Sunday, June 19, 2022

El gato que sabe

 

Nuestro gato, que desde hace ya algunos años nos dejo, saltaba a la ventana cada vez que uno de nosotros se acercaba a la casa. Frecuentemente, aunque no siempre, ella sabia que nuestra hija o nuestro hijo estaban por llegar... ¿como lo sabia? No tenemos idea. Pero, Rupert Sheldrake, el controvertido biólogo británico, tiene una.  

 

Desde hace harto tiempo pareciera que hemos olvidado que los animales tienen habilidades que nosotros hemos perdido. Pero, si ponemos un poco de atención pronto descubrimos la existencia de perros que saben cuando su dueño esta volviendo a casa, gatos que responden el teléfono cuando la persona a la que están apegados esta llamando, caballos que pueden encontrar el camino a casa en un terreno desconocido y gatos que anticipan terremotos, todos ellos aspectos del comportamiento animal que sugieren la existencia de formas de percepción que se encuentran mas allá de la comprensión científica actual.

 

Según Sheldrake, algunos animales pareciera que realmente tienen poderes de percepción que van mas allá de los sentidos conocidos. Por milenios la gente ha notado esto y muchos dueños de animales de compañía lo han experimentado personalmente. Y, sin embargo, la mayoría  niegan estas habilidades y las instituciones científicas las consideran sin interés real y las desestiman como algo meramente anecdótico. La ortodoxia dominante en los círculos científicos es la teoría mecanicista de la vida que ve a los organismos vivos como maquinas complejas genéticamente programadas. Dentro de las instituciones científicas existe el tabú en contra de la telepatía y otras habilidades inexplicables, porque no se ajustan al paradigma dominante. Pero, si consideramos a la ciencia, no como un sistema de creencias dogmáticas, sino como un método de investigación podremos entender lo que hoy no entendemos... es cuestión de “prestar atención a la evidencia y probar posibles explicaciones mediante experimentos”. 

 

Sheldrake basa su hipótesis en la entrevista de cientos de personas con experiencia en el trato con animales, encuestas formales en Gran Bretaña y Estados Unidos e investigaciones experimentales. Su base de datos contiene mas de mil setecientos informes de perros y gatos que saben cuando sus dueños volverán a casa. 

 

Lo que esta investigaciones muestran es que, en muchos casos, la anticipación de un animal del regreso de una persona no se puede explicar en términos de rutina, pistas de personas en casa o el sonido de un automóvil familiar que se acerca. Lo único que podría explicarlo es una comunicación telepática que depende de los vínculos entre la persona y el animal, vínculos que no son meras metáforas, sino conexiones reales a través de campos mórficos. A pesar del mal trato a los animales muchas personas forman estrechos vínculos con ellos desde la niñez en adelante. Y este vinculo es clave en la comprensión de estos fenómenos.

 

Dentro de las especies hay muchos tipos de vínculos sociales, entre la gata y sus gatitos, la abeja y los demás miembros de la colmena, el lobo y su manada y una gran variedad de vínculos sociales entre los humanos. Luego tenemos los lazos sociales entre especies, como los que hay entre las mascotas y sus dueños. Esos vínculos son reales y continúan uniendo a los individuos incluso cuando están separados mas allá del rango de la comunicación sensorial. Estas conexiones a distancia podrían ser los canales de la telepatía.   

 

Los lazos entre animales existen dentro de un campo social. Al igual que los campos conocidos de la física, los campos sociales o campos mórficos, como los llama Sheldrake, conectan las cosas a distancia, con la diferencia de que los campos sociales evolucionan y contienen una especie de memoria. Las colonias de termitas, los bancos de peces, las manadas de animales y los individuos dentro de estos grupos se mantienen unidos y estructurados por  estos campos mórficos que están moldeados por sus propios tipos de memoria colectiva. Todos ellos siguen patrones habituales de relaciones, repetidos a lo largo de las generaciones. Los instintos son algo así como hábitos colectivos de la especie moldeados por la experiencia a través de las generaciones y sujetos a una rigurosa selección natural, como ya había insinuado Charles Darwin. El proceso por el cual  la memoria se transfiere del pasado al presente se produce a través de la  resonancia mórfica, que implica la influencia de lo similar sobre lo similar a través del espacio y del tiempo. Es así como un miembro que se va a un lugar distante aun permanece conectado con el resto del grupo a través de esta campo social, que, por decirlo así, es elástico. Son estos campos mórficos los que permitirían que una variedad de influencias telepáticas puedan pasar de un animal a otro dentro de un grupo social, o de una persona a otra, o de una persona a un animal de compañía. Es la capacidad de estos campos para estirarse como bandas elásticas invisibles lo que permite que actúen como canales de comunicación telepática, incluso a grandes distancias.

 

La hipótesis de la resonancia mórfica presenta una comprensión revolucionaria del campo de información de la naturaleza y de la evolución de la vida. En cierto modo, es algo así como un nuevo paradigma científico. Por bastante tiempo la mera idea de la telepatía, de las premoniciones o la precognición han despertado escepticismo, si no hostilidad, entre algunos científicos y filósofos porque  estos fenómenos no encajan en el marco de creencias o modelos de la realidad. El historiador de la ciencia Thomas Kuhn dice que durante los periodos de “ciencia normal” los científicos trabajan dentro de estos “paradigmas” y niegan o ignoran cualquier anomalía. En periodos de revolución científica los paradigmas ortodoxos son desafiados y reemplazados por nuevos modelos que incorporan las anomalías y con tiempo se convierten en ortodoxias estándar. El actual paradigma científico ve a los animales y los humanos como maquinas complejas, explicables solo en términos de las leyes ordinarias de la física y la química. Los fenómenos estudiados por Sheldrake son controversiales y si realmente existen, entonces ellos apuntarían hacia un nuevo modelo de la realidad, a un nuevo paradigma. 

 

El modelo de la resonancia mórfica proporciona otro medio adicional por el cual puede ocurrir la herencia de características adquiridas y sus efectos pueden distinguirse experimentalmente de otras formas de herencia epigenetica. La física cuántica proporciona un contexto mucho mas prometedor para los campos mórficos que cualquier otra cosa en la física clásica. Los campos mórficos deben interactuar de alguna manera  directa o indirectamente con los campos electromagnéticos y cuánticos, imponiendo patrones a sus actividades que de otro modo serian indeterminadas. Pero como exactamente esta interacción ocurre todavía no es clara. Según el físico alemán Hans-Peter Durr los procesos de la física quántica podrían en principio contener un potencial fructífero para una explicación de los campos mórficos de Sheldrake. La resonancia mórfica y los campos mórficos podrían relacionarse con la física moderna través de las dimensiones adicionales del espacio-tiempo. La física contemporánea ha avanzado añadiendo mas dimensiones como en la teoría de la relatividad, con cuatro dimensiones, la teoría de Kaluza-Klein con cinco y la teoría de las supercuerdas con diez. Se puede discutir el valor de estas teorías, pero las dimensiones extras ya han pasado a ser corriente principal en la física moderna. Según algunos físicos ellas incluyen “campos de información” que podrían ayudar a explicar los fenómenos de la vida y la mente. Otro punto posible de conexión  seria a través del campo del vacío cuántico. Todas las fuerzas eléctricas y magnéticas están medidas por fotones virtuales que aparecen en el vacío quántico y luego desaparecen en el nuevamente. Todas las moléculas dentro de los organismos vivos, todas las membranas celulares, todos los impulsos nerviosos y todos los procesos químicos dependen de la aparición y desaparición de estos fotones virtuales... ¿podrían, entonces, los campos mórficos interactuar con procesos físicos y químicos regulares a través de campos de vacíos? Por el momento, todavía no lo sabemos.

 

La hipótesis del campo mórfico y los fenómenos que ella explora son anomalías desde el punto de vista de la ciencia ortodoxa. Por eso Sheldrake es controversial. Si estos fenómenos realmente existieran, entonces ellos apuntarían a un nuevo y mas amplio modelo científico de la realidad, completamente independiente de la creencia en Dios o de cualquier creencia mágica. El biólogo ingles Richard Dawkins reconoce que la telepatía plantea un desafío radical a la ciencia. Si realmente ocurriera, dice, pondría patas arriba las leyes dela física. Y luego agrega... las afirmaciones extraordinarias requieren pruebas extraordinarias. 

 

Y, sin embargo, la primera vez que Sheldrake dio a conocer la hipótesis de los campos morfo genéticos y la resonancia mórfica, apareció un editorial en la primera pagina de la revista “Nature” con el titulo... ¿Un libro para quemar?  Según la editorial “esta exasperante hipótesis del Dr Sheldrake descrita en ¿“Una Nueva Ciencia de la Vida”? es un exasperante tratado que ha sido ampliamente aclamado por periódicos y revistas de divulgación científica como la respuesta a la ciencia materialista y que ahora esta en camino de convertirse en un punto de referencia para la variedad de grupos de creacionistas, anti-reduccionistas, neolamarckianos y el resto. El autor, a pesar de ser un bioquímico y demostrar que es un hombre entendido, esta equivocado. Su libro es el mejor candidato para ser quemado que ha habido durante muchos años”. Nada mas ni nada menos. El editor no  presento ningún argumento razonado en contra de la hipótesis. En su lugar pone su esperanza en los avances futuros de la biología molecular. Según el físico quántico y premio Novel Brian Josephson los rápidos avances de la biología molecular no significan mucho. La debilidad fundamental esta en no admitir ni siquiera la posibilidad de que puedan existir hechos físicos genuinos que se encuentran fuera del alcance de las descripciones científicas actuales. 

 

 El escepticismo genuino, dice Sheldrake, es saludable y una parte integral de la ciencia. Los científicos de todas las áreas de investigación profesional están sujetos a un escepticismo institucionalizado en forma de revisión anónima por pares. Sin embargo, hay otro tipo de escepticismo en relación con temas tabú, como ciertos fenómenos anómalos, por parte de personas que defienden un determinado sistema de creencias. Para ellos el reconocimiento de fenómenos que no se ajustan a la ortodoxia es peligroso para la ciencia y para la estructura básica de la sociedad.

  

Para la gran mayoría de científicos lo que Sheldrake hace es solo “pseudo-ciencia”. La intención es cancelar cualquier debate acerca de su hipótesis. Pero, cerrar la posibilidad de debate no es prueba de que lo que el sostiene sea errado.  

 

Nieves y Miro Fuenzalida.


Sunday, June 12, 2022

Los zapatos verdes


Pase
la noche
lustrandole
los zapatos verdes
al Universo.
Sacandole brillo
a
sus sonrisas rosadas.
No
a
las otras.

Nieves.

Sunday, June 5, 2022

La intrusión de Gaia

 

Después de la caída metafísica  de la idea transcendental de Dios, entre los siglos XVIII y XIX y luego la del Alma, que a duras penas sobrevivió hasta la mitad del siglo XX, empezamos ahora a sufrir en carne propia la caída del Mundo.  

 

En el 2009 la revista científica Nature publico una edición especial con varios científicos que identificaron nueve procesos biofísicos en el sistema terrestre que establece los limites que, si se cruzan, pueden guiar a alteraciones ambientales que podrían ser insufribles, o finales, para la mayoría de las especies, incluyendo la nuestra. Ellas incluyen el cambio climático, la acidificación de los océanos, el agotamiento del ozono estratosférico, el uso mundial del agua dulce, la perdida de la biodiversidad, la interferencia con el nitrógeno y los ciclos del fosforo, cambios en uso del suelo, polución química y la carga de aerosol atmosférico. Según los autores del estudio, no tenemos el lujo de concentrar nuestros esfuerzos en uno de ellos aislado de los otros. Si un limite es transgredido, entonces los otros también quedan en riesgo. Hasta el momento ya hemos dejado la zona de seguridad de tres de estos procesos... la perdida de la biodiversidad, la interferencia humana  con los ciclos del nitrógeno y el cambio climático. Y, como si esto no fuera poco, estamos bien cerca de los limites de otros tres... el agua dulce, cambios en el uso de la tierra y la acidificación de los océanos.  

 

No seria exagerado decir, como nota Viveros de Castro, que estamos en el umbral de una temporalidad desbocada, de un nuevo  régimen del Sistema Terrestre que nunca antes habíamos visto. Es por esto que el futuro cercano se vuelve impredecible o, mejor aun, inimaginable, fuera de la ciencia ficción o las escatologías mesiánicas.  

 

La idea de que los humanos somos los recién llegados al planeta, que la historia que comienza con la agricultura es todavía mas reciente y que la revolución  industrial basada en la energía fosilizada solo empezó hace unos segundos atrás en términos evolutivos, indica que la humanidad en si misma es una catástrofe, un evento repentino y desbastador en la historia biológica y geofísica del planeta. En el recuento de historiadores, paleontologistas, climatologistas y geologistas los humanos juegan un papel que es a la vez crucial, tardío y, tal vez, efímero. Pero, lo mas llamativo en este recuento es que esta es la primera época geológica en que una fuerza macro física determinante es consciente de su desbastador  papel geológico. Y, sin embargo, a pesar de esta conciencia, hemos sido incapaces, hasta ahora, de disminuir el enorme abismo que existe entre nuestro conocimiento científico y nuestra impotencia política, entre nuestra capacidad científica para imaginar el fin del mundo y nuestra incapacidad política para implementar una posible salida.

 

No es raro entonces que la impotencia política de paso a los discursos y fantasías apocalípticas que llenan la imaginación colectiva. La dualidad mítica  mundo-humanidad, según Viveiros, presenta una serie de casos que se  proyectan tanto en el pasado como en el futuro. El mundo antes que nosotros se presenta en la imaginación mítica como la Edad de Oro para la vida o como un desierto silencioso y muerto. Mirando hacia el futuro, la humanidad después del fin del mundo se ve como una raza de superhombres estelares o como un puñado de sobrevivientes destituidos en un planeta totalmente desbastado o un mundo sin humanos.

 

El mito del Edén representa la imagen paradisiaca del mundo en su infancia, el mundo antes de la llegada del humano, pero preparado para los humanos. Idílico, pre-objetivo y pre-subjetivo antes del pecado original, que es lo que transforma a Adán y Eva en sus antagonistas. Este mito persiste hoy día en la idea de la foresta, de la naturaleza no corroída por la presencia humana que esta a punto de desaparecer debido a la acción predatoria de la civilización occidental. La naturaleza “salvaje” es vista como un mundo plural y orgánico, como una profusión inagotable de formas y balances de fuerzas en contraste con la humanidad, una especie “anti-natural”, que cuantitativa y cualitativamente profana, disminuye y desequilibra la vida.

 

La visión optimista del futuro imagina  el retorno de la vida, invencible en su variedad, riqueza  y abundancia, reconquistando la Tierra que la humanidad, actuando como un alienígena, había  transformado en un desierto de concreto, plástico y desperdicio nuclear. Lo paradójico, sin embargo, es que este optimismo se basa en la desaparición de la especie humana. Su versión mas influyente y popular la encontramos en “The World Without Us” de Alan Weisman, una descripción del destino del planeta después de la extinción absoluta del humano y sus huellas materiales que, en un tiempo relativamente corto, se desvanecen  para siempre. Esta misma idea del restablecimiento idílico del planeta la volvemos a encontrar en el Movimiento de la Extinción Humana Voluntaria, creado en 1990  bajo la influencia de la Ecología Profunda, que predica la desaparición gradual de los humanos por medio de la abstención de la reproducción. El mismo tema reaparece en las películas “Melancholia”, “4:44 Last Day on Earth” y la novela “The Road” de Cormac McCarthy. Todas estas fabulaciones muestran el momento en que el futuro deja de estar hecho de la misma materia que el pasado y radicalmente se transforma en Otro. Un tiempo que demanda nuestra desaparición para poder aparecer.  

 

Cada discurso sobre el fin del mundo provoca, a su vez, un discurso opuesto, afirmando la perenneidad de los humanos, su capacidad de superación y  sublimación sin fin y cualquier mención de su declinación es vista como una posición pesimista, reaccionaria y alarmista.  Así, por ejemplo, los adherentes de la tesis de la Singularidad, un grupo de futuristas que se ubican en los bordes del  pensamiento y dominio  tecnológico y la ciencia ficción al estilo de Ray Kurzweil, promueven la auto fabricación futura del humano a través de la eugenesia y la síntesis tecnológica de una nueva Naturaleza. Esta versión mítica de la humanidad sin mundo nos informa de un próximo salto adelante, de un progreso acelerado que liberara al humano, digamos al 1%, del “sustrato biológico”, extendiendo la longevidad y finalmente la transcendencia de la corporalidad orgánica. En una versión mas moderada, el “Breakthrough Institute” de California dice que el sueño de la modernidad finalmente se materializara en un pos ambientalismo en el que el humano técnicamente se sostendrá solo por si mismo y la Naturaleza será recodificada por la maquina capitalista a través de una mejor practica ambiental y su transformación en una mera fuente de recursos.

 

Lo común en casi todas estas fantasías es que ... “el mundo y la vida empezaron sin nosotros y terminara sin nosotros”. Que el “mundo exista antes que nosotros”, en verdad, no es difícil de imaginar. La posibilidad de que “nosotros existamos antes del mundo”, la pre-existencia ontocosmologica del humano, en cambio, es mucho menos usual en la mitología occidental.

 

Pero, no en la Amerindia en donde el mundo es sustraído de la correlación con los humanos al comienzo, mas bien que al fin del tiempo, como cuenta Viveiros. El tema aparece en varias cosmogonías Amerindian. En la mitología de los Yawanawa, por ejemplo, se habla de un tiempo en donde nada todavía existía, a excepción de la gente. En la versión de los Aikewara, al otro lado del Amazonas, se cuenta que antes del comienzo del tiempo nada había en el mundo, fuera de la gente y, curiosamente, las tortugas. La imaginación Amazónica y, tal vez, menos frecuente en otras regiones etnográficas, imagina la existencia de una humanidad primordial fabricada por un demiurgo o simplemente presupuesta como la única sustancia o materia desde la cual el mundo habría sido formado. Esta gente primordial no era completamente humana en nuestro sentido, ya que, a pesar de ser antropomórficos y poseer las mismas facultades mentales que nosotros, ellos poseían una gran plasticidad anatómica. En cierto momento, por algún extraño acontecimiento, parte de esta humanidad primordial progresivamente cambio y dio origen a las especies biológicas, a las características geográficas, a los fenómenos meteorológicos y a los cuerpos celestiales que componen el cosmos. La parte que no cambio, permaneciendo igual a si misma, es la humanidad. El desarrollo del universo ha sido primariamente, según esta fantasía mítica, un proceso de diversificación a partir de la sustancia humana primordial. Esta es una completa inversión del jardín del Edén y una cosmología que viaja en una dirección opuesta al mito de la Singularidad tecnológica. El mundo natural para los pueblos amazónicos esta constituido por una intrincada conexión de multiplicidades. Los animales y todas las otras especies vivientes se conciben como diferentes tipos de personas o sociedades, es decir, como entidades políticas. No es solamente que el jaguar sea humano, sino que, también, el jaguar es un individuo poseedor de una dimensión subjetiva que tiene detrás una alteridad política colectiva. En el occidente pensamos que no es posible ser humano sin sociedad. Los amerindios van mucho mas allá y piensan que hay muchas mas sociedades de lo que admite nuestra filosofía y antropología. Lo que llamamos ambiente es para ellos una sociedad de sociedades, indicando que no hay una diferencia de estatus absoluta entre sociedad y ambiente. Cada objeto es otro sujeto y es mas que uno y cada especie se ve a si misma como humana, un eco de su trasfondo humano. Cuando un jaguar mira a otro jaguar el ve a un hombre, a un indio decorado con ornamentos y pinturas corporales. Cada ser en el cosmos se ve a si mismo como humano, pero no ve a las otras especies de la misma forma. La humanidad, para los amerindios, es una condición universal. Aquí la idea de que “todo es político” adquiere una dimensión radical. A diferencia de la modernidad, los amerindios nunca han creído en  una naturaleza  de la que tienen que liberarse o dominar y es esto, según ellos, lo que incapacita al hombre moderno para discernir la secreta humanidad de los seres no humanos. Según un chaman Yanomami, “los blancos no tienen miedo de ser aplastados por el derrumbe del cielo, como nosotros”.

 

Ese día aparentemente esta por llegar. Por eso, según Latour, empezamos a ver un gradual retorno a las antiguas cosmologías y sus ansiedades, como si de pronto notáramos que ellas no estaban del todo mal fundadas. A diferencia de los modernos, dice, la gente de Gaia, ontológica y políticamente atada a la causa de la Tierra, “ representa una pequeña, tenue fuente de esperanza”.

 

Pero, frente al real aumento de 4 grados Celsius de temperatura o a la siempre inminente guerra nuclear como hoy la sentimos, incluso la gente de la Tierra, como la llama Latour, esta en peligro de desaparecer.

 

En el pasado reciente el sociólogo francés Gabriel Tarde escribió en 1974 un ensayo imaginativo bien perturbador... debido a un inesperado accidente cósmico toda la naturaleza viviente, todos los animales y toda la vegetación, a excepción del humano, fue eliminada. Esta gran transformación obligo a la especie humana a descender al corazón del planeta dejando atrás un ambiente moribundo. A diferencia del Arca de Noé, no otros seres fueron transportados con ellos. Un pos-catastrófico trogloditismo que invierte completamente el mito platónico de la caverna.

  

Todas estas variaciones sobre el fin del mundo expresan la misma intuición histórica fundamental... las cosas están cambiando rápidamente y no para el bien de la vida humana “como la conocemos”. Nuestro mundo, nuestra Tierra de pronto ha irrumpido como un poder amenazador e impredecible y no tenemos idea, o la voluntad, que hacer al respecto.

 

Nieves y Miro Fuenzalida.


Sunday, May 29, 2022

Calor

 

En

las cuencas

de

mis manos

guardo

el calor

de

tu perfumada piel

para calentarme

cuando

sienta frio. 

 

Nieves.

Sunday, May 15, 2022

Los rostros del socialismo

  

¿Comunismo, socialismo o social democracia? ¿Cuál de ellos expresa mejor el anhelo socialista que anima el espíritu de lucha de las clases oprimidas a través del mundo? ¿De que manera difiere del capitalismo? ¿Cual es, en el contexto de las luchas sociales, el autentico socialismo? ¿Y, por que, socialismo ahora?

 

En verdad cualquier aspecto particular del socialismo que pretendamos apoyar necesita ser colocado dentro del complejo cuadro que el socialismo ha presentado desde su mismo origen hasta nuestros días. Algunas interpretaciones le agregan al socialismo el adjetivo de “democrático”, “de mercado”, “libertario”, “anarco”, eco”, “evolutivo”, “revolucionario”, soviético”, “cristiano”, “utópico”, “científico”, “parlamentario”, “estatal”, “estalinista”, etc. La cosa es que cualquier adjetivo o interpretación particular que se pueda elegir no constituye necesariamente la totalidad del socialismo. Este siempre ha estado alimentado por una tradición múltiple con diferentes y controversiales corrientes de pensamiento y practicas y lo que siempre lo acompaña es que la transición del capitalismo a uno u otro tipo de socialismo es turbulenta y no hay garantía de que todos sus objetivos se lograran o que ninguno será abusado.  

 

¿Por qué hoy, a pesar de esta falta de garantía, todavía necesitamos desarrollar una alternativa socialista al capitalismo? La respuesta mas obvia es porque la existencia actual del capitalismo no ha logrado concretar los ideales de la revolución capitalista...  “libertad, igualdad, fraternidad y democracia”... por lo que se necesita ir mas allá  para desarrollar concretamente estos ideales en un mundo en que, como muy bien sabemos, “el 1% más rico de la población se ha adueñado de las actividades productivas y de la banca, controla las exportaciones y se beneficia de las ganancias de los de colegios, universidades, equipos de futbol, ademas de ser propietaria de los medios de comunicación”.

 

Los sistemas de economía socialista  difieren en importantes aspectos de los sistemas capitalistas. Pero, si miramos la escena histórica, los socialistas no siempre están de acuerdo con cuales son esas diferencias.   

 

Uno de los conceptos mas populares del socialismo que lo distingue del capitalismo es por el grado de intervención estatal en la economía. Como nota el economista y profesor Michael Wolff, el capitalismo, según el enfoque socialista, se define por la empresa privada y el libre mercado.  En la misma forma en que la palabra “privado” se aplica a la empresa, la palabra “libre” se aplica al mercado, señalando con ello que el Estado como institución social no interviene, o interviene mínimamente, en la producción y distribución de bienes y servicios. Cuando el Estado interviene en la empresa privada o en el libre mercado el capitalismo se ve comprometido o, a lo menos, transformado en socialismo. En este modelo, el alcance de las intervenciones estatales, desde impuestos  y regulaciones a empresas, define el grado de socialismo y su distancia del capitalismo. Verdadero o “puro” capitalismo existe cuando las intervenciones estatales son casi cero. Para algunas variantes del socialismo, este existe cuando las intervenciones del Estado son sustanciales  o generalizadas.

 

Siempre han existido  profundos desacuerdos entre estas diferentes variantes. En el último siglo, por ejemplo, para un fuerte sector socialista, solo si el Estado posee y opera las empresas, a lo menos dentro de los principales sectores de la economía, es socialismo, como en la Unión Soviética. Si el Estado meramente regula las empresas privadas, que continúan siendo operadas por ciudadanos privados, entonces, no es socialismo.  Otros socialistas cuestionaban o rechazaban este uso del socialismo. Es así como, después de 1917, “Comunismo” se convirtió en el nombre para el socialismo que iba mas allá de los impuestos  y la regulación y “ Socialismo” para los que celebraban el capitalismo de mercado privado donde el Estado garantiza las libertades políticas, graba impuestos, gasta, regula y redistribuye el ingreso y la riqueza  de manera mas equitativa, pero sin poseer ni operar la mayoría de las empresas. Para otros, las nuevas  políticas económicas de John Maynard Keynes, provocadas  por la gran depresión de 1929, se asocian cercanamente con el socialismo, a pesar de que el mismo Keynes rechazaba profundamente el socialismo, el comunismo y el marxismo y su intención era salvar el capitalismo. Este es el tipo de socialismo adoptado por Escandinavia y otros países del norte de Europa y ahora por Bernie Sanders en EU, cuyo objetivo es el de regular los mercados compuestos en su mayoría por empresa capitalistas, junto con un solido gasto en servicios sociales. 

 

Como vemos, el Estado siempre ha ocupado un lugar preponderante a la hora de definir el socialismo y su diferencia con el capitalismo.

 

En 1917 el socialismo dio un gran paso cuando los socialistas lograron por primera vez “apoderarse del Estado” y construir la Unión de Republicas Socialistas Soviéticas, dando paso así a la primera sociedad socialista del mundo. Mas tarde, en 1949, los socialistas en China emprendieron un experimento similar, pero en 1980 tomo una dirección diferente. Ambos, para bien o para mal, han representado hasta ahora los experimentos nacionales mas importantes en la construcción de un sistema económico socialista.

 

Desde el comienzo el liderazgo soviético bajo Lenin se vio enfrentado con múltiples crisis y amenazas que pusieron en peligro el proyecto, creando una serie de dificultades adicionales. En esta primera etapa Lenin admitió que el socialismo era una meta, no todavía una realidad. La sociedad soviética seguía siendo capitalista. Un capitalismo de estado en transición al socialismo. Después de la muerte de Lenin en 1924 el liderazgo de Stalin, que duro hasta 1950 y que estuvo en  constantes crisis,  declaro que el Estado Soviético ya había logrado el socialismo, después de lo cual  otros países siguieron su modelo. De ser uno de los países mas pobres de Europa, Rusia bajo Stalin llego a ser la segunda superpotencia mundial en la década de los 60s. Pero, al mismo tiempo, desde el mismo comienzo Stalin restringió las libertades cívicas, las expresiones artísticas y los debates teoréticos sobre las diversas interpretaciones del socialismo. Este inquietante desarrollo antidemocrático agudizo aun mas las diferencias en el movimiento socialista. Muchos de ellos, fuera de la USSR, abogaron por una transición pacifica, democrática  y lenta al socialismo en lugar de una revolución violenta. La limitación del consumo y las libertades cívicas, además de otros factores externos llevaron finalmente a la implosión de la URSS en 1989.  Para quienes, en gran medida, equiparaban el socialismo con la URSS, 1989 marco el “fin” del socialismo.

 

Al igual que la URRS, China nacionalizo la industria capitalista y transformo al Estado en el mayor empleador. Pero, a diferencia de la URRS, recelosos de la experiencia soviética en la agricultura, el liderazgo político fue mas cuidadoso en responder al hambre por la tierra  profundamente arraigado en los campesinos, especialmente después de los reveses del Gran Salto Adelante. En los 60s China empieza a separarse de la estrategia soviética a favor de una determinada apertura al comercio exterior y la inversión, planeando la industrialización a través del Estado  y el sector privado. China proporciono mano de obra barata, apoyo gubernamental y un creciente mercado chino a cambio de socios capitalistas extranjeros y acceso a las nuevas tecnologías y al sistema de comercio mundial. La consultoría económica McKinsey and Company, independiente y altamente respetada,  estima el crecimiento del PIB chino en tasas anuales del 10 al 15 por ciento entre el 2005-2010 y alrededor del 6 por ciento en el 2019 convirtiéndola en potencia económica numero dos en el mundo después de EU, cerrando y sobrepasando la brecha en el 2030. Pero, al igual que la URRS, el rápido crecimiento económico  ha ido aparejado con el subdesarrollo del consumo y las limitaciones de las libertades civiles y personales.

 

Es este déficit democrático el que alimenta los argumentos anti socialistas y lo que les permite identificar el socialismo con lo que en realidad es un capitalismo de Estado con una regimentación partidaria de la vida política y cultural de los pueblos. Lo que este criticismo ignora es que paralela a la dictadura estatal, corre también la dictadura capitalista de las mega corporaciones.

 

Así como el capitalismo ha cambiado y los experimentos buenos y malos con el socialismo se han acumulado, los anhelos socialistas también han cambiado y buscan nuevas formas de democracia política para ser agregadas al sistema económico socialista. El problema es... ¿como se logra esto? Múltiples partidos y elecciones no son la respuesta. La riqueza y el poder económico, hoy mas que nunca, tienden a concentrarse en las corporaciones, transformando los partidos y las elecciones en instrumentos con bien poca sustancia democrática.   

 

Una  economía, cualquiera que ella sea, según Michael Wolff, se puede reducir a un conjunto de formas y medios para producir y distribuir bienes y servicios que las personas en la comunidad necesitan o desean. En el esclavista los participantes se dividen en esclavos y amos. En el feudalismo, en señores y siervos de la tierra. En el capitalismo, en empleados y empleadores, siendo los últimos, al igual que en los otros sistemas, los que dirigen y controlan a los empleados  en relación a la producción y distribución de los bienes y servicios.

 

El socialismo actual, en cualquiera de sus variaciones, repite la misma dicotomía o división, siendo, ya sea, el Estado el que regula o el propietario de los lugares de trabajo. En cada caso una pequeña minoría emplea a una mayoría que, a pesar de hacer la mayor parte del trabajo, son excluidos de las decisiones claves que se toman en la organización a la que pertenecen. Estas estructuras sirven para mantener alejados a la mayoría de los empleados de toda influencia económica, excepto ocasionales y marginales.

 

Es por esta razón que un numero creciente de socialistas han empezado a centrarse en las cooperativas de trabajo como un medio alternativo para lograr una democracia tangible en donde los empleados sean simultánea y colectivamente los empleadores con el fin de acabar con las dicotomías que fomentan las desigualdades. Estas aspiraciones no son nuevas. Han existido y circulado entre los esclavos, los siervos, los trabajadores y las comunidades indígenas a través de centurias. En su nueva forma, dice Wolff, el anhelo es que, ya sea en la fabrica, la oficina o la tienda, las mayorías sean las que determinan que, como y donde se produce, como se utiliza o distribuye lo producido y como se relaciona con el Estado que ahora pasa a ser socio en su relación con el colectivo de empleados-propietarios. Esta democratización del lugar de trabajo plantea inmediatamente la necesidad de extenderla también a la comunidad en la que el lugar de trabajo funciona para que también  sean parte de las decisiones que últimamente afectaran a todos. El primer paso es construir cooperativas de trabajadores  junto con los lugares de trabajo capitalistas privados y estatales. Esto proveería la base para que los ciudadanos  tomen decisiones informadas sobre que combinación de lugares de trabajo alternativos funcionan mejor.

 

¿Una pura utopía? Por supuesto... pero de utopías vivimos para despertar la imaginación a una vida mejor especialmente en una era tan turbulenta marcada no solo por una pandemia global, sino también por el aumento cada vez mayor de las preocupaciones ambientales, el aumento de la migración forzada, la desnutrición generalizada y la guerra neocolonial librada con la insanidad  de las  tecnologías posmodernas.

 

Nieves y Miro Fuenzalida.


Sunday, May 8, 2022

Entre la luna y el alba


Colgando entre la luna y el alba

fui y voy abriendo mis caminos de

vida... entre alamedas circenses de

acróbatas de hojas libres y entre tus

ojos pequeños de dios griego.

 

Nieves.

 

Sunday, May 1, 2022

Apuntes de un animal neurótico


Nací hace millones de años. Provengo del fondo del mar.

Desciendo del árbol.

Por mis venas corre sangre judía, china, araucana, africana.

Soy ingles, francés, chileno, italiano, español, árabe, griego...

Soy hombre y contengo a todos los hombres. Tengo color proletario.

Los limites de mi nación se pierden en el infinito cósmico.

Desde el centro inquieto de mi alma intento mirar el infinito de frente,

donde el ser y la nada se funden y el tiempo se hace polvo.

 

Desatar mi imaginación y agotarla en sueños gratuitos. Expandir mi

mente y cubrir el cosmos. Liberar mis miedos y traspasar los limites.

Busco la respuesta, pero mi mente se confunde en el enredo químico

de mis neuronas y no puedo develarla. La realidad se me escurre

como el agua entre los dedos de mis manos y lo único que me queda es un

residuo semántico. Mi consciencia de grupo me revela

el valor y sentido de la vida. La consciencia de grupo del otro me

revela mi relatividad. Pierdo lo absoluto. Solo la consciencia

 y lo que la consciencia pueda hacer de mi. O de ti.

 

Camino con la muerte a la izquierda. Soy lo que ella niega.

Su vacío me da sentido. Soy la obscura consciencia del universo

Y mas allá del tiempo, la eternidad contenida en un segundo.

 

Busco en todos los laberintos el dominio del miedo. En algún rincón,

entre la genética y la historia, tal vez la esperanza yace.

Irracionalismo y lógica se mesclan cuando me sumerjo

en mi espacio interno, con la secreta ilusión de toparme, sin residuo, 

con lo que es. La duda es mi estado permanente. La razón me da seguridad.

Pero, al mismo tiempo petrifica mi mundo. La fantasía es lo que impera.

La tierra, donde se despliega. El problema es que soy un animal limitado,

con ilusiones ilimitadas. El ansia desesperada por obtener la inmortalidad

deja un rastro de miseria, dolor y muerte. El miedo es cosa seria.

La seguridad, la respuesta pretendida. El producto final, la masacre colectiva.

 

Soy la punta de lanza de un proceso evolutivo que viene de la nada

y que apunta a ninguna parte. Entremedio descategorizo el universo

con la ayuda democrática del orgasmo.

 

He aquí lo que creamos. Un aquí, una línea recta. Al final, la meta.

Entre uno y otro puro sentido proyectado.

 

Cuando desato mis ataduras ideológicas, me echo al bolsillo la  idea de

Progreso y otras yerbas, mi optimismo empieza a temblequear. Lo que

me queda es un sabor escéptico detrás de la lengua.

 

Al comienzo fue una pura cuestión físico-química mesclada con

figuras geométricas envueltas en la gran explosión. Despliegue

grandioso de luces fosforescentes. Toda esa energía... ¿para que?

La respuesta alimenta el drama. En el tramo, la historia

hasta el día de hoy es el producto de nuestras creaciones

cuyos residuos tóxicos alimentan nuestra vida.

 

Miro Fuenzalida.