Sunday, July 17, 2022

El Fundamento

 

Hubo una vez una edad de oro de la humanidad. Fue un tiempo de armonía y felicidad. Nuestros antiguos antepasados ​​vivían en perfecta interconexión entre sí y con el universo. No había guerras, ni hambrunas, ni contaminación; todos se llevaban bien. Entonces la paz se rompió bruscamente. Un poder siniestro comenzó a arrojar una sombra oscura sobre la humanidad. Una conspiración estaba en marcha. Durante milenios, los conspiradores han estado implementando en secreto un elaborado sistema de control, diseñado para suprimir nuestra conexión natural con el cosmos y mantenernos atrapados en un estado de miedo y confusión constantes. El mundo moderno es un santuario para sus maquinaciones ocultas. Los principales medios de comunicación, el sistema educativo, la ciencia, la política y la medicina occidental son todas herramientas de la conspiración, utilizadas para controlar nuestras mentes y mantenernos subordinados. Todo lo que sucede en el mundo, cada guerra, recesión, desastre natural y ataque terrorista, está diseñado por camarillas secretas de hombres con trajes oscuros conspirando en Salas de Juntas llenas de humo. Pero... eso es solo el borde exterior de la madriguera del conejo. Estos opresores terrenales son simplemente los títeres de un enemigo aún más siniestro. El verdadero autor de este complot atroz es una raza de alienígenas reptilianos interdimensionales llamados Arcontes.

 

Esta es nuestra historia y la raíz  de lo que realmente esta ocurriendo en el mundo, según el conspirador ingles David Icke. Lo curioso es que su historia no es más extraña que la historia de Los Protocolos de los Sabios de Sion, los Illuminates, Bilderberg, QAnon y muchas otras que circulan  hoy día masivamente en las redes sociales... ¿Qué es lo que hay en ellas que persistentemente se han venido dando a través de tanto tiempo?

 

Lo que es posible observar es que todas ellas operan bajo la suposición de que “hay dos mundos... uno real y el otro, en su mayoría invisible, compuesto de una siniestra ilusión destinada a encubrir la verdad”.  Según las teorías de la conspiración, la respuesta obvia o la sabiduría convencional nunca es correcta y siempre hay más en las cosas de lo que parece. Todos los rostros son máscaras, todas las banderas son falsas y todas las percepciones engañosas. Nada es lo que parece.

 

¿No hay algo parecido en la metafísica clásica? El héroe platónico, a diferencia del resto de nosotros que solo vemos las apariencias del café que estamos tomando, de las hojas del árbol que se mueven con la briza de la mañana o del vuelo de la mosca, el ve la autentica realidad, el código que gobierna todas estas apariencias. Donde todos nosotros vemos solo sombras en la pared de la caverna que tomamos como la verdadera realidad, el héroe que escapa de la caverna ve lo que realmente produce las sombras.

 

Esta es la fantasía original de la metafísica clásica. Según el teórico Adam Miller, los metafísicos consistentemente caen en la misma tentación... son teóricos de la conspiración. Suponen un grado mucho mas alto de unidad fundamental y coordinación intencional de lo que realmente se necesita para dar cuenta de la complejidad del mundo. Durante harto tiempo se ha entendido que el trabajo de la metafísica es la de revelar alguna mano invisible que trabaja detrás de la escena, dirigiendo y unificando los movimientos de la multitud desorganizada en un todo coherente, reduciendo así la  multitud de percepciones a algún factor común mas básico, sea Dios, las formas platónicas, las categorías kantianas, el despliegue del espíritu universal o las partículas subatómicas, entre otras, capaces de explicar todo, traducir todo, producir todo y hacer que todo actúe. A través de un juego de manos el mago metafísico nos remite a algo mas que a los objetos mismos. Una realidad compleja, única, especifica, variada, múltiple y original es reemplazada por un termino simple, banal y homogéneo con el pretexto de que este puede explicar al primero. Hay arraigado en la disposición metafísica “un impulso por la pureza y esta pureza se produce al exigir que todos los fenómenos sean bautizados en las aguas purificadoras del reduccionismo”.

 

El científico y filosofo Alfred Korzybski dijo en algún momento que “el mapa no es el territorio”... ¿No es el metafísico clásico como aquella persona que tiene un mapa y piensa que porque lo tiene ha dominado el territorio? El mapa viene a sustituir el territorio, convirtiéndose en el territorio mismo. Lo que hay fuera del mapa es un epifenómeno.  

 

Es en este sentido que la metafísica clásica es reductiva, algo que se filtra a otras disciplinas. En el ejemplo lucreciano del teórico Levi Bryant, el limón es la apariencia y la combinación de átomos es la realidad. El limón se explica por la combinación de átomos, tanto por las formas de esos átomos como por como se combinan. Dentro de este marco pareciera que el limón no aporta nada. Son los átomos los que hacen todo el trabajo. Igualmente para un neo-atomista contemporáneo no es la pelota de golf la que rompió la ventana. Esa es una explicación metafísica popular. Lo que realmente sucedió es que una combinación de átomos interactuaron con otro conjunto de átomos produciendo una nueva combinación de átomos. La pelota y la ventana no contribuyeron nada. Es esta reducción la que encontramos por todos lados. En el “Anti Edipo” Deleuze y Guattari notan que una mala aplicación del psicoanálisis es aquella que ya conoce todas las respuestas. El paciente habla durante varios minutos, expone sus problemas con su jefe y el analista dice... “Ya veo”. Tu problema es que tienes un complejo de Edipo sin resolver. No es tu jefe el problema, sino que tu jefe es un sustituto de tu padre. Son los problemas pendientes con el los que tienes que resolver.

 

Así descubrimos exactamente lo que esperábamos encontrar. Y de esta manera el objeto se borra. No es que no hayan interacciones de átomos o que  las técnicas psicoanalíticas no tengan ninguna aplicación. El problema con la reducción es que descubrimos lo mismo una y otra vez. Encontramos exactamente lo que esperábamos encontrar. Es en este sentido que el mundo se borra y anula nuestra capacidad de sorprendernos porque siempre sabe lo que va a encontrar. Reduce el territorio a un mapa. Todo esta ya formateado, clasificado y ordenado. Un consuelo metafísico en un mundo incierto y a menudo opaco.

 

¿No es este tipo de teoría una forma de ceguera que nos impide ver lo que ya esta ahí? Cada objeto, desde cierto ángulo, es una unidad y desde otro, una red de relaciones, digamos, un enjambre. Cada objeto requiere una cantidad de objetos para convertirse en un objeto, pero en algún momento, tal vez diferente en cada caso, la cosa alcanza un umbral de consistencia y se convierte en una cosa por derecho propio, algo que se niega a ser reducido a sus partes, pero algo también disponible para entrar en relación con otras cosas.

 

A diferencia de la metafísica tradicional que presume una macro unidad subyacente el filosofo francés Bruno Latour presume en cambio una pluralidad metafísica irreductible e incontable. En lugar de privilegiar el Uno, previleja los Muchos. Mas que formatear el mundo, fomenta la proliferación desordenada de objetos, actores y pluriversos. El resultado es que el mundo se convierte en un inmenso sitio lleno de desorden. Pero, nota Latour, esta multitud desordenada no resulta en caos. Esta suposición de que la multitud, sin la imposición de alguna unidad pre formateada solo podría convertirse en caos tipifica el prejuicio metafísico clásico. Al pluriverso no le falta un formato coherente, solo le falta cualquier formato que no sea producido local y provisionalmente por las interacciones de la multitud misma. La solución clásica es dibujar mapas del mundo que se componen de unas pocas agencias, seguidas de consecuencias que nunca son mucho mas que efectos, expresiones o reflejos de otra cosa. Latour en cambio representa un mundo de concatenaciones de mediadores donde cada uno actúa plenamente. No sustituye, sino que concatena. En lugar de llevar los objetos de regreso a sus respectivos orígenes, Latour recomienda simplemente seguirlos. Los objetos, dice, son capaces de contar su propia historia.

 

A través del tiempo hemos cambiado maestros muchas veces. Hemos pasado del Dios de la Creación a la Naturaleza sin Dios, del Homo Faber a las estructuras que nos hacen actuar, de ahí a los campos de discurso que nos hacen hablar y luego a los campos de fuerzas anónimas en las que todo se disuelve. Lo que aun no hemos intentado, dice Latour, es no tener amo en absoluto. Lo que necesitamos es una  metafísica experimental que se convierta, no en un ejercicio de dominio, sino en un ejercicio de dominio del deseo de otro maestro. En breve, de no reemplazar un comandante con otro.

 

 En este caso, entonces... ¿qué tendríamos que asumir sobre la naturaleza de lo real? Asumir que esta compuesta de objetos que poseen la misma dignidad. Todo lo que hay en el mundo debe ser considerado en sus propios términos. Cada cosa, ya sea una paloma, un árbol, un merengue de limón, un átomo, una estrella  o un grano de arena permanece como una unidad sustancial mas allá de su relación e impacto con otros y ninguna de ellas puede ser considerada como una ultima realidad de la cual todas las otras son construidas.

 

Lo que Latour propone es una ontología plana, en lugar de una jerárquica, en donde los objetos son responsables de explicarse a si mismos. Si el objetivo es evitar cualquier reducción a priori con lo que nos quedamos es con la multiplicidad y la responsabilidad local... “Aunque el Uno no es, todavía hay unidades”. La primera parte de la formula evita la reducción. La segunda postula la producción, por la multitud misma, de una pluralidad de redes sueltas, locales y transitorias.

 

En la ontología de Latour “el gran Pan ha muerte”. Y si no fuera así lo único que nos quedaría seria arrodillarnos ante el, o peor aun, soñar con ocupar el lugar del poder total.

 

Nieves y Miro Fuenzalida.                                                                                             


Sunday, July 10, 2022

"Creencia"


Jugando
en
una nube
vestida
en
tul azul
con
mis bolitas
de
mil colores
encontre
a
una gaviota
 perdida
que
creia
que
el mar
era
la nube.

Nieves. 

Sunday, July 3, 2022

La nueva izquierda... otra vez?

  

“Cambiaremos la economía de la muerte por la economía de la vida”... dijo el nuevo dirigente electo en Colombia. “No podemos aceptar que la riqueza y las reservas de divisas  provengan de la exportación de tres de los venenos de la humanidad... el petróleo, el carbón y la cocaína”. El problema es que siendo estos los mayores ingresos de exportación del país, no será una transición fácil, o posible, de implementar o vender al publico, especialmente en un país como Colombia.   

 

Pero... la cosa es que Petro no es un político ordinario. Como ex guerrillero es intrépido y se expone  una y otra vez sin temor a las criticas y a las amenazas de muerte. Rompió con sus colegas en 2009 para formar un nuevo partido. Como miembro del parlamento expuso tratos corruptos entre sus compañeros senadores y revelaciones que implicaban al gobierno conservador de Uribe, como a las agencias de espionajes del país. No es poca cosa considerando que en los últimos 35 años cuatro candidatos presidenciales fueron asesinados, tres de ellos de izquierda. Su Vice-Presidenta electa Francia Márquez ha sido igualmente valiente. Ambientalista y ganadora del Premio Goldman, lidero la lucha en contra de la minería ilegal de oro en Colombia. Esto, que podría ser simplemente un trabajo desafiante en otro país, es extraordinariamente arriesgado en Colombia donde 138 defensores de los derechos humanos fueron asesinados el año pasado.

 

En la era del cambio climático y de la polarización política, Petro y Márquez en Colombia y Gabriel Boric en Chile son los recién llegados que tratan de abrirse camino a través de las diversas capas de la izquierda latinoamericana, ayudando a construir un nuevo movimiento progresista que es significativamente diferente de la vieja izquierda de Castro en Cuba y la nueva izquierda de Lula en Brasil.

 

Como nota John Feffer, un observador y estudioso de la política internacional, desde sus albores la izquierda, centrada en la justicia económica, ha puesto su fe en el rápido crecimiento de la economía para lograr una distribución mas igualitaria de la riqueza y el poder. La Unión Soviética sentó el precedente al transformar una sociedad  mayoritariamente agraria en un gigante industrial. Igualmente los gobiernos socialdemócratas en Europa apoyaron el crecimiento económico para impulsar las tasas de empleo y tener mas recursos disponibles para los programas de bienestar social. Sin embargo, 30 años atrás expertos de todo el mundo emitieron una severa advertencia de que el planeta no podrá soportar el crecimiento exponencial de la actividad humana debido a los limites de la tierra cultivable, los recursos minerales para la industria y las consecuencias de la contaminación. Hoy día nuestros bosques se están reduciendo, los casquetes polares se están derritiendo, los corales se están muriendo, los suelos se están erosionando, el agua dulce esta disminuyendo y los desiertos están avanzando. A excepción de los Verdes, que en el continente latinoamericano nunca han despegado, los progresistas han tardado en aceptar los limites del crecimiento económico.

 

Cuba siguió el modelo soviético de rápido crecimiento con una economía dirigida y empresas estatales que eventualmente tuvieron que abandonar debido a la desintegración de la Unión Soviética que les proporcionaban los subsidios para sostener el desarrollo económico. Y Hugo Chávez adopto un modelo similar con la ayuda del petróleo. Igualmente la nueva izquierda comprometida a operar dentro de los marcos institucionales, comenzando con Allende en Chile, asesinado por los militares en 1973,  y siguiendo con el Partido de los Trabajadores en Brasil, también equipararon el crecimiento económico sin limites con el progreso. Bajo Lula la tasa de crecimiento se disparo del 1,9 % al 5,2% y el superávit comercial se duplico con creces. En la Argentina Néstor Kirchner impulso la expansión de la economía en sus primeros años devaluando el peso y acabando con la dependencia del país del FMI. Uruguay, durante el Frente Amplio, experimento una importante expansión económica, especialmente en la primera década de su poder. En Bolivia, Evo Morales impulso las industrias extractivas y logro un crecimiento promedio de casi el 5% anual durante sus 13 años de gobierno.

 

Desde hace algún tiempo, sin embargo, ha empezado a surgir, comenzando con Rafael Correa en Ecuador, un tipo diferente de izquierda que refleja las demandas de los indígenas y de los ambientalistas al presentar  al mundo en el 2007 una propuesta sin precedentes. El Presidente se comprometía a dejar el petróleo en la tierra si la comunidad internacional  presentaba una compensación de 3,600millones de dólares, que aproximadamente correspondía a la mitad de la venta del petróleo. La recaudación alcanzo al 10% y luego el esfuerzo fracaso y el gobierno finalmente se asocio con una empresa china, una asociación que se ha expandido bajo el actual gobierno conservador. A pesar de ello, el enfoque inicial de Correa alumbraba un nuevo progresismo que no colocaba el crecimiento sin limites en el centro de su programa. Esta nueva aproximación ha encontrado eco en Uruguay en donde, a pesar de las políticas económicas convencionales, el gobierno de izquierda hizo enormes inversiones en energía limpia, con "casi el 95% de la electricidad provista por fuentes renovables en el 2015". Este mismo camino de decarbonización  ha seguido Costa Rica bajo lideres progresistas.

 

La nueva ola izquierdista de Petro, Márquez y Boric  se enfrentan con los desafíos del cambio climático y la precariedad económica agravada por la inflación y la posible recesión mundial de la economía. No hay aquí mucho margen de maniobra, especialmente cuando se ven enfrentados a la intromisión de Estados Unidos  y a un populismo de extrema derecha como el de Bolsonaro en Brasil, José Antonio Kast en Chile y Rodolfo Hernández en Colombia  que siguen siendo poderosos y listos para demolerlos si flaquean.

 

Petro y Boric han puesto por primera vez el ambientalismo en la primera pagina de sus agendas. Uno de los primeros actos de Boric fue revertir la política de la administración anterior al firmar el Acuerdo de Escazú que se enfoca en el acceso a la información y la justicia ambiental y nombro a científicos en los principales cargos de su administración, como la climatóloga Maisa Rojas en el ministerio del Medio Ambiente. El problema del clima no es una discusión abstracta  en Chile, país que ha experimentado una sequia de una década, además de otras condiciones agravantes debido al calentamiento global. Ha prometido nacionalizar el litio, una de las reservas mas grandes del mundo, lo que le permitiría regular las minas de manera mas rigurosa en términos de consideraciones laborales y ambientales y crear mas procesamiento de valor agregado, en lugar de simplemente exportar materias primas. Y cambios  tambien vienen en Codelco. Sectores de la izquierda no están muy contentas con la voluntad del presidente de hablar con sus adversarios políticos, que el considera esencial en una política democrática... “No importa a quien le moleste, nuestro gobierno tendrá un compromiso total con la democracia y los derechos humanos, sin ningún apoyo a ningún tipo de dictadura o autocracia”.  Maduro lo califico de miembro de la “izquierda cobarde”. Cobarde, sin embargo, no es exactamente la palabra que podría describir a Boric, quien ha mostrado que no tiene ningún temor en abrir un sendero totalmente diferente para Chile.

 

En opinión de Maristella Svampa y Enrique Viale, ambientalistas argentinos, la victoria colombiana esta oxigenando una política latinoamericana que se ha caracterizado por la falta de visión, como se ha visto en el obstinado progresismo

en Argentina, Bolivia y muy probablemente también en Brasil si Lula triunfa en las próximas elecciones. Son estos ambientalistas los que ayudaron a crear el Pacto Eco social del Sur que desafió el paradigma del crecimiento, critico las tendencias autoritarias de la vieja izquierda, puso el ambientalismo al frente y al centro e insistió en amplificar las  voces de los movimientos sociales de las comunidades indígenas, feministas, LGBTQ y anti racistas. Todo esto esta muy bien, pero... ¿como los ambientalistas van a resolver el dilema entre el desafío del paradigma del crecimiento y el logro de la justicia económica? Todavía no lo sabemos. La historia no es de mucha ayuda en un mundo que necesita pasar del “crecimiento” a la sostenibilidad. Aqui estamos en terreno desconocido.

 

 En 2010 Fidel Castro dijo que “López Obrador será la persona con mayor autoridad moral y política en México cuando el sistema se derrumbe y, con el, el imperio”. El triunfo de Morena en uno de los países mas grandes de latinoamérica abrió un ciclo de esperanzas entre las fuerzas progresista de la región.  El incremento en la diplomacia internacional de López Obrador ha sido paulatino y bien calculado y gradualmente los ha venido  introduciendo en el debate político nacional. Cada mañana en su conferencia de prensa introduce muchas de estas ideas. Su compromiso de construir una revolución de conciencia ha transformado la diplomacia mexicana, discutida antes a puertas cerradas, en un fenómeno publico en donde discute el bloqueo de Estados Unidos a Cuba, su guerra económica contra Venezuela, la violenta política antiinmigrante de Estados Unidos y la guerra entre Rusia y Ucrania, cosa que le ha ayudado a construir un consenso entre grandes sectores de la población, incluida la decisión de no asistir a la Cumbre de las Américas, debido a la decisión de EEUU. de no invitar a Cuba, Nicaragua y Venezuela, que claramente viola el principio de no intervención en los asuntos de otros países. Lo mas importante de la Cumbre fue la reacción de los diferentes lideres, a excepción de los conocidos de siempre, que se sumaron a la muestra de dignidad de México y desplegaron la fuerza del poder popular y asumieron posiciones de apoyo a una nueva forma de organización regional  que no requiere del apoyo de Estados Unidos.           

 

Tal vez, y solamente tal vez, con la adición de Petro, Márquez y Boric, empujados desde abajo por el Pacto Eco social, el continente tenga la oportunidad de deshacerse del desajuste endémico que históricamente ha existido entre las necesidades del momento y las capacidades de sus lideres.

 

Nieves y Miro Fuenzalida.


Sunday, June 26, 2022

Autopistas

 
Los rios
de
la mente
se desbordan
en
las autopistas
del
pensamiento
despues
de
la tormenta.
 
Nieves.

Sunday, June 19, 2022

El gato que sabe

 

Nuestro gato, que desde hace ya algunos años nos dejo, saltaba a la ventana cada vez que uno de nosotros se acercaba a la casa. Frecuentemente, aunque no siempre, ella sabia que nuestra hija o nuestro hijo estaban por llegar... ¿como lo sabia? No tenemos idea. Pero, Rupert Sheldrake, el controvertido biólogo británico, tiene una.  

 

Desde hace harto tiempo pareciera que hemos olvidado que los animales tienen habilidades que nosotros hemos perdido. Pero, si ponemos un poco de atención pronto descubrimos la existencia de perros que saben cuando su dueño esta volviendo a casa, gatos que responden el teléfono cuando la persona a la que están apegados esta llamando, caballos que pueden encontrar el camino a casa en un terreno desconocido y gatos que anticipan terremotos, todos ellos aspectos del comportamiento animal que sugieren la existencia de formas de percepción que se encuentran mas allá de la comprensión científica actual.

 

Según Sheldrake, algunos animales pareciera que realmente tienen poderes de percepción que van mas allá de los sentidos conocidos. Por milenios la gente ha notado esto y muchos dueños de animales de compañía lo han experimentado personalmente. Y, sin embargo, la mayoría  niegan estas habilidades y las instituciones científicas las consideran sin interés real y las desestiman como algo meramente anecdótico. La ortodoxia dominante en los círculos científicos es la teoría mecanicista de la vida que ve a los organismos vivos como maquinas complejas genéticamente programadas. Dentro de las instituciones científicas existe el tabú en contra de la telepatía y otras habilidades inexplicables, porque no se ajustan al paradigma dominante. Pero, si consideramos a la ciencia, no como un sistema de creencias dogmáticas, sino como un método de investigación podremos entender lo que hoy no entendemos... es cuestión de “prestar atención a la evidencia y probar posibles explicaciones mediante experimentos”. 

 

Sheldrake basa su hipótesis en la entrevista de cientos de personas con experiencia en el trato con animales, encuestas formales en Gran Bretaña y Estados Unidos e investigaciones experimentales. Su base de datos contiene mas de mil setecientos informes de perros y gatos que saben cuando sus dueños volverán a casa. 

 

Lo que esta investigaciones muestran es que, en muchos casos, la anticipación de un animal del regreso de una persona no se puede explicar en términos de rutina, pistas de personas en casa o el sonido de un automóvil familiar que se acerca. Lo único que podría explicarlo es una comunicación telepática que depende de los vínculos entre la persona y el animal, vínculos que no son meras metáforas, sino conexiones reales a través de campos mórficos. A pesar del mal trato a los animales muchas personas forman estrechos vínculos con ellos desde la niñez en adelante. Y este vinculo es clave en la comprensión de estos fenómenos.

 

Dentro de las especies hay muchos tipos de vínculos sociales, entre la gata y sus gatitos, la abeja y los demás miembros de la colmena, el lobo y su manada y una gran variedad de vínculos sociales entre los humanos. Luego tenemos los lazos sociales entre especies, como los que hay entre las mascotas y sus dueños. Esos vínculos son reales y continúan uniendo a los individuos incluso cuando están separados mas allá del rango de la comunicación sensorial. Estas conexiones a distancia podrían ser los canales de la telepatía.   

 

Los lazos entre animales existen dentro de un campo social. Al igual que los campos conocidos de la física, los campos sociales o campos mórficos, como los llama Sheldrake, conectan las cosas a distancia, con la diferencia de que los campos sociales evolucionan y contienen una especie de memoria. Las colonias de termitas, los bancos de peces, las manadas de animales y los individuos dentro de estos grupos se mantienen unidos y estructurados por  estos campos mórficos que están moldeados por sus propios tipos de memoria colectiva. Todos ellos siguen patrones habituales de relaciones, repetidos a lo largo de las generaciones. Los instintos son algo así como hábitos colectivos de la especie moldeados por la experiencia a través de las generaciones y sujetos a una rigurosa selección natural, como ya había insinuado Charles Darwin. El proceso por el cual  la memoria se transfiere del pasado al presente se produce a través de la  resonancia mórfica, que implica la influencia de lo similar sobre lo similar a través del espacio y del tiempo. Es así como un miembro que se va a un lugar distante aun permanece conectado con el resto del grupo a través de esta campo social, que, por decirlo así, es elástico. Son estos campos mórficos los que permitirían que una variedad de influencias telepáticas puedan pasar de un animal a otro dentro de un grupo social, o de una persona a otra, o de una persona a un animal de compañía. Es la capacidad de estos campos para estirarse como bandas elásticas invisibles lo que permite que actúen como canales de comunicación telepática, incluso a grandes distancias.

 

La hipótesis de la resonancia mórfica presenta una comprensión revolucionaria del campo de información de la naturaleza y de la evolución de la vida. En cierto modo, es algo así como un nuevo paradigma científico. Por bastante tiempo la mera idea de la telepatía, de las premoniciones o la precognición han despertado escepticismo, si no hostilidad, entre algunos científicos y filósofos porque  estos fenómenos no encajan en el marco de creencias o modelos de la realidad. El historiador de la ciencia Thomas Kuhn dice que durante los periodos de “ciencia normal” los científicos trabajan dentro de estos “paradigmas” y niegan o ignoran cualquier anomalía. En periodos de revolución científica los paradigmas ortodoxos son desafiados y reemplazados por nuevos modelos que incorporan las anomalías y con tiempo se convierten en ortodoxias estándar. El actual paradigma científico ve a los animales y los humanos como maquinas complejas, explicables solo en términos de las leyes ordinarias de la física y la química. Los fenómenos estudiados por Sheldrake son controversiales y si realmente existen, entonces ellos apuntarían hacia un nuevo modelo de la realidad, a un nuevo paradigma. 

 

El modelo de la resonancia mórfica proporciona otro medio adicional por el cual puede ocurrir la herencia de características adquiridas y sus efectos pueden distinguirse experimentalmente de otras formas de herencia epigenetica. La física cuántica proporciona un contexto mucho mas prometedor para los campos mórficos que cualquier otra cosa en la física clásica. Los campos mórficos deben interactuar de alguna manera  directa o indirectamente con los campos electromagnéticos y cuánticos, imponiendo patrones a sus actividades que de otro modo serian indeterminadas. Pero como exactamente esta interacción ocurre todavía no es clara. Según el físico alemán Hans-Peter Durr los procesos de la física quántica podrían en principio contener un potencial fructífero para una explicación de los campos mórficos de Sheldrake. La resonancia mórfica y los campos mórficos podrían relacionarse con la física moderna través de las dimensiones adicionales del espacio-tiempo. La física contemporánea ha avanzado añadiendo mas dimensiones como en la teoría de la relatividad, con cuatro dimensiones, la teoría de Kaluza-Klein con cinco y la teoría de las supercuerdas con diez. Se puede discutir el valor de estas teorías, pero las dimensiones extras ya han pasado a ser corriente principal en la física moderna. Según algunos físicos ellas incluyen “campos de información” que podrían ayudar a explicar los fenómenos de la vida y la mente. Otro punto posible de conexión  seria a través del campo del vacío cuántico. Todas las fuerzas eléctricas y magnéticas están medidas por fotones virtuales que aparecen en el vacío quántico y luego desaparecen en el nuevamente. Todas las moléculas dentro de los organismos vivos, todas las membranas celulares, todos los impulsos nerviosos y todos los procesos químicos dependen de la aparición y desaparición de estos fotones virtuales... ¿podrían, entonces, los campos mórficos interactuar con procesos físicos y químicos regulares a través de campos de vacíos? Por el momento, todavía no lo sabemos.

 

La hipótesis del campo mórfico y los fenómenos que ella explora son anomalías desde el punto de vista de la ciencia ortodoxa. Por eso Sheldrake es controversial. Si estos fenómenos realmente existieran, entonces ellos apuntarían a un nuevo y mas amplio modelo científico de la realidad, completamente independiente de la creencia en Dios o de cualquier creencia mágica. El biólogo ingles Richard Dawkins reconoce que la telepatía plantea un desafío radical a la ciencia. Si realmente ocurriera, dice, pondría patas arriba las leyes dela física. Y luego agrega... las afirmaciones extraordinarias requieren pruebas extraordinarias. 

 

Y, sin embargo, la primera vez que Sheldrake dio a conocer la hipótesis de los campos morfo genéticos y la resonancia mórfica, apareció un editorial en la primera pagina de la revista “Nature” con el titulo... ¿Un libro para quemar?  Según la editorial “esta exasperante hipótesis del Dr Sheldrake descrita en ¿“Una Nueva Ciencia de la Vida”? es un exasperante tratado que ha sido ampliamente aclamado por periódicos y revistas de divulgación científica como la respuesta a la ciencia materialista y que ahora esta en camino de convertirse en un punto de referencia para la variedad de grupos de creacionistas, anti-reduccionistas, neolamarckianos y el resto. El autor, a pesar de ser un bioquímico y demostrar que es un hombre entendido, esta equivocado. Su libro es el mejor candidato para ser quemado que ha habido durante muchos años”. Nada mas ni nada menos. El editor no  presento ningún argumento razonado en contra de la hipótesis. En su lugar pone su esperanza en los avances futuros de la biología molecular. Según el físico quántico y premio Novel Brian Josephson los rápidos avances de la biología molecular no significan mucho. La debilidad fundamental esta en no admitir ni siquiera la posibilidad de que puedan existir hechos físicos genuinos que se encuentran fuera del alcance de las descripciones científicas actuales. 

 

 El escepticismo genuino, dice Sheldrake, es saludable y una parte integral de la ciencia. Los científicos de todas las áreas de investigación profesional están sujetos a un escepticismo institucionalizado en forma de revisión anónima por pares. Sin embargo, hay otro tipo de escepticismo en relación con temas tabú, como ciertos fenómenos anómalos, por parte de personas que defienden un determinado sistema de creencias. Para ellos el reconocimiento de fenómenos que no se ajustan a la ortodoxia es peligroso para la ciencia y para la estructura básica de la sociedad.

  

Para la gran mayoría de científicos lo que Sheldrake hace es solo “pseudo-ciencia”. La intención es cancelar cualquier debate acerca de su hipótesis. Pero, cerrar la posibilidad de debate no es prueba de que lo que el sostiene sea errado.  

 

Nieves y Miro Fuenzalida.


Sunday, June 12, 2022

Los zapatos verdes


Pase
la noche
lustrandole
los zapatos verdes
al Universo.
Sacandole brillo
a
sus sonrisas rosadas.
No
a
las otras.

Nieves.

Sunday, June 5, 2022

La intrusión de Gaia

 

Después de la caída metafísica  de la idea transcendental de Dios, entre los siglos XVIII y XIX y luego la del Alma, que a duras penas sobrevivió hasta la mitad del siglo XX, empezamos ahora a sufrir en carne propia la caída del Mundo.  

 

En el 2009 la revista científica Nature publico una edición especial con varios científicos que identificaron nueve procesos biofísicos en el sistema terrestre que establece los limites que, si se cruzan, pueden guiar a alteraciones ambientales que podrían ser insufribles, o finales, para la mayoría de las especies, incluyendo la nuestra. Ellas incluyen el cambio climático, la acidificación de los océanos, el agotamiento del ozono estratosférico, el uso mundial del agua dulce, la perdida de la biodiversidad, la interferencia con el nitrógeno y los ciclos del fosforo, cambios en uso del suelo, polución química y la carga de aerosol atmosférico. Según los autores del estudio, no tenemos el lujo de concentrar nuestros esfuerzos en uno de ellos aislado de los otros. Si un limite es transgredido, entonces los otros también quedan en riesgo. Hasta el momento ya hemos dejado la zona de seguridad de tres de estos procesos... la perdida de la biodiversidad, la interferencia humana  con los ciclos del nitrógeno y el cambio climático. Y, como si esto no fuera poco, estamos bien cerca de los limites de otros tres... el agua dulce, cambios en el uso de la tierra y la acidificación de los océanos.  

 

No seria exagerado decir, como nota Viveros de Castro, que estamos en el umbral de una temporalidad desbocada, de un nuevo  régimen del Sistema Terrestre que nunca antes habíamos visto. Es por esto que el futuro cercano se vuelve impredecible o, mejor aun, inimaginable, fuera de la ciencia ficción o las escatologías mesiánicas.  

 

La idea de que los humanos somos los recién llegados al planeta, que la historia que comienza con la agricultura es todavía mas reciente y que la revolución  industrial basada en la energía fosilizada solo empezó hace unos segundos atrás en términos evolutivos, indica que la humanidad en si misma es una catástrofe, un evento repentino y desbastador en la historia biológica y geofísica del planeta. En el recuento de historiadores, paleontologistas, climatologistas y geologistas los humanos juegan un papel que es a la vez crucial, tardío y, tal vez, efímero. Pero, lo mas llamativo en este recuento es que esta es la primera época geológica en que una fuerza macro física determinante es consciente de su desbastador  papel geológico. Y, sin embargo, a pesar de esta conciencia, hemos sido incapaces, hasta ahora, de disminuir el enorme abismo que existe entre nuestro conocimiento científico y nuestra impotencia política, entre nuestra capacidad científica para imaginar el fin del mundo y nuestra incapacidad política para implementar una posible salida.

 

No es raro entonces que la impotencia política de paso a los discursos y fantasías apocalípticas que llenan la imaginación colectiva. La dualidad mítica  mundo-humanidad, según Viveiros, presenta una serie de casos que se  proyectan tanto en el pasado como en el futuro. El mundo antes que nosotros se presenta en la imaginación mítica como la Edad de Oro para la vida o como un desierto silencioso y muerto. Mirando hacia el futuro, la humanidad después del fin del mundo se ve como una raza de superhombres estelares o como un puñado de sobrevivientes destituidos en un planeta totalmente desbastado o un mundo sin humanos.

 

El mito del Edén representa la imagen paradisiaca del mundo en su infancia, el mundo antes de la llegada del humano, pero preparado para los humanos. Idílico, pre-objetivo y pre-subjetivo antes del pecado original, que es lo que transforma a Adán y Eva en sus antagonistas. Este mito persiste hoy día en la idea de la foresta, de la naturaleza no corroída por la presencia humana que esta a punto de desaparecer debido a la acción predatoria de la civilización occidental. La naturaleza “salvaje” es vista como un mundo plural y orgánico, como una profusión inagotable de formas y balances de fuerzas en contraste con la humanidad, una especie “anti-natural”, que cuantitativa y cualitativamente profana, disminuye y desequilibra la vida.

 

La visión optimista del futuro imagina  el retorno de la vida, invencible en su variedad, riqueza  y abundancia, reconquistando la Tierra que la humanidad, actuando como un alienígena, había  transformado en un desierto de concreto, plástico y desperdicio nuclear. Lo paradójico, sin embargo, es que este optimismo se basa en la desaparición de la especie humana. Su versión mas influyente y popular la encontramos en “The World Without Us” de Alan Weisman, una descripción del destino del planeta después de la extinción absoluta del humano y sus huellas materiales que, en un tiempo relativamente corto, se desvanecen  para siempre. Esta misma idea del restablecimiento idílico del planeta la volvemos a encontrar en el Movimiento de la Extinción Humana Voluntaria, creado en 1990  bajo la influencia de la Ecología Profunda, que predica la desaparición gradual de los humanos por medio de la abstención de la reproducción. El mismo tema reaparece en las películas “Melancholia”, “4:44 Last Day on Earth” y la novela “The Road” de Cormac McCarthy. Todas estas fabulaciones muestran el momento en que el futuro deja de estar hecho de la misma materia que el pasado y radicalmente se transforma en Otro. Un tiempo que demanda nuestra desaparición para poder aparecer.  

 

Cada discurso sobre el fin del mundo provoca, a su vez, un discurso opuesto, afirmando la perenneidad de los humanos, su capacidad de superación y  sublimación sin fin y cualquier mención de su declinación es vista como una posición pesimista, reaccionaria y alarmista.  Así, por ejemplo, los adherentes de la tesis de la Singularidad, un grupo de futuristas que se ubican en los bordes del  pensamiento y dominio  tecnológico y la ciencia ficción al estilo de Ray Kurzweil, promueven la auto fabricación futura del humano a través de la eugenesia y la síntesis tecnológica de una nueva Naturaleza. Esta versión mítica de la humanidad sin mundo nos informa de un próximo salto adelante, de un progreso acelerado que liberara al humano, digamos al 1%, del “sustrato biológico”, extendiendo la longevidad y finalmente la transcendencia de la corporalidad orgánica. En una versión mas moderada, el “Breakthrough Institute” de California dice que el sueño de la modernidad finalmente se materializara en un pos ambientalismo en el que el humano técnicamente se sostendrá solo por si mismo y la Naturaleza será recodificada por la maquina capitalista a través de una mejor practica ambiental y su transformación en una mera fuente de recursos.

 

Lo común en casi todas estas fantasías es que ... “el mundo y la vida empezaron sin nosotros y terminara sin nosotros”. Que el “mundo exista antes que nosotros”, en verdad, no es difícil de imaginar. La posibilidad de que “nosotros existamos antes del mundo”, la pre-existencia ontocosmologica del humano, en cambio, es mucho menos usual en la mitología occidental.

 

Pero, no en la Amerindia en donde el mundo es sustraído de la correlación con los humanos al comienzo, mas bien que al fin del tiempo, como cuenta Viveiros. El tema aparece en varias cosmogonías Amerindian. En la mitología de los Yawanawa, por ejemplo, se habla de un tiempo en donde nada todavía existía, a excepción de la gente. En la versión de los Aikewara, al otro lado del Amazonas, se cuenta que antes del comienzo del tiempo nada había en el mundo, fuera de la gente y, curiosamente, las tortugas. La imaginación Amazónica y, tal vez, menos frecuente en otras regiones etnográficas, imagina la existencia de una humanidad primordial fabricada por un demiurgo o simplemente presupuesta como la única sustancia o materia desde la cual el mundo habría sido formado. Esta gente primordial no era completamente humana en nuestro sentido, ya que, a pesar de ser antropomórficos y poseer las mismas facultades mentales que nosotros, ellos poseían una gran plasticidad anatómica. En cierto momento, por algún extraño acontecimiento, parte de esta humanidad primordial progresivamente cambio y dio origen a las especies biológicas, a las características geográficas, a los fenómenos meteorológicos y a los cuerpos celestiales que componen el cosmos. La parte que no cambio, permaneciendo igual a si misma, es la humanidad. El desarrollo del universo ha sido primariamente, según esta fantasía mítica, un proceso de diversificación a partir de la sustancia humana primordial. Esta es una completa inversión del jardín del Edén y una cosmología que viaja en una dirección opuesta al mito de la Singularidad tecnológica. El mundo natural para los pueblos amazónicos esta constituido por una intrincada conexión de multiplicidades. Los animales y todas las otras especies vivientes se conciben como diferentes tipos de personas o sociedades, es decir, como entidades políticas. No es solamente que el jaguar sea humano, sino que, también, el jaguar es un individuo poseedor de una dimensión subjetiva que tiene detrás una alteridad política colectiva. En el occidente pensamos que no es posible ser humano sin sociedad. Los amerindios van mucho mas allá y piensan que hay muchas mas sociedades de lo que admite nuestra filosofía y antropología. Lo que llamamos ambiente es para ellos una sociedad de sociedades, indicando que no hay una diferencia de estatus absoluta entre sociedad y ambiente. Cada objeto es otro sujeto y es mas que uno y cada especie se ve a si misma como humana, un eco de su trasfondo humano. Cuando un jaguar mira a otro jaguar el ve a un hombre, a un indio decorado con ornamentos y pinturas corporales. Cada ser en el cosmos se ve a si mismo como humano, pero no ve a las otras especies de la misma forma. La humanidad, para los amerindios, es una condición universal. Aquí la idea de que “todo es político” adquiere una dimensión radical. A diferencia de la modernidad, los amerindios nunca han creído en  una naturaleza  de la que tienen que liberarse o dominar y es esto, según ellos, lo que incapacita al hombre moderno para discernir la secreta humanidad de los seres no humanos. Según un chaman Yanomami, “los blancos no tienen miedo de ser aplastados por el derrumbe del cielo, como nosotros”.

 

Ese día aparentemente esta por llegar. Por eso, según Latour, empezamos a ver un gradual retorno a las antiguas cosmologías y sus ansiedades, como si de pronto notáramos que ellas no estaban del todo mal fundadas. A diferencia de los modernos, dice, la gente de Gaia, ontológica y políticamente atada a la causa de la Tierra, “ representa una pequeña, tenue fuente de esperanza”.

 

Pero, frente al real aumento de 4 grados Celsius de temperatura o a la siempre inminente guerra nuclear como hoy la sentimos, incluso la gente de la Tierra, como la llama Latour, esta en peligro de desaparecer.

 

En el pasado reciente el sociólogo francés Gabriel Tarde escribió en 1974 un ensayo imaginativo bien perturbador... debido a un inesperado accidente cósmico toda la naturaleza viviente, todos los animales y toda la vegetación, a excepción del humano, fue eliminada. Esta gran transformación obligo a la especie humana a descender al corazón del planeta dejando atrás un ambiente moribundo. A diferencia del Arca de Noé, no otros seres fueron transportados con ellos. Un pos-catastrófico trogloditismo que invierte completamente el mito platónico de la caverna.

  

Todas estas variaciones sobre el fin del mundo expresan la misma intuición histórica fundamental... las cosas están cambiando rápidamente y no para el bien de la vida humana “como la conocemos”. Nuestro mundo, nuestra Tierra de pronto ha irrumpido como un poder amenazador e impredecible y no tenemos idea, o la voluntad, que hacer al respecto.

 

Nieves y Miro Fuenzalida.