Thursday, May 23, 2013

“Otoño de los Sures”.




 Me asomo a mi ventana azul y veo allá lejos en los Sures de mi infancia lo que
tenía que ver... las hojas amarillentas deslizándose como saltimbanquis
medievales hacia la tierra morena áspera-suave... que las recibe como una
gigantesca red extendida mas allá del horizonte... límite misteriosamente
anaranjado del todo... donde caen estas acróbatas después de desprenderse de
los columpios que sostuvieron sus pieles verdes de Verano... vuelan en el aire
arrasadas por la brisa fresca de Otoño... que las envuelve delicadamente en
ese chal que la Naturaleza tejió para las primeras que caigan y reciban
suavemente el impacto con la Tierra... algunas se toman de las ramas, que van
dejando vacías y en silencio, de los árboles con la desesperación nostálgica de
ser hojas verdes otra vez... sabiendo que nunca lo serán nuevamente... como
aquella mujer de la esquina rosada... con sonrisa de "botox" que momificó la
expresión tan bella que tuvo un día... para seguir mirándose eternamente joven
en el espejo de su historia... Sigo el vuelo mágico y final de una hoja de
manzano que dio sombra al hombre cuando buscaba un alero donde esconder su
calor de Verano... lleno de sonrisas... en su vuelo sabe que es la despedida
final de hoja que ya no es verde... pero, sin embargo, enfrenta su nueva
situación con valentía
... dignidad... como aquellos viejos poetas que se dan cuenta que ya no son
poetas nunca mas !!!

Love=Amor=Amour!!!
Nieves (74)
Canadá, Ottawa, Marzo de 2006.

Sunday, May 19, 2013

Los fantasmas entre nosotros




  Si alguien todavía cree que los muertos no retornan es porque no ha mirado la  televisión o visitado el cine recientemente. Fantasmas, vampiros y zombis  llenan los monitores, pantallas y audífonos y caminan entre nosotros como nunca. Aunque no es una fantasía exclusivamente moderna uno podría decir que  es la fantasía contemporánea central de la cultura de masas.

¿Por qué los muertos retornan? Según las historias que se cuentan es porque hay negocios no terminados entre ellos y nosotros. El sicoanalista francés Lacan  cree que esta fantasía surge de  la creencia de que los muertos  no fueron enterrados propiamente, que hubo errores en la ejecución del rito funerario o que este simplemente no se llevo a cabo. Los muertos  retornan como colectores de una deuda que no ha sido pagada o para corregir un error. En la película “Ghost” el espectro vuelve para terminar asuntos pendientes. Su asesino necesita ser identificado y castigado. Su aparición es el signo de una perturbación, como diría Lacan, en el orden simbólico, legal, moral o epistemológico. Una vez que la perturbación ha sido corregida, que el orden de las cosas vuelve a su normalidad, el fantasma desaparece para siempre reestableciéndose otra vez el límite entre los muertos y los vivos. Su entrada en nuestro mundo es  solo temporaria. Es el tiempo entre dos muertes. Todas las historias de fantasmas  dependen de la idea de que la muerte no es final hasta que se complete con una segunda muerte. A pesar de que en  muchas historias de vampiros ellos  hacen todo lo posible para evitar la segunda muerte, se cuenta que una vez que el Conde Drácula es muerto  en su rostro había una apariencia de paz y tranquilidad. Los aparecidos parecieran estar contentos de ser muertos otra vez porque finalmente podrán descansar.

 Es en la teología de San Agustín en donde se desarrolla esta idea de la segunda muerte que, en verdad, es la tercera. La primera es el pecado original que separa el hombre de Dios. La segunda es  la del cuerpo. Y la tercera,  es la muerte de la Revelación que por la gracia de Dios el pecador puede ser redimido. Los cuentos supernaturales y las historias modernas de aparecidos siguen este paradigma cristiano. 

 Desde muy temprano el pensamiento cristiano ejerció por más de un milenio una influencia decisiva en la forma del pensar occidental. Oficialmente la Iglesia acepta la posibilidad que los muertos son capaces de retornar. Cristo trae de vuelta a Lázaro y el mismo, al tercer día de su ejecución, se levanta desde los muertos. Esta posibilidad, sin embargo, es severamente  custodiada. Los muertos pueden volver, por ejemplo, en la forma de un santo para guiar a los vivos, pero solo con la mediación  de un ángel.  Si ellos retornan  es solo en circunstancias extraordinarias. De acuerdo a las autoridades eclesiásticas es muy importante distinguir entre la ortodoxia cristiana y el paganismo y el politeísmo folklórico. Distinción que, después de todo, no logro disminuir  la rica proliferación de cuentos, relatos y mitos  supernaturales que porfiadamente desafían la ortodoxia.

 Los muertos retornan, entonces,  porque nuestro sistema de creencias les permite retornar. La creencia en fantasmas, al igual que los fantasmas, sobrevive mas allá del momento en que  ha sido relegada al pasado. Según el autor Colin Davis es algo así como un remanente inconsciente de nuestro pensamiento mágico religioso que revela la brecha entre nuestro pensar  que no hay fantasmas y nuestra  actual creencia  en fantasmas.

Repetidamente los fantasmas han sido abolidos, solo para retornar con más fuerza. El agresivo racionalismo del siglo XVIII, en el  intento de poner fin a la superstición y hacer a los espíritus  y fantasmas obsoletos, les dio, en el proceso,  un nuevo soporte en la mente humana. Ahora los fantasmas son internalizados y reinterpretados como pensamientos alucinatorios.

La reubicación  del mundo de los fantasmas en el espacio circunscrito de la imaginación curiosamente termina  súper naturalizando la mente.  Las figuras espectrales ya no recorren el mundo exterior. Ahora habitan en  nuestras cabezas colonizando el espacio subjetivo. Esta reubicación, dice Colin Davis,  prepara el terreno para la venida  del psicoanálisis cuyo objetivo es liberarnos de los miedos irracionales. Paradójicamente, sin embargo, el psicoanálisis termina introduciendo los demonios en el centro mismo de la subjetividad. En la “Interpretación de los Sueños” Freud relata el sueño  de un padre cuyo hijo acababa de morir. El hijo le dice ¿Padre, no ves que me estoy quemando? En ese momento el padre despierta para descubrir que una vela estaba incendiando el cadáver de su hijo. Los muertos habitan la mente de los vivos porque los vivos no sabemos como dejar que ellos se vayan. Según los sicoanalistas Abraham y Torok los  fantasmas son la presencia de los muertos en el Ego que intentan prevenir el descubrimiento de algún vergonzoso secreto. El fantasma no regresa, como algunas versiones de  la literatura gótica, para revelar algo olvidado o corregir algún error. Por el contrario, vuelve para mentir y confundir al sujeto, para asegurar que el secreto no se revele. Este  fantasma no es el  espíritu de los muertos, sino el vacío que deja en nosotros el secreto de los otros.  Esta es una práctica terapéutica que trata con traumas transgeneracionales y secretos familiares que atrae tanto a la cultura popular como a teoricos y críticos literarios. Una vez que el trauma es disuelto los fantasmas desaparecen.

Para Derrida el secreto de los fantasmas, en lugar de ser  un problema a ser resuelto, es una apertura estructural que permite a las voces del pasado o a las posibilidades  del futuro aun no formuladas  comunicarse con nosotros. Un encuentro con lo otro, con lo extraño y ajeno. Una apertura productora de significado. No es que el secreto no se pueda comunicar porque es taboo, sino porque todavía no se puede articular en el lenguaje vigente. Los espectros empujan los límites del lenguaje y el pensamiento. Para Abraham el fantasma y sus secretos deben ser revelados para que el trauma desaparezca. Para Derrida, en cambio, no hay que reducir al fantasma y sus secretos a un objeto de conocimiento. Para uno se trata de una labor de desciframiento, de llevar la interpretación a su fin, de la recuperación del significado oculto. Para el otro, el proceso significativo  es abierto, sin fin, infinito.  No hay una última interpretación  en donde el proceso finalmente se detenga. Según Derrida escuchar a los fantasmas equivale a desprendernos de lo que conocemos  para aprender lo que todavía no podemos formular o imaginar. No se trata de creer en fantasmas en sentido estricto, porque los fantasmas son justamente aquello cuya existencia consiste en no existir completamente.  Visibles y, al mismo tiempo, invisibles. Vivos y, al mismo tiempo, muertos. Una traza que marca por adelantado la presencia de su ausencia.  Los fantasmas confunden el discurso basado en oposiciones binarias. En Derrida “espectro” es una de esas palabras que impulsa el trabajo descontructivo porque desestabiliza la logica del pensamiento  binario. Si  atiende a los  fantasmas  no es para saber si existen o no en un sentido ordinario, sino para  atender a lo extraño, lo desconocido, lo otro.

¿Los que ya no están aquí continúan hablándonos? El escrito de un profesor de una escuela de leyes  quedo suspendido en medio de la sentencia al tiempo de su muerte. Lo que esta suspensión indica, dice Davis,  es el hecho de que la muerte interrumpe la producción  de significado. Corta nuestro dialogo con quien ya no vive y remueve absolutamente su habilidad  para producir signos y  hablar con nosotros. La expresión “estoy muerto” es imposible. La partida  no es una partida hacia alguna otra existencia. Es la partida hacia la nada.

Y sin embargo, a pesar de su vacío absoluto, la muerte no suspende nuestras expectativas, nuestra esperanza de que  los que han partido puedan, de alguna manera, hablarnos, aunque corramos el riesgo de que lo que nos digan sea solo una proyección de lo que queremos escuchar. Los filósofos Levinas y Agamben intentan escuchar a los muertos,  no porque crean en la vida del mas allá, sino como una revisión de lo que significa para los sobrevivientes entender, hablar y responder a los muertos. Según Agamben restaurar el habla a los que no la tienen  es correr el riesgo de imponer un significado  más que de dar una respuesta a lo que es radicalmente otro.  Podemos imaginar que los muertos tengan mucho que decir, pero lo que dicen es una invención creada por los que hablan en su lugar. Son los vivos los que siempre hablan por los muertos. No hay manera de dirigirse a ellos y no hay forma  que ellos puedan responder  si no es  a través del auto engaño de la ficción. Si ellos todavía están con nosotros  es porque vivimos en  el mundo que ellos crearon y que nosotros  interpretamos y rehacemos en nuestro tiempo.  Es en este sentido en que Marx dice que la revolución  es potencialmente el quiebre decisivo  con el pasado. El termino del pacto con los muertos.  El deber hacia los vivos y los que aun no han nacido toma precedencia a la deuda del pasado.  

Por muchos esfuerzos que hagamos los fantasmas no se van. Las historias de vampiros, espectros, zombis y cadáveres errantes gozan de una tremenda popularidad a pesar de que el sistema de creencias que los sostiene ha perdido su lugar dominante.

Aunque en algún momento pudiéramos creer que los muertos retornan sabemos muy bien, como seres racionales, que ellos no lo hacen. Sus apariciones son solo artimañas del inconsciente o ficciones literarias. No creemos en fantasmas y no creemos que los muertos retornen…  y sin embargo no renunciamos a ellos. No creemos  en fantasmas, pero no creemos  completamente en nuestra  creencia. No hay fantasmas, pero de haberlos los hay.  Y la industria del entretenimiento nos lo recuerda muy bien. Es el lugar en donde lo que ya no creemos se conserva. En donde lo sobrenatural se dramatiza y presenta como una mera diversión y juego que, a pesar de que  no debe tomarse en serio, continua respondiendo a nuestras necesidades, miedos y deseos.

Nieves y Miro Fuenzalida
Ottawa, Diciembre 2012

Sunday, May 12, 2013

Anti-Edipo





"Anti-Oedipus" ...es un "experimento en delirium" que choca y repele a aquellos acostumbrados a los estandares filosoficos en la exposicion de ideas -la paciente edificacion artesanal de marcos conceptuales que disponen todo en lugares perfectamente definidos, iluminando logica y claramente la verdadera naturaleza de lo real. Deleuze y Guattari, estan lejos de todo esto. "Anti-
Oedipus" salvajemente juega con la permeabilidad de los conceptos filosoficos con la esperanza de socavar su estabilidad y denunciar, de una vez por todas, la fijeza y rigidez de los limites entre conceptos y metaforas.

Este estilo anti-ortodoxo se modela a partir del discurso lacaniano donde se asume que los significados permanentes son una alusinacion neurotica. El discurso deberia, por tanto, ser desplegado como un medio de circundar y enganar la fijeza significativa demostrando, finalmente, la dinamica volatil del inconsciente que funciona en el lenguaje. La produccion de procesos esquizofrenicos en "Anti-Oedipus" es el intento de Deleuze y Guattari de mostrar la dinamica de los pensamientos inconscientes. Su punto de partida es la psicosis mas bien que la neurosis y el modelo de la psique producido en este proceso es, a su vez, psicotico. Como ellos proclaman "un esquizofrenico suelto es mejor modelo que un neurotico yaciendo en en el sofa del analista" ("Anti-Oedipus : 2).

Esta movida estrategica no deberia ser entendida como una indicacion romantica del paciente mental y su excruciante y dolorosa realidad psiquica. El estrecho termino psicologico "esquizofrenia", pintando un diagnostico psiquiatrico o una enfermedad mental, ha sido deterrotorializado y arrojado en el basto reino historico-social. "Nuestra sociedad produce esquizofrenicos en la misma forma en que produce shampoo Prell o automoviles Ford, siendo la unica diferencia el que el esquizo no se puede mercadear" ("A-O" : 245, traduccion modificada). Este es un proceso que ningun paciente psiquiatrico podria encarnar. En otras palabras, la incompatibilidad entre la dinamica de la esquizofrenia desatada por el capitalismo y el reinado de sus instituciones, produce la esquizofrenia clinica porque las calculaciones cuantitativas del mercado inevitablemente reemplazan el significado y el sistema de creencias que fundamentan lo social.

Como una primera aproximacion, la esquizofrenia es definida como una forma de "semiosis ilimitada" surgiendo cada vez que las conecciones monetarias bajo el capitalismo subvierten la fijeza de las creencias y significados. Este es un proceso que se extiende a travez de la psique y la sociedad y constituye una tendencia particular del capitalismo y de su desarrollo historico. Cada extension del capital, sea este geografico (imperialismo) o psicologico (marketing) contiene la simultanea eliminacion de significado y creencia y por tanto, la extension de la esquizofrenia. Como Marx dijo "todo lo que es solido se disuelve en el aire". Deleuze y Guattari encuentran una poderosa contratendencia capitalista a la esquizofrenia en el concepto deterritorializado de "paranoia". En donde la semiosis ilimitada de la esquizofrenia produce formas significantes radicalmente fluidas e improvisadas, la paranoia, por contraste, produce un sistema de creencias absolutas donde todo significado es fijado permanentemente y exhaustivamente definido por una autoridad suprema, jefe poderoso o Dios.

Los terminos "paranoia" y "esquizofrenia", a pesar de sus origenes psicologicos, designan los efectos de la dinamica y los principios organizativos fundamentales de la sociedad capitalista. Paranoia representa todo aquello que es arcaico en el capitalismo, el renacimiento de lo absoluto y tradicional, modos de creencias centradas en la organizacion social. Esquizofrenia, en cambio, designa lo positivo y las potencialidades preferibles del capitalismo, tales como libertad, ingenuidad, revolucion permanente. El objetivo primario del esquizo-analisis es tomar estas ultimas hasta su limite y empujarlas mas alla de los limites impuestos en ellas por el capitalismo paranoico. En este sentido la esquizofrenia es una brecha revolucionaria mas bien que un colapso psicologico y "Anti-Oedipus", como libro, es una maquina. Y acerca de una maquina uno pregunta no lo que es sino mas bien, lo que puede hacer y como funciona.

 Despues de decadas de asalto, el humo se levanta de los campos de guerra desgarrados del Psicoanalis y recomponemos, con los fragmentos trizados de sus ruinas, lo que una vez fue un gran edificio teorico. Es de estas ruinas desde donde la maquinaria del "Anti-Oedipus se dispone a producir el esquizo-analisis.
Una coneccion es hecha ...un concepto surge ...una reconfiguracion se establece
...inevitablemente guiando a otra coneccion o rechazo y asi continuamente. El concepto freudiano de libido conecta con el concepto marxista de "labor-poder" y
una "maquina-deseo" nace, que drasticamente reconfigura el panorama social investido por el deseo. En un nivel, "Anti-Oedipus" es transformativo y puede ser concebido como el proceso productivo que  precede al momento de la reconfiguracion. Es solo hacia el final de "Anti-Oedipus" que la nueva configuracion se alumbra en nosotros y, consecuentemente nuestra comprension del deseo y la sociedad es alterado. La esperanza es que este alumbramiento finalmente transforme nuestros deseos y que nosotros a su vez transformemos la sociedad.

La materia prima en esta vasta empresa interpretativa es asombrosa. Sin embargo, tres puntos de partida mayores son claramente evidentes -Freud-Marx y Nietzsche-. En un intento por dar cuenta del conocimiento y la conducta, Esquizo-Analisis transforma el Psicoanalis exponiendolo a la extencion completa de los factores sociales e historicos elaborados por Marx. En el proceso, el
Psicoanalisis no es rechazado totalmente desde el momento en que mutuamente transforma el Materialismo Historico, via Freud y Lacan, a traves de la inclusion del espectro completo de los factores libidinales y semioticos en la explicacion de las estructuras sociales y de su desarrollo. Mas aun, para aumentar torbellino a la mezcla, lo libidinal y lo economico social son decentrados y transformados, sometiendolos a la critica nietzschiana devastadora del ascetismo y su transvaluacion de la diferencia. "Anti-Oedipus" es mutuamente
la cronica de la union y el delirio de la siguiente conmocion.

 En los momentos de vagabundeos del nomade hay instantes en que su jornada converge con las huellas de otros. Las marcas pueden ser seguidas por un rato,
mientras la mirada, transfigurada por un panorama que deja sin aliento, lentamente diverge y extiende el sendero. El cruce de Marx y Freud ha sido el de H. Marcuse -"Eros y Civilizacion"- y Wilhem Reich -"La funcion del orgasmo". En cierto sentido, ellos pueden ser considerados precursores de "Anti-Oedipus".

Marcuse transforma el recuento freudiano de la historia de la represion injertando la nocion socio-historica de "plusvalia-productiva" ("surplus  producction") derivada de Marx y de dominacion derivada de Webel, en el modelo freudiano de la represion. La relacion entre el Principio del Placer y el Principio de la Realidad es el blanco para Marcuse. Argumenta que la distribucion desigual de la escasez en la sociedad esta al servicio de la dominacion de clase ya que la escasez es siempre socialmente administrada. La represion de Principio del Placer por el Principio de la Realidad es suplementado por una "represion sobrante" ("surplus-represion") que ayuda a sostener la jerarquia de clases. El desarrollo de las fuerzas productivas determina la capitulacion del Principio de Realidad al Principio de Ejecucion. De esta manera, presenciamos la conquista de la escasez surgiendo de la racionalizacion gradual del Principio de Ejecucion, al cual la burguesia ha sido su contribuyente historico. Como consecuencia, la racionalidad misma del Principiode Ejecucion se ha vuelto en el presente, irracional. Por tanto. Marcuse llama a una nueva re-integracion del Principio del Placer y la Realidad, libre de las distorciones de dominacion de clase.

Deleuze y Guattari siguen a Marcuse al historizar a Freud, pero se separan de su compania en la cuestion del estatus de la escasez. El Esquizo-Analisis insiste que la escasez no solo es administrada socialmente, sino, mucho mas importante, socialmente fabricada para crear y asegurar formas de organizacion social. Siguiendo a Bataille, mantiene que lo "sobrante" ("surplus") siempre ha existido en las sociedades, por magro que halla sido. Por tanto, las varias formas de organizacion social surgen de las diferentes determinaciones de como y quien usa
lo "sobrante" (surplus"). La escasez fue una fabricacion desde el comienzo y por tanto, no tiene que ser conquistada por el desarrollo de las fuerzas productivas. El Principio de Ejecucion no se ha vuelto irracional, desde el momento que nunca fue racional.

las conclusiones que Marcuse extrae de la nocion de escasez y sus implicaciones en la relacion entre los Principios del Placer y de la realidad tienen un efecto ventajoso. Para Marcuse, la represion varia historicamente de acuerdo a la organizacion social y consecuentemente el complejo de Oedipus freudiano y el mito de la "horda original" son interpretados "simbolicamente" mas bien que antropologica o historicamente. Oedipus, en este recuento mitico-historico, es visto como el modelo simbolico de la autoridad social, de la opresion y de la represion. Esta autoridad opresiva-represiva se extiende mas alla de la familia
hacia la sociedad, del padre al jefe, obispo, patron, solo para ser eclipsada, en la sociedad burguesa del Post-Iluminismo, por el poder totalmente incluyente de la "autoridad social racionalizada".

El Esquizo-Analisis recorre este esquema hacia atras, revirtiendo el flujo direccional de las determinaciones. La opresion-represion es siempre primaria, de acuerdo a Deleuze y Guattari. En relidad, la forma de la opresion social es lo que determina la forma de la represion psicologica en el individuo. Desde el momento en que estas formas varian historicamente, como Marcuse insiste, la represion psicologica no puede permanecer constante y por tanto no siempre toma la forma del complejo de Oedipus. La jugada de Marcuse, de considerar a Oedipus como un modelo simbolico de la represion desbarata su intento de historizar a Freud.

 Ariel Fuenzalida
21 de Noviembre de 1999.

Monday, May 6, 2013

Poe sillas de primavera

El hombro izquierdo.

La vida
se sento
en
mi hombro izquierdo
para
hablarme de
los crocus
de
la Primavera
que
van creciendo
en
mi cuerpo
calladamente.
 
|"El costurero de la Primavera"

El viento
encontro
el costurero magico
de
la Primavera.
Abrio
con
sus agujas
las ventanas
de
las hojas.
Man(-)ana
sus puertas.

 "54 suturas"

Saque
las ultimas
suturas
de
nieve
a
la pierna izquierda
del
Invierno
para
hacer
explotar
la Primavera
que
tardaba.
 
Los abrigos plomos.
 
Los pinos
se
han sacado
sus abrigos plomos
de
Invierno.
Juegan alegremente
bajo
la lluvia
de
la Primavera
para volver
a ser
verdes.
Nieves Fuenzalida.
Canada, Ottawa, 3 de Mayo de 2013.
 
 

Tuesday, April 30, 2013

¿Para que sirve la vida?




¿Por qué nos  tomamos la molestia de vivir? La pregunta pueda que tenga algún valor para los poetas, gurúes, místicos, chamanes,  teólogos y  algunos filósofos, pero no para gente con sentido práctico, ocupados en resolver lo que se puede resolver. La mayoría se las arregla con articular alguna simple regla de oro como “vivir el momento”, “la vida es una ruleta”, “cosecha lo que siembras”, “como se vive se muere” ¿Para que mas? ¿Y…  sin embargo, por que, a pesar de este  pragmatismo, la pregunta porfiadamente permanece y, en los momentos menos inesperados, surge en nuestra mente  sabiendo que quizás no haya respuesta y que la falta de respuesta  sea parte de la vida?

Los  filósofos dicen que  los seres humanos solo planteamos problemas que podemos resolver. Si poseemos el aparato conceptual para plantear la pregunta, entonces tenemos también, a lo menos en principio, los medios para determinar una respuesta. Las preguntas, en realidad, nunca se plantean en el vacío. Siempre surgen en contextos históricos que ofrecen un número limitado de direcciones en donde buscar una posible solución.

Durante gran parte de la historia humana  la respuesta al sentido de la vida ha estado enmarcada por  textos  sagrados que revelan  los misterios de la vida  y porque Dios nos creo ¿Y que nos dicen ellos?  Si nos referimos a la tradición que sigue los textos bíblicos judeo cristianos, por ejemplo,  lo que el Génesis  dice es  que Dios creo al hombre  en el sexto día para dominar la Tierra y “crecer  y multiplicarse” (Génesis 1:28) ¿Esto seria todo? Si  seguimos leyendo, nos enteramos luego de que  Dios coloco al hombre y la mujer en el Jardín del Edén para cuidarlo. Según la interpretación contemporánea  eso significaría que el ser humano es el  guardián  del planeta. Lo que no se nos dice es  ¿por que  la naturaleza necesita  un cuidador y de que manera esto podría darle un significado ultimo a nuestras vidas?

Con frecuencia el sacerdote  dice que estamos aquí  para “cumplir la voluntad de Dios”. Si así  fuera  nuestras vidas tendrían un propósito para el ser que nos creo, pero no un propósito para nosotros. Pensemos… ¿Que es mejor, tener un papel predeterminado en el universo o ser libres para crear nosotros mismos nuestro papel en el? Una mejor respuesta la encontramos en la palabra de Cristo, aunque no muy alumbradora… “He venido para que ellos puedan tener vida y puedan tenerla  plenamente” (Evangelio, Juan 10:10) ¿Quien no estaría de acuerdo con esto? Para saberlo no necesitamos a Dios. Si esta es la única vida que tenemos, dicen los ateístas, obviamente debemos vivirla al máximo ¿Quién diría lo contrario?

Una vida vivida plenamente, según los creyentes, es la que sigue las enseñanzas de los textos sagrados  ¿Cual de ellas? ¿Todas  o solo algunas? “Cuando un hombre injuria a su padre y a su madre debe ser condenado a muerte” (Leviticus 20:9) A excepción de algunos fundamentalistas, la mayoría de los creyentes no va a seguir esta  norma. Solo siguen las enseñanzas del texto sagrado si ellas promueven una mejor vida para todos. Las enseñanzas demasiado inconfortables simplemente se ignoran. El problema con esta aproximación, para decir lo menos, es que cuando elegimos los textos sagrados de acuerdo a nuestras propias normas estos  dejan de tener autoridad. Los creyentes mas críticos están de acuerdo en que vivir una vida plena o una vida en servicio de Dios no es un propósito suficiente o  adecuado para darle sentido a nuestras vidas. Para ellos la vida tiene que tener  otro  sentido y la existencia de Dios lo prueba, de lo contrario no nos hubiera creado. Solo que no sabemos cual es. Es la fe  la que nos llama a confiar en Dios y sus propósitos. Solo El sabe para que nos creo. Es decir,  los creyentes no tienen mejor idea de cual es el sentido último de la vida que los ateos.

La mayor parte de la humanidad todavía sostiene la creencia de que si la vida tiene algún significado o propósito  es solo porque hay un Creador. Sin el, sostienen, nada tendría sentido. No habría propósito,  valor o fin. Todo seria solo un accidente insignificante. Y este es, justamente, el camino que un grupo de filósofos, partiendo con Nietzsche, adoptaron. Removieron el mundo súper natural y el ambito teórico que ellos  liberaron no ha sido tan  sombrío como se había anunciado. O, a lo menos, no peor  que el anterior. Obviamente el descubrimiento de que no hay Dios, de que no hay fuera de nosotros una  fuente donde el propósito de la existencia y la moralidad  residen, creó, por supuesto, una crisis de significado en la vida humana. Según Sartre esta crisis se debió a la creencia teológica de que tenemos una especie de  naturaleza esencial  que determina lo que somos. Cuando reconocemos  que la esencia o naturaleza  humana es una construcción histórica concluimos  que sin ellas  el único camino que queda es el nihilismo ¿Cierto? No necesariamente. Muy bien puede ocurrir que la fuente del significado se encuentre  en otra parte. De que haya significado, pero no uno predeterminado desde fuera. Y de que el propósito de nuestra  vida sea nuestra responsabilidad, cosa que no nos gusta mucho porque preferiríamos pasarle el bulto al destino, las circunstancias o al gran diseño.

Si  poseemos el poder de determinar el propósito de nuestras vidas  podemos decir con cierto optimismo que  poseemos un mayor potencial para vivir  plenamente comparado con un artefacto cuya esencia esta predeterminada por su creador. Este poder es lo  que distingue a un “ser para si” de un “ser en si”.  El ser para si puede tomar control de su existencia  y usar su pensamiento conciente para dirigirla, en tanto que el ser en si puede ser solo lo que es ¿Hay alguna razón para pensar que un propósito divino o natural seria superior a uno  elegido por la propia persona?

La descripción naturalista del Universo llega a una conclusión similar. El Universo no es el resultado de un diseño inteligente, sino de fuerzas naturales que no proporcionan ninguna respuesta de porque estamos aquí o de cual seria el significado de todo esto. Diez billones de años  después del “Big Bang” se forman el sol  y, luego,  aparece la primera forma de vida unicelular seguida por la aparición de plantas y animales,  entre ellos, 600 000 años atrás, el Homo Sapiens. La historia es  corroborada por la evidencia de ciencias tan dispares como la cosmología, la física teorética, la astronomía, la biología y la bioquímica.  Puede que haya un propósito en esta historia, pero nada de lo que sabemos lo sugiere y mucho menos de que el ser humano tenga alguna relevancia en ella. Si consideramos que la selección natural tiene lugar al nivel del gene, más bien que al nivel del  organismo o la especie, significa que el individuo, incluyendo el ser humano, es una “maquina de supervivencia” construida de acuerdo a instrucciones codificadas  en el ADN para asegurar la sobre vivencia del gene y no la del organismo. Desde la perspectiva de la biología la vida de un individuo no es de importancia primaria. Lo que importa es que los genes que transportan los seres vivos, incluyendo los  humanos, se transmitan y sobrevivan. Esto no significa que los  genes posean un propósito en el sentido de que ellos tengan algo así como un fin. Ellos simplemente sobreviven si tienen efectos positivos  en el organismo y el ambiente.  Y esta sobre vivencia, que  pudiera  dar la ilusión de que ha sido diseñada  o dada de antemano,  es producto de la evolución orgánica.  La conclusión de esta historia  no es muy reconfortante. Estamos aquí para  que  nuestros genes se repliquen  y  la vida humana, igual que toda otra vida,  no tiene propósito o fin heredado desde arriba.  Así, lo único que nos queda, después de todo, es vivir sin finalidad o inventar una.  

 ¿De donde venimos? ¿Adonde vamos? La vida, decía Kierkegaard, solo puede ser entendida desde su origen, pero debe ser vivida mirando el futuro. El conocimiento del origen no revela el significado de nuestra existencia porque no hay razón de porque el pasado tenga que informarnos acerca del futuro. Pensar lo contrario seria caer en la “falacia genética”. Si la historia natural muestra que la vida no tiene un propósito dado no significa que no pueda tenerlo ¿Nos basta, por ejemplo, con comer, beber, ganar dinero,  comprar cosas, ver la televisión, tener orgasmos, reproducirnos   y dormir? Tal vez, especialmente los que nada tienen  ¿Pero, no es el caso  que  en algún momento también  sentimos, como individuos, el deseo de que podríamos vivir  más allá de esto, de que nuestras acciones podrían estar   orientadas hacia un fin mas alto? ¿De que el propósito de nuestra vida estaría en lograr  un gol futuro? Las circunstancias nos colocan, a veces, en una encrucijada que nos obliga a tomar una decisión, a elegir un  fin, a crear un proyecto. Es  la consecución de estas metas la que, se dice, llena nuestras vidas y le da sentido. No sin razón este es un tema constante de  la literatura, el cine y la cultura popular.

La paradoja de todo esto es que si  logramos el fin, si alcanzamos la meta de nuestros sueños, si cumplimos nuestra misión  ¿que pasa después? Cuando luego  de una vida logramos cumplir nuestra ambición solemos decir “Ahora puedo morir en paz”.  Pero, como no nos morimos, a lo menos por ahora ¿Qué  hacemos mientras tanto? ¿Inventar otro gol? ¿Crear una meta  inalcanzable, como en el Mito de Sísifo? Si así lo hacemos, diría Kierkegaard, estaríamos  evitando confrontar  la falla fundamental de ligar el sentido de la  vida al logro de un gol. Para algunos como nosotros que vivimos bastante felices sin una meta, sin atar la  vida  a un gol o propósito último, sin creer en un sentido trascendente,  la vida  se nos aparece, mas bien,  como una cuestión de  estilo, como un estado de cosas deseables  que nos gusta mantener y promover.

Descubrir que somos los autores de nuestra historia  al inventar el sentido de la vida y usar nuestra capacidad para crear nuestros propios  propósitos  nos da una tremenda sensación de libertad,  poder y responsabilidad. El problema es que esta capacidad  no esta libre de  riesgos. Si hay alguna duda solo miremos el pasado. Lo que allí  vemos no es muy brillante. No por casualidad  la llamamos la etapa de la barbarie.  Y si damos vuelta la  mirada hacia  el  futuro empezamos a tener la sospecha de que este, gracias a nuestro inmenso poder letal, se torna cada  más sombrío. Y no tendría  porque ser así.

Nieves y Miro Fuenzalida.
Ottawa, Febrero 2013



Wednesday, April 24, 2013

El principe y la sirena



Nadando entremedio de las olas gigantes de sus adolescencias se encontraron
...él era un príncipe del mar ...y ella una sirena de escamas doradas y de trenzas
largas encintadas con corales naranjas ...Tenia él un perfume mágico encerrado
en su cuerpo que se expandía por los lugares que pasaba ...las verdes algas
marinas suspiraban si lo olían ...cantaban y se mecían en una ronda llena de
energías ...Se encontraban todos los días en una roca donde caían pedazos de sol. ..donde se prometían océanos inmensos con muchas estrellas de mar ...mientras se besaban en el escritorio del tiempo que la roca sostenía para que no se hundieran repentinamente en el abismo de la nada acuosa ...El amor estaba encerrada en los
ojos de cada uno ...cuyos iris se achicaban para que pasara la magia amorosa de uno
a otro ...Un dia cayo un misil en la roca ...y les borro la vida.

Nieves.
Sabado 14 de Febrero de 2009.

Sunday, April 14, 2013

Un conejo blanco.

Estoy atrasado ? O estoy adelantado...demasiado adelantado? Hay alguien que haya llegado "a tiempo? Veo a un conejo blanco mirando su reloj de bolsillo y murmurando  asimismo: "isomorfismo de formas pero no correspondencia; identidad de elementos o componentes pero no identidad de sustancias compuestas”... la alucinación se escurre hacia el encuentro inevitable con el lenguaje. Pero de lenguaje no necesitamos ni siquiera pronunciar una palabra ...es demasiado temprano. Todavia estamos dentro del reino de un delirio surrealista, una intoxicacion esplendida que no tiene concepcion del espacio-euclineano. La tierra se rompe bajo nuestros pies. Sujetos, formas y organismos son barridos con la velocida de todo. La claridad de los bordes se convierte en no-existente ...Todo es borroso, todo lo que vemos son puntos mostruosos de indeterminacion ...una atmosfera nebulosa. Tambaleamos en este estruendo, en este zumbido confuso. Miembros, torsos y organos se desintegran y fusionan con el medio ...huyendo en todas direcciones. El cosmos se ha desequilibrado y solo podemos darle "sentido" a las cosas hablando de choques de moleculas, migraciones, composicion de afectos intensivos y relaciones de velocidad y lentitud. Oh, que pesadilla para las mentes sedentarias ! Dejemos caer de nuestra mente los moldes fosilisados y las fotografias discontinuas. Hundamonos en el pliegue topologico y observemos todos los encuentros aberrantes.

                                                                                Ariel.
                                                                                        Junio / 2001.