que me inunda con curiosidad. Me hablaras a traves de esta neblina de palabras ?... como dos extraños que se han encontrado en una mascarada...
Disfrazados… y sin embargo rebalzando lo que ellos son. Cuentame tus fabulas. Sonries con el sol ? Tus ojos esconden la profundidad ? Tus sueños se vierten dentro del amanecer ? Dejame sacudir mi alfombra magica, y si lo deseas, ven y abordala. Nuestro destino es encontrar los fragmentos de nosotros mismos que no sabiamos que estaban alli.

Ariel.

07.00

Friday, June 14, 2013

¿Aguien dijo genes?


En tiempos pasados acostumbrábamos a decir… “Te amo con toda mi alma” Hoy día, cuando los bordes entre la Teología, la Biología y la Tecnología empiezan a perder su nitidez, esta expresión, podríamos decir, ha quedado relegada al desván de la historia. Si quisiéramos encontrar algo equivalente tendríamos que decir…“Te amo con todos mis genes”.

En una de las películas mas populares de Stephen Spielberg, “E.T.”, vemos, en una de sus ultimas secuencias, al héroe extra-terrestre yaciendo en la mesa de operaciones en donde un equipo medico intenta desesperadamente  salvarle la vida. De pronto, uno de los científicos lanza un grito exclamando, “Tiene ADN…Tiene ADN…”

D.Nelkin y M.S. Lindee (autores de “The DNA Mystique: The Gene as a Cultural Icon”), al comentar la escena afirman que esta referencia, este descubrimiento de que el extra-terrestre posee genes al igual que nosotros refleja hoy día ideas familiares. Forma parte de una narrativa cultural en la que el gene es removido de la historia, el tiempo y el espacio. En breve, de toda contingencia y temporalidad. Esta molécula esencial es vista, no como consecuencia de las condiciones en las que se desarrollo en la Tierra, sino como una sustancia ultima presente en todo ser vivo, independiente de su planeta de origen.  El descubrimiento del ADN en el cuerpo de E.T. es algo así como encontrar la segunda edición de la Biblia  revisada,  actualizada y aumentada con el Nuevo Testamento, en la nave espacial de un marciano. El mensaje implícito en esta narrativa es el de que tal descubrimiento libera al texto molecular de la historia y lo transforma en algo verdaderamente universal.

Dime que genes tienes y te diré quien eres. M.Rothstein, al escribir el obituario de I. Asimov en el New York Time,  afirmo que “todo esta en los genes”. Y una biografía de J.Joyce contiene un diagrama con su diseño genético. Ya sea en  el melodrama televisivo, los comerciales, las revistas, los tabloides o los diarios , los genes aparecen como la ultima explicación de la criminalidad, las diferencias raciales, la timidez, la inteligencia, la homosexualidad, la obesidad, la pobreza, el alcoholismo o la flojera... Hay genes para todos los gustos. Genes de celebridad, de violencia, de ahorro, de pecado, de egoísmo.  Esta imaginación popular que colorea el mercado nos entrega una noción del gene como algo poderoso, deterministico y fundamental para comprender la conducta y desentrañar  el “secreto de la vida”. En los  anos 90 los genetistas vieron al genoma como la “Biblia”, “El Libro del Hombre” o “El Cáliz Sagrado”. Si es cierto que el gene es una estructura biológica, la unidad de la herencia, una secuencia del ácido deoxyribonucleico que especifica la forma de una proteína y transporta información que ayuda a formar y darle vida a las células y los tejidos, no es menos cierto que también se ha transformado  en un icono cultural, un símbolo y, prácticamente, en una fuerza mágica. El gene biológico, esa estructura nuclear con la forma de una escalera torcida, ha empezado a poseer  un significado cultural independiente de sus propiedades biológicas. Lo cierto es que hoy se ha convertido, doblemente, en un concepto científico y un poderoso símbolo social con poderes múltiples.

A pesar de toda la retórica Post-Modernista que proclama una abierta actitud anti-esencialista y, con ello la muerte del sujeto, nos encontramos  aquí con que las imágenes y narrativas del gene en la cultura popular entregan, por el contrario, un mensaje que contiene un  esencialismo genético al reducir la si mismidad a una entidad molecular, igualando al ser humano con toda su complejidad social, histórica y moral con sus genes que se transforman ahora en el equivalente secular del alma cristiana. Independiente del cuerpo, el gene aparece  en esta nueva narrativa como un elemento inmortal y  fundamental en la constitución de la identidad, capaz de explicar las diferencias individuales, el orden moral y el destino humano. Es el sitio de nuestro verdadero ser y, por  tanto, relevante en los problemas de la autenticidad personal planteados por nuestra cultura. En cierta forma pareciera que en esta narrativa popular, tanto el individuo como el orden social fueran la expresión directa de esta poderosa, mágica y, a veces, sagrada entidad.

Por milenios, gran parte de las culturas pre-modernas han reconocido alguna entidad que es relativamente independiente del cuerpo y que es lo que le da vida y poder. En diferentes culturas y en diferentes momentos se le ha llamado yalo, noos, hun, alma o espíritu y es algo que persiste  cuando el cuerpo se ha ido y, al contener todos sus elementos esenciales, puede ser usada para traerlo de vuelta –en el día de la resurrección y juicio final, por ejemplo. Mas aun, esta identidad también es central en la identidad o si mismidad del sujeto. El esencialismo genético, que hoy ha empezado a modelar gran parte de la imagologia popular, obtiene su poder, en gran medida, de estas raíces teológicas. El gene se ha transformado en una forma de hablar acerca de los límites de la personalidad, la naturaleza de la inmortalidad y el significado sagrado de la vida en formas que se asemejan a las narrativas religiosas. Así como el alma cristiana  ha proveído conceptos arquetípicos a través de los cuales ofrece entender la persona y la continuidad del ser, así también,  el gene aparece en la cultura popular como una entidad semejante al alma, una reliquia sagrada e inmortal, un territorio prohibido. Esta no es solo una semejanza lingüística o metafórica. Es mucho más que eso. El genoma ha empezado a reemplazar,  en el campo social y cultural,  las funciones que una vez tuvo el alma.

Imágenes genéticas aparecen en los lugares menos inesperados. El automóvil BMW tiene una “ventaja genética”. El Subaru es una “súper-estrella  genética” y el Toyota  tiene “un gran conjunto de genes”. Y, para no ser menos, los productores de Infinity definen su autenticidad en un comercial que afirma que “mientras  algunos sedanes de lujo lucen como sus antepasados, los nuestros poseen el mismo ADN.” Las imágenes habituales y las metáforas familiares proveen las formas culturales que permiten la comunicación de ideas. A través de la repetición forman los hábitos de pensamientos inconscientes y el conjunto de presunciones y creencias que configuran nuestro orden socio-conceptual. La cultura popular –como lo mostró T. Adorno en la década de los 40- nos ofrece la oportunidad de examinar los cambios de significado en nuestra sociedad, como también sus presupuestos. Las imágenes de los medios de comunicación no determinan  la conducta individual. Sus efectos en nuestras decisiones individuales, obviamente, están mediatizados por actitudes previas y por aquello que esperamos del futuro. Pero, la persistencia de las mismas imágenes nos revela el tipo de conductas que culturalmente valoramos, creando así un marco en donde nuestras expectativas se dan. La repetición hace posible la imposición de una hegemonía ideológica que define ciertas acciones y pensamientos como naturales, como una cuestión de hecho.

La razón de las crisis sociales puede ser atribuida a la acción de seres supernaturales, al destino, a la clase dominante o a las políticas inoperantes del Estado.  La elección de cualquiera de estas siempre va a reflejar, en mayor o menor medida, creencias culturales acerca de la naturaleza fundamental del ser humano, la relación entre el individuo y la sociedad o la responsabilidad del Estado. En la década de los 80, durante el apogeo mundial del neo-conservatismo, el énfasis en la responsabilidad individual empezó a jugar un papel más importante en las políticas culturales. Los individuos mismos empiezan a ser vistos como la fuente de problemas sociales y, consecuentemente, la adopción de la responsabilidad personal pasa a ser  la forma apropiada para resolverlos (“la pobreza podría terminar si los pobres se decidieran a trabajar”, “la población negra y los indígenas debe responsabilizarse por la actualización de sus vidas”…) Por supuesto, nada de malo hay en asumir la responsabilidad personal. Todo lo contrario. El problema es que, al poner el énfasis primariamente en la responsabilidad individual, el amplio espectro de fuerzas económicas y sociales dentro del cual el individuo actúa queda fuera de foco. Si concebimos lo social solo como una colección de sujetos completamente autónomos, entonces toda la responsabilidad, tanto por el progreso o por los problemas sociales, yace, no en la acción de grupos, en las organizaciones políticas, en las instituciones económicas o en los aparatos ideológicos, sino, en el individuo, ya sea para mejor o peor. Si el ser humano no es transformable, si su constitución es algo ya dado (y en la fantasía política contemporánea un trazo genético es un trazo que no puede ser afectado por las fuerzas del ambiente) entonces cualquier intento por cambiar o transformar las estructuras sociales puede considerarse irrelevante. Es poco lo que el Gobierno puede hacer para transformar o ayudar a aquellos que están programados para ser lo que son. Los programas sociales pierden su importancia cuando los problemas sociales derivan de la biología individual.

La atracción del esencialismo genético para el neo-conservatismo radica en la utilidad ideológica que le proporciona en su lucha en contra de las políticas igualitarias de la izquierda, en su uso como arma en contra del Estado de Bienestar y su intento de reemplazarlo por el sector privado. Las desviaciones genéticas liberan al Estado y a la sociedad de la responsabilidad colectiva por las condiciones sociales que promueven la violencia y la explotación.

 Y, sin embargo, a pesar de este énfasis individual, las explicaciones genéticas poseen un doble filo. Si remueven la responsabilidad del Estado y la sociedad, también la remueven del individuo, liberando a este de responsabilidad moral al proveer una excusa biológica por las causas de su acción. Los genes son agentes del destino. No somos mas que victimas de una molécula, prisioneros de nuestra herencia ¿No es esta una nueva forma de culpabilidad…una culpabilidad biológica? No soy yo, sino las deficiencias de mis padres que me pasaron genes malos o del doctor que no ordeno exámenes pre-natales. La narrativa biológica dentro de los valores neo-conservadores le permite a este ubicar problemas y soluciones dentro del individuo y definir efectivamente los términos del discurso público. Las explicaciones biológicas –“esta en mis genes”- reproduce las explicaciones teológicas- “el diablo me hizo hacerlo”.

La amenaza de una nueva pesadilla configurando nuestra realidad se hace cada vez mas evidente… ¿para que molestarnos con el arduo trabajo de enseñar, entrenar e investigar si, por lo menos en principio, defectos tales como las limitaciones en la habilidad para aprender pueden ser eliminadas y, quizás, reemplazadas por otras cualidades positivas a través de la selección e ingeniería genética? Avances en genética humana compiten con políticas educacionales o, mas precisamente, comienzan a hacer posible la planificación de programas vio-genéticos a largo plazo que tienen  una enorme ventaja a su favor…disminuyen los costos y reemplazan la incertidumbre de los resultados por la “eficiencia de la pre-planificación”. Mas aun, si seguimos extrapolando y anticipando, podríamos decir que todo lo que podría ocurrir, finalmente, ocurrirá. Las regulaciones del trabajo y las medidas de protección de los trabajadores, por ejemplo, podrán ser reemplazadas por exámenes  genéticos de empleo  que llevara a un pragmatismo selectivo voluntario en el estadio pre-natal. La consecuencia de todo esto no es difícil de imaginar… los individuos que posean ciertas propiedades susceptibles de ser discriminadas tenderían a desaparecer. En otras palabras, simplemente no nacerían.

¿Cual seria el futuro de la educación si los límites ya han sido definidos para los niños antes de entrar a la escuela primaria? ¿O de la jurisprudencia, si  al criminal  no se le da la posibilidad del arrepentimiento y la re-socialización? ¿O del mercado laboral si las huellas genéticas reemplazan al currículum vitae? ¿O de las compañías de seguros, si el monto mensual depende de cuantas mutaciones genéticas el cliente posee?

Un nuevo significante maestro esta a la espera para hegemonizar el campo socio-cultural…El que lo logre, solo el tiempo lo dirá.

 Nieves y Miro  Fuenzalida.
Ottawa, Octubre 2002



Sunday, June 9, 2013

Niñez






Los cerros oceánicos de mi niñez
se deslizaban mas allá del horizonte
anaranjado... donde paraba mi alfombra
voladora para beber con mis ojos aquellos
misteriosos caquis que crecían en árboles
sin hojas... y que mi bella madre nunca me
dejó probar ... para no quebrar mi estómago
y dejar áspera mi lengua de niña... para visitar
a los gigantes amigos que me traían estrellas y
lunas que arrancaban de los trajes de las nubes
para jugar con ellas entremedio de colinas almidonadas
con aromas de albahacas... mentas... cilantros... con
hojas brillantes de magnolios y con pétalos de duraznos
en flor... que el viento iba soplando de rama en rama para
que cayeran sobre mi cabeza danzante de pelos claros asombrados
y alborotados... que crecían indomables y parados... mis buenos
y amados Papás siempre alimentaban mi imaginación a pesar de
ser ellos muy racionales ... y me regalaban varitas mágicas que
encontraban colgando de árboles... o entremedio de los manzanillones
amarillos de la casa de mis Abuelos de cuento Cancio y Adolfa por allá
en el Scolary de Cartagena... Hoy día, con mi cabello blanco ya... con mi
negra bicicleta de cuatro ruedas ... con mis dedos crespos... sin las calugas
del negocio de la esquina... las compro en las casas de un dólar hechas en
China  !!!

Amor !!!
Nieves
Canadá, Ottawa, Enero de undosmilsiete.

Wednesday, June 5, 2013

Hogar Familiar




  Algo ha cambiado. Una linea imaginaria es cruzada. Un umbral ha sido perforado. Las insinuaciones del post-modernismo han infiltrado lugares y domicilios enviando la imagen perenne del hogar familiar "perfecto" en la espiral mareante de los programas nocturnos repetidos de algun canal ubicado en los deslindes de un control remoto. Este simulacrum familiar que flota a traves de la pantalla causa una risa absurda en algun lugar del fondo de nuestra mente . "The Brady Bunch", "The Cleaver’s" y "The Cosby Show", para nombrar lo minimo, reverberan en una imagen edipal estagnada, fabricada en la aislada fantasia de la guerra fria de una sociedad en total negacion del Otro. Tal vez los experimentos comunales de los 60 hayan dejado sutilmente sus raices en la generacion que siguio al poner en movimiento los espacios habitables mismos. Un tipo de variacion diferencial abre el hogar a fuerzas extrañas y ajenas. Los hogares se transforman en el sitio de una bizarra hibridad cuya union genera diferencia. Los espacios habitables de la familia nuclear mutan cuando sus habitantes ya no se atan  a la union contractual familiar. Es bastante comun que amigos, amantes y desconocidos totales, en una edad que va desde la adolescencia  a los comienzos de los 40 y viniendo de todos los sectores sociales, etnicidad y orientacion sexual compartan un mismo domicilio. Entre tres a 6 personas componen tales casas, floreciendo como callampas a traves de la ciudad. Los flujos y senderos dislocados de cada uno de los habitantes de tales lugares se interceptan en los espacios comunes de la cocina, la sala de estar y el baño creando, a veces, huellas y uniones resonantes o choques y distancias. El desafio de tales arreglos domesticos es el de mantener algo asi como una metaestabilidad temporaria, ya que  siempre hay una puerta giratoria de gente yendose y llegando, saliendo y entrando. Es un tribalismo post-moderno, una mescolanza alimentada por la necesidad. Y a pesar de las ramificaciones filosoficas de tal  vida comunal lo que sobresale en la vida diaria son las personalidades interesantes y peculiares con las que uno vive ...fumadores compulsivos, obsesivos, paranoicos de teorias conspiratoriales, lectores ansiosos del tarot, adivinos ritualistas del J-Ching, judios tibetanos, budistas, anarquistas post-marxistas, "hackers", "stockers", "shroom worshipping evolucionists", activistas por los derechos homosexuales ...las combinaciones son interminables. A traves de sus altos y bajos todo parece funcionar. La gente comparte sus recuersos. La renta se paga,el alimento llega a la mesa y las conversaciones son infinitas. Haber vivido en tales lugares es haber avisorado uno de los bordes errantes de lo social.

                                                                             Ariel
                                                                           Agosto, 2001